domingo, 8 de septiembre de 2024

Vergueto y Verdadero engrandecen el triunfo de Emilio.

A Valladolid me fui este sábado 7 de septiembre para ver cómo Emilio de Justo se encerraba con seis toros de Victorino una vez más, pues seguramente muchos no sepan o no recuerden que este torero extremeño ya se enfrentó en solitario con esta cárdena vacada otro 7 de septiembre pero de 2019 en la ciudad francesa de Dax y salió a hombros tras cortar cuatro orejas.

Enfrentarse en solitario a seis toros no es tarea sencilla, pues la dificultad de tal empresa exige una concentración total durante todo el festejo. Y hacerlo ante un hierro de este tipo, si cabe aún más. Las complicaciones que presenta el encaste Albaserrada hacen que muchos toreros duden ante estos animales (Ya lo dijo Dámaso Gómez: todos los toreros vacilan ante los victorinos). Por eso, un triunfo con esta ganadería, y aún más si se hace en solitario tiene mucho más valor: Andrés Vázquez, Niño de la Capea, Ruiz Miguel, Roberto Domínguez, Manuel Caballero, "El Cid"(por cierto, él y Emilio son de los poquísimos que lo han hecho en más de una ocasión), "El Capea"...
Unos pocos privilegiados saben lo que es tocar el cielo ante seis "victorinos". 

Mientras Misterioso, Vergueto, Porteño, Verdadero, Escrupulillo y Verdadero aguardaban en corrales, Emilio que llegaba a la plaza vestido de obispo y oro, y tras cruzar el ruedo acompañado tanto de las cuadrillas como los sobresalientes que en esta ocasión fueron Álvaro de la Calle y Fernández Pineda, respondió a la fuerte ovación que le tributó la afición. 

La tarde fue un compendio de la tauromaquia de Emilio. Manejó el capote con valor y precisión. Supo lidiar y acoplarse a las embestidas de cada uno de los toros. Como toma de contacto, dosificó el esfuerzo en el primer capítulo sabiendo que aún restaban cinco en los chiqueros. Firme el matador, se hizo con el toro en la faena de muleta y cerró la obra con un pinchazo. 

El segundo capítulo del festejo tuvo como protagonista a un animal muy bien presentado pero rajado y flojo. La poca fuerza de éste condicionó la lidia. Se lució con el capote el de Torrejoncillo y epilogó el trasteo con un precioso manojo de muletazos rodilla en tierra. La plaza estaba con él. Emilio fulminó de una estocada y fue premiado con dos excesivos trofeos. Fue una faena acelerada y en la que abundaron los enganchones. 

Tercer capítulo: Porteño. Encastado y fiero, propició una faena de cante grande. Emilio estuvo a la altura Fue este encuentro uno de los mejores momentos del festejo. "Cuajar un Victorino requiere poesía, valor y temple", eso dijo en una ocasión el gran albaceteño Dámaso González. Pues eso hizo Emilio. Bestia y hombre se acoplaron y ambos se engrandecieron. La bestia exprimió al hombre, y éste supo sacar todo lo que la bestia llevaba en sus 551 kilos de brava anatomía. Toreó con ritmo y despaciosidad las embestidas de aquel cornúpeta. Y se pasó el hombre a la bestia por la faja. Ajuste y acople en cada una de las series que realizó con ambas manos. Fue un faenón rotundo, macizo. De no fallar con el acero con la Tizona, habría cortado dos orejas de mucho peso. Todo quedó en una oreja para el hombre y una vuelta al ruedo para la bestia. 



                                      Así humilló Porteño.


Quedaban tres toros en los corrales de la preciosa plaza pucelana y Emilio seguía demostrando que aún seguía en plena forma para enfrentarse a los que saliese por el portón de los sustos. 

Cuarto capítulo: Fue éste un animal que no regaló ni una embestida y por el izquierdo no quiso saber nada. Por lo que de esta manera, basó de Justo la faena en la mano diestra. Sacó Emilio agua de un pozo seco y le robó con mucha valentía un puñado de derechazos. El toro se quedaba en los tobillos y se revolvía con rapidez buscando querer coger al matador. No se alargó el hombre y concluyó la faena fallando con la espada: una estocada caída tras pinchazo. 

Quinto capítulo: "El toro de Victorino llega hasta donde llegue el muletazo, no más allá" Luis Miguel Encabo dixit. Ya queda dicho que este encaste es muy especial. Su fiero y particular comportamiento en las telas exigen que los matadores den el doscientos por cien cuando están ante ellos. Ya lo dice el matador madrileño. Es un toro que obedece a los toques y sigue la muleta hasta donde diga el torero. Por eso los toques de muñeca para mover los avíos tienen que ser extremadamente precisos a la par que suaves. ¿Y por qué cuento esto? Por que este toro se revolvió con rapidez. Su casta puso emoción a una faena en la que Emilio tuvo que tirar de magisterio para dirigir y superar las oleadas de bravura de Verdadero. Otra de las particularidades de esta sangre es que no se suele dejar ligar las embestidas por lo que tras cada muletazo, el torero tiene que parar, colocarse y empezar el siguiente muletazo. Muchos detalles técnicos a tener en cuenta por toreros con conocimientos lidiadores y arrojo para superar estos ásperos comportamientos. No era la tonte del bote. Emilio, dando los muletazos de uno en uno, supo llevar a cabo la misión de torear a Verdadero y salió triunfante. Mató de una estocada y cortó otras dos orejas. 

Sexto capítulo: Apagado y soso, no dio opciones. Cedió un quite a Álvaro de la Calle. Quiso intentar un último esfuerzo pero viendo lo descastado que era, abrevió. A pesar de este pequeño borrón como epílogo, acabó una encerrona en la que se cumplió lo que Ortega Cano opina sobre esta ganadería: "el espectáculo está asegurado con un Victorino".

Fue una tarde para el recuerdo por la disposición de Emilio, por su valor y conocimientos taurómacos. Con el capote lidió las embestidas de todos ellos y se lució en un manojo de verónicas y unas chicuelinas de mano muy baja. Su muleta fue un látigo. Con los vuelos de ella templó y mandó las acometidas de los seis grises animales. Y con el acero demostró una vez más que es uno de los grandes estoqueadores del escalafón. Entra matar por derecho, con rotundidad y mucha entrega. Finalizo dando mi ovación a las cuadrillas: vi grandes puyazos, enormes pares de banderillas (se desmonteraron Pérez Valcarce y Morenito de Arles) y alguna que otra soberbia brega (la de Juan José Domínguez). Los de plata estuvieron más que a la altura. 

Llegó andando del hotel y volvió a hombros. Con cinco orejas fue en volandas hasta el hotel por las calles de la capital castellana.






 

lunes, 1 de julio de 2024

¿Lo sabes?

1. Matías Lara "Larita" (1885-1957) fue un torero conocido por su impactante valor, pero estaba aquejado de una peculiaridad física. ¿Cuál?
A. Era bizco.
B. Era tartamudo.
C. Era obeso.

2. Datos correctos de la alternativa de Julio Campano.
A. Segovia, 17 de abril de 1994.
B. Ávila, 18 de junio de 1995.
C. Cuéllar, 20 de agosto de 1997.

3. La granadina, es un lance que inventó José Tomás en la ciudad de la que toma el nombre y se realiza con...
A. Capote.
B. Muleta.

4. Guitarrero, Verbenero, Olivero, Borgoñés y Portilloso por mencionar algunos, son toros importantes en la trayectoria de...
A. Finito de Córdoba.
B. "El Cid".
C. Sebastián Castella.

5. Flor de Jara, José Vázquez y La Reina. ¿Qué tienen en común estas tres ganaderías?
A. El encaste.
B. Los colores de la divisa.
C. Que todas tienen un dígito como hierro.

6. ¿Dónde murió Curro Cúchares a causa del vómito negro en diciembre de 1868?
A. La Habana.
B. Aguascalientes.
C. Lima.

7. Tú solo es un documental grabado en 1984 por Teo Escamilla y lo protagonizaron los alumnos de la escuela taurina de...
A. Madrid.
B. Toledo.
C. Sevilla.

8. ¿A qué matador se le atribuye la invención de la montera hacia 1835?
A. Frascuelo.
B. El Chiclanero.
C. Paquiro.






9. ¿A qué ganadería pertenecen este hierro y divisa?
A. Sánchez Ybargüen.
B. Laurentino Carrascosa.
C. Castillo de Azuel.



10. Esta plaza fue construida en la década de los 50 y está en desuso. Se encuentra en una ciudad africana. ¿Cuál?
A. Tánger.
B. Orán.
C. Luanda.




1c, 2b, 3b, 4b, 5c, 6a, 7a, 8c, 9b, 10a




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jueves, 13 de junio de 2024

San Isidro 2024.

Acabada la feria toca ahora hacer balance y contar qué han deparado estas cuatro semanas de toros. 

Puede dar para mucho desgranar la actuación de cada uno de los matadores que han hecho el paseíllo este recién terminado ciclo isidril así que procuraré sintetizar en líneas generales. Comenzaré con las figuras: Se salva de la quema Miguel Ángel Perera. Dos tardes cumplió el extremeño ante toros de El Parralejo y La Quinta. De no ser por la espada, algún trofeo podría haber cortado el de Puebla del Prior. Ante cuatro toros de diferente condición demostró temple, poderío y magisterio. Dio una vuelta al ruedo. El resto de ellos fracasaron estrepitosamente: Castella, Manzanares, Morante, Roca y Talavante. Unos sin toros y otros por desidia. Salen todos ellos muy tocados del examen madrileño. 
Los artistas: Pablo Aguado, Juan Ortega y Diego Urdiales. Tres cuartos de lo mismo. Se estrellaron con mulos mansos de solemnidad. Diego dio una vuelta al ruedo en el arranque del serial. Juan y Pablo se han ido de vacío una feria más. Emilio de Justo y Borja Jiménez mantienen el crédito. Los naturales ante Periquito del primero y la puerta grande del segundo revalidan su paso por Madrid. Su toreo de capa emocionó a la afición. Uceda Leal es un torerazo. Dejó detalles de muchísima calidad. En esos días que las figuras se ponen quisquillosas y para no abrir cartel hacen cualquier cosa, la mejor opción en vez de tirar de un rejoneador entre otras alternativas, es contar con el torero de Usera.  

Los guerreros: Manuel Escribano sigue dando lecciones de hombría y pundonor. Entrega y raza sin fin. Un torero que merece muchísimo mejor trato. Juan de Castilla y Rafaelillo cumplieron ante los Miura y Fernando Robleño, Damián Castaño y Gómez del Pilar hicieron lo propio con los de José Escolar. 

Las sorpresas: hay dos toreros que han impactado por sus formas y que merecen ser reconocidos: David Galván y el mejicano Isaac Fonseca. David bordó el toreo el miércoles 22. Una faena inspirada y arrebatadora. Se fue acoplando a las embestidas del animal y firmó unos muletazos de muchísimos quilates. Aunque solo cortó un trofeo, para mí fue una faena de dos orejas. Isaac tiene el título de valiente y arrojado. Torero que quería agradar con su valor. Aquel domingo ante los de Pedraza de Yeltes mostró una cara muy desconocida. Sereno y maduro. Gallardo pero a la vez torero. Toreó con mucha exquisitez a la verónica y suya fue la mejor estocada de la feria. 

Otros que han actuado en Madrid han sido Ángel Téllez, José Garrido, Álvaro Lorenzo, Ginés Marín, Paco Ureña, Román, Daniel Luque, Cayetano, Francisco José Espada... Diferentes historias envuelven a cada uno de ellos y son perfectamente conocidos por el abonado venteño. Nada que contar salvo Román. El único que aprueba con creces su paso por Madrid ha sido él. Lo da todo y no se deja nada en el tintero. Cortó una oreja tras un trasteo de mucho mérito. Otro torero con el que hay que contar. 

Añadir que la Beneficencia está fuera de San Isidro por lo tanto no entra en datos y estadísticas de la feria. Salvo el sexto que fue un toro de bandera, el resto fue otro desastre ganadero más alabado por una crítica cómplice. Un Castella impotente ante el nulo juego de su lote y una vulgar y festivalera puerta grande de Fernando Adrián fue el resumen del domingo 9 que en mano a mano actuaron ya que Morante unos días antes anunció que cortaba temporada. Pensábamos que tras un indecente golletazo previo a una estocada el presidente, viendo la seriedad de estas semanas, no concedería esa segunda oreja, pero no. Otra puerta grande intrascendente en el historial de Fernando Adrián. Tres lleva el madrileño y todas consecutivas.

Queda reflejado el número de orejas cortadas en el resumen de la empresa: "Los matadores de toros Román, Tomás Rufo, David Galván, Alejandro Talavante - en dos ocasiones -, Borja Jiménez - en tres ocasiones - e Isaac Fonseca firmaron faenas premiadas con una oreja. Pablo Hermoso y Sergio Galán hicieron lo mismo en el apartado de rejoneadores y Alejandro Peñaranda e Ismael Martín en el lado novilleril". Nueve trofeos para los matadores me parece un resultado un tanto pobre en un mes quitando tres novilladas y tres corridas de rejones y más teniendo en cuenta que los pocos grandes toros que han salido y que no han sido aprovechados

En cuanto a los novilleros, sin duda el gran triunfador fue el burgalés Roberto Martín "Jarocho". Cortó dos orejas al sexto novillo el martes 21. Una faena cuyo punto álgido fueron unas series con la mano izquierda que calaron en el público. El otro novillero que dejó una grata impresión fue el madrileño Alejandro Chicharro. Ya abrió este muchacho la puerta grande el 1 de mayo, y el martes 28 volvió a demostrar que no fue casualidad. Tiene gusto y empaque. Apunten estos dos nombres pues seguramente nos llevemos con ellos muchas alegrías. 

Las cuadrillas. El nivel ha sido paupérrimo. Hay que morderse la lengua para no soltar sapos y culebras. ¡¡DE SAS TRO SAS!! Salvo algún caso muy excepcional, si hay que calificar el conjunto de los de plata este San Isidro 2024 sería un suspenso como una catedral. Raúl Ruiz, Juan Carlos Rey, José Chacón, Ángel Otero... los que aprueban, lo hacen con nota. Y qué decir de los picadores... De juzgado de guardia.   

Los avisos. Hemos escuchado una auténtica barbaridad de avisos esta feria. Queda demostrado que los toreros en vez de exprimir al animal midiendo las faenas, se ponen dar muletazos sin fin independientemente de la calidad de los mismos. ¿No tienen a alguien que les diga cuando es el momento idóneo de parar? A pesar de que rogamos a los matadores poner fin a la faena si ésta no coge vuelos o las condiciones del animal lo impiden, ellos siguen en sus trece aburriendo al personal mientras escuchamos los incomodísimos chasqueos del romper de las pipas de un público completamente absorto en su móvil, de cháchara con el vecino o haciendo cualquier cosa para aguantar el tedio. Mi opinión es que noto que a pesar de la evolución en la crianza y selección por parte de los ganaderos, sigue siendo un animal que no termina de ser exprimido por los toreros, por lo tanto da igual como sea el toro: las faenas cada vez duran más y tienen menos relevancia. Muchos festejos llegan tranquilamente a las dos horas largas sin haber visto nada que merezca la pena recordar. Los aficionados llevamos tiempo sugiriendo que habría que bajar los tiempos de los avisos. Como ejemplo siempre pondré las dos orejas de Juan Mora en 2010 y la puerta grande de Sebastián Castella en 2015. Dos trasteos que si buscan los vídeos, entenderán perfectamente mi postura. Pero claro, hay que ser muy buen torero para cortar dos orejas en Madrid con quince naturales... 

El ganado. Muy preocupante el juego que han dado los toros que han sido lidiados. Petardos mayúsculos. Tardes anodinas. Otro suspenso sin contemplaciones. Falta casta. Toros que han llegado muy desfondados al último tercio. Parados y mansotes. Los ganaderos tiene mucho que trabajar. Rebeco, Periquito, Garañuelo, Bastonito, Experto, Dulce, Orgulloso... Unos poquísimos aprueban con buena nota y que son para recordar. Por conjunto hay que destacar los encierros de Fuente Ymbro y Santiago Domecq. 

Allende el ruedo hay que mencionar que salvo algunos patinazos como el que ocurrió el día de la puerta grande de Borja Jiménez, hay que resaltar muy positivamente la actitud del palco. Unas presidencias serias, acordes con lo que se espera de quien preside un festejo en la plaza de Las Ventas. Siempre se puede mejorar y así lo deseo. Ese es el camino para dar a Madrid la categoría que merece.

Concluyo recordando la masiva afluencia de público. Entradones todos los días, y según la empresa 564.353 personas pasamos por taquilla. Una media de 20.900 personas diarias y en trece de los veintiocho festejos, se agotaron las entradas. Una feria más se reafirma que la juventud quiere toros. La única espina ha sido el misterio de las andanadas vacías incluso en días de reventón... algo falla y hay que solucionarlo con rapidez. Y por supuesto agradecer a Telemadrid su apuesta por los toros. Y ya van dos ferias consecutivas. En San Isidro siempre retransmitían un festejo o dos a lo sumo, pero la apuesta por dar los festejos señalados es algo que hay que tener en cuenta. Y si no me equivoco los resultados han sido muy satisfactorios. Los aficionados tenemos derecho a ver toros en la televisión pública, le pese a quien le pese. 

Este es el veredicto del jurado:

Triunfador: Borja Jiménez.
Mejor faena: Borja Jiménez.
Mejor novillero: Roberto Martín "Jarocho".
Mejor rejoneador: Diego Ventura.
Torero revelación: David Galván.
Mejor estocada: Isaac Fonseca.
Mejor puyazo: Alberto Sandoval.
Mejor brega: Raúl Ruiz.
Mejor par de banderillas: Juan Carlos Rey.
Mejor toro: 'Dulce', de Victoriano del Río.
Mejor ganadería: Fuente Ymbro.


Y éste, el mío:

Triunfador: Borja Jiménez.
Mejor faena: David Galván.
Mejor novillero: Roberto Martín "Jarocho".
Torero revelación: David Galván.
Mejor estocada: Isaac Fonseca.
Mejor puyazo: Alberto Sandoval.
Mejor brega: Raúl Ruiz.
Mejor par de banderillas: Juan Carlos Rey.
Mejor toro: 'Bastonito', de Baltasar Ibán.
Mejor ganadería: Fuente Ymbro.

San Isidro concluye pero la temporada continúa. Que nadie piense que ya no hay toros hasta mayo de 2025: El homenaje a Antoñete, una nueva oportunidad para Espada y de Castilla que vuelven junto a Morenito, otro torero artista que lleva tiempo sin pisar una plaza en la que ha dejado momentos importantes; y el verano a la vuelta de la esquina indica que llegan las nocturnas organizadas en el Certamen "Cénate Las Ventas". Y después, en septiembre, los apetecibles desafíos ganaderos.

Domingo 16 de junio: Toros de Jandilla para José María Manzanares, Alejandro Talavante y Paco Ureña. A las 19 horas.

Domingo 23 de junio: Toros de Valdefresno para Morenito de Aranda, Francisco José Espada y Juan de Castilla. A las 19 horas.

Y las novilladas a las 21 horas:

Jueves 27 junio. Novillos de La Guadamilla para Pedro Gallego (presentación), Manuel Caballero (presentación) y Bruno Aloi.

Jueves 4 julio. Novillos de López Gibaja para Álvaro Sánchez (presentación), Carlos Domínguez y Álvaro de Chinchón (presentación).

Jueves 11 julio. Novillos de Couto de Fornilhos para Santiago Esplá, Valentín Hoyos y Rubén Núñez (presentación de la terna).

Jueves 18 julio. Novillos de El Cotillo para Manolo Vázquez (presentación), Fabio Jiménez y Mario Navas.

Jueves 25 julio. Novillos de Alejandro Talavante y El Freixo para los tres triunfadores.

Un saludo a la afición.





jueves, 6 de junio de 2024

Doce contra todos.

Hace diez años en Madrid doce hombres se la jugaron sin trampa ni cartón ante seis toros de Victorino Martín: José Ignacio Uceda Leal, Antonio Ferrera y Alberto Aguilar que, junto a sus cuadrillas, cruzaron el ruedo de Las Ventas finalizado el festejo bajo una lluvia de cojines y los abucheos de un público enfurecido.
Recuerdo una corrida dura, exigente y correosa con la que la terna pasó las de Caín. Seis alimañas que pusieron en no pocos problemas a todos los que se pusieron delante. Entre la bronca final, algunos pocos y en pie, ovacionaron a los once valientes que volvieron al hotel por su propio pie. Tragaron lo que no estaba escrito durante dos horas de tensión y terror. Un encierro que trajo Victorino desde Las Tiesas para medir la capacidad de los que hicieron el paseíllo aquel 6 de junio. Un banderillero, Manolo Rubio acabó en la enfermería al final de la lidia del quinto y Aguilar se hirió con la espada en uno de los compases de la lidia.
Injusta e incomprensiblemente sufrieron la ira del público. Ingrato éste, pues no comprendió la aspereza de esos seis albaserradas. ¿Por qué esas protestas?, ¿por qué medir a unos toreros sin tener en cuenta el animal que tenían delante?, ¿es por querer ver siempre esas faenas modernas en vez de asumir que no a todos los toros se les puede hacer las mismas suertes independientemente de la condición de dicho animal? Cumplieron el examen y fueron cruelmente tratados. Quedará en el recuerdo una tarde en la que la aspereza de su juego y el miedo que infundieron esos seis toros que saltaron al ruedo de Las Ventas pusieron a prueba a tres cuadrillas y que éstas cumplieron con creces a pesar de tener en contra todos los factores. La imagen de Ana Escribano vale más que mil palabras: las cuadrillas unidas ante una plaza que se les echó encima. 

  




lunes, 8 de abril de 2024

Una novillada de poco contenido.

Este primer domingo de abril unas siete mil y pico personas según la empresa acudieron a examinar a tres novilleros que se presentaban ante la cátedra venteña. Un pucelano, un riojano y un madrileño trenzaron el paseíllo para enfrentarse a seis utreros del hierro de Brazuelas. La presentación estuvo acorde a la categoría de la plaza pero en cuanto al juego fueron, en general, inválidos. Un rosario de animales blandos y sosos iban saliendo de toriles. El segundo fue potable y el sexto, a más durante su lidia. En quinto lugar salió un sobrero de María Cascón, al que se le protestó por sus constantes caídas. El segundo y el sobrero debieron ser devueltos. Habrá que acabar pidiendo a Íker Jiménez que movilice a su equipo a la calle de Alcalá para averiguar qué misterios ocurren en el palco de Las Ventas: ¿habrá un resorte que impide al Usía sacar el moquero verde? ¿tienen los presidentes de Madrid fobia a este color? ¿o directamente algún empleado de Plaza 1 lo ha escondido para que los sobreros solo aparezcan en el programa de mano? Preguntas sin respuesta...

Tercer festejo de la temporada y tercera oreja cortada: Ferrera en Ramos, Román en Resurrección y Tristán Barroso este domingo día 7. Cuatro pudieron haber sido si el presidente hubiera claudicado ante la petición en el tercero y hubiera premiado a Tristán con una oreja más, así que habría conseguido la primera puerta grande de este 2024. Pero no ocurrió. De malva y oro vistió este jovenzuelo de dieciocho añitos. Como no hubo premio, se dio Tristán una vuelta por su cuenta que supo a poco. Con menos fuerza que un borracho a la salida de la discoteca, ninguna opción dio al madrileño en los primeros tercios. Mostró buenas maneras el torerillo en la faena de muleta que gustaron a la concurrencia pero poco más. Se estrelló con un mulo. En corto y por derecho quiso realizar la suprema suerte para despachar a semejante animalito. Buena fue la ejecución pero no la colocación de la espada. Jaleado por su gente tras la negativa del palco, dio una vuelta al anillo. No hubo oreja en este novillo pero sí en el sexto como ya queda dicho anteriormente. A más fue el novillo, y a menos, el torero. Salió con pies el toro y para mostrar ganas, lo recibió con una chicuelina a portagoyola. Una larga de rodillas es lo que más acostumbrados nos tienen los toreros pero en esta ocasión cambió de suerte. Recordar que el malogrado Fandiño en alguna ocasión, hasta gaoneras realizó para recibir al toro... Si digo que el torero fue a menos, es porque esas buenas maneras que apuntó en su primer novillo, empeoraron en este. Faltó ajuste y toreo al natural ya que basó su obra en la mano diestra. Concluyó con unas postreras manoletinas sin estoque antes de un espadazo que también fue de mala ejecución. Con un bajonazo no se deben premiar faenas.... A pesar de todo, la gente no quiso irse sin su oreja diaria así que esta vez el presidente sí asomó el pañuelo blanco concediendo el trofeo a este joven madrileño.

Abrió plaza Daniel Medina. De los pasajes más destacados con la capa fueron suyos. Saludó al primer animal con un buen ramillete de verónicas. Y se lució con unas graciosas chicuelinas en un posterior quite al primero de Tristán. Ahí acabó la cosa. Dos auténticos marmolillos evitaron que el examen de este chico de Valladolid llegara a buen puerto. Dos silencios y un aviso fue el balance de su presentación. De veinte años. Lució un Rioja y oro. 

Fabio Jiménez vistió de corinto y oro. El de Alfaro se presentó en la Villa y Corte con veintiún primaveras. Poco que contar de un novillero que estuvo al hilo con el potable segundo. Mostró un toreó moderno y sin alma y también mató mal. El novillo tuvo ciertas oportunidades pero, por falta de ideas o lo que fuere, no lo vio claro. Ante el inválido quinto alargó innecesariamente y se puso un poco pesado. Y de igual manera acabó como Daniel: con dos silencios y un aviso volvió a casa.

Si en el primer día brillaron Fernando Sánchez y Miguelín Murillo y el domingo pasado Aurelio Cruz, en esta ocasión no hubo lucimiento por parte de las cuadrillas. Si acaso Raúl Ruiz, que pareó con soltura al que cerró el festejo. 

Ya queda dicho que los presidentes tienen un problema con devolver toros inválidos. Basta ya. Y un recado a la empresa: ¿Por qué no se mantiene a los abonados las facilidades que dieron en Semana Santa? ¿Por qué solo da derecho a una entrada? ¿Por qué solo hasta las dos de la tarde? Qué menos que facilitar la vida a los abonados que año tras año acuden a la plaza. 

    








domingo, 7 de abril de 2024

Sevilla.

El cielo gris amenaza tormenta. Lleno hasta la bandera. En los abarrotados tendidos espera la afición una tarde grande. A caballo, los hermanos Zulueta, alguacilillos de La Real Maestranza, se dirigen a entregar la llave al torilero. El ruedo está impecable y la plaza, tan bella como siempre. Son las seis y media. Comienza la corrida. Un lugar único. Sevilla es diferente. 



 
                                            Foto: Arjona.