La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos.
"La historia del toreo está ligada a la de España, tanto que, sin conocer la primera, resultará imposible comprender la segunda". José Ortega y Gasset.
sábado, 25 de septiembre de 2021
Diez años sin toros.
La libertad, Sancho, es uno de los más preciosos dones que a los hombres dieron los cielos.
viernes, 17 de septiembre de 2021
¿Por qué se mata al toro?
"La espada no me quita el sueño". Finito de Córdoba.
Tras escuchar una entrevista a Finito de Córdoba por sus treinta años de alternativa una de las perlas de la misma es la siguiente: el torero decía que le duele más no torear bien a un toro que matarlo bien. Enseguida pienso: ¡es ridículo! ¿Os imagináis a Cristiano Ronaldo en un partido decisivo regatear él sólo a todo el equipo rival mientras va avanzando y cuando llega al portero falla el gol? Cuando acaba el partido se acerca el periodista de turno y le pregunta por aquel fallo y éste responde: He fallado el gol pero he regateado a once rivales. Ese fallo no me quita el sueño. ¡Sería absurdo! Pues claro que se lo quita. Porque ese gol puede ser la diferencia entre una victoria y una derrota. Cristiano estará el resto de la temporada lamentando ese fallo. Así que hoy explicaré el porqué de la muerte del animal. El porqué de la muerte en el ruedo y ante la vista de todos los presentes.
Al igual que el objetivo de un futbolista es meter goles, en el toreo es matar al animal, y siempre de una manera rápida y limpia. El toreo está reglado y controlado ministerialmente así que cada profesional taurino lleva su carné que lo certifica. Mozos de espadas, Picadores, banderilleros, toreros... Todos. En el carné de estos últimos no indica que son toreros. Indica que son matadores de novillos o de toros, según el escalafón en el que se encuentre dicho profesional. Pues esa es su profesión: matar toros.
Aunque las comparaciones son odiosas, procuro hacerlo siempre con el fin de hacer más clara una explicación así que en este artículo voy a comparar el toreo con el fútbol. Le pese a quien le pese. Muchas veces he oído que los que no están a favor de la Fiesta lo están porque no entienden que haya que matar a un animal. Y es respetable. Son de los que consideran que sería muy bueno e incluso muy positivo a nivel de "marketing" que las corridas fuesen sin sangre, como por ejemplo ocurre en California (no hay picador, las banderillas son de pega y no hay suerte de matar) y en otros estados americanos. Así se atraería a más gente. Y yo pienso: sería mentir, sería maquillar un espectáculo para conseguir más adeptos. Y lo más triste: sería faltar a la memoria de todos esos héroes que cayeron derramando su sangre en la arena de una plaza. Habrían muerto en vano.
Recordemos brevemente que al toro se le pica para amoldarle, para templarle. Evidentemente también se le quita fuerza pero el objetivo es moldearle para una mejor embestida. Aunque se le quite fuerza, los toros se crecen ante el castigo, quieren más pelea. De ahí que el animal aunque sabe que está siendo herido, vuelve a seguir luchando. Es lo que en el argot taurino se llama casta. ( Y como otras muchas expresiones populares, de ahí viene este dicho: crecerse ante el castigo). Cuanto más encastado sea un toro, mayor emoción habrá en el tendido. Sin un adecuado puyazo el comportamiento de un animal sería ingobernable y el torero poco podría hacer. Acto seguido se le clavan seis banderillas que poco significan y tras la faena de muleta el toro muere a espada. Si no se realizasen estos trances, el animal sería una bestia absolutamente incontrolable.
El toreo es un rito. Es un sacrificio. Hombre y bestia salen a morir. Recordemos que el resultado de un conjunto de normas y bases que surgieron en la antigüedad han ido reglamentando el toreo a lo largo de los siglos y evolucionando hasta acabar en las corridas tal y como las conocemos hoy en día. La gente teme a la muerte. No quiere hablar de ella. Nacemos, crecemos y morimos. Es ley natural. En el toreo se recuerda que la muerte está presente. Esto no es teatro o cine. Aquí no hay decorados.
Como ya queda explicado la profesión no es ser torero, es ser matador. Un festejo sin muerte no tendría sentido. ¿Y por qué? ¿Por qué es famoso Cristiano y no el delantero del Orense C.F.? Porque Cristiano es un tío que cada partido que juega marca un gol, y cuando tiene una racha mala goleadora, llega el partido en el que se recupera y mete cuatro goles. Es la diferencia entre un jugador que ya es historia del fútbol y uno que no lo es. En el toreo es exactamente igual. ¿Cuál es la diferencia entre una máxima figura y un torerillo del montón? Los dos pueden hacer faenas extraordinarias y torear con mucho gusto o valor, pero sin espada, no se vería quien es mejor y quién peor. El que mata bien, corta las orejas, triunfa y sale a hombros. Si eso lo hace 40 ó 50 veces en una temporada y además en las plazas importantes pues su fama será mayor. Y en un año se hace rico. ¿Un ejemplo? Roca Rey.
Por eso no concibo un festejo sin muerte. Por honor, por respeto. Si el toreo es un combate, no puede ser que el toro vuelva a la oscuridad del chiquero tras ser toreado y atado a unos barrotes reciba el golpe final. Tiene que ser una lucha hasta el fin, y qué más lógico final que un encuentro entre hombre y bestia. El torero, preparado con un trapillo y un acero, esperará al toro para darle muerte.
Un detalle crucial y que todos pasan por alto. ¿Te has fijado, querido lector, que cada vez que hay una desgracia en un deporte de riesgo, en un medio de transporte o en cualquier otro ámbito se trabaja para que eso no vuelva a ocurrir, y si ocurre, que los daños sean mínimos? En el toreo no, murieron recientemente Fandiño y Víctor Barrio y no se hizo nada. La vida sigue. La muerte es el precio que hay que pagar en esta profesión y si no asumes que puedes morir, no tiene sentido intentarlo. Los toreros no llevan hombreras, casco, gafas... y por más cornadas que reciben en boca, ojos, ingles, vientre, muslos, cuello... no se quejan. Nadie pide medidas de seguridad. ¡Es más, es que nadie (ni aficionados ni profesionales) se lo plantea! Lo único que exigen los toreros es que cada tarde de corrida haya un equipo médico cualificado e instrumental necesario para este tipo de heridas. Y nada más. Es lo que hay y punto. Por eso pienso a veces que si se acaban las corridas con sangre, se acabó el vestido de luces y la liturgia que lo envuelve. En la película El Patriota hay una conversación entre Benjamin Martin y el general francés: Benjamin le halaga que vaya tan impecablemente preparado para la batalla a lo que el francés, con mucha elegancia, responde: "si muero, que sea bien vestido". Pues esto es igual. ¿De qué sirve lucir el oro, la plata o el azabache para hacer de un rito ancestral una pantomima moderna? Los colores, los bordados, la música, la liturgia... todo tiene un simbolismo. Si eso acaba, no tendrían sentido. La montera, la castañeta (coleta), los capotes de paseo, espadas etc acabarían todas esas joyas artesanales en un museo o en el baúl de los recuerdos y los toreros deberían (en mi opinión) ir como los jugadores de fútbol americano: protegidos hasta los dientes. El resumen es que si al toro no se le puede tocar, al torero tampoco. En caso de percance, que los seguiría habiendo, evidentemente, el que tiene las de perder es él. Una simple coz o un cabezazo pueden al torero, desde abrirle una brecha, romperle un hueso o hasta mandarle a una silla de ruedas.
Siempre se ha dicho que el toro es el único animal en la tierra que puede ganar el perdón. Y es cierto. Ningún otro animal goza de tal enorme privilegio. El objetivo de ello es que el animal indultado pase a sus hijos aquellos caracteres de morfología y comportamiento por los que se ganó la vida. Si la corridas son sin muerte, ni que decir tiene que el indulto perdería su esencia.
Muchos dirán que en Portugal no se mata al animal. No es cierto. El toro muere, pero en la oscuridad del matadero. Tras acabar la faena el toro vuelve al corral y en ocasiones espera varias horas hasta ser trasladado a un matadero. Y por ende es más sufrimiento. Se le priva de morir en el ruedo, y por ende, de poder matar a su rival. Para mí, lo más injusto para el toro y para el ganadero: que es negar al criador ver la reacción del público mientras las mulillas arrastran al animal. La ovación o una clamorosa vuelta al ruedo tras un bravo comportamiento. Y por supuesto en Portugal los indultos carecen de sentido. Portugal es un quiero y no puedo en la tauromaquia. ¿De qué sirve torear en Portugal si no se puede matar al toro? Como no se mata no hay orejas, y en vez de este premio un torero da vueltas al ruedo. Si un torero da dos o más vueltas, podrá salir a hombros. En el resto de países cuando un torero hace una gran faena y la marra con la espada sí que da una vuelta al ruedo. Ese el sentido de una vuelta. En nuestro país vecino no. Repito lo antes explicado, si dos toreros hacen en Lisboa dos faenas extraordinarias triunfarán y saldrán a hombros. Pero... ¿qué sentido tiene premiar algo que no ha sido culminado? Lo veo incoherente. Por eso se llama suerte suprema. Porque es el culmen, es el fin de una lidia. Grandes figuras españolas fueron contratadas para aquellos espectáculos en California pero poco a poco fueron rechazando la contratación porque vieron que era abursdo. Aunque, gracias a Dios, la situación del toreo en nuestro país vecino y aquel estado americano no es la misma, sigo sin terminar de comprender de por qué los toreros van a Portugal si no pueden ejercer su profesión en pleno. Sería como el fútbol sin goles. Si no hubiese goles, Cristiano no sería nadie.
Así que si un torero hace una gran faena pero no la culmina con una certera estocada, todo se queda en agua de borrajas. Otro apunte. Si no se puede matar a un animal, ¿qué sentido tiene enfrentarse a él? ¿Cuántos toreros a lo largo de la historia han tenido que pechar con un animal que en de propinar faenas gloriosas han propinado quebraderos de cabeza y miedos innecesarios? A los neófitos, busquen crónicas o vídeos de dos ejemplos rápidos en "gúguel": Cazarrata y Sánchez Vara en 2016 o la corrida de 2014 de Victorino Martín. Dos tardes en los que se pasó miedo en la plaza de Madrid. Dos ejemplos de tardes en los que el terror flotaba en el ambiente. ¿Para qué va a jugarse la vida un torero si no puede matar al animal? Según eso, ¿Qué habrían hecho Sánchez Vara o los tres toreros que se enfrentaron a esa terrorífica corrida de Victorino en San Isidro 2014? Si un torero ve que un mínimo lucimiento es completamente imposible y hay un porcentaje altísimo de acabar en la enfermería, en cuanto termina el tercio de banderillas diría al presidente: no lo toreo. Si no lo puede matar.... ¿para qué se le pica? ¿Para qué se le banderillea? ¿Para qué se han jugado la vida picadores y banderilleros si al final el matador no quiere jugarse la vida (y con razón) delante de esa alimaña?
Y por último. Si no hay muerte (en el ruedo como en Portugal), ésta seguirá teniendo lugar en un lúgubre matadero. Pero... ¿si un día la administración lo prohíbe? Si ya no se puede matar a un animal ni en un matadero, ¿Llegarían a obligar a un ganadero que recuperar su toro tras el festejo y seguir cuidándolo en la finca hasta que muera de viejo? El toro es un producto caduco y tras ser toreado, no tiene más mercado. Un ganadero tiene unos cuantos toros para cubrir un determinado número de festejos, así que si no hubiesen corridas no tendría sentido criar este animal. La cría del toro de lidia no es como quien tiene una granja de pollos que abastece de carne a todo aquel que la compra. La cría del toro bravo es una filosofía y una cultura. Para un granjero, un pollo es un producto económico y nada más. Un toro de lidia requiere atención diaria, desde que nace hasta que muere en la plaza. Cinco años de cuidados exquisitos. Y cinco años de una inmensa inversión económica. Los pocos toros que tiene un ganadero difícilmente cubren gastos. Criar esos pocos toros no sería mínimamente rentable si no hubiese festejos o mercado al que vender la carne. ¿Acabaría siendo el toro un producto gastronómico de auténtico lujo como si de caviar u otro alimento se tratase? No sé qué opinarían los ganaderos.
La Fiesta ha sobrevivido a reyes y a papas, pero ahora es diferente. Aunque el futuro que se avecina sea más negro que el carbón y la cosa pinta muy difícil, toca apretarse los machos y salir a torear. Aficionados y profesionales tienen que luchar por ello. Es crucial. Las nuevas corrientes e ideas son absolutamente implacables. Hemos pasado de una mentalidad en la que el aborto era absolutamente impensable a una legislación que te multará si talas un árbol o simplemente recoges las piñas que caen en tu jardín para la chimenea. Importa más la vida de una encina que la de un hombre. La ecología, la sostenibilidad... Han sido llevados a lo más extremo. Y los gobiernos llevan la voz cantante. Medidas ilógicas e insostenibles han sido tomadas con el fin de imponer una ideología en vez de tratar el problema de un modo sensato y razonable. Un festejo taurino es lo que es. Ni se puede maquillar, ni se puede cambiar. Por todo lo expuesto en los párrafos anteriores y por mucho más. Podrá evolucionar de muchas formas (música, vestidos, marketing, organización, reglamento...), pero el rito, lo que es en sí el transcurso de un festejo, es absolutamente intocable. El día que esto cambie, que conmigo no cuenten. Me bajaré del carro y me buscaré otra afición en la que gastar el tiempo y el dinero. Lo tengo clarísimo.
sábado, 28 de agosto de 2021
¿Lo sabes?
1. ¿Con qué matador mejicano tuvo una gran amistad y una fuerte rivalidad?
2. En su alternativa ocurrió una anécdota curiosa: el toro de la ceremonia tenía un nombre pero lo cambiaron y le pusieron Mirador. ¿Cómo se llamaba originalmente aquel toro?
A. Miliciano.
B. Comunista.
C. Republicano.
3. Tuvo varios coches: un Cadillac, un Mercedes y también tuvo un...
A. Citröen.
B. Hispano Suiza.
C. Buick.
4. Abrió cuatro veces la puerta grande de Madrid: 1941, 1942, 1944 y...
A. 1945.
B. 1946.
C. 1947.
5. ¿Cómo se llamaba su madre?
A. Angustias.
B. Dolores.
C. Consuelo.
6. ¿En qué legendaria ganadería solía pasar sus inviernos para preparar la siguiente temporada?
A. Murube.
B. Antonio Pérez de San Fernando.
C. Sánchez Cobaleda.
7. ¿En qué localidad madrileña puso el único par de banderillas de su carrera?
A. Aranjuez.
B. Arganda del Rey.
C. Chinchón.
8. ¿Cuándo y dónde tomó la alternativa?
9. En 1939, le dedicaron un pasodoble que es de los más solemnes que existen. Lo compuso un extremeño llamado Pedro Orozco. ¿Cuándo se estrenó?
A. El día de San José.
B. El día de San Isidro.
C. El día de Santiago.
viernes, 20 de agosto de 2021
Recuerdos de Céret.
Ya he comentado alguna vez que aquí puede colaborar todo aquel que quiera escribir sobre la Fiesta. En esta ocasión cuento con la aportación de Pablo Soteras. Un amigo que viajó en julio hasta Ceret (Francia) para presenciar la corrida que lidió Miguel Reta cuya ganadería se anuncia como Reta de Casta Navarra. Para que se hagan una idea, la expectación de este cartel fue como el de Morante en agosto con los toros de Prieto de la Cal. Han sido dos tardes marcadas por unas ganaderías que aunque no gozan de predicamento ante el gran público, tienen su tirón en la afición más torista. Ceret es plaza francesa pero con alma catalana. Su cercanía a la frontera hace que esta diminuta plaza sirva de refugio a los maltratados aficionados catalanes castigados por la tiranía de sus gobernantes. Fue una tarde de épica y combate. Esta pequeña localidad gala es Tierra Santa del Torismo. Aquí, ante todo, prevalece el Rey Toro. Estas líneas hacen tener una idea más que aproximada al lector de lo que allí sucedió a los que no pudimos acudir:
Realmente Céret es una de las Mecas del Toreo. Una plaza auténtica, consagrada al Toro. Es un lugar impactante, su esencia es única, o eso pareció aquel día. Todos los elementos que rodean a la plaza, desde la banda hasta la cuadrilla de areneros o el esmero que se pone en cada detalle (burladeros, albero…).En fin, el ruedo parece el lugar perfecto para la lidia.
Por fin empezó el festejo. La seriedad que se respiró en la plaza no la he vivido ni padecido nunca- ni si quiera algo que se le parezca- en mi corta vida de aficionado. Por eso, creo que hablar desde el desconocimiento de no haber estado presente es un grave error. Y por ello, también creo que el ganadero hizo bien en no querer retransmitirla.
No faltaron críticas, sobre todo de gente que no lo presenció, o de los denominados “críticos taurinos” en los medios de masas. Cada vez tienen menos de críticos y que decir de taurinos. Que no guste a un público no significa que no tenga que aparecer. Como dijo un aficionado “ el revuelo que ha montado RETA en Twitter, no lo he visto nunca con ningún evento taurino”. Por algo será.
Salió como salió, pero como dijo el presidente de la ADAC (Asociación de Aficionados de Céret): “salió” que era lo importante. Reivindicar los encastes distintos en la lidia debería ser un deber para todos los aficionados. No hay solo una lidia, hay muchas lidias y esto también es la Fiesta. Ojalá más figuras empiecen a buscar la diferencia y la diversidad.
La emoción del día se notó en la plaza, en el aficionado. La emoción real de ver cada paso como un triunfo frente a una bestia. Una emoción cargada de tragedia y realidad.
Ocurrió en Céret
Con seriedad, bravura y emoción. No la emoción moderna, la emoción real, la que hacía ver la muerte en cada pase y mostraba la verdad. Porque salieron como salían los toreros de las plazas, como se despedía al soldado o se recibía al héroe. Ocurrió en el ruedo la lucha contra el tiempo. Lidiadores con la vida y la antigüedad. En una época en la que todo parecía fugaz y líquido, ocurrió en Céret.
sábado, 14 de agosto de 2021
Pequeños grandes Toreros.
Son artistas y por ende, trabajadores: tienen nómina, cobran su sueldo y cotizan como cualquier hijo de vecino. Viajan con un apoderado que les busca los contratos.
Pero tenía que llegar y llegó. Este gobierno de absolutos ineptos ha considerado que ponerles en una plaza y hacer, lo que para estos artistas y cualquier persona es un trabajo digno y honrado, para los políticos es casi exhibirles como cuando antiguamente se exhibían en las ciudades jaulas en los circos con personas deformes debido a enfermedades o con problemas de cualquier índole. Estos toreros, ni están enfermos ni son discapacitados ni nada. Este gobierno tan democrático, y que tanto promueve la libertad, y los valores constitucionales y demás sarta de bobadas se saltan, a la torera y nunca mejor dicho constitución día tras día. A esa banda de dictadores yo les recuerdo el artículo 35 de esa constitución que constantemente se saltan desde el primer artículo hasta el último: 'Todos los españoles tienen el deber de trabajar y el derecho al trabajo, a la libre elección de profesión u oficio, a la promoción a través del trabajo y a una remuneración suficiente para satisfacer sus necesidades y las de su familia, sin que en ningún caso pueda hacerse discriminación por razón de sexo’.
Sufren acondroplasia que es lo da lugar al enanismo. Pero por ello, para mí y lo veo así, no es discapacidad. Es más, se ganan la vida jugándose el tipo con un animal bravo. ¿Es podría hacerlo una persona discapacitada? ¿De verdad hay gente con mala sangre que piensa que es inhumano este tipo de espectáculos y que lo que se busca es mostrarles para que se rían de ellos además de poner en riesgo sus vidas? ¿Los empresarios que contratan a estos toreros lo harían si fuese peligroso para ellos? Partiendo de la base que el simple hecho de enfrentarse a un animal de lidia es peligroso pero repito lo dicho: SON TOREROS y por ello saben perfectamente cómo desenvolverse delante de un animal. Ni está en juego su integridad ni su salud. Y ellos mismos lo dicen: ni se sienten bichos raros, ni humillados ni objeto de burla y mofa. Sólo quieren que les dejen en paz.
Ocurrió esta misma semana en Baza (Granada). Debido a fuertes presiones de la Junta de Andalucía amén del inútil ministerio de Asuntos Sociales, se consiguió que la empresa suspendiera un espectáculo cómico-taurino. Es negarles trabajar, es negarles el pan y la sal. Y si dejan de torear, ¿Qué hacemos con ellos? si en vez de hacer reír en un ruedo lo hiciesen en un teatro de variedades, ¿tendría el mismo efecto? O es porque hay animales de por medio y los de siempre (ya sean animalistas, moralistas modernos y demás pensadores progres etc) van a buscar hasta el más mínimo matiz para poner el grito en el cielo? Me paro a pensar y pongo un ejemplo sencillo: Tras los juegos Olímpicos, se celebran los Paralímpicos. He oído opiniones de todos los colores: hay quien piensa que es maravilloso el tesón y capacidad de superación que muestran esos atletas o que eso sí que es dantesco y es inhumano ver, por ejemplo, a un tío sin brazos cruzar una piscina olímpica o ver un partido de baloncesto en silla de ruedas. ¿Ahí no van a decir nada los que crean que es humillante e indignante? Ahí callan los defensores de la moral. Hemos llegado a un momento en el que hay que trabajar en lo que otros quieran, no en lo que uno se sienta feliz: han conseguido que no haya azafatas en eventos deportivos, que estos toreros no puedan trabajar... ¿Dónde está la libertad? Vivimos en una época en la que siempre sacarán matices y buscarán excusas los defensores del buenismo para organizar la sociedad como esa gente quiera y no como uno se sienta a gusto. Es peligroso. Y dictatorial. Lo veo así. Son toreros, pero se ganan la vida haciendo reír. Ellos no buscan la gloria cortando dos orejas y abrir la puerta grande. Buscan que la gente vaya a disfrutar. Como aquí lo he dejado claro en otras ocasiones, todo lo que sea alrededor de un animal bravo, cuenta con mi más incondicional apoyo. Es otra muestra de la rica variedad que hay en la fiesta de los toros. Vayan a verles, disfrutarán. Lleven a sus niños. Será inolvidable para ellos.
miércoles, 11 de agosto de 2021
De Morante y su encerrona.
El año pasado se cumplió el centenario de la muerte del legendario Joselito el Gallo y el de La Puebla, que profesa a José una inmensa admiración quiso recordarlo de diferentes maneras pero la pandemia impidió que se celebrase el centenario con normalidad en las distintas plazas y ferias de España.
martes, 20 de julio de 2021
Si quieres ser torero...
Pedro Romero, durante su etapa como director de la Real Escuela de Tauromaquia de Sevilla (1830-1833) que fundó su Majestad Fernando VII, dictó estas máximas para aquellos muchachos que soñaban con la gloria. No sólo para aquel tiempo ni sus alumnos en concreto, sino que sirven para cualquiera que desee ser torero.
1. El cobarde no es hombre. Y para el toreo se necesitan hombres.
2. Más cogidas da el miedo que los toros.
3. La honra del matador está en no huir o correr jamás delante de los toros teniendo muleta y espada en las manos.
4. El espada no debe saltar nunca la barrera después de presentarse al toro porque esto ya, es un caso vergonzoso.
5. Arrimarse bien y esperar tranquilamente la cabezada, que el toro ciega al embestir y con nada, se evita el derrote.
6. El torero no debe contar con sus pies, sino con sus manos y en la cara de los toros debe matar o morir antes que volver la cara o achicarse.
7. Parar los pies y dejarse coger, éste es el modo de que los toros se consientan y se descubran bien para matarlos.










