viernes, 21 de febrero de 2020

¿Lo sabes?

1. ¿Quién fue conocido como "El Papa Negro" y además fue el primer matador de la dinastía Bienvenida y cuyos hijos fueron todos toreros? 
A. Manuel Mejías.
B. Salvador Sánchez.
C. Manuel Rodríguez.

2. De estos novilleros, ¿quién no ha ganado el certamen Camino hacia Las Ventas? 
A. Francisco de Manuel.
B. Ángel Sánchez.
C. Marcos del Rincón.

3. ¿Qué matador en 1995 recibió La Legión de Honor, que es la máxima condecoración que otorga el gobierno galo?

A. Curro Romero.
B. Antonio Ordóñez.
C. Manolo Vázquez.

4. ¿Qué matador recibió en 1967 la medalla de oro al Mérito Turístico?

A. Manuel Bénitez "El Cordobés".
B. Miguel Mateo "Miguelín".
C. Jaime Ostos.

5. Antes de ser torero, Palomo Linares trabajó en una...
A. Panadería.
B. Zapatería.
C. Lechería.


6. Vemos a Román interpretar la versión de rodillas de...
A. Un trincherazo.
B. Una arrucina.
C. Una granadina.

                               

7. Esta plaza actualmente extinta, ¿en qué localidad riojana se ubicaba?
A. Arnedo.
B. Haro.
C. Villalba de Rioja.

                                                                
                                                               

8. ¿A qué ganadería corresponde este hierro y divisa?
A. Astolfi.
B. Arucci.
C. Herederos de Felipe Bartolomé.

9. ¿Qué histórica vacada llegó a pertenecer en 1830 a su majestad Fernando VII?
A. Duque de Veragua.
B. Saltillo.
C. Concha y Sierra.

10. ¿Quién escribió en Méjico en el año 1951 el libro "Más cornadas da el hambre"?
A. Luis Spota.
B. Carlos Fuentes.
C. José Emilio Pacheco.




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sábado, 15 de febrero de 2020

El toreo. Escuela de vida.

Hoy voy a escribir sobre algo que mucho tiempo me lleva rondando por la cabeza. En general los taurinos sufrimos ataques constantes y no voy a mencionar las redes sociales en las que cada vez que hay un percance o una desgracia cae el chaparrón animalista. Hace unos años la información taurina era habitual en los informativos. Actualmente salvo contadas ocasiones y determinados medios, sólo se informa de dichas tragedias. Ahora que están tan de moda los colectivos de todo tipo y pensamiento, el taurino es uno que sufre el odio de aquel que no simpatiza con él y además criticarlo o vilipendiarlo no suele acarrear consecuencias. Gracias a Dios, con la creación de la Fundación del Toro de Lidia, las cosas han cambiado. Sus abogados se han puesto manos a la obra y los resultados son excelentes. Aquellos que pensaban que se iban a de rositas, ha caído sobre ellos el peso de la ley. Así que voy a poner encima de la mesa diferentes puntos que ido comprobando a lo largo de varios años para posibles debates.

Nos llaman paletos porque consideran que tal espectáculo no merece otro adjetivo calificativo. Nos tildan de incultos. Según unos recientes informes del Ministerio de Cultura, aseguran que en España es el aficionado a los toros es alguien que le gusta visitar museos, asistir a conciertos o teatros y leer de una manera más habitual que aquellos que no tienen la tauromaquia entre sus aficiones. ¿Casualidad?

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 Lo que primero se ve al entrar en este rincón en la red, es una referencia a como el toreo y la historia de nuestra nación han estado unidos desde la noche de los tiempos. Un ejemplo rápido: un popular dicho asegura que para ver la realidad de nuestra tierra, no hay más que asomarse a una plaza de toros. Lo podemos comprobar en la locura de estadísticas en la década de los 90 con el descenso de corridas y muchos más problemas en estos últimos años. Es imposible no encontrar referencias al toreo en diferentes ámbitos de la pintura, escultura, música, moda, poesía etc. Sin animales de por medio, una de las actividades más populares en torno al toreo son las tertulias. Infinidad de peñas y asociaciones organizan estos encuentros con el fin de escuchar y aprender de las vivencias de ganaderos, toreros, empresarios y un largo etcétera de protagonistas de la Fiesta. Mientras nos tachan de cazurros, hay aficionados que es un lujo escucharles. Al que nos acuse de ello le diré que busque a Luis Francisco Esplá y le escuche durante tan sólo diez minutos. No le dejará indiferente. Respecto a los matadores, cada vez hay más toreros con formación universitaria. Aquellos con estudios saben que esto es un mundo y como llegar a la cima es casi imposible, tienen preparada una alternativa por si llega un más que posible fracaso. Y no sólo formación académica, sino también en valores humanos. Uno de los objetivos de las escuelas taurinas no sólo es formar toreros sino también formar a la persona en muchos valores que ahora mismo escasean en la sociedad. Ahí van otros ejemplos: la antigüedad es un grado y hay que respetarlo. Tuve la oportunidad de entrevistar a Daniel Menés y comentó que la primera vez que un matador de toros le ofreció entrenar un rato con él, Daniel se negó. Le imponía entrenar con alguien más veterano. Un matador de toros que ya había recibido el doctorado mientras que él era un incipiente novillero con una larguísima carrera por delante.

Pongo otro ejemplo que he visto en ocasiones en reportajes e informativos deportivos o situaciones que he vivido en primera persona: el trato de un chico que quiere ser torero hacia un matador de toros, es radicalmente diferente al que está en la cantera de un equipo y se dirige a su futbolista preferido. Jugué al balonmano en el equipo del colegio durante toda la época de Primaria y al entrenador le tuteábamos. No me enseñaron a tratarle de usted. Él era el que enseñaba y yo el que quería aprender pero nunca hubo un margen de maestro y aprendiz. Él era el entrenador, nada más. Con un trato de amigos pero no más allá de un respeto hacia alguien que te trasmite sus conocimientos. En las escuelas taurinas se inculca a los alumnos desde pequeñitos a dirigirse con educación no sólo a los profesores y a los toreros veteranos sino a cualquier persona de más edad enseñándoles a comportarse, a hablar en público, a cómo actuar ante cualquier medio de comunicación...
Otro detalle muy interesante para que se conozca un poco más cómo es la formación de los alumnos, que ocurre en los días de labores camperas, es el día en el que llevan las escuelas taurinas a los chiquillos para que tengan contacto con el animal. En un libro (Antesala de la gloria, historia de la Escuela taurina de Madrid de José Luis Ramón) he llegado a leer que cuando llegaban en coche a la finca, los chiquillos no se bajaban del mismo hasta que el ganadero daba permiso. Es su casa y ahí manda él.
En los festejos, ya sean a pie o de rejones, siempre torea en primer lugar el diestro que lleve más tiempo en ese escalafón. Incluso en la tranquilidad de campo cuando hay que torear becerras para que las pueda examinar el ganadero ocurre lo mismo: siempre empieza el diestro más veterano y se va alternando con los más jóvenes.


Nos llaman violentos. ¿Hay violencia en una corrida? No. Es un espectáculo duro, pero no cruel. Uno de los lemas más conocidos por todos es aquel que dice: "la tortura no es cultura". Y yo pienso, ¿tortura? (En primer lugar y según la RAE esta es la primera acepción de dicha palabra: grave dolor físico psicológico infligido a alguien, con métodos y utensilios diversos, con el fin de obtener de él una confesión, o como medio de castigo). ¿Es el toro alguien? No. La tortura se aplica a los seres humanos. El toro es un animal y por ello no se puede aplicar este término. En los toros hay educación. Ni ha habido ni habrá ninguna suspensión por conducta indigna de aquel que pise el tendido de una plaza de toros. ¿El fútbol es violento? No. ¿Genera violencia? Sí. Basta con dar un paseo por los aledaños del estadio en un Clásico o en cualquier ciudad de nuestra Piel de Toro los días de partido y veremos que la presencia policial es abundante. Si además es un derbi en el que se enfrentan los equipos locales donde reina una máxima rivalidad, la policía está en alerta total. Debido a estas situaciones, es muy frecuente que haya encuentros que reciban la etiqueta de partidos de alto riesgo. ¿Cuántas veces hemos oído una corrida de alto riesgo? Un caso muy reciente ocurrió en Argentina donde tuvieron que suspender un partido y modificar fecha y lugar. Ese partido se celebró en Madrid, a una distancia que según Google es de... 10.039 kilómetros. Sí, diez mil y pico kilometros, al otro lado del oceáno. ¿Es esto normal? Podría poner miles de ejemplos pero no es cuestión de extenderse. Cualquier día en los informativos deportivos es normal ver noticias de diferentes actos violentos y que en aumento ocurre en el deporte base, en el que los padres cometen auténticas barbaridades delante de críos. Si alguien se acerca a una plaza un día con cartel de relumbrón con el papel acabado, notará que la fuerzas del orden están de manera testimonial y por obligación al ser un evento público.
Los más jóvenes conocerán videojuegos que han sido absolutos éxitos de ventas en todo el mundo y llevan muchos años en el mercado: Call of Duty, Medal of Honor o el Grand thef Auto. El fin de estos juegos es matar. De temática bélica o ambientada en los bajos fondos de algunas ciudades americanas en el caso de éste último en el que jugador deberá delinquir de cualquier manera para ir avanzando en el juego. Es más, se ve normal y se acepta. Nadie ha puesto el grito en el cielo excepto alguna madre responsable que no querrá que sus hijos se nutran de violencia. Salió recientemente un videojuego de temática taurina y la polémica estaba servida. Antitaurinos y animalistas consideraban una auténtica atrocidad que los niños pudiesen torear virtualmente a un toro. Las redes sociales echaron humo.
Cada vez que llegan noticias en la que se informa de masacres en una universidad ya sea en Estados Unidos u otro país, se acaba comprobando tras investigaciones policiales y forenses que el alumno que atentó contra sus compañeros estaba influenciado por esos videojuegos.
En estos países aquellos alumnos no tienen la más mínima noción sobre el toreo. En cambio, desde que un chaval entra en una escuela taurina hasta el fin de su carrera, convive rodeado de espadas, descabellos, banderillas, puyas.. es decir, tiene al alcance de la mano herramientas que hieren y matan. Aún no se conocen casos (o yo por lo menos) de toreros trastornados que hayan causado alguna desgracia en un lugar público con los útiles de torear.

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Hablemos del maltrato animal. ¿Es maltrato animal meter a un toro en un ruedo y darle muerte bajo unos preceptos y siguiendo unas normas? Es triste ver como las nuevas formas de comunicación han hecho estragos en la difusión de la tauromaquia. Es una información sesgada y que no tiene nada que ver con la realidad. Los que atacan sin piedad a la tauromaquia son aquellos que sólo saben lo que es un semáforo, el Metro o el asfalto. No tienen ni idea de lo que es una bellota o cuál es la diferencia entre un árbol de hoja caduca y otro de hoja perenne. O cuáles hay entre el barbecho y la rotación de cultivos. A muchos de esos que opinan estas cosas, deberían de visitar una explotación ganadera y comprobar in situ la atención que reciben estos animales. En el ruedo se produce un combate y el toro lucha por su vida durante diez minutos largos tras haber vivido en libertad durante cinco años. Y esos cinco años son los que se han ocultado a la sociedad. Y recordemos que el indulto es un premio extraordinario al animal extraordinario. Un premio que sólo recibe el toro de lidia.
Todos esos que viven dentro de la M-30 son animalistas en contra del toreo pero en cambio llevan perritos en un carrito como si de un hijo se tratase, les dan alimentos veganos o o los someten a todo tipo de comportamientos que atentan contra su naturaleza desde que es un cachorro hasta que muere de viejo. ¿Eso no es maltrato? Uno de los pobres argumentos repetidos cientos de veces es que el toro no decidió estar allí. Cada vez es más frecuente que aquellas personas que comulgan con la ideología animalista no sólo tratan de imponer su pensamiento a los demás sino lo aplican también a sus mascotas. Yo les pregunto: ¿ha decidido un perro ir metido en una mochila?¿Ha pedido ser sometido a tratamientos de belleza para concursos caninos? ¿Ha pedido un animal que sea alimentado con piensos que no están preparados para ser digeridos por su organismo? ¿Ha elegido un mastín del Pirineo vivir en Madrid a 40 grados en verano en una casa minúscula?

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Dicen que no somos ecologistas. ¡Qué casualidad que donde hay explotaciones ganaderas ya sean de ganado bravo, de ovino o cualquier otro animal es donde el monte está más atendido y vigilado! Las cacerías que se realizan en Andalucía, La Mancha u otras regiones ayudan a controlar las especies, protegen el entorno, benefician económicamente a las comarcas en donde se organizan y mucho más. Fíjese apreciado lector que cada vez que hay un incendio forestal, una de las habituales quejas de los bomberos es que el bosque está lleno de maleza que hace sino agravar esa catástrofe. El bosque es un vertedero de desechos naturales, por lo tanto hay que limpiarlo y vigilarlo constantemente. Los lugares donde se se producen esos incendios son aquellos que no reciben protección y control. El campo se cuida trabajando en él y no desde la pantalla de un ordenador o desde un escaño del Congreso. Mientras el Pacma dice proteger al reino animal poniendo "tuits" en las redes sociales y regándose con pintura roja en manifestaciones, los ganaderos de toda España trabajan a destajo en el crudo invierno o el tórrido verano de la meseta para sacar adelante a su ganado. Veinticuatro horas al día, trescientos sesenta y cinco días al año. Así que es absolutamente indiscutible que no hay nadie más ecologista que el que vive por, para y en el campo.

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En resumen, como dijo San Juan Pablo II: "Las ideas no se imponen, se proponen". No trato de convencer a nadie, comparar distintas situaciones o dar argumentos. Lo que intento querido lector, es repasar diferentes reflexiones que me he cuestionado para que opines sobre ellas. Espero que saques tus propias ideas y conclusiones.


Un saludo.


martes, 11 de febrero de 2020

Un sábado de toros para comenzar la temporada.

Que llegue febrero es buena noticia. En la Comunidad de Madrid empieza temprano el calendario taurino pero aún así han habido malas nuevas. Triste es ver que nos han dejado sin toros en Ajalvir y un festival homenaje a los cirujanos taurinos en Carabanchel ha sido movido a la localidad burgalesa de Aranda de Duero.

Este sábado 9 fue doble jornada de campo y plaza. Veinticuatro horas en torno al toro. Por la mañana disfruté junto a varios amigos de Madrid de una interesante visita a la ganadería de El Montecillo situada en Orgaz (Toledo), donde aguardan varias corridas preparadas para ser lidiadas y pudimos disfrutar de un tentadero de dos becerras a cargo del novillero de la tierra Tomás Rufo. Triunfó en Madrid en octubre y ya se prepara para su inminente alternativa. En su agenda está marcado en rojo el 22 de julio. Pasará al escalafón de matadores toreando con Alejandro Talavante y Andrés Roca Rey en la ciudad gala de Mont de Marsan.

Ficha de la ganadería.
Procedencia: D. Juan Pedro Domecq Díez y D. Juan Pedro Domecq Solís.
Divisa: verde y blanco.
Señal en oreja: horquilla en ambas.
Antigüedad: 17 de mayo de 1996.
Finca: El Montecillo. Orgaz (Toledo)
Historia: Procede de la formada en 1940 por D. Humberto Sánchez Tabernero con vacas y sementales de “Sánchez Fabrés”, procedentes de Coquilla, agregando en 1945 vacas y sementales de D. Vicente Charro. En 1949 es adquirida por D. José Finat en nombre de su esposa Dña Casilda de Bustos y Figueroa, que la anuncia a nombre de su marido “Conde de Mayalde”, cambiando hierro y divisa. En 1958 la aumentó con la mitad de la ganadería de “Sepúlveda”, de origen Contreras, eliminando paulatinamente lo anterior. En 1986 y 1990 adquirió dos sementales de don Juan Pedro Domecq, y en 1995 un lote de vacas de don Francisco Medina de la misma procedencia. En 1996 al amparo del artículo 6º de los Estatutos se crea esta ganadería por división de la de El Conde de Mayalde, asignándo nuevo hierro. En 2005 es adquirida por D. Francisco Medina Aranda, quien incorpora ganado de “El Ventorillo”, “Sotillo Gutiérrez” y ganado de Herederos de D. Antonio Arribas Sancho, procedente de la citada ganadería y de la de D. Juan Albarrán.

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De los Montes de Toledo a la Sierra de Guadarrama. Del campo a la plaza. De Orgaz a Valdemorillo. Tras almorzar pusimos rumbo a esta localidad madrileña para presenciar el primer festejo de la temporada en nuestra comunidad. El cartel era el siguiente: toros de Alcurrucén para Juan Ortega (sangre y oro), José Garrido (grana y oro) y David de Miranda (frambuesa y oro). Nada más llegar y dejar el coche, empezamos a ver todas las caras conocidas de Las Ventas. Aficionados con los que coincido en diferentes tertulias, conferencias etc nos dimos cita en esta plaza cubierta. Y tras reunirme con mis compañeros de abono en Las Ventas, nos dirigimos a nuestros asientos con la esperanza de disfrutar de una buena tarde. Lo mejor de aquel festejo fue sin duda la gran entrada. El cartel reunía alicientes y ni los de la capital, la sierra o Toledo y Segovia se lo quisieron perder. Los Hermanos Lozano trajeron desde Urda un encierro insulso y con poca presencia. Algunas reses demostraron falta de fuerza. El toro con más opciones fue el segundo pero se vino abajo a medida que avanzaba la faena de muleta. Sonó la Marcha Real al inicio del festejo.

De Juan Ortega diré que quiso pero no pudo. Firmó el sevillano instantes llenos de torería en su lote pero sin fuerza el primero e incierto el segundo, no dejaron lucirse a este joven matador.


José Garrido demostró que con el capote anda muy bien. Cosa complicada pues saber jugar con los vuelos y manejar los brazos con ritmo y al compás es difícil pero es algo que este extremeño hace con gusto y personalidad. Rubricó el trasteo a su primer toro con una estocada. Con su sello, realizó varias tandas por ambos lados dejando siempre la muleta muy bien colocada para que el animal siempre viese tela. Como cierre de faena, se entretuvo en torear con remates, pases de la firma y demás detallitos llenos de belleza. Cortó a su segundo animal la que podría ser la primera oreja del año. Por su probre presencia se protestó mucho este animal. Fue una faena inteligente y estructurada. Empezó de rodillas toreando por estatuarios y cerró también de rodillas con unas manoletinas. Entre medias toreó con la derecha y al natural. Mandando en la embestida, ligó varias tandas muy candenciosas. Se mostró muy firme y la labor tuvo premio.


Tras varias semanas sin ver a mis amigos de tendido, las charlas para ponernos al día hicieron que no estuviésemos muy pendientes del ruedo. La corrida se nos pasó volando. Cerró la terna David de Miranda al que le tocó pechar con los animales más decepcionantes. Valiente y variado en lances, no consiguió sacar jugo a su lote. Se fue de vacío el onubense.


Entre las cuadrillas destacó toreando con la capa Antonio Chacón.

Acabó una tarde sin historia, volvimos a casa sabiendo que dentro de nada llega Valencia y depués Sevilla. Suena el runrún en corrillos y en la red; polémicas y rumores en ferias y carteles. Hay ganas de toros. Acaba de empezar una nueva temporada.

(Fotos: David Castuera y Javier Arroyo)

domingo, 2 de febrero de 2020

Un rato con Jorge Isiegas.

Hoy os presento a un aragonés de nacimiento y madrileño de adopción, Jorge Isiegas (Zaragoza, 17/3/1995). Si hace poco pude hablar con un torero recién retirado como es "El Cid", ahora lo hago con otro que acaba de tomar la alternativa y este invierno se prepara para su primera temporada como matador de toros. Repasaré su trayectoria para que le conozcáis un poco más.


Pregunta. Fuiste alumno de la Escuela de Tauromaquia de Madrid, Marcial Lalanda. ¿Qué recuerdos tienes?
Respuesta.
Fueron unos años muy bonitos porque fue una de las etapas más felices de mi vida en todos los aspectos. Porque era un niño y dicen que para ser torero hay que perder la juventud, y eso no lo comparto porque los cuatro o cinco años que pasé allí hice grandes amigos. De novillero con caballos me costó arrancar un poco más, porque era un niño y no era consciente de esa importancia y de ese sacrificio. Gestionaron muy bien mi aprendizaje y mi preparación en clases prácticas y novilladas en las que conseguí triunfos importantes. Además lo compaginaba con mis estudios y el equipo de fútbol del colegio. Y como lo que más me gustaban eran los toros y a mis amigos también pues fue una etapa preciosa.

P. En 2012 fuiste declarado novillero triunfador de la escuela. En 2014 quedaste segundo clasificado en el Zapato de Plata de Arnedo. Fuiste finalista del Bolsín de Ciudad Rodrigo (Salamanca) y del Alfarero de Plata en Villaseca de la Sagra.
R.
Tuve triunfos muy importantes durante esta etapa sin caballos y en la Escuela pude destacar muy pronto. Tenía facilidad, llegué a indultar un novillo en la final de las escuelas taurinas. En resumen, fue una etapa muy bien aprovechada hasta que di el salto con caballos. Eso fue otro cantar.


P. Das el salto al escalafón con caballos en Becerril de la Sierra (Madrid) ante una grande y complicada novillada de El Retamar. En 2017 te presentas el 22 de julio en Madrid y cortas una oreja y el 12 agosto vuelves a torear en este mismo ruedo. En Madrid toreas en abril del año siguiente con Carlos Ochoa y Ángel Téllez (íntegro de alumnos de Marcial Lalanda). En mayo y antes de San Isidro toreas la de Castillejo de Huebra y en 2019 toreas en septiembre una interesante novillada de Los Maños. ¿Qué balance haces de tu paso por Madrid? En Villaseca de la Sagra toreaste la de La Quinta en 2018 y la de Cebada en 2019 dando mucho que hablar. ¿Se tradujo en contratos? Hazme un resumen de esta etapa.
R.
Al principio me costó abrirme camino. Empecé toreando novilladas por los pueblos serranos de Madrid, creo que di la cara y me repetían en las ferias pero al fin y al cabo sólo toreaba una o dos novilladas en septiembre. Era muy difícil coger oficio, poso, técnica... con tan pocos contratos. Lo recuerdo con dureza porque entrenaba todo el año si nada en el horizonte, hasta que surgían esos dos o tres festejos en septiembre, y no me volvían a llamar. Aprendí y me curtí mucho. Poco después me presente en mi tierra y en Zaragoza rocé la puerta grande. Aquel día me cambió la vida porque me apoderó Ignacio Zorita (QEPD) y gracias a él actué en Valencia, Madrid, Nîmes... en las cuales obtuve triunfos y en las nocturnas de Las Ventas con mi compañero Pablo Atienza fuimos finalistas. Ahí me abrí camino y me di a conocer. Por varias circunstancias al no mantener ese nivel me quedé fuera de San Isidro entre otros sitios y volví a torear poco. Al año siguiente no toreé hasta septiembre que me llamaron de diferentes ferias de novilleros. Triunfé en Azuqueca de Henares (Guadalajara), Casarrubios del Monte y Villaseca de la Sagra (Toledo), Valdetorres del Jarama (Madrid)... Pero aunque toreaba poco, seguía en boca de los aficionados que me hacía crecer en mi persona y en mi toreo por lo que no perdía la ilusión.


P. Otra plaza importante para ti es la de tu tierra. En Zaragoza has cortado tres orejas en tres tardes. Llegas a la alternativa con 45 novilladas en cuatro años. Un buen número, ¿no? ¿Cómo has vivido tu etapa de novillero?
R.
Sí, totalmente. La situación de las novilladas es muy difícil. Ir por derecho para que no cueste dinero, para pagar luego a tu gente... me lo inculcó mi entorno que tenía que ser así y bueno, pues a veces costaba. Es un número engañoso, ya que solía torear después del verano, por lo que había ocho o nueve meses en los que sólo entrenaba. Estoy contento por haber sumado esas 45 novilladas en estos tiempos que corren aunque si hago balance salen a siete u ocho festejos por temporada. El primer año sólo toreé una y al siguiente tres, o sea que ha habido unos años en los que me quedaba satisfecho y otros en los que no toreé nada.


P. En esta última feria de El Pilar, tomaste la alternativa con "El Juli" y Paco Ureña. Un buen cartel para empezar tu andadura en el escalafón definitivo. ¿Qué te dijo Julián en la ceremonia?
R.
Sabía que de novillero había luchado mucho y le hacía ilusión darme la alternativa. En el segundo toro cuando le devolví los trastos, me dijo que le había sorprendido mucho porque nunca me había visto torear y que si seguía en ese camino podía tener cierto futuro en la profesión.

P. Variedad de encastes.
R.
De novillero toreé todos los encastes. En Madrid actué cinco tardes y cada tarde ante una sangre diferente. No soy partidario de decir encastes minoritarios porque hay todo tipo de encastes en los que hay ganaderías que están en un buen momento y yo estaba encantado de anunciarme con esas ganaderías. Por ejemplo con Cebada Gago y La Quinta triunfé en Villaseca de la Sagra. He podido triunfar con los santacolomas de Los Maños en Zaragoza. Y en Madrid, Un Murube de Castillejo de Huebra en que de no haberlo pinchado habría triunfado. Otra novillada de Ana Romero que es sangre Santa Coloma, otra oreja que corté a un Atanasio de Couto de Fornilhos y pinché a un novillo de Guadajira que eso procede del Marqués de Domecq al que le podía haber cortado la oreja el día de mi presentación. En resumen, de todos los encastes ha habido buenos y malos novillos con los que he podido triunfar o me han hecho pasar un mal rato.


P.¿Cómo es un día de festejo? ¿Qué costumbres tienes?
R.
Me gusta estar con la cuadrilla. Viajamos juntos y a la hora de comer igual. Suelo almorzar ligero. Lo intento llevar con normalidad. Procuro quedarme en el hotel, hacer un poco de deporte, estar tranquilo y sobre todo con ellos porque son los que hacen que esos ratos sean más amenos.

P. Eres otro de los ejemplos de jóvenes matadores que están estudiando en la universidad. Cursas 4º de Administración y Dirección de Empresas. ¿Cómo lo llevas?
R.
Lo tengo casi rematado. No es fácil acabar de entrenar y cambiarse rápido para estudiar y viceversa: desde las ocho de la mañana que salgo hasta las diez que llego a casa no paro de entrenar y de estudiar. Eso es lo que hace que me sienta ocupado.

P. ¿Es difícil compaginar libros y muletas?
R.
Un poco, ya que la mente hace que sólo piense en el toro. Incluso cuando estudio pienso en toros. No entreno veinticuatro horas al día porque no sería bueno, pero sí pienso veinticuatro horas en toros. Eso es lo que ha llevado a que esos momentos en los que toreaba menos, como tenía la mente puesta en mi profesión me costaba porque me era más difícil concentrarme.

P. ¿Cómo fue la reacción de tus compañeros de clase en El Recuerdo? ¿has recibido apoyo o indiferencia?
R.
En el colegio me apoyaban a muerte y venían a verme torear porque me conocen desde pequeño. Me veían banderillear con lápices y mientras ellos jugaban al fútbol, yo pegaba muletazos. En cambio, en la universidad al ser ya novillero con caballos ya era más maduro, eran compañeros nuevos porque al arrastrar asignaturas no entablaba mucha amistad con esos compañeros y tampoco decía que era torero. En alguna ocasión por fotos o noticias algunos sabían que lo era pero no se hablaba mucho del tema. Cuando terminaban las clases me iba rápidamente a entrenar, por lo que no he vivido ese tiempo de vida universitaria.



Preguntas rápidas.

P. ¿Una película?

R. Nuevo en esta plaza.

P. ¿Un libro?
R.
Joselito el verdadero.

P. ¿Un referente?
R.
Paco Ureña.

P. ¿Un equipo?
R.
Real Zaragoza.

P. ¿Una afición fuera de los toros?
R.
El pádel.

P. ¿Un viaje que te gustaría hacer?
R.
Roma.

P. ¿Manías, costumbres, supersticiones?
R.
Los gatos negros. Es lo único que me saca de quicio. De hecho, en un hotel vi que en el aparcamiento había varios gatos y pedí al mozo de espadas que antes de salir yo de la habitación, bajase él primero para asustarlos.

P. ¿Te gusta que haya gente en la habitación o sólo los imprescindibles?
R.
Mi familia no se mete en nada, van a los toros por su cuenta, mis amigos igual así que siempre suelo estar con mi cuadrilla. No me importaría que hubiese gente porque se hace más ameno todo, soy alguien que no tiene muchas visitas antes de torear.

P. ¿Con qué suerte del toreo te sientes más a gusto?
R.
El toreo al natural.


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Fotos: Las Ventas, Víctor Luengo y Ángel de Castro.

Twitter : @jisiegas
Instagram: @jisiegas





viernes, 31 de enero de 2020

¿Lo sabes?

1. Urus, Gallardo, Aventador, Huracán, Diablo, Murciélago, Miura, Espada... Son nombres de modelos de una marca italiana de coches relacionados con la tauromaquia porque su fundador era muy aficionado. ¿A qué marca me refiero?
A. Mazzanti.
B. Pagani.
C. Lamborghini.

2. ¿En qué localidad catalana nació Finito de Córdoba?
A. Altafulla.
B. Sabadell.
C. Badalona.

3. De estas plazas, ¿Cuál sí está enclavada junto a un santuario?
A. Almadén.
B. Las Virtudes.
C. Medina de Rioseco.

4. Rugby y Toros. Así se llama la feria de cierta ciudad gala. ¿Cuál?
A. Hagetmau.
B. Captieux.
C. Vic Fezensac.

5. ¿Cuál de las siguientes plazas de 2º sí tiene una feria dedicada a una fiesta religiosa?
A. Huesca.
B. Huelva.
C. Albacete.

6. ¿A qué ganadería madrileña pertenece el hotel Wellington?
A. Baltasar Ibán.
B. Montealto.
C. Hermanos Quintas.

7. Si hablo de la Mezquita del toreo, me estoy refiriendo a la plaza de toros de...
A. Córdoba.
B. Ceuta.
C. Melilla.

8. ¿Qué importante ciudad europea ha llegado a tener plaza y celebrar festejos taurinos?
A. París.
B. Londres.
C. Berlín.

9. La feria del Atlántico se organiza en...
A. Dax.
B. La Coruña.
C. Bayona.

10. ¿Qué dos toreros participaron en 1998 en un derbi benéfico en el Santiago Bernabéu para apoyar a las víctimas del huracán Mitch?
A. Jesulín de Ubrique y Rivera Ordóñez.
B. Manuel Caballero y El Juli.
C. José Tomás y Enrique Ponce.




1c, 2b, 3b, 4b, 5c, 6a, 7c, 8a, 9c, 10c.




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martes, 28 de enero de 2020

Un siglo al servicio de la Patria.

No quiero dejar pasar la oportunidad de conmemorar que tal día como hoy pero de 1920 comenzaba su andadura El Tercio de Extranjeros, cuerpo militar que posteriormente pasó a denominarse La Legión. Dicho cuerpo considera que la fecha fundacional fue el 20 de septiembre de ese mismo año al alistarse ese día el primer caballero legionario.

Fue fundado por el Teniente Coronel de Infantería don José Millán-Astray. El objetivo fue crear una unidad militar en la guerra de Marruecos con el fin de romper las líneas enemigas y llegar a la lucha cuerpo a cuerpo. Junto a la Benemérita, es una de las instituciones más conocidas y queridas por los españoles. El Chapiri, la cabra y sus himnos (Canción del LegionarioTercios Heroicos  y El Novio de la Muerte) son sus símbolos más reconocibles. El historial de La legión es largo y sus gestas, conocidas internacionalmente. Una unidad de élite al servicio de la Patria. 

Otro de sus emblemas es el Credo Legionario. El Credo es un código de conducta que todo Caballero Legionario conoce y obedece hasta las más mínima coma. Es una filosofía que cualquier miembro de este cuerpo debe aplicar toda su vida. Forma parte de La Legión desde los primeros momentos, es su base espiritual, médula y nervio, alma y rito de ella.
“Escrito en momento de exaltación del entusiasmo y de la fe, no tiene el más leve pulimento literario. Surgió espontáneo, como si dictásemos unas instrucciones cualesquiera; sentíamos la Legión, pensamos en el espíritu militar y en el de sacrificio. Queríamos que rindiesen culto al Honor militar y al Valor militar y que, sugestionados con estos sentimientos, vencieran el instinto y no temiesen la muerte".
Millán-Astray


EL ESPÍRITU DEL LEGIONARIO

Es único y sin igual, es de ciega y feroz acometividad, de buscar siempre acortar la distancia con el enemigo y llegar a la bayoneta.


EL ESPÍRITU DE COMPAÑERISMO

Con el sagrado juramento de no abandonar jamás a un hombre en el campo de batalla hasta perecer todos.


EL ESPÍRITU DE AMISTAD

De juramento entre cada dos hombres.


EL ESPÍRITU DE UNIÓN Y SOCORRO

A la voz de “A mí la Legión”, sea donde sea, acudirán todos, y con razón o sin ella defenderán al legionario que pide auxilio.


EL ESPÍRITU DE MARCHA

Jamás un Legionario dirá que está cansado, hasta caer reventado. Será el Cuerpo más veloz y resistente.


EL ESPÍRITU DE SUFRIMIENTO Y DUREZA

No se quejará: de fatiga, ni de dolor, ni de hambre, ni de sed ni de sueño; hará todos los trabajos: cavará, arrastrará cañones, carros, estará destacado, hará convoyes, trabajará en lo que le manden.


EL ESPÍRITU DE ACUDIR AL FUEGO

La Legión, desde el hombre solo hasta la Legión entera acudirá siempre a donde oiga fuego, de día, de noche, siempre, siempre, aunque no tenga orden para ello.


EL ESPÍRITU DE DISCIPLINA

Cumplirá su deber, obedecerá hasta morir.


EL ESPÍRITU DE COMBATE

La Legión pedirá siempre, siempre combatir, sin turno, sin contar los días, ni los meses ni los años.


EL ESPÍRITU DE LA MUERTE

El morir en el combate es el mayor honor. No se muere más que una vez. La muerte llega sin dolor y el morir no es tan horrible como parece. Lo más horrible es vivir siendo un cobarde.


LA BANDERA DE LA LEGIÓN

La Bandera de La Legión será la más gloriosa porque la teñirá la sangre de sus legionarios.


TODOS LOS HOMBRES LEGIONARIOS SON BRAVOS

Todos los hombres legionarios son bravos; cada nación tiene fama de bravura; aquí es preciso demostrar qué pueblo es el más valiente.


Un siglo de vida siendo novios de la Muerte.


   TODO POR LA PATRIA
¡VIVA LA LEGIÓN!


Escudo Brigada 'Rey Alfonso XIII' II de la Legión




                                             

sábado, 18 de enero de 2020

Un rato con El Cid.

Tengo el enorme privilegio de hablar un rato con Manuel Jesús Cid Sala (Salteras, Sevilla 10-3-1974), "El Cid" en los carteles.
Recién retirado del toreo, ha cosechado grandes triunfos en todas las plazas importantes y ahora, en el descanso del guerrero, lo hace con el respeto y cariño de compañeros y afición. Dos puertas grandes en Madrid (2005 y 2006), cuatro salidas por la puerta del Príncipe en Sevilla (dos veces en 2005, 2006 y 2007) y una en Bilbao (2007), son algunos de los hitos de su admirable trayectoria. Así que una vez más tengo la oportunidad de escuchar a una gran figura que ha marcado una época: El Cid.

Pregunta. Buenos días Maestro, en primer lugar, le agradezco su tiempo y su amabilidad en este rato.  ¿Cómo fueron sus comienzos? Viene a Madrid y se empieza a curtir en la dureza de la profesión ¿por qué Madrid y no Sevilla?
Respuesta.
Yo debuté con caballos en mi pueblo y al no haber muchos festejos allí ni actividad taurina, me fui a Madrid donde sí había mas festejos y posibilidades: en los pueblos de los alrededores, en la sierra, Ávila, el valle del Tiétar... había más movimientos para los novilleros de cara al verano que en mi tierra. En Sevilla, quitando las novilladas de abono, no había más movimiento y por eso decidí dejar mi casa. Me ayudaba Gallo, un hombre que me acogió en su casa y durante seis años viví una experiencia bonita pero dura a la vez. Los contrastes eran duros: de vivir en el campo en un cortijo a Madrid. Siempre me rodeé de gente buena, que me ayudó muchísimo y me acoplé muy rápido. Encantado porque no cambiaría nada de mis comienzos, de cuando me vine hacia Madrid. Igual si no hubiese pasado por esas dificultades pues no habría sido torero. No hubiese llegado donde llegué.

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                                      A hombros en Sevilla.
                                          Abril de 2005.

P. ¿Cómo fue su paso por el Valle del Terror?
R.
Fue una etapa dura, no te voy a mentir, muchas de esas novilladas que lidié no eran conocidas, eran ganaderías de segunda. Esos novillos eran muy grandes, ya que era como gustaba en esos pueblos, eran casi corridas de toros. Y la verdad que además de dura, a veces me iba frustrado, porque eso no era el toreo que tenía en la cabeza. Lo que pasa es que después hacía reseteo e intentaba coger lo bueno y positivo de cada tarde, algunas veces sin pegar muletazos, pero bueno, era un oficio y tenía asimilado que tenía que ir madurando poco a poco. Tenía que ir cogiendo ese oficio que me hacía falta para cuando fuese matador de toros. Cuando hice ese planteamiento de mi carrera novilleril llegó a haber momentos en los que disfruté muchísimo. Fui avanzando, había novillos que al principio aunque fuese imposible haber estado bien, llegaba el día en que los cuajaba y lo veía fácil; que era señal de que iba avanzando en mi tauromaquia y cogiendo más oficio día tras día. Llegaron las cornadas y porrazos porque cuando uno está corto de experiencia, los toros cogen. 

P. En vez de tomar pronto la alternativa, lo hace con 26 años. ¿Por qué?
R.
Tras ese tiempo de forja como es el Valle del Terror cuando tuve la oportunidad, no surgió un lugar bonito y a la vez importante para recibir el doctorado. Así que no me importó seguir un poco más en ese escalafón y poder llegar con más oficio. Lo hice en Madrid porque buscaba un sitio de categoría en vez de aquellos pueblos en los que tantas veces toreé de novillero.

P. Tres plazas clave en su vida: Madrid, Sevilla y Bilbao.
R.
Sevilla fue la primera plaza en la que me encerré con seis toros y en esa ocasión fueron tres ganaderías diferentes: José Luis Pereda, Zalduendo y Victorino Martín. Primero me anuncié en la feria de San Miguel de 2005 pero no pude hacerlo porque en Mérida un toro me pegó una cornada, me luxó el brazo y en septiembre tuve que cortar la temporada. Lo pospuse para esa misma feria del año siguiente y fue un éxito. La plaza se llenó, artísticamente fue a más, fue creciendo y creo que fue una tarde en la que cumplí uno de esos tres hitos que tenía en mi mente (encerrarme con seis toros en esas tres plazas).
Un año después en la feria de Bilbao, ahí si fueron seis victorinos y ahí sí fue una tarde épica, de mucha mentalización, me veía muy preparado, esa fue la época en la que me sentía en plenitud. La gente empujaba y eso también era importante. Las cosas te salen y cuando eso no ocurría veía que el público se impacientaba. Cuando esa paciencia la veía en el público me daba tiempo a rectificar. Y cuando no la había pues me costaba más trabajo. La víspera toreé en Andalucía y a Bilbao llegué de madrugada y con sueño. Además recuerdo que en aquella feria bilbaína llovió toda la semana. Poco a poco fue avanzando la tarde y conseguí salir a hombros. Perdí varios kilos en apenas unas horas, pero desde luego ese esfuerzo tan enorme valió la pena.
En Madrid me encerré con otra de Victorino en San Isidro de 2015. Desgraciadamente no salió como yo hubiera deseado. Igual tenía que haberlo antes de cuando la hice. Hubiese sido lo suyo después de Bilbao. Ese invierno me preparé y me mentalicé para esta cita. La corrida no ayudó lo más mínimo igual yo tampoco estaba como tenía que haber estado y no salieron las cosas bien. Y esa es la espinita que tengo clavado. Madrid ha sido la plaza de toda mi vida, matar esos seis victorinos y hacerlo como a mí me hubiese gustado pero esa tarde no salió como en las otras dos encerronas.

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P. Háblenos de su mano izquierda.
R.
Cada matador tiene toreando su personalidad, su concepto,  sus formas... El mío era una forma de interpretar el toreo que iba dirigido al aficionado de verdad, el exigente. Por eso cuando no me salían las cosas, esos aficionados me lo recriminaban. No he sido un torero de masas de espectadores pero sí he sido un torero de aficionados, que es el que exige. Cuando algo le gusta se vuelca, pero cuando no le gusta lo recrimina y además con dureza. No es lo mismo un espectador avezado a uno que no entiende lo que ocurre. Por eso, mi toreo y concepto iba enfocado a ese tipo de aficionados: al que verdaderamente mantiene esto que es el aficionado. Me he sentido cómodo cuando cuajaba un toro y veía disfrutar al aficionado, a mi gente, al que no sabía... Cuando ocurría eso, era especial y no me quería cambiar por nadie. Allí sucedía algo que a lo que no estaban acostumbrados o llevaban mucho tiempo sin verlo, eso era lo verdaderamente me llenaba. A uno no le gustan las críticas pero cuando esas críticas llegan, sabía que era porque podía dar más. Aquello me obligaba a mejorar porque era lo que me hacía ver que los aficionados esperaban cosas de mí.

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 Primera puerta grande en Madrid ante un encierro de Victorino Martín.
3 de junio de 2005.

P.. Desde su concepto: ¿qué es cargar la suerte, el pico de la muleta, etc? ¿Cómo lo aplicaba en su tauromaquia?
R.
Cada persona tiene su concepto muy marcado. Cada encaste tiene unos matices. La técnica es la misma para todos pero a esos encastes había que aplicarles dichos matices para intentar sacar el máximo partido. No es lo mismo torear un toro de Parladé que uno de Albaserrada. Son la noche y el día. Un Parladé te permite más "fallos", toques más bruscos o desplazamientos. Al contrario que Albaserrada. Son totalmente opuestos. Dentro de la técnica, hay que intentar acoplarte a todas esas sangres. Ahí llega la diferencia entre el que es figura del toreo y el que no lo es. El que lo es tiene que torear más que nadie, acoplarse a más toros que nadie y evidentemente hay que sacar partido a toros de diferentes ganaderías. Esa es la diferencia. No se puede especializar en un encaste o una ganadería en tu vida. Por ejemplo, el encaste Saltillo-Santa Coloma no permite toques fuertes, al contrario, todo lo que se le haga debe ser suave. Tienen que ser toques para fijar y no para desplazar. La velocidad es distinta ya que es un encaste que empuja más que remata. Son toros que no cabecean, ellos lo que hacen es empujar la muleta así que intentar adaptarse a esa velocidad despaciosa pues es más complicado. El encaste Domecq embiste un poquito más rápido, remata y puntea mucho más así que la técnica debe ser distinta.


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Madroñito de Adolfo Martín. Indultó esta res en Santander  en 2016.


P. Háblenos de diferentes encastes con los que ha triunfado a lo largo de su carrera:
R.
Núñez: es un encaste que sale muy frío del toril. No es un encaste que se defina desde el principio. Se van calentando poco a poco como los Atanasio-Lisardo. Son encastes de último tercio. El que tiene buen fondo, lo da siempre al final. A la hora de embestir tiene unas peculiaridades muy definidas como la sangre Santa Coloma. Hay que dejar que llegue a la muleta, muy despacito y que casi choquen en las telas, no se pueden dejar huecos porque si los ven, es cuando pegan la cornada. Es un encaste listo pero el buen toro de Núñez embistiendo es una pasada.
Domecq: es el encaste por antonomasia y el que más abunda en la cabaña brava. No diría que es fácil porque no lo es pero sí el más asequible para todo tipo de toreros. Es el encaste que se acopla a todo tipo de técnica. Permite el toque brusco, el suave o colocar la muleta más o menos adelantada. Es el encaste comodín de hoy en día. Es un toro muy definido, que se deja torear con la capa. Y también salen toros encastados y buenos. Que eso es lo que también nos gusta a los toreros.
Albaserrada: es un encaste muy complicado. Al principio es muy difícil, no se deja torear con el capote como el Santa Coloma. Es una sangre que repone y se revuelve quedándose en los vuelos de las telas. La clave es enseñar y hacer las cosas bien para la faena de muleta. Siendo una sangre que tiene casta, poder y raza es muy asustadizo, por ese motivo no suelen aceptar esos toques bruscos que antes mencionaba. Se descomponen y por eso hay que tratarles con suavidad, enseñándoles los caminos y empujarlos hacia delante de cara al tercio de muleta.
Cuadri: en definitiva es Santa Coloma. Lo que pasa es que es vía Ibarra, es otra rama. Santa Coloma es muy parecido al Saltillo-Albaserrada. Cuadri es un tipo de toro que si embiste en el capote, llega muy definido a la faena de muleta. Lo que sucede es que son toros con mucha caja, son muy hondos y grandotes, les cuesta desplazarse por lo que hay que hacer las cosas bien, no agobiarles para que ellos cojan confianza y el que tiene buen fondo acaba rompiendo. Yo he toreado algunos toros muy buenos de Fernando Cuadri y he disfrutado mucho con ellos.
Santa Coloma: por antonomasia es el que muchos conocemos. Muchas veces la gente confunde esta sangre con la de Albaserrada y no tiene nada que ver. Santa Coloma es un encaste que a mí particularmente cuando me embiste uno de Santa Coloma me encanta porque tiene un ritmo en la embestida distinto a los demás. No puntea, no es molesto para el torero a la hora de limpiar el muletazo. Es verdad que propina faenas más cortas que por ejemplo el de Domecq u otros encastes. Es muy listo y hay que aprovecharlo desde el principio.
Miura: es el que menos he toreado. Es un encaste particular, único. Es el que más le cuesta humillar, principalmente debido a su fisionomía: son grandones y despegados del suelo. Las tres o cuatro que he toreado de esta ganadería, son animales en los que no puedes entrar en la pelea con ellos. Todo tiene y debe que ir a corriente y a favor suyo. Si te metes con ellos, protestan y no se dejan. Son muy corpulentos y uno necesita abrirlos mucho porque después a la hora de llevárselos atrás es complicado porque esa corpulencia hace que les cueste más trabajo. De todos modos, soy el menos indicado porque es un encaste al que me he enfrentado en contadas ocasiones.

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Con Borgoñés en El Baratillo. Un toro para el recuerdo.
Ese día cortó tres orejas y salió por la puerta del Príncipe.

P. Le voy a recordar diferentes toros importantes y usted comenta algo sobre ellos.
R.
Olivero de la Quinta en Madrid: mi primer San Isidro y mi primera oreja. Fue un novillo que me dio muchísimo. Toreé esa temporada una treintena de novilladas y fue gracias a Olivero. Estuve en Valencia, Nîmes, Sevilla, Arganda del Rey, Algemesí, Arnedo... fue un año precioso y aquel novillo de sangre Santa Coloma fue muy encastado. Ahí empezó mi idilio con ese encaste. Mi presentación en Madrid fue con un encierro de La Guadamilla que en aquella época era de ese encaste pero aquel día no salieron bien las cosas.
Guitarrero de Hernández Plá en Madrid en 2002: ese toro fue para el primer toque de atención que di en Las Ventas como matador de toros. Cuajar ese toro fue tremendo. Fue una faena muy emotiva y de no haber sido por la espada le habría cortado las dos orejas. De haberlo conseguido, fíjate, eran mis comienzos me habría abierto muchísimas plazas. Lo pinché pero bueno... volví a Madrid varias veces y a raíz de ahí comenzaría mi historia con esta afición.
Guitarra de Alcurrucén en Madrid 2005: fue una tarde muy bonita. Aquel día toreamos César Rincón y yo para confirmar la alternativa a Eduardo Gallo. Rincón salió a hombros y yo no porque también pinché a ese toro. Ha sido una de las cuatro o cinco faenas grandes mías en Madrid y en mi vida. Siempre estará en mi retina.
Borgoñés de Victorino Martín en Sevilla 2007: fíjate, la gente no se dio cuenta pero fue un toro digno de indulto. Fue muy bravo y encastado. En ese momento los indultos en Sevilla eran un tabú hasta el que indultó José María Manzanares cuatro años más tarde a Arrojado de Núñez del Cuvillo. Cobradiezmos fue bravo y definido. Tuvo más clase que Borgoñés pero éste fue mucho más encastado.
Portilloso de El Pilar en Madrid 2008: al principio nadie daba un duro por él. Salía suelto, cabeceaba... Durante el tercio de banderillas le vi algo importante en su embestida y nada más empezar la faena, la inicié con la mano izquierda desde el centro del ruedo. Si le hubiese pegado una estocada, la gente habría pedido el rabo. No he visto al público de Madrid ni con Guitarrero, ni con Guitarra ni con otros toros como aquella tarde.
Verbenero de Victoriano del Río en Madrid 2013: otra faena importante, bonita y sobre todo distinta, a las mías. Fue una faena de más relajo, poso, de abandonarme.... El toro me lo permitió.  Estaba justo de fuerzas pero tenía calidad y recorrido en su embestida. Le cogí la altura y eso fue lo más importante. Le costaba humillar porque era aparatoso por delante.

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P. Háblenos de América y el toro que se lidia al otro lado del océano.
R.
En Méjico he toreado muy poco: la confirmación en el DF y nada más. No sé por qué, no se habrán dado las circunstancias. En el resto de países he toreado muchísimo: Colombia, Ecuador, Venezuela y Perú. Sobre todo en Colombia cuyo toro es muy similar al español. En la plaza de la Macarena de Medellín hasta la fecha sólo ha habido un toro indultado y lo indulté yo. En las otras ferias importantes como Manizales y Bogotá también he disfrutado de grandes tardes. En Venezuela ahora están las cosas complicadas pero Mérida fue una ciudad en la que toreé y es una tierra en la que hay gran afición. Y en San Cristóbal también he indultado toros.

P. Cid y Victorino es sinónimo de emoción. Tanto monta, monta tanto.
R.
Ha habido una década importante y muy bonita. Ha habido una conjunción entre ambos en la que en aquellas situaciones me embestía un victorino, lo cuajaba y la gente se emocionaba. Mi forma de interpretar el toreo se adaptaba a la embestida de estos albaserradas. Había una conexión entre toro, torero y público.

P. El tendido 7 de la plaza de toros de Las Ventas.
R.
Respecto al tendido 7 he tenido siempre palabras de agradecimiento. Allí he conocido grandes aficionados con los que he llegado a hacer grandes amigos. Cuando me ha hecho falta, ellos estaban para alentarme. Me congratula cuando dicen que soy un torero mimado por el 7. Es el único tendido que se llena todos los días ya sea en San Isidro o en temporada, en primavera o en otoño y eso hay que alabarlo. Habrá gente que les vea como intransigentes pero hay que respetarlos y ya está. Tampoco hay que sacar las cosas fuera de quicio. Cada uno tiene su forma de pensar y de ver un festejo y se podrá o no estar de acuerdo. Sin duda que la idiosincrasia de la plaza es este tendido. Sin el 7, posiblemente Madrid sería absolutamente diferente.


La profundidad de su toreo al natural en la arena de Bilbao.

P. ¿Se forjó en Madrid y allí empezó en el arte de Cúchares. ¿Le costó a usted entrar en la afición de Sevilla?
R.
Sí. Me costó mucho. Date cuenta que mi primera novillada en La Maestranza fue en mi último año como novillero. Yo tardo en llegar a Sevilla cinco o seis años. Aún siendo el torero de Sevilla de los que más toreaba. Pero bueno, igual porque estaba y vivía en Madrid, el Baratillo es una plaza de mucho compromiso y a lo mejor estaba el compromiso de aquel que merecía estar. Desde que hice en esa plaza mi primer paseíllo en 1999, a partir de ese año nunca he faltado en la plaza de mi tierra.

P. Discutido y debatido hasta la saciedad. ¿Qué opina sobre el tercio de varas?
R.
Se dice que los toros se pican mal y yo creo que eso es psicosis. También es cierto que a los toros se pican un poco más trasero de la cuenta pero yo creo que hoy día hay grandes profesionales, muy buenos caballistas. Grandes picadores que saben montar muy bien a caballo. Evidentemente también habrá regulares y malos picadores al igual que ocurre con los toreros o con los banderilleros. Es una suerte que influye mucho en la lidia ya que el toro puede pararse o ir a más. El buen picador es el que tiene que dosificar y aplicar a cada animal el castigo oportuno. Es una suerte que a todos nos gusta ver, es muy bonito ver al toro arrancarse desde lejos, pelear en el caballo...

P. ¿Cómo ordenaba a sus picadores que ejecutasen la suerte?
R.
Toda mi carrera he procurado picar poco los toros. Hay que contar con el concepto de cada torero si a unos les gusta un toro más parado o más entero y con motor... En mi situación personal me gustaba que el toro no se picase mucho para que se pudiese adaptara mi concepto del toreo. Yo necesitaba un toro alegre, que galopase desde lejos y quisiese coger la muleta. Yo prefería que el toro se moviese y aunque muchas veces me podré haber equivocado y cuando lo picaba poco en vez de templarse, el toro sacaba el genio y aquello se complicaba trayéndome por la calle de la amargura. El genio no eres capaz de dominarlo va a más y a peor, al contrario que la bravura, que si lo dominas y puedes con ello se entregan. Pero es lo que sale al lanzar la moneda. No sabes si será cara o cruz.


P. Le ha quedado alguna espina o se va satisfecho.
R.
 Me voy satisfecho y muy feliz. Es un punto y aparte en mi trayectoria taurina porque no se puede decir que sea punto final. Te mentiría si digo que nunca más me pondré el chispeante, seré torero hasta que me muera. Ahora mismo digo que no pero de aquí a unos años si surgiese algo bonito y apetecible y me encuentro en facultades diría que sí. De lo contrario me queda torear en el campo, algún festival y a disfrutar de mis compañeros.

Este lluvioso sábado de enero y en una sala desde la que se veía a través de un gran ventanal esa plaza que tanto quiso a El Cid, me despedí de un torerazo.

Gracias Manuel. Gracias Maestro.




fotos: Plaza 1, Juan Pelegrín, Arjona y Serrano Arce.

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