Cruzar esta puerta es el sueño de todos los toreros. Salir a hombros en Sevilla no es fácil. De todos es sabido que es necesario cortar tres orejas para salir en volandas camino del paseo de Colón y cuatro son las necesarias en caso de hacerlo en solitario. Pero... ¿Desde cuándo? ¿Siempre fue así? Una historia que hoy desgranaré con diferentes curiosidades y anécdotas.
Según consta en los viejos revisteros el primero en hacerlo fue, ni más ni menos que Juan Belmonte. Pero por un simple motivo de rapidez. Hasta hace no mucho era común llevar al torero hasta el hotel tras una tarde de triunfo, o incluso hasta el propio domicilio si éste actuaba en su ciudad. Y así pasó aquella tarde con Juan Belmonte en la que sus partidarios le llevaron en volandas hasta la calle Feria, en el barrio de Triana, en la otra orilla del Guadalquivir. Lo sacaron por la regia puerta y no por la de cuadrillas, que da a la pequeña calle Iris por el simple hecho que era la más manera más sencilla y rápida de acortar camino.
Durante muchos años, la misma puerta de cuadrillas de esta plaza servía a la vez para hacer las veces de puerta grande. Y respecto a la puerta de la que hoy hablo, a lo largo del siglo XX hubo toreros que independientemente del número de trofeos conseguidos fueron sacados en volandas por dicho umbral ya que en muchas ocasiones se tenía más en cuenta y se premiaba la calidad de la faena y no en cuanto los trofeos conseguidos. Y por el contrario, como veremos más tarde que a pesar de cortar orejas, incluso rabos, hubo toreros que no disfrutaron tal momento.
Grandes leyendas de la tauromaquia que dejaron páginas de oro en la historia, no solo en Sevilla sino también en otros muchos sitios, no gozaron de tan glorioso momento independientemente del resultado de sus faenas: inimaginablemente le ocurrió a dos toreros tan grandiosos como fueron Joselito el Gallo o Manolete.
Hay que remontarse a 1966 para ver el curioso momento cuando al entonces novillero Francisco Rivera “Paquirri” salió a hombros tras cortar tres orejas por la Puerta del Príncipe y unos días después al madrileño José Manuel Inchausti “Tinín”, también novillero, los maestrantes le negaron la gloria después de haber cortado también tres trofeos. ¡Ancha es Castilla! debió pensar y si no podía ser a hombros, él iba a salir sí o sí por esa puerta así que a pie fue como José Manuel la cruzó para salir de La Maestranza. A finales de esta década, se tomó la costumbre de necesitar cortar mínimo tres orejas para salir a hombros. Otros novilleros que vieron cómo no podían salir a hombros camino del Guadalquivir fueron Julio Vega "Marismeño" y Antonio Gardel en 1972.
Además de los casos anteriores, estos matadores también tocaron la gloria pero no aquel umbral. A Pedro Martínez "Pedrés" en el 63. En el 69 le pasó a Dámaso González. En 1971 fueron dos matadores: Ruiz Miguel y tres orejas el azteca Curro Rivera. Ni a Paco Alcalde, con otras tantas orejas en 1973. Ni a Tomás Campuzano y Emilio Muñoz cuatro años más tarde con el mismo número de trofeos. O en el caso opuesto a estos siete toreros: por ejemplo Manolo Vázquez cortó dos orejas en el 83 y sí cruzó en volandas la ansiada puerta.
Cortar un rabo incluso tampoco significa poder cruzar la regia puerta: así le sucedió a Manolete en 1941. En 1954, el venezolano César Girón cortó 2 orejas y rabo en dos tardes distintas y dos años más tarde Rafael Ortega cortó orejas y rabo a un Miura y Ruiz Miguel, como ya queda explicado más arriba, también hizo lo propio a otro Miura pero en el 71 y ninguno de los cuatro salió por la Puerta del Príncipe.
Finalmente en el 81, para poner un poco de orden, los maestrantes decidieron definitivamente consolidar la norma que todos conocemos: tres orejas a partir de entonces y cuatro si un matador actúa en solitario ante seis reses para cruzar ese arco que da al río Guadalquivir.
Añadir respecto a los indultos que Rafael Astola perdonó a Laborioso, un novillo del Marqués de Albaserrada en 1965 y el presidente solo otorgó una oreja simbólica. José María Manzanares hijo, en 2011 indultó a su primer toro, Arrojado de nombre, recibiendo los dos trofeos simbólicos, cortó dos orejas al sexto y salió por esa puerta, cosa que no le pasó a Manuel Escribano en 2016 a un toro de Victorino Martín. Fue silenciado en su primero y cortó dos simbólicas orejas a Cobradiezmos. Finalmente y hasta la fecha, el último indulto pertenece a "El Juli". En 2018 le pasó lo mismo que a José María: dos orejas simbólicas y otras dos al restante toro del lote, por lo que el madrileño también pudo salir por la puerta principal de La Maestranza.
MATADORES DE TOROS
SIETE VECES
Julián López "El Juli" 1999, 2010, 2011, 2013, 2018, 2019, 2022
SEIS VECES
Curro Romero 1960, 1966, 1967, 1968, 1972, 1980
CINCO VECES
Juan Antonio Ruiz "Espartaco" 1982, 1985, 1986, 1987, 1990
CUATRO VECES
José Martínez "Limeño" 1968, 1969 (2), 1970
Manuel Jesús "El Cid" 2005 (2), 2006, 2007
TRES VECES
José María Manzanares (hijo) 2011, 2012 (2)
Francisco Rivera "Paquirri" 1977, 1979, 1981
DOS VECES
Manuel Benítez "El Cordobés" 1964
Paco Ojeda 1982, 1983
Emilio Muñoz 1994, 1995
Morante de la Puebla 1999, 2023 (R)
José Tomás 2001
Salvador Cortés 2006, 2007
Alejandro Talavante 2007, 2024
Tomás Rufo 2022, 2023
Daniel Luque 2022, 2024
Andrés Roca Rey 2023, 2024
1 VEZ
Juan Belmonte 1917
Luis Miguel 1952
Antonio Ordóñez 1952
Rafael Ortega (R) 1952
Antonio Ordóñez 1967
Diego Puerta (R) 1968
Manolo Cortés 1969
Manuel Rodríguez 1969
José Antonio Campuzano 1982
Manolo Vázquez 1983
Raúl Gracia "El Tato" 1996
José Miguel Arroyo "Joselito" 1997
Pepín Liria 1997
Enrique Ponce 1999
Juan José Padilla 2016
Pablo Aguado 2019
Sebastián Castella 2023
Miguel Ángel Perera 2024
David de Miranda 2025
NOVILLEROS CON CABALLOS
1 VEZ
Jaime Ostos 1952
Paco Camino 1959
Francisco Rivera "Paquirri" 1966
Rafael Torres 1968
Curro Durán 1982
Lucio Sandín 1983
Emilio Oliva 1984
Manuel Caballero 1990
Vicente Barrera 1995
Luis Mariscal 1997
Borja Jiménez 2014
José Garrido 2014
(R): rabos cortados
Pincha aquí para ver la lista de matadores que han salido a hombros en Las Ventas.
