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lunes, 29 de agosto de 2022

Santana Claros, Pablo Aguado, Callejón y el gusto de Alejandro Mora.

El domingo 21 volví una tarde más a pasarme por Alcalá 237. Un encierro de la ganadería sevillana de Villamarta (que sustituyó a uno de El Risco) para Antonio Santana Claros (blanco y oro con remates negros), José Rojo (obispo y oro) y el colombiano Leandro Gutiérrez (marfil y azabache) que se presentaba ante la cátedra madrileña. La novillada en general estuvo muy bien presentada y fue complicada. 

A pesar de que hizo viento y puso las cosas difíciles a nuestros protagonistas, el sol apretó y por ello, en una grada de sombra presencié el devenir de la tarde. Lo más destacado lo hizo el torero malagueño. Busca torear limpio y hacer las cosas bien. Tiene aires agitanados. Me gustaron sus formas. Tiene un concepto que puede calar en la exigente afición venteña. Su primer novillo pecó de poca presentación. Vareado de carnes y pequeño. En este primer toro fue cuando más arreció el viento. Marró con la espada una faena intrascendente. El fuerte aire sumado a un novillo mansurrón, quedó en silencio este primer capítulo. Todo lo contrario en el cuarto. Un novillo serio, con cuajo y con trapío para la plaza madrileña. Se lució el andaluz con unas vistosas verónicas y estuvo variado en las diferentes remates y lances. La faena prometía. Cargando la suerte y con torería empezó la obra con unos ayudados por alto. Cuando la faena empezaba a coger son, el toro se paró y todo quedó en agua de borrajas. Aún así pudo Antonio dejar retazos de su personal forma de interpretar el toreo. Volvió a fallar con la espada y de nuevo un silencio se escuchó en la plaza tras la muerte del novillo. Las fotos de Ana Escribano atestiguan del toreo caro del novillero malagueño. 

Inicialmente estaba anunciado el sevillano Jaime González Écija, pero al igual que días antes en Perales de Tajuña volvió a ser sustituido por José Rojo. Si apenas me convenció este extremeño en aquel pueblo, volvió a estar vulgar y simplón. Quiso hacer un toreo moderno y estuvo acelerado toda la tarde. Mató de una buena estocada a su primero y en el quinto, ante una irrisoria petición de oreja, se dio por su cuenta una vuelta al ruedo. 

Poca fortuna tuvo Leandro en su primer paseíllo en el ruedo capitalino. Aguantó estoicamente los mil y un problemas que presentó el tercer novillo al que despachó de una estocada caída y levemente delantera y vio como el sexto toro fue devuelto a los corrales. Salió un sobrero de Chamaco que le volteó fuertemente en los primeros compases de la lidia y el caleño acabó en manos del buen equipo médico que dirige García Padrós. Fue trasladado al hospital y ni veinte horas pasó en él. Le dieron el alta y pudo cumplir sus inminentes compromisos: Collado Mediano y Cerceda. A este animal lo lidió, sin mucha historia, Santana Claros. 

Entre las cuadrillas se desmonteró Víctor del Pozo tras un airoso par de banderillas en el cuarto.






El lunes 22 me fui a una ciudad en la que he estado varias veces pero nunca en su plaza: Cuenca. El cartel era sensacional: los cárdenos toros de Rehuelga esperaban en corrales para ser lidiados por Morante de la Puebla (rosa y azabache), Emilio de Justo (azul rey y oro) y Pablo Aguado (catafalco y plata). 

Lo mejor de la tarde fueron tres cosas: la gran presentación del encierro que trajo Rafael Buendía, la vuelta a los ruedos de Emilio de Justo y el deslumbrante toreo al natural de Pablo Aguado al sexto de la tarde.

Abrió cartel el genio de La Puebla del Río. José Antonio se estrelló en su primer toro. Un animal desrazado con el apenas pudo hacer algo. Algún que otro pito sonó ya que Morante anduvo un poco apático. Mejoró la cosa en el cuarto, pues cortó una oreja. Ante otro animal soso y bobalicón, hizo el sevillano una faena suave y medida que tuvo premio. Tiró de su habitual repertorio y encandiló a la afición conquense. 

Si antes he mencionado que Emilio volvía a los ruedos, es porque lleva sin torear desde el 10 de abril. Aquel Domingo de Ramos, en su primer toro sufrió una espantosa voltereta que le causó una lesión de vértebras. Tras unos meses convaleciente sin moverse debido a la gravísima lesión y una posterior rehabilitación, volvía el de Torrejoncillo a lucir el chispeante. Su vuelta no fue en esta plaza. Realmente lo hizo el día antes en Almería. Tras abrir la puerta grande, cruzó toda la meseta sur hasta llegar a esta capital manchega. Y de nuevo, lo hizo con triunfo. Cortó dos orejas al segundo y abrió la puerta grande. Lo más rotundo de su faena fue el toreo al natural. Templó las embestidas de aquel cárdeno animal y puso a la plaza en pie. El quinto se aplomó así que Emilio abrevió.

Otro sevillano cerró cartel. Pablo bordó el toreo con el sexto, de nombre Callejón. Fijeza, clase, codicia... fue un gran toro, pero, a mi juicio, ni de lejos era de indulto. Las tandas con la mano diestra fueron muy buenas pero con la izquierda fueron mejores. Dicen que el toreo que hace ganar dinero es el que se hace con la mano izquierda. Ver torear bien al natural es de las cosas más bellas que existen. Pablo entendió perfectamente a este animal y lo bordó. Los naturales de Emilio fueron la pera, pero los de Pablo es que fueron alucinantes. Con suavidad, con majeza, con torería... los ramilletes de naturales de Pablo jamás se me olvidarán. La gente pidió el indulto pero el presidente, con criterio no accedió. Pablo escuchó dos avisos porque el tiempo pasaba y cuando vio que no se iba a cumplir la petición de indulto y tras escuchar dos avisos, mató de una estocada tras pinchazo. 

Fue silenciado en su primero. En cambio, en este no terminó de verlo claro y creo que hizo todo lo que toro no pedía. Quitando la gran faena del sexto, lo mejor de Pablo llegó en dos verónicas y una media durante el tercio de varas del segundo y los dos poderosos inicios por bajo que recetó a los toros de su lote.




El segundo y el sexto fueron premiados con la vuelta al ruedo en el arrastre. Entre las cuadrillas destacó Iván García con capote en el tercero y con banderillas en el sexto. En general se picó en exceso. Sobre todo al sexto. En vez de medir y calibrar, se picó muy duro.


El domingo 28, se recordó al gran torero cordobés, Manuel Rodríguez "Manolete" en el 75 aniversario de su muerte. Ese domingo en Las Ventas hubo póker de presentaciones: La divisa salmantina de Campo Cerrado tomaba antigüedad y debutaban en Madrid los siguientes novilleros: Rafael Reyes (blanco y plata), Alejandro Mora (rioja y oro) y Jesús García (negro y oro). 

Mala y descastada novillada que lidió en Madrid este hierro charro. Correctos de presentación pero sin fuerzas. Dos silencios escuchó Rafael Reyes ante un lote que no dio posibilidad alguna. Lo intentó en su primero y ante el cuarto, un toro que fue a menos, la faena quedó en nada. Alejandro Mora, dio una vuelta al ruedo en el quinto. Hubo escasa petición y el extremeño, dio una vuelta al anillo sin que nadie la pidiera. El toro titular fue devuelto y salió un sobrero de Chamaco. Quizá estuvo Alejandro un poco acelerado y durante la faena hubo unos cuantos enganchones. Surgieron varios destellos como unos naturales preciosos y varios torerísimos remates como los pases de la firma y los kikirikíes. Cerró terna el madrileño. Jesús también fue silenciado. Hay que destacar su toreo a la verónica: cargando la suerte, echando los vuelos del capote... se gustó Jesús en varios lances del toreo fundamental de capa. En general los tres muchachos estuvieron desacertados con la espada.



Entre las cuadrillas hay que comentar que en general los puyazos fueron desastrosos y dos banderilleros fueron aplaudidos tras dos pares pero sin ser excepcionales.  

Durísimo domingo. En la segoviana Cuéllar Manuel Diosleguarde cayó herido de mucha gravedad. En Saint Perdon (Francia) Rubén Fernández sufrió la fractura de tres costillas. Ya queda dicho más arriba que Leandro Gutiérrez cayó herido en Madrid el pasado día 21 y recibió el alta horas después. Actuó en dos pueblos madrileños, el viernes 26 en Cerceda y este domingo en Collado Mediano pero volvió a caer herido: recibió una fuerte cornada en el Triángulo de Scarpa. El murciano Jorge Martínez también sufrió una cornada pero de menos gravedad en Collado Villalba. ¡Ánimo Toreros!


Estos son los festejos que cierran la temporada en Madrid. Todos a las seis en punto de la tarde.

Domingo 4 de septiembre. Novillos de Los Bayones, Alejandro Vázquez, Montealto, Toros de Brazuelas, Pablo Mayoral y Hermanos Quintas para Rubén Fernández (presentación), Fernando Plaza y Alejandro Adame. 

Domingo 11. Toros de Palha y Saltillo para Octavio Chacón, Pepe Moral y José Carlos Venegas. 

Domingo 18. Toros de José Escolar y Hoyo de la Gitana para Fernando Robleño, Miguel Tendero y Luis Gerpe, que confirmará alternativa.

Domingo 25. Toros de Juan Luis Fraile, Fermín Bohórquez, Pallarés, José Escolar, La Palmosilla y Sobral para Javier Castaño, Rubén Pinar y Gómez del Pilar. 

Sábado 1 de octubre. Novillos de Fuente Ymbro para Víctor Hernández y Álvaro Alarcón.

Domingo 2. Toros de Adolfo Martín para Adrián de Torres (confirmación de alternativa), Román y Ángel Sánchez.

Jueves 6. Novillos de Valdellán para Yon Lamothe (presentación en Madrid), Diego García y Jorge Martínez.

Viernes 7. Toros de El Pilar para Diego Urdiales, Juan Ortega y Pablo Aguado.

Sábado 8. Toros de El Puerto de San Lorenzo para Uceda Leal, Morante de la Puebla y Ángel Téllez.

Domingo 9. Toros de Fuente Ymbro para Miguel Ángel Perera, Juan Leal y Álvaro Lorenzo. 

Martes 11. Novillada sin caballos. Final del certamen de escuelas taurinas.

Miércoles 12. Toros de Victoriano del Río para Alejandro Talavante, Roca Rey y Francisco de Manuel.



(Fotos: Las Ventas y Ana Escribano).


domingo, 1 de marzo de 2020

Y los médicos para salvar a los toreros...

Tras Valdemorillo hace unos días, me fui a tierras castellanas a presenciar el gran homenaje que se celebró en honor de los "ángeles de la guarda" de los toreros: los cirujanos taurinos. Como dice Juncal en la mítica serie de TVE: «El mundo entero está rendido a sus pies. Todo gira en el mundo alrededor de los toros. Los músicos existen para inventar pasodobles toreros, los poetas para cantar a los toreros, los médicos para curar a los toreros, los arquitectos para construir plazas de toros, los pintores para pintar toreros y las mujeres para querer a los toreros». Aquellos años locos como fueron los 90 con Jesulín como ídolo de masas, celebró una corrida en homenaje a la mujer y abarrotó de féminas la plaza de Aranjuez. Así que esta ocasión tocaba agradecer a los galenos el granito que ponen en salvar a estos héroes vestidos de seda y oro cada vez que derraman su sangre ante el rey toro.

En la plaza cubierta de Aranda de Duero actuaron Morante de la Puebla, José María Manzanares, Cayetano, Emilio de Justo, Pablo Aguado y El Rafi. Los toros lucieron el hierro y las cintas de la ganadería salmantina de García Jiménez. El festival quedó aguado por el pobre juego de los toros. Desrazados y sosos, no dieron el juego deseado. La plaza registró una gran entrada. Añado que quizá fue por el ganado ya que no dio opción al lucimiento, y es que el festejo duró dos exactas. No se hizo aburrido ni pesado. Pascual González Masegosa, cirujano de la plaza de Albacete y presidente de la Sociedad Española de Cirugía Taurina recibió una placa al romper el paseíllo.


¿Qué decir de Morante? José Antonio vino a Aranda tras torear hace escasos días en Ciudad Rodrigo. El novillo que le tocó en suerte acusó falta de fuerzas y el sevillano le dio sus tiempos y alturas. No lo agobió para que fuese a su aire. Abrió la tarde con un ramillete de verónicas y la media. Lo más torero del festival, fue verle llevar al utrero a punta de capote con una mano desde los medios hasta el caballo. Brindó al público y comenzó con unos ayudados por alto. El trasteo fue breve. Cimentado en la mano derecha ya que este pitón fue el más potable.Cerró con un macheteo por bajo y tras enterrar la oreja hasta los gavilanes cortó la primera oreja. Durante la vuelta al ruedo regaló a los cirujanos su sombrero.  


José María Manzanares posiblemente pechó con el animal más pobre del encierro. Se estrelló y poco pudo realizar. Hizo gala de su elegancia y tras un fallido intento en la suerte de recibir, entró a matar al volapié y lo fulminó de una estocada. Saludos desde el tercio.


Cayetano fue entrega absoluta. Comenzó con unos muletazos de rodillas y ligó varias tandas con la diestra para encanto de los asistentes. Varios molinetes de rodillas fueron muy jaleados y tras una estocada que necesitó varios golpes de descabello, cortó un trofeo.


Emilio de Justo hizo el toreo más clásico de la corrida y cortó dos orejas. Alanceó a la verónica con gusto y suavidad. Cuajó al animal por ambos pitones y rubricó la faena con una estocada que cayó un pelín baja. 


El gran aliciente del cartel era el también sevillano Pablo Aguado. Apetecía mucho verle. Le tocó un toro que le regaló un puñado de sosas embestidas en la que el diestro pudo lucir su personalidad. Destacó su toreo a la verónica. La res fue a menos a medida que avanzaba el trasteo y falló con el acero. Asignatura crucial que hay que mejorar. Saludos desde el tercio.


El novillero galo fue todo entrega y variedad. Quitó por chicuelinas y remató la serie con la graciosa revolera. Toreó por lopecinas para levantar el ánimo de la tarde. Siguió en ebullición pues la faena de muleta comenzó con un pase cambiado desde los medios. El novillo prometía pero se rajó. El reiterado fallo a espadas lastró los trofeos que merecía tal labor de quietud y precisión. Escuchó un aviso.


(Fotos: Tauroemoción)


¿Seguirán indirectamente recordando a Juncal? ¿Habrá un homenaje a los arquitectos o a los músicos? El tiempo lo dirá. (Anoto que aunque no fue en una plaza, Miguel Ángel Perera realizó recientemente un homenaje a los poetas, en este caso, a la Generación del 27 en el Ateneo de Sevilla). Sería sin planteárselo un maravilloso guiño a ese genio como fue José Álvarez "Juncal", interpretado magistralmente por Paco Rabal. Acabado el festival y acompañado de la mejor gente, cenamos productos de la tierra y volvimos a la capital del Reino. 

martes, 18 de junio de 2019

Berrendo en patxaran, la demencial Beneficencia y la gloria de Paco Ureña.

Parece que fue ayer cuando le montamos la mundial a De Villa Parro por regalar al señor Miguel Ángel Perera su sexta puerta grande y de eso fue hace un mes. Olvidada estaba hasta que la recordé en este resumen. Estas líneas las escribí el pasado jueves 13.
El lunes 10 torearon un encierro de El Ventorrillo los matadores Eugenio de Mora  (azul pavo y oro), Sebastián Ritter (azul y oro) y Francisco José Espada (blanco y plata). Entre el calor y lo tranquilos que estábamos en la grada, empecé la tertulia con mis amigos y cuando me quise dar cuenta eran las nueve de la tarde y acababan de arrastrar al quinto. Tenía un compromiso familiar y me fui. Me contaron que ese último toro lo mató Eugenio porque Ritter cayó herido y acabó en la enfermería. Lo toreó muy bien y lo crujió de una gran estocada. Con ésta, ya son dieciséis las que ha cortado el veterano toledano en la plaza de Madrid. Y deseo pronta recuperación al joven colombiano. 

                        

                        

Llegó el día grande, no por nada en especial, sino porque organizamos merendola. Tradición que mantenemos hace alguna que otra feria y menos algún caso puntual, no suele fallar nadie. Y como sabemos que era un día tranquilo en la que nuestra grada no se iba a llenar, sumando el interés que tenía el cartel de ese martes días 11, pues decidimos hacerla ese día. Os puedo comentar que merendamos palmeras de Viena Capellanes, otro llevó mantecados de su pueblo entre otros dulces y de salado siempre hay picos con chorizo, lomo y queso. Servidor aportó unas aceitunas aliñadas que no llegué ni a probar. Me las birlaron y cuando me quise dar cuenta, estaba la caja vacía. Si embutidos por aquí, si pastelitos por allá, el festejo se me pasó volando. Os voy a dar envidia ya que la guinda de la merienda lo puso el gran Joseba, que se abonó este año gracias a un miembro del grupo y como buen navarro nos convidó a un patxarán casero que fabrica su familia. Delicioso. 
Y ya hablando del festejo... Pues creo que recordar que se lidió un toro de bandera que pertenecía a la ganadería de Valdellán. Y me lo perdí. Le tocó en suerte a Cristian Escribano (turquesa y oro) en tercer lugar y en una opinión general de todos con los que hablé al acabar el festejo, no estuvo el toricantano a la altura de tan brava res. Fortísima ovación al animal en el arrastre con petición de vuelta al ruedo en algunos tendidos. Posiblemente uno de los toros de la feria. De nombre Carasucia y 590 kg.
Vi muy firme a Fernando Robleño (grana y azabache) que con los aceros estuvo muy bien y de Iván Vicente (grana y oro) tengo que decir que le vi desubicado y sin ideas. 


                            

                            

Tras la tranquila y agradable tarde que disfrutamos el martes 11, volvimos a nuestra plaza al día siguiente para presenciar la Extraordinaria Corrida de Beneficencia. Yo no sé que tiene que de extraordinaria, pues toda la vida solía estar compuesta por los tres toreros más destacados del mes y este año, el "Monsieur Pgodugtog" imitando otras ferias nos metió un caballo. Rejoneó Diego Ventura.
También hay que decir que los toreros suelen donar sus honorarios y desde Morante en 2007, nadie ha vuelto a jugarse la vida desinteresadamente por alguna causa en tal festejo. Muy preocupante idea la de hacer corridas mixtas. ¿Por qué? Yo pienso que es una manera de hacer algo que atraiga e intentar meter gente pero sin sentido ni justificación. Tras Sevilla y Madrid, se verán muchas a lo largo de esta temporada. Que en una corrida de tal importancia nos cuelen caballitos es lamentable. Otra golfada de los empresarios. No puede ser que en Madrid y en la nombrada corrida más importante se organice tal cartel. Si lo hiciesen otro día y con otro cartel de menos relumbrón... podría pasar. Así que decidí entrar en el segundo toro para ver a "El Juli".
Y la otra cuestión es el público de rejones respecto al de a pie, (radicalmente opuestos) que si los juntamos en un día de no hay billetes con las figuras toreando, pues el resultado es bomba de relojería. En otras plazas lo desconozco, pero en Madrid se ha puesto de moda en los toros gritar ¡Viva España! y si acuden Don Felipe VI o Don Juan Carlos, pues gritar ¡Viva el Rey!; y qué casualidad pero los días de toreros modestos o novilladas de verano y otoño, nunca hay problemas. Es llegar las figuras y sus seguidores abarrotan la plaza intentando disputarse el premio al tío más coñazo. Y está reñido, los jurados lo tendrán difícil al final de la feria. Todos buscan su momento de gloria berreando por la Patria. Puedes dar la lata toda la tarde gritando loas a España pero si protestas porque el torero lo está haciendo mal o está fuera de sitio, se encaran contigo los tres tendidos de sol gritándote que respetes porque al tío que se está jugando la vida. Luego se irán a Pamplona por San Fermín a comer lentejas, a tirarse vino y a bailar La chica ye yé durante la corrida, pero ahí no pasa nada. Es su fiesta y hay que respetarlo. ¡Con dos narices! Lo de ayer fue demencial, en mi opinión no hay sentimiento patriótico, sino un deseo de ser el más becerro y el más voceras. Por otra parte, tras una época en la que te llaman facha por llevar cualquier cosa que tenga la bandera de España, el toreo se ha convertido en ese reducto en el que se puede exclamar con libertad los viva a España. Y llegó el momento en que una señora gritó ¡Viva la República! y se formó la marimonera. Urdiales delante del animal y el monarca desde el palco. A saber que pensarían. Todo el mundo dice que los toros no son política, pero luego se chilla algo que no gusta y los cabestros del sol montan la bulla. Se cuenta que en la tauromaquia es de los pocos lugares que quedan en los que se puede opinar con libertad, pero claro, siempre que chilles algo que agrade, porque de lo contrario, caerán palos.
Inaguantable tarde en la que El Juli (grana y oro) se puso con el jabonero de Cuvillo que le tocó en suerte, animal suave y flojo al que Julián midió mucho sacando de un pozo donde no había nada. Diego Urdiales (sangre de toro y azabache) dejó muletazos de buen toreo. En el tercero ligó varias tandas a un toro con con genio templando y mandando en la embestida del animal. Ventura cortó un trofeo.

                        

                       


                         

(Fotos: Las Ventas y Casa Real). 


El jueves 13 lidió su última corrida como ganadero en Madrid Fernando Cuadri, cuyos toros anuncia con el nombre de Celestino Cuadri. En torno a 17.000 personas asistieron según la empresa. La corrida fue masacrada en el caballo y poco juego dieron en los dos restantes tercios. Vacía de casta y raza, sosos y parados, no pudieron ofrecer a su propietario un final mejor. De imponente presentación el sexto.
De la terna me quedo con Domingo López Chaves (salmón y oro).  Mostró una buena imagen en el quinto. Un toro que tuvo algo de gas pero el salmantino lo vio tarde. Al final aprovechó las embestidas que el toro le propinó por el pitón izquierdo. Rafaelillo (grana y oro) y Octavio Chacón (caña y oro) pasaron de puntillas por Madrid. Chacón estuvo desdibujado y no se le vio con la ambición de tardes anteriores.
Recibió Jesús Talaván una ovación tras un gran par de banderillas. Así opinaba el ganadero tras finalizar el festejo.








(Fotos: Las Ventas y Alvarado)

El viernes 14 terminó San Isidro. Aunque aún quedan la Cultura y la Prensa, éstas estaban programadas fuera de abono. Petardo de Fuente Ymbro que es la ganadería que más ha venido desde marzo. Y posiblemente vuelva en Otoño. Un descanso a los toros de Gallardo es algo que no vendría mal.
Uno de los días más insulsos de la feria. Quitando a Morenito de Aranda (botella y oro) que algo pudo hacer, Pepe Moral (turquesa y oro) tuvo otra tarde para olvidar y José Garrido (grana y oro) que se lució en unas vistosas chicuelinas, estuvo a punto de ver como el sexto le iba al corral. Otro torero que ha pasado en silencio por Madrid a pesar de tener varias oportunidades.
16,000 espectadores.

                        

                       


Aburrida y pesada se me ha hecho esta última semana. Mis amigos son testigos de ello. Estos siete días sobraban en el programa. Aún quedaban dos jornadas de expectación en los que se agotó el papel.
El sábado 15, Corrida de la Cultura, nuevo término inventado por Simón Casas,  torearon junto a Roca Rey (negro y oro) el francés Sebastián Castella (negro y oro) y el murciano Paco Ureña (salmón y oro). Victoriano del Río trajo desde Guadalix de la Sierra una corrida mal presentada y de flojo comportamiento. Francés y peruano pasaron de puntillas. Uno sin suerte en su lote y el segundo sin la ambición ni ganas de tardes anteriores. Pobre paso por Madrid de Sebastián.
El gran triunfador fue Paco Ureña. Tocó pelo y salió a hombros. Dos faenas intensas con los toros más potables del encierro permitieron al lorquino saborear la gloria por primera vez en su carrera de cruzar en volandas ese arco mudéjar. Paco estuvo sensacional.  En su primer toro recibió un golpe que le dejó melladas varias costillas y tras matar se marchó a ponerse en manos del equipo médico. Tras barruntarse una posible fractura salió a enfrentarse al último.
 Lo bordó con el capote toda la tarde: se picó con Andrés en un tercio de quites muy emotivo y con la muleta inició magistralmente la faena al sexto cuajando al toro por ambos pitones. Las tandas al natural fueron templadas, muy puras y llevando al toro hasta detrás de la cadera. Tras una gran estocada, el toro tardó en caer. La emoción de la faena hizo que el público le pidiese las dos orejas.

                           
                     

                           

                            

(Fotos: Víctor Luengo, Las Ventas y Valdivielso)

El domingo 16 se celebró la Corrida de la Asociación de la Prensa. Cerramos feria con un cartel que iba ganando expectación a medida que pasaban las semanas. Las ganas de ver a Pablo Aguado (sangre de toro y oro) hicieron que muchos acudieran a la plaza para presenciar este festejo dominical. López Simón (marino y oro) y "El Fandi" (obispo y oro) cerraban el cartel. Tras un paso muy interesante por Sevilla, los toros andaluces de Santi Domecq pusieron el broche ganadero a este San Isidro 2019. Destacó sobre todo el sexto, de nombre Zahareño.
Insulso y sin contenido fue el trasteo de Alberto y en cuanto al granadino, bulló a la plaza con sus acostumbrados pares de banderillas. Hay que mencionar que David es un torero que con la capa anda muy bien y el domingo lo demostró en Madrid.
Pablo Aguado recibió una grave cornada en su primero y ahí acabó su ilusionante paso por Las Ventas. Dejó muletazos muy reposados meciendo la embestida del Domecq.
Entre los de plata debo destacar el gran puyazo de Manuel Jesús Bernal al ya mencionado Zahareño.








Este es el veredicto del jurado tras fallar los premios:
Triunfador de la Feria: Paco Ureña.
Mejor faena: Antonio Ferrera, al 1º de Zalduendo.
Mejor novillero: Fernando Plaza.
Mejor rejoneador: Hermoso de Mendoza.
Torero revelación: David de Miranda.
Mejor estocada: Román.
Mejor picador: Juan Francisco Peña.
Mejor brega: Iván García.
Mejor banderillero: Fernando Sánchez.
Mejor toro: "Despreciado" de Juan Pedro Domecq.
Mejor ganadería: Adolfo Martín.
Pues aquí acaba esta larguísima feria. En Madrid sigue habiendo toros y os lo contaré, los próximos carteles ya están cerrados. Se acabaron los borrachos y los agotadores ¡Viva España! Los dos últimos domingos de junio a las siete de la tarde están acartelados los siguientes matadores:
Día 23. Toros de Dolores Aguirre para Alberto Lamelas, Cristian Escribano y Gómez del Pilar.
Día 30. Toros de Partido de Resina para Marc Serrano, Sánchez Vara y la confirmación de Miguel de Pablo.

Esperando que os haya gustado y que hayáis disfrutado de estas líneas, mando un saludo a mi lectores.







lunes, 20 de mayo de 2019

Una puerta grande vergonzosa, un toro de triunfo y el toreo de Aguado.

Inició el ciclo Isidril del 2019 el martes 14 mayo. El cartel lo conformaron Rubén Pinar (canela y oro),  Javier Cortés (azul pavo y oro) y Thomas Duffau (azul marino y oro). El encierro fue de La Quinta.
La plaza registró media entrada. Sin fuerzas y complicado el 1º al que el manchego Pinar poco pudo hacer. El 2º estaba bien presentado al que Duffau le hizo un buen quite por chicuelinas. Javier Cortés bregó con él buscando la colocación y sacando alguna decorosa tanda con la mano izquierda. Saludó el madrileño tras una estocada caída. Salió el tercero para el francés Duffau. Mal picado y muy bien lidiado por Marco Leal. El toro en la muleta se complicó, nunca humillaba. Tenía y genio y Thomas hizo lo que pudo. En la segunda parte del festejo podríamos contar que Pinar sacó algún muletazo suelto en una faena de escaso brillo, Marco Leal brilló con las banderillas y ya en la muleta de Duffau fue manso y soso. El momento más álgido de la tarde llegó en el tercio de varas del quinto. Un gran puyazo y sonora ovación a Juan Francisco Peña. ¡Por fin, desde el 24 de marzo que empezó la temporada, vimos picar, aleluya!

                   

                   

(Fotos: Las Ventas y Andrew Moore).

Castizo y chulo fue el 15 de mayo. El día del patrón y con las cámaras de Telemadrid, hicieron el paseo Finito de Córdoba (obispo y oro), Diego Urdiales (marino y oro) y Miguel Ángel Perera (botella y oro). Los toros pertenecían al hierro gaditano de Fuente Ymbro. Las taquillas agotaron el papel.
Pues tras una gran comida y una agradable sobremesa con los amigos, coincidimos todos en que esta feria era para disfrutarla tranquilamente y sin protestar en demasía las cosas que no nos gustasen, algo que ya hicimos en ferias pasadas. Hete aquí que la primera pelotera del serial, la tuvimos con el señor Gonzalo de Villa Parro en el tercero de la tarde. Este señor debería dejar de inmediato el palco de Madrid. Esta plaza es de 1º categoría y no se pueden cometer estos fallos. Perera lidió con poderío y temple a un toro con la mano derecha pero la faena bajó muchísimo por el pitón izquierdo. La estocada fue de todo menos buena y empezaron a ondear los pañuelos. Tras la primera oreja y una ínfima petición de la segunda, el señor De Villa concedió un trofeo más, indicando que autorizaba al extremeño salir a hombros por la Puerta de Madrid. La plaza estalló de ira. ¿Cómo se pueden dar dos orejas sin petición total del público, sin una faena rotunda y sin una gran estocada? Para dar una segunda oreja, la plaza tiene que estar cubierta por un manto blanco de pañuelos y ayer no se dio esa circunstancia. El "tuitendido" debatía una vez acabado el festejo, que el toro era de vuelta al ruedo. En mi opinión, no lo fue. Perera salió a hombros haciendo gestos a una parte de la plaza. Feísimo detalle que ya hizo en su día Juan José Padilla que le acarreó estar varios años sin pisar el ruedo de Madrid.
Finito pasó sin pena ni gloria y Urdiales que tampoco brilló, dejó un gran inicio ante el quinto toreando con unos doblones por bajo.

                 
                





(Fotos: Las Ventas y Ana Escribano)

El Jueves 16 se lidió una corrida de Valdefresno para los matadores David Galván (obispo y oro), Juan Ortega (verde y azabache) y Joaquín Galdós (caña y oro). Día para olvidar en el que vimos detallitos de buen gusto de Juan y un buen par de banderillas de Juan José Trujillo. El encierro salmantino no dio muchas opciones a esta joven terna. La corrida tuvo nobleza pero mucha falta de fuerza y casta.

                         

                         
     

                           

(Fotos: Las Ventas y Rafael Villar).

El viernes 17 Joselito Adame (gris y oro), Román (gris marengo y oro) y Álvaro Lorenzo (canela y oro). 17.344 asistentes. Un día más como todos los de esta semana, el vendaval sopló con fuerza desde la M 30. Los toros estaban herrados con los símbolos de dos ganaderías, El Tajo y La Reina. Ambas propiedad de  D. José Miguel Arroyo Delgado.
Román hizo lo más destacado de la tarde ante un sobrero de Torrealta, no por la calidad de su toreo sino por su disposición y valor, justo cuando más viento hizo. Dio distancia al toro y lo lució. Cerró con unas ajustadas manoletinas en la que se jugó con una estocada recibiendo. La espada se le fue un poco y a pesar de una petición de oreja no concedida, agradeció el apoyo de Madrid con una vuelta al ruedo. Por su parte, Lorenzo en el sexto hizo un buen inicio con el capote llevando al toro por verónicas. Con la muleta empezó con unos ajustados estatuarios. Siguió con la mano derecha con unas tandas muy ligadas y llevando al toro cosido a la muleta. al cambiar la franela a la mano izquierda, la faena decayó y el toro se acabó rajando. El toledano cerró con unas bernadinas y saludó una ovación de despedida. Destacaron entre los de plata Raúl Martí con el capote.


                        

El ventoso sábado 18, torearon Ginés Marín (marino y oro), Luis David (malva y oro) y Pablo Aguado (marfil y oro). Los toros eran de Salamanca, de la ganadería de Montalvo. Destacó el gran segundo llamado Enviado. 21.150 espectadores.
Festejo interesante en el que hubo muchos detalles. Ginés brilló con el primero, al que mató de una gran estocada. A pesar del viento, el jerezano toreó muy bien con la mano izquierda. Cerró con unas escalofriantes bernadinas y cortó una oreja. Ante un toro inválido que hizo cuarto, alargó la faena y fue silenciado.
Luis David que con el capote se lució y con la muleta manejó muy bien los vuelos en el toreo al natural, dejó ir al toro de la feria, llamado Enviado. Un toro para cortarle las orejas y consagrarse. A este toro lo picó muy bien Óscar Bernal. Pablo Aguado le hizo un gran quite a la verónica y fue replicado por el mejicano en un quite por lopecinas. Adame dio una vuelta con algunas protestas y nada que destacar en el quinto.
Pablo, que llegaba a Madrid tras arrasar en Sevilla, estuvo muy valiente ante el tercero. Dejó varios detallitos muy toreros y recibió una voltereta que le dejó mermado. Con la espada estuvo muy mal en los dos toros de su lote. Cerró la tarde con un toro de poca fuerza pero al que dejó auténticos carteles de toros. Aquí tienen un fragmento de su faena. Se hizo el silencio y se oía hasta el respirar del animal. Madrid rugió. Saludó una ovación y empezó la cuenta atrás para volver a verle al final del serial.
Aquí acaba la primera semana de la feria. El domingo 19 hubo corrida de rejones y se cortaron dos orejas, pero no asistí. Estos días llegan las figuras: Castella, "El Juli", la despedida de "El Cid", el regreso de Ureña tras su espantoso percance... y os lo contaré.

¡Un saludo!


                     



                     


(Fotos: Las Ventas)


viernes, 10 de mayo de 2019

Aguado, Príncipe de Sevilla.

Tarde para la historia la vivida este viernes 10 de mayo en la que un chaval sevillano licenciado en Administración de Empresas por La Universidad Hispalense de Sevilla crujió los cimientos de la Real Maestranza de Caballería. Pablo Aguado toreaba en su ciudad natal con dos figurones como son Morante de la Puebla y Roca Rey. La ganadería llevaba el nombre de Jandilla.


                         


Atisbamos los aficionados las buenas maneras del joven Pablo hace un tiempo en una novillada matinal en la localidad extremeña de Olivenza. Poco después, se presentó ante la cátedra venteña y confirmó aquello que demostró en la plaza oliventina. A partir de ahí fue creciendo como torero y puliendo su concepto hasta llegar a su alternativa en Sevilla y una posterior confirmación como matador de toros el pasado Otoño en Madrid en una faena de raza y valor ante los toros de Victoriano del Río. A lo largo de estos años ha embelesado a los aficionados más exigentes con ese toreo clásico y puro que no pasa de moda.
Llegó Aguado al Baratillo sabiendo que era una tarde excepcional y no podía fallar. Y no falló. Desde que abrió los vuelos de la capa, dictó una lección magistral de cómo se debe torear. Manejaba las telas con precisión y suavidad. Mecía la embestida llevando al toro cosido en la bamba del capote. La suerte cargada y el mentón hundido. La media verónica fue un monumento. Luego se entretuvo en torear por chicuelinas. La mano a media altura guiaba la acometida de la res y al salir el toro de la jurisdicción de su capote, giraba con esa gracia sevillana que pocos matadores poseen. Una vez cambiado el tercio, con la espada y la muleta se dispuso a empezar su obra. El inicio de la faena fue precioso. Fueron unos doblones a media altura con mucha torería. Siguieron unas tandas muy asentado y relajado. Con los flecos de la franela se ajustó al toro en un trasteo ceñido y muy ligado.


                         

Guiaba la embestida del Jandilla cargando la pierna y llevando al toro hasta detrás de la cadera, donde moría el muletazo. Y en uno de los remates surgió un trincherazo de una belleza inigualable. Pablo tiene el gran don de torear muy bien de frente. Y quiso que lo paladeáramos. Rubricó sus dos obras con otras tantas estocadas. ¡Torero! ¡Torero! exclamaba la Maestranza cuando cruzó a hombros ese umbral llamado Puerta del Príncipe que da al río Guadalquivir con cuatro orejas en su esportón. Algo que no ocurría desde 2012 cuando lo consiguió José María Manzanares, y antes, en 2006 otro sevillano llamado Salvador Cortés logró tan impresionante proeza. Y los sevillanos salieron de la plaza toreando hacia el Real.

Breve y corta ha sido esta crónica, como la faena de Pablo. ¿Por qué? Porque no hacen faltan faenas de veinte minutos cuando con treinta muletazos puedes emocionar a doce mil almas. Eso es lo difícil de hacer y Aguado lo sabe hacer, y muy bien.

Pd: Pablo torea el 18 de mayo en Madrid. No se lo pierdan.

Un saludo a mis lectores.


                Imagen


                (Fotos: Sara de la Fuente y Pagés)


sábado, 13 de abril de 2019

Un vistazo a Twitter.

Con la llegada de Twitter, los aficionados a los toros hemos ocupado un rincón en esta red social y lo hemos bautizado con un nombre: "el twittendido".
Os adjunto una lista de cuentas que sigo ya que todas tienen algo que es de mi interés: unas hablan del toro, otras hablan de la historia del toreo, las hay que cuentan anécdotas, hay muchas cuentas con fotografías maravillosas ya sean en el campo o en la plaza, los ganaderos nos acercan con sus comentarios del día a día en la dehesa, otras con humor e ironía ponen la nota divertida y también hay otras que publican fragmentos de vídeos y reportajes. Hay cuentas españolas, mejicanas, colombianas... Y por supuesto también hay toreros, picadores, ganaderos, periodistas etc. Aunque cada una tiene su visión sobre la tauromaquia, siempre es divertido opinar y debatir.  
¡Nos vemos en el "twittendido"!

Aficionados.




Periodistas y fotógrafos.


lunes, 18 de marzo de 2019

Fallas valencianas. 1º parte.

Está teniendo lugar estos días en Valencia (plaza de 1ª categoría y cuya feria taurina es la primera gran feria importante en la temporada), su tradicional feria de Fallas. Os voy a hablar de lo que pasó en esta ciudad levantina durante la primera semana taurina de sus fiestas.
Empezaron las Fallas el domingo 10 de marzo con una corrida de Victorino, hierro que llevaba trece años sin lidiar en el ruedo valenciano. Los toreros fueron Rafaelillo, Octavio Chacón y Varea. Lo más destacado de la tarde fue la épica de Octavio Chacón que fue premiada con una oreja y el capote de Varea. Los toros dieron un variado juego.



El siguiente cartel fue una novillada de Guadajira. Resultaron ser flojos y descastados. Ángel Téllez demostró que está más que preparado para su inminente alternativa en Gualadajara; Francisco de Manuel puso ganas y Juan Cervera que llevaba un tiempo alejado de los ruedos pasó sin pena ni gloria por la plaza de su tierra.

                         

Veinticuatro horas más tarde iniciaba la segunda novillada del ciclo, en la que Diego San Román, Borja Collado y Miguelito dieron muerte a seis utreros de El Parralejo. Tarde sangrienta en la que Diego y Borja acabaron en la enfermería. Aún así San Román firmó unos lances por gaoneras que calaron en el público y un posterior trasteo con la muleta en el que demostró ganas y valor. Borja por su parte meció el capote con gusto y firmó una buena tanda por naturales. Dos toreros a los que hay que seguir. Por percance de sus compañeros, Miguelito tuvo que matar tres novillos. Con poco rodaje dio una vuelta en su primer toro y puso ganas en varias tandas de buen trazo en los otros dos.

                          

El miércoles trenzaron el paseíllo tres jóvenes que con diferente rodaje y concepto cruzaron el ruedo para dar muerte a seis reses de Alcurrucén (divisa que volvía a Fallas tras lidiar el año pasado uno de los grandes toros del serial, de nombre Economista); Álvaro Lorenzo, Luis David Adame y Pablo Aguado. Pues éste último fue el gran triunfador de la tarde. Su toreo puro y clásico puso a toda la parroquia de acuerdo y en el tercero de la tarde cortó una oreja del toro que le tocó en suerte.



El jueves se abrió la puerta grande por primera vez, López Simón cortó dos orejas y salió a hombros. Los toros lucieron el hierro y cintas de Zalduendo, Fue un encierro bien presentado pero muy pobre de casta y raza. Antonio Ferrera dejó detalles de su oficio y El Fandi volvió a bullir en banderillas. Un gran torero que maneja el capote con suavidad y temple y aunque con la muleta no destaca, maneja la espada con acierto y seguridad. Cortó una oreja en el quinto del festejo.



Las taquillas agotaron el papel el viernes 16 gracias al tirón del cartel elegido para dicho día. El Juli y Roca Rey torearon para dar la alternativa al local Jesús Chover. La ganadería elegida para ese día fue la madrileña de Victoriano del Río cuyos toros pastan en Guadalix de la Sierra. Salió Chover con ganas e ilusión al primer toro de su carrera y lo dio todo: se puso de rodillas, se lució en un variado tercio de banderillas y de no ser por la espada ya que se le fue un poco baja, habría cortado una oreja. Sin opciones en sus toros, Julián pasó de puntillas por la Ciudad del Turia. Roca es una huracán, allá donde va, arrasa. Su quietud, su valor y su espada hace que cada tarde salga triunfador, Si el toro no embiste, embiste él. El peruano está consolidado como la gran figura del momento. Cortó dos orejas y cruzó el umbral de la puerta grande.
Aquí acaban los primeros seis festejos, otro día os contaré lo que ocurra el fin de semana y los dos últimos días de la feria valenciana.