lunes, 2 de octubre de 2023

Un remate de cabeza y la monotonía de un festejo dominical.

Comenzó la feria de Otoño con un cartel que acabó el papel. El sábado 30 hicieron el paseíllo José Ignacio Uceda Leal, Julián López "El Juli" y Tomás Rufo. De púrpura e hilo blanco vino Uceda y de berenjena y oro Julián y Tomás. Desde el campo charro vinieron los lisarnasios de El Puerto de San Lorenzo: seis bueyones mansos y abantos. Y mal presentados, sin trapío pero con cara. El 2º y el 3º fueron de La Ventana de El Puerto, segundo hierro de esta familia salmantina.

No era puerta grande. Ni en Madrid ni en Olivenza. Se barruntaban a las cinco de la tarde la altísimas probabilidades y se confirmaron en torno a las nueve menos cuarto cuando dobló el quinto. Había que sacarle por la puerta grande, daba igual cómo lo hiciera. Una vez más, ese público ávido de orejas y de puertas grandes ocupó, con el gin tonic en la mano izquierda y moquero blanco en la derecha dispuesto a ondearlo las veces que hicieran falta (con motivos o sin él), sus respectivas localidades. Asistimos a la última tarde de Julián en Las Ventas ya que a finales de agosto el Rubio de San Blas anunció que dejaba de torear.  

 Cuajó a Afanes en 1998 en medio de un vendaval, a Hechicero en 2003, a Novelero en 2006, a Cantapájaros en un barrizal por la tormenta que cayó un 23 de mayo de 2007, a Licenciado en 2018 y a Gañafote en 2022. Estas son las obras cumbre de Julián en la cátedra madrileña. Pero seguro que habrá alguna más. Exceptuando a Afanes que le cortó las dos orejas, todas las demás fueron ninguneadas por cicateros presidentes o malogradas por el catastrófico uso del acero. Si todas esas faenas seguramente  hicieron que 24.000 personas salieran toreando de la plaza, esta que ahora se comenta, ni por asomo, hizo que se llegarán a esos niveles de emoción torera. Julián no tiene la culpa. Insisto para que quede claro, ninguna. Él mejor que nadie sabe que ni de lejos era para tal premio, pero la deriva triunfalista que sacude la tauromaquia desde hace tiempo no podía permitirse el lujo de perder una nueva oportunidad de darle la puerta grande a un matador.  Y más en su despedida. Ellos son los culpables. A lo largo de la historia ha habido muchos matadores que en su última tarde fueron llevados a hombros de la afición en reconocimiento a su trayectoria a pesar de no cortar las orejas preceptivas. Si Eutimio hubiera sido laxo, Julián hubiera cortado un total de tres orejas, pero el rigor que mantuvo en el segundo toro negando la petición de oreja, lo olvidó en el quinto. Y a Julián se le habría sacado a hombros y ahí habría acabado la cosa. Y no habría pasado nada. Pero no, si el presidente negó una petición, había que volver a intentarlo. Y así fue, tras la primera oreja, la muchedumbre volvió a insistir. Y lo consiguió. Ayudados por los mercenarios mulilleros, Eutimio claudicó y asomó dos pañuelos blancos. La plaza estalló. ¡Por fin! La gente le regaló a Julián una puerta grande de chichinabo. Si los avezados aficionados saben de sobra que Juli ha sido tratado con dureza por parte de la afición capitalina y con racanería por varios presidentes, toda esa dureza que ha habido en exceso estos veintitrés años que lleva el Juli toreando en Madrid, don Eutimio contrarrestó la balanza: Cedió a la presión y concedió al Juli una segunda oreja barata y pueblerina. En loor de multitudes y rodeado de muchos jóvenes, Julián se fue en volandas camino de la calle de Alcalá.

La tarde de Julián fue buena, pero ni de lejos para las cotas que se alcanzaron. Lo mejor de su actuación fueron un ramillete de verónicas. El Juli fue fiel a su tauromaquia. Variado con el capote y eficaz a la par que poderoso con la muleta. Ese público bullanguero y festivalero se puso en pie aclamando un pase del desdén. Tras una serie de muletazos al quinto, Julián cerró la serie con un desprecio y tras pasar el animal, bajó la cabeza bruscamente hasta casi tocar al toro. Un remate de cabeza. ¡El público se puso en pie! Con eso se emociona la gente. Un remate de cabeza comparable al de cualquier jugador de ese deporte llamado balompié. Increíble. Surrealista. A la vez que triste. Con sendos espadazos caídos acabó con los dos toros que le tocaron en suerte. 

 Tras cuarenta y nueve paseíllos, diecisiete orejas y ciento siete reses lidiadas, Julián decía adiós a Madrid. Y dieciséis años, cuatro meses y ochos días después del mencionado Cantapájaros, Julián López "El Juli" cruzó la puerta grande por segunda vez en su carrera. 


 Uceda fue testigo directo aquella lluviosa tarde de 2007 y este sábado 30 acompañó a Julián abriendo cartel. El veterano torero de Usera toreó con lentitud y elegancia al primero de la tarde. Pero sin ajuste, ya que siguiendo las recomendaciones de la DGT, mantuvo cierta distancia en algunas fases de la faena a pesar de la boyantía y nobleza de la res. Un torero inicio y unos verticales derechazos fueron los momentos más notorios de su actuación. Ante un animal que no quería saber nada, poco pudo hacer en el cuarto de la tarde. Consumado estoqueador, no anduvo fino en este festejo ferial. Erró y en ambos toros la espada cayó baja. Palmas y silencio fue el balance de su actuación.

Cerró cartel Tomás Rufo. El toledano puso en pie a la parroquia con un inicio de rodillas y un templado circular en el último de la noche. El resto de la faena fue simplona. Cerró la faena con unas manoletinas y tras una efectiva estocada trasera, cortó una oreja intrascendente.

Sergio Blasco y Fernando Sánchez saludaron una ovación tras banderillear al tercero. 


El domingo 1 hizo calor. Mucho calor. Un cartel de novilleros se anunció para la sesión vespertina pues en la matutina hubo concurso de recortes y posterior capea para la afición. Dos horas y cuarto de sopor y sol fue lo que aguantamos los que acudimos a la plaza. Seis utreros de Guadaíra para Álvaro Burdiel (azul noche y oro), Alejandro Peñaranda (grana y oro) e Ismael Martín (azul rey y oro). Poca gente, y según he leído, las andanadas de sol vacías. Tónica habitual esta temporada. Muy triste que se regalen abonos a gente joven con el objetivo de crear nuevos aficionados, y éstos, quitando los días de postín, los viernes después de clase antes de empezar una maratoniana noche de juerga con amigos o cualquier otro día que no haya plan o "Champions", no van porque el cartel no interesa. Hay que hacer afición, o eso dicen. Es fundamental. Pero hay formas y formas. Así no. Supongo que estarían de resaca tras lo sucedido el día anterior. Es comprensible. Dobles de cerveza en las terrazas bailando flamenquito, para posteriormente, seguir hidratando los gaznates a base de cubalibres en "Green". Imagino que acabaron pegando pases del desdén en la pista de baile y soñaron profundamente con aquel remate de cabeza. Así de bien debieron de dormir los angelitos. Como troncos. Así que en esas condiciones, no había cuerpo que aguantase dos horas y cuarto bajo unas temperaturas dignas de agosto en el duro cemento venteño. Como para ir a ver a tres chavales que sueñan con ser figuras del toreo. 

Mientras los de las andanadas de sol estarían en el sofá durmiendo la mona y soñando con remates de cabeza, los restantes catorce mil pacientes espectadores según la empresa, presenciaron la monotonía habitual de las novilladas. Detalles de Burdiel. El sevillano estuvo irregular toda la tarde. No estuvo lúcido de ideas en el primero que pedía mando y sometimiento. En el cuarto dejó una media verónica de mucho fuste, y en el trasteo de muleta, momentos de mucha clase: derechazos, los pases de la firma, las preciosas trincherillas... no fue una faena rotunda, pero dejó chispazos de mucha calidad. Cerró el festejo con un novillo manso y rajado en sustitución de Ismael, por lo que el muchacho no pudo hacer mucho. Peñaranda volvía a Madrid tras ser el triunfador de las novilladas veraniegas en este mismo ruedo. Y por su concepto clásico tenía ilusión por volver a verle. Decepción total. Brotaron algunas tandas interesantes pero sin la rotundidad de anteriores actuaciones. Ismael Martín se las vio con novillo que no lo puso fácil, el puntito de casta sumado a que el de Salamanca se presentaba en Madrid y la poca experiencia, complicaron las cosas al joven debutante. Hasta en dos ocasiones fue volteado y al final de la faena, con el descabello sufrió un golpe que le causó una lesión y tuvo que pasar por la enfermería. Así transcurrió un festejo monótono y aburrido. Confío en que toda esa muchachada repose y llegue en condiciones para ver el jueves a las seis en punto de la tarde a Jorge Molina, a García Pulido y a un muchacho aragonés que por lo que se cuenta de él, viene pisando fuerte: Cristiano Torres. 



Mal las cuadrillas, sobre todo los picadores. Horrendos los puyazos.


(Fotos: Ana Escribano y Las Ventas). PD: si hay evento, la plaza se limpia. Fue una vergüenza llegar al asiento y encontrar pipas, charcos de agua, colillas etc de los que por la mañana presenciaron los recortes. ¡Lamentable!





lunes, 25 de septiembre de 2023

Serafín Marín reclama una oportunidad.

Este domingo 24 de septiembre se celebró el último festejo antes de empezar la feria de Otoño. Consistió en una corrida concurso en la que por estricto orden de antigüedad se lidiaron las siguientes reses: Partido de Resina (precioso de lámina. Se pidió con fuerza su devolución), Samuel Flores (grande y cornalón. Blando y desrazado), Victoriano del Río (Sustituyó a uno de La Palmosilla rechazado por la mañana en el reconocimiento. Feo de hechuras y con movilidad), Peñajara (un galán ensabanado que acometió en los primeros tercios y se paró en el tercio de muleta), José Escolar (feo y sin cara. Complicado) y Pedraza de Yeltes (Justo de presentación. Bravo en el caballo y con calidad en la muleta).

Abrió terna el veterano catalán. En el día de la Merced Serafín Marín tendría que estar toreando en la feria de la capital barcelonesa pero tristemente esta plaza sigue cerrada desde 2011. Marín lleva varias temporadas sin muchos contratos. Y en concreto lleva ocho sin pisar el ruedo madrileño. Me consta que quiere seguir en la pelea pues ayer dejó instantes de muchos quilates. El banquillo o te curte o te hunde. Popular dicho taurino que Serafín debe tener muy en cuenta porque volvía a tener en la cátedra madrileña una nueva oportunidad y no la desaprovechó. Abrió la tarde a un cárdeno PR que aparentaba lesionado y por el que se pidió con fuerza la devolución, petición que no fue atendida por el usía. Se abrió de capa para pegar tres verónicas y una media colosales. Suaves, lentas... Madrid rugió. Con la muleta siguió la misma tónica pues de nuevo toreó con lentitud y parsimonia. El inválido animal embistió con clase por ambos pitones pero su condición hizo que el matador abreviara. En cuarto lugar salió un precioso animal llamado Mejicano que peleó en el primer puyazo pero no cumplió en los restantes. Tras un brillante tercio de banderillas el toro se paró, y ahí se acabó la cosa. Con criterio, Serafín abrevió y se fue a por la espada. Blanco como la nieve e inmóvil cual estatua, podría haberse acercado a él cualquier escultor para sacar un molde y decorar algún jardín o plaza pública. De celeste y oro toreó Serafín pero sin oponentes, poco pudo hacer. Se merece otra oportunidad.

De Tobarra y vestido de azul pastel y oro vino Rubén Pinar. El manchego se enfrentó en primer lugar a un toro de su paisano Samuel Flores y luego a uno de Pepe Escolar. Con el Samuelón abundaron los enganchones pero por lo menos rubricó la faena con una efectiva estocada. El quinto se hizo amo del cotarro, y aquello, en vez de una lidia eficaz, parecía cualquier capea universitaria. El tercio de banderillas fue un desastre en todos los sentidos. Todo aquello influyó en el comportamiento del toro, y Rubén que en vez de poner orden y querer mejorar sus complicadas embestidas, sin ton ni son se dedicó a torear sin criterio alguno. Fue silenciado en sus dos toros.

Completó cartel el madrileño y vestido de canela y azabache se enfrentó al Victoriano y al Pedraza. No me convenció Noé. Estuvo por debajo de un lote al que, un torero batallador como él podía haber rascado más. Escuchó un total de tres avisos, dos y uno respectivamente. Cerró la tarde ante Sombrero. El toro empujó con brío al jaco y tras el segundo puyazo se cambió el tercio. Ignoro si por petición del matador o por qué, pero ante tal animal que merecía y podía aguantar sin problemas un tercer puyazo, nos quitaron ver al animal entrar una tercera vez. La plaza estalló en silbidos y protestas. Boyante y con mucha calidad, de nuevo Noé no estuvo a la altura de tan gran toro.

Entre las cuadrillas hay que resaltar que salvo un puyazo y los pares de Marcos Prieto y Diego Valladar al cuarto, lo demás fue una total hecatombe. El misterioso jurado, que desconozco quién lo compuso porque nadie informó quienes hicieron tal labor, designaron que este último animal, llamado Sombrero y colorado de capa, fuera premiado como el más bravo del festejo.



El precioso ejemplar de Peñajara.




Serafín Marín bordó el toreo con la capa...




...Y con la muleta.



El toro de Pedraza embistiendo al caballo.




Así quedan los carteles que cerrarán la temporada en Madrid. Todos a las 18 horas:

- Sábado 30 de septiembre. Toros de Puerto de San Lorenzo y La Ventana del Puerto para Uceda Leal, El Juli y Tomás Rufo.
- Domingo 1 de octubre. Novillos de Guadaira para Álvaro Burdiel, Alejandro Peñaranda e Ismael Martín (Presentación).
- Jueves 5 de octubre. Novillos de Fuente Ymbro para Jorge Molina, García Pulido y Cristiano Torres (Presentación).
- Viernes 6 de octubre. Toros de Victoriano del Río - Toros de Cortés para Sebastián Castella, Paco Ureña y Ginés Marín.
- Sábado 7 de octubre. Toros de El Pilar para Daniel Luque, Juan Ortega y Pablo Aguado.
- Domingo 8 de octubre. Toros de Victorino Martín para Román, Borja Jiménez y Leo Valadez.
- Miércoles 11 de octubre. Novillada sin picadores. Gran final del ‘Camino hacia Las Ventas’. Erales de Lorenzo Rodríguez Espioja para Álvaro Serrano, Sergio Rollón y Mariscal Ruiz.
- Jueves 12 de octubre. Toros de Núñez del Cuvillo para Morante de la Puebla, Alejandro Talavante e Isaac Fonseca.


(Fotos: Las Ventas, Ana Escribano y Andrew Moore)








jueves, 31 de agosto de 2023

Suertes del toreo (III).

El pase natural. Así se llama la suerte fundamental del toreo de muleta porque al ser con la mano izquierda, la espada no se usa, por lo que el matador se ayuda con los flecos de la tela para embarcar la embestida del animal. La serie se remata con una serpentina y un kirikikí.







domingo, 20 de agosto de 2023

Reverdecer laureles.

Una banda de música amenizará el festejo, así reza con frecuencia cualquier cartel de toros. Y así fue. La banda de música tocó brillantemente varios pasodobles a lo largo de todo un festejo que tuvo lugar en las faldas de la sierra de Guadarrama, en la plaza segoviana de El Espinar. En esta villa castellana se vivió un desafío entre dos hierros de encastes diferentes: los Albaserradas de Adolfo Martín (1º, 5º y 6º) y los Domecq de Pedraza de Yeltes (2º, 3º, y 4º). La terna estaba formada por tres toreros curtidos en mil lides: Antonio Ferrera (blanco y oro), El Cid (tabaco y oro) y Manuel Escribano (nazareno y oro). Fue una tarde soleada y calurosa. Destacaron por su buen juego el primero y el quinto, Sevillanito y Horquillón respectivamente. Y por su presencia, en general los tres Adolfos. Serios y muy rematados, acordes a una plaza como ésta la de El Espinar.

Reverdecer laureles. Eso hizo Manuel Jesús. Después de su fugaz retirada, este año el de Salteras no está gozando de muchos contratos, pero sin duda, por pocos que sean, estará disfrutando de volver a lucir el chispeante y seguir interpretando su tauromaquia. En la plaza espinariega demostró que sigue en plena forma. Obsequió al público segoviano dos faenas templadas y muy profundas. A su primero, un Pedraza flojo y boyante lo toreó con suavidad, pues así lo requería. Consiguió enjarretarle varias series con ambas manos y malogró la labor con la espada. Saludó una ovación. La obra cumbre de la tarde llegó en el quinto. Horquillón tuvo nobleza, fijeza y profundidad. Al son de un gran pasodoble, la faena se basó principalmente en la mano diestra. Los derechazos tuvieron mucha enjundia, y Manuel, asentadas las manoletinas y el cuerpo relajado, toreó a placer a aquel Albaserrada. De sobra es conocida su buena mano izquierda, así que con su muñeca y los vuelos de la muleta, obró un ramillete de naturales rematados con unos preciosos pases de pecho. La estocada fue fulminante y tras cortar las dos orejas, salió el sevillano por la puerta grande.

Manuel debutó en esta plaza. Quiso pero poco pudo. Le tocó en primer lugar un Pedraza que se arrancó de lejos al caballo con fijeza y alegría. Manuel siempre quiere agradar. Se adornó en un tercio de banderillas y poco pudo hacer en la faena de muleta. El toro perdió fuelle y Escribano, poco pudo hacer. Por su esfuerzo, la plaza le sacó a saludar una ovación. En el quinto se rozó la tragedia, pues tras un par de banderillas, Manuel resbaló y el toro le cogió feamente pero sin consecuencias. Aguerrido y enrazado, el de Gerena volvió a la cara del toro y clavó un par que puso a la plaza en pie. Tras un prometedor inicio por bajo, el cárdeno animal se echó y fue imposible levantarlo así que la faena quedó en agua de borrajas.

Incomprensiblemente Ferrera naufragó. Su primer toro tuvo casta y emoción. El extremeño empezó a enredar cual torerillo debutante en vez de ponerse firme y cuajar al animal, pues éste tenía mucho que torear. Mató de un bajonazo y saludó desde el callejón una ridícula y escasa petición de oreja. La tauromaquia de Antonio estos últimos ha ido cambiando como las estaciones o las fases de la luna. A veces asentado y en maestro, a veces extravagante… El cuarto fue noble y Ferrera, con recortes, variedad de molinetes y movimientos bruscos de muleta perdió el tiempo zarandeando la muleta con movimientos dignos de un leñador en vez del mimo y temple propios de un torero, por lo que fue pitado tras el arrastre del animal.

Así fue un festejo que tuvo verdad, emoción, entrega y toros para el recuerdo. Al acabar la tarde, como en tantos pueblos, el ruedo se llenó de niños que con sus chaquetas jugaban a ser toreros, imagino deseando imitar al Cid pero soñando que eran ellos los que toreaban a Horquillón…

Entre las cuadrillas destacaron con las banderillas João Ferreira y Ángel Otero. João se lució en el primero de la tarde por jugarse el tipo con un complicadísimo par por los adentros clavando en la cara del animal. Si uno fue por valentía y raza, Ángel puso garbo y mucha torería clavando al quinto un excelso par de banderillas.



martes, 25 de julio de 2023

Santiago y cierra, España.


Patrón de España.



El significado de la frase es, por una parte, invocar al apóstol Santiago, patrón de España y también llamado Santiago Matamoros, y por otro, la orden militar cierra, que en términos militares significa trabar combate, embestir o acometer; «cerrar» la distancia entre uno y el enemigo. Cierra también hace referencia a cerrar filas, para que nadie abandone su puesto en combate y que las líneas de defensa queden huecos que el enemigo pudiera atravesar. El vocativo España, al final, hace referencia al destinatario de la frase: las tropas españolas.


jueves, 6 de julio de 2023

¿Lo sabes?

Hoy pregunto sobre una década apasionante: 1980. 

1. Una de las grandes faenas en Madrid de José Cubero "Yiyo", fue con Lanzaquema en mayo del 83, un toro de...
A. Luis Algarra.
B. Antonio Ordóñez.
C. Martínez Benavides.

2. Limonero, de Peñajara, pegó en el cuello una cornada fortísima en mayo del 85 a...
A. José Miguel Arroyo "Joselito".
B. Fernando Cepeda.
C. Juan Antonio Ruiz "Espartaco".

3. ¿Cuál fue el cartel de banderilleros más repetido esta década?
A. "El Soro", Morenito de Maracay y Paquirri. 
B. Morenito de Maracay, José Luis Palomar y Luis Francisco Esplá. 
C. Luis Francisco Esplá, Víctor Méndez y "El Soro". 

4. ¿A quién sustituyó "Yiyo" en Colmenar Viejo el 30 de agosto de 1985 para torear con Antoñete y José Luis Palomar?
A. Curro Romero.
B. Ángel Teruel. 
C. Juan Mora.

5. Quién dirigió con enorme éxito durante esta década la plaza de Madrid?
A. Diodoro Canorea.
B. Manolo Chopera.
C. Martín Berrocal.

6. En estos años, tres matadores se encerraron en solitario en Las Ventas con los toros de Victorino Martín y los tres consiguieron salir a hombros. ¿Quiénes fueron?
A. Ruiz Miguel, Roberto Domínguez y Niño de la Capea.
B. Paquirri, Ortega Cano y José Luis Galloso.
C. El Soro, Tomás Campuzano y Víctor Méndez.

7. Por su inmenso valor, la afición le apodó "El Tigre de Cantillana". Me refiero a...
A. Curro Durán.
B. Pepe Luis Vargas.
C. Manuel Ruiz "Manili".

8. El 1 de octubre de 1989 Madrid vio salir a hombros por última vez a...
A. Julio Robles.
B. José Luis Parada.
C. Paco Ojeda. 

9. Entre toreros y novilleros, ¿cuántos matadores salieron en total por la Puerta del Príncipe de Sevilla en esta época?
A. 8.
B. 9.
C. 10.

10. Si hay un torero que desató pasiones en la plaza de Madrid siendo el espejo de muchos jóvenes y querido por la afición de aquellos años, sin duda fue...
A. Curro Vázquez.
B. Rafael de Paula.
C. Antonio Chenel "Antoñete". 




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domingo, 2 de julio de 2023

Una macedonia para comenzar el verano.

Un mejunje ganadero se lidió este domingo 2 de julio. Inicialmente estaban anunciadas las ganaderías de Los Bayones y Las Ramblas pero al final acabó la cosa en una variopinta macedonia de hierros: Tres toros de Vellosino (1º, 2º y 3º), de Lagunajanda fueron el segundo (que salió en sustitución del titular) y el sexto, de Las Ramblas el cuarto y de Martín Lorca el quinto. Vamos, lo que se llama limpieza de corrales. Una paúperrima entrada acudió a la plaza a presenciar este dominical festejo. Al final, el de Las Ramblas acabó como sobrero y se lidó en cuarto lugar como queda mencionado. Salvo el quinto que dio algo de juego, los demás fueron parados, reservones, mansos... Y en cuanto a la presentación del ganado fue una escalera. Muy desiguales, en especial el feo tercero. 

En cuanto a los toreros hay que decir que la empresa contó con dos matadores que en mayo, por caer heridos, pasaron inadvertidos en el serial isidril: Álvaro Lorenzo (azul soraya y oro) y José Garrido (marino y oro). Cerró la terna el Sobrinísimo: José Ruiz Muñoz (blanco y oro). ¿Y por qué digo sobrinísimo? Su tío-abuelo es ni más ni menos Curro Romero. Nada más que añadir. 

Festejo aburrido y abúlico. Ruiz Muñoz confirmó la alternativa. Dejó José chispazos y algún que otro detalle como varios remates y un torera trincherilla. En dos faenas prácticamente basadas con la mano diestra quiso dejar su impronta. Y mató mal. Tenía ganas de ver a este torero, pues en Sevilla dicen que estuvo bien y con un toreo muy personal. Me dejó a medias. No se atisban chispas de guerra cuando llegue el momento, así que habrá que esperar a que cuando salga el toro que le permita hacer el buen toreo, lo cuaje de principio a fin. 


José Garrido confirmó a su tocayo. Como padrino de ceremonia dejó un quite de unas graciosas chicuelinas y un saludo de airosas verónicas. Con la muleta a su primero lo toreó hondo y templado, y al igual que sus compañeros, faltó ajuste en las series. A su segundo, el de Las Ramblas, quiso pero poco pudo. Un animal brusco que pegó cabezazos y nada quiso saber de la muleta de Garrido.



Álvaro Lorenzo actuó en calidad de testigo. El toledano pagó el enfado de Madrid en el tercero de la tarde. Un animal basto, feo y con poca cara. No solo eso, pues el animal blandeó y se pidió la devolución. Una vez más, volvió la gresca a los tendidos ya que las protestas continuaron toda la faena por la indigna estampa de la res. Sin posibilidades, abrevió el manchego. En quinto lugar pechó con un animal que dio opciones y al que se pudieron hacer cositas. Su toreo se basó en medios muletazos y en quedarse ligeramente fuera de la suerte. La estocada cayó y aún así, sus partidarios flamearon los pañuelos pidiendo la oreja para su torero. Por la mala estocada, por una posible no mayoritaria petición, don Eutimio no otorgó a Lorenzo el premio y la cosa quedó en una vuelta al ruedo. 




Y así fue este primer festejo de julio. Entre el bochorno a pesar de un cielo encapotado y una insípida macedonia de ganaderías con variopintos ingredientes que quisieron dar sabor pero resultó la cosa más sosa que un pan sin sal acabamos enfadados con una empresa que dice que no hay toros en el campo y nos cuela sobreros de las punteras ferias primaverales. Seguimos pidiendo variedad de encastes y hacer una temporada atractiva, contar con toreros que merezcan una oportunidad y no con los que siguen en la estación viendo pasar trenes sin cesar. El verano siempre fue de oportunidades y de toreros que relanzaron sus carreras. Si hay justicia, mi apuesta de esta temporada es que este verano tendrían que confirmar dos toreros que seguramente podrían entrar en la afición de Madrid: el veterano Rubén Sanz y el joven Ángel Jiménez.

Vicente Herrera y José Chacón destacaron entre las cuadrillas y saludaron sendas ovaciones.



Próximos festejos:

- Jueves 6 de julio a las 9 de la noche: novillos de Torrehandilla para José Antonio Lavado (presentación), Alejandro Mora y Cristian Parejo.
- Domingo 9 a las 7 de la tarde: toros de Román Sorando para Calita, que confirma alternativa, Joaquín Galdós y David de Miranda.
- Jueves 13 de julio a las 9 de la noche: Novillos de Lora Sangrán para Mario Alcalde, Sergio Rodríguez y "El Melli".
- Domingo 16 de julio a las 7 de la tarde: toros de Robert Margé para Borja Jiménez, Francisco José Espada y José fernando Molina (confirmación).
- Jueves 20 de julio a las 9 de la noche: novillos de Guadajira para José Antonio Valencia, Alejandro Peñaranda y Jesús de la Calzada. (Los tres debutan en Madrid)
- Jueves 27 de julio a las 9 de la noche: novillos de Monte La Ermita para Jorge Molina, José María Trigueros y Marcos Linares (Trigueros y Linares debutan en Madrid).
- Jueves 3 de julio a las 9 de la noche: novillos de Fermín Bohórquez para los novilleros triunfadores.