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jueves, 13 de octubre de 2022

Un suspenso general y un triunfalista fin de temporada.

En la víspera de la Virgen de El Pilar se celebró la tradicional final del certamen "Camino hacia Las Ventas" que este año cumple su décima edición. El martes 11 se lidio una gran novillada de Lorenzo Rodríguez Espioja, de Ledesma (Salamanca) para Pepe Luis Cirugeda (botella y oro, Escuela de Navas del Rey), Alejandro Chicharro (blanco y oro, escuela de Colmenar Viejo) y Joel Ramírez (marino y oro, escuela de Tauromaquia de Madrid). 

La gran noticia fue la cantidad de gente que asistió. Trece mil personas según la empresa. ¡Más de media plaza! A punto estaba de salir el primer eral y aún seguían entrando espectadores por las bocanas de los tendidos altos de sombra como si de una tarde de figuras se tratare. Y mucha gente joven, muchísima. A la vista está que se dejó de hacer el festejo en horario matinal y se quitó a un novillero con caballos que aumentaba el festejo en dos animales más y salió bien. Era infumable tragarse ocho toros una mañana, salir pitando a comer y volver corriendo a la plaza para asistir al festejo vespertino con el café y el postre aún en el gaznate. 

Me aburrieron los muchachos. Mecánicos, iguales, sin personalidad... Mismos quites, mismas formas,  mismos inicios. Cortados por el mismo patrón. El que se llevó el premio, porque decir triunfador no sería justo, fue Cirugeda. Dio una vuelta en el primero y cortó una oreja al cuarto. Por mí, el trofeo habría quedado desierto. Me acuerdo del buen toreo de David González en la primera edición, de las puertas grandes de Carlos Ochoa en 2015, de Francisco de Manuel en 2016 y de Álvaro Burdiel en 2019, de la raza y actitud de Isaac Fonseca un año antes... Todos ellos dejaron un gran sabor de boca con lo que salió por toriles pero este martes es que no hubo por dónde cogerlo. Una novillada enclasada y que dio enormes opciones de triunfo, pero no fue aprovechada por tres chicos que a medida que toreaban, parecía cada uno un calco del anterior. Son chavales que empiezan, por lo tanto no hay que tener la misma exigencia que con un veterano matador, pero me consta que algunos de ellos ya llevan tiempo toreando por los pueblos y cogiendo experiencia. Por lo tanto un toque de atención sí hay que darles. Así se las ponían a Felipe II. Y así se las pusieron a tres novilleros que torearon ante la cátedra madrileña y suspendieron un examen ante una novillada que garantizó una matrícula de honor. 


Fueron muy aplaudidos los buenos pares de Raúl Ruiz al segundo. 


Se acabó la temporada. El miércoles 12 fue el único día que se abarrotó la plaza. Ni los sevillanos el viernes ni Morante el sábado consiguieron vender todo el papel. Madrid se llenó para ver al torero del momento: Andrés Roca Rey. La terna la completaron Alejandro Talavante y Francisco de Manuel. Los toros lucieron hierro y cintas de Victoriano del Río. En segundo lugar tuvieron que salir hasta dos sobreros del mismo hierro y la corrida en conjunto fue noble y boyante. 

La última vez que Madrid vio salir a dos matadores de toros juntos fue en 2016, en aquella Beneficencia José María Manzanares y Alberto López Simón salieron tras cortar dos orejas cada uno. Este día del Pilar Andrés y Francisco cortaron dos y tres orejas respectivamente. La plaza volvió a ser un manicomio. Roca cortó dos orejas al segundo. Fue una faena en la que el peruano tiró de su habitual repertorio. Los habituales inicios cambiados por la espalda citando de lejos al animal, unos derechazos muy profundos y unos naturales que no fueron redondos del todo. El peruano consiguió sacar todo lo que tenía aquel "victoriano" y cerró la faena con unas desiguales bernadinas. La faena fue buena pero no como para tal premio. Así un manicomio enloquecido pidió una exagerada segunda oreja haciendo de ella el salvoconducto para abrir la puerta grande, así pues tras las de 2016 y 2019, Andrés salió a hombros de Madrid por tercera vez. Ante un vulgarote sexto, RR fue silenciado.

El otro triunfador fue Francisco de Manuel. Cortó un total de tres orejas. También fue un premio demasiado excesivo, ni la primera faena era de oreja ni la segunda de dos. Lo más sensato hubiera sido un balance total de vuelta al ruedo y oreja. Quiso buscar la colocación y torear bien. Comenzó de rodillas. Citó de lejos y pegó un ramillete de derechazos para calentar al público. Ya de pie, el joven toricantano recetó una nueva y rotunda serie por derechazos pero al coger la mano izquierda la intensidad de la faena bajó mucho. El toro se acabó rajando y la estocada no fue perfecta. Como Roca sufrió un corte en la mano izquierda, Francisco toreó al quinto mientras Padrós y su equipo atendían a RR en la enfermería, así se corrió turno para que éste se enfrentase al último del festejo. Y cortó dos orejas. En este quinto bordó Fran un quite por chicuelinas: mecidas, de mano baja, muy lentas... Después de ese éxtasis con el capote, Madrid clamó con un manojo de naturales al ralentí. Imposible torear más despacio. La faena fue buena. Hay ganas, actitud y buenas formas. Aquí hay torero. Cerró el trasteo con una estocada de mala ejecución que debió lastrar el trofeo pero ni por esas, de nuevo, un público ávido de triunfalismo le premió con las dos orejas. Así pues Francisco y Andrés, cruzaron en loor de multitudes cruzaron ese arco mudéjar que da a la calle de Alcalá.


Talavante cerró pésimamente su temporada más gris. Salió derrotado de Las Ventas. Apático y desganado, se dejó vivo al cuarto toro. Año absolutamente en blanco del extremeño.

Los toreros vistieron respectivamente de burdeos y oro, corinto y oro y blanco y oro. Entre los de plata destacó Miguelín Murillo banderilleando al primero y en el sexto la lidia de Juan Carlos Rey y un par de Fernando Sánchez.



(Fotos: Ana Escribano y Andrew Moore )




domingo, 2 de junio de 2019

La torería de Ferrera en una gran semana gris.

El lunes 27 comenzó la semana gris del serial. Como aperitivo al homenaje por el centenario de la toma de antigüedad del encaste Albaserrada en Madrid, se programó una novillada con reses de La Quinta para Ángel Jiménez (grana y oro), El Galo (blanco y plata) y Francisco de Manuel (sangre de toro y oro). De los novillos hay que decir que estuvieron bien presentados y de juego variado. Interesantes y con complicaciones. Hubo 16.900 espectadores en los tendidos.
 Ángel mostró detallitos de ese buen toreo que lleva dentro pero nada pudo hacer ante el lote que le tocó en suerte. El Galo se mostró vulgar ante dos toros y lo mejor del festejo fue el toreo templado y cadencioso de Francisco con el capote. 
Entre las cuadrillas destacaron Iván García y Fernando Sánchez con las banderillas. Una tarde más y ya van varias, los picadores estuvieron de pena. 

                         

(Foto: Ana Escribano)


El martes 28 se celebró la primera corrida homenaje al encaste Albaserrada. Una corrida con los toros abulenses de D. José Escolar para Fernando Robleño (verde y oro), Gómez del Pilar (blanco y plata) y Ángel Sánchez (malva y oro). Tres cuartos de entrada en tarde de absoluto vendaval que imposibilitó ver el juego de los toros. En otras condiciones, habría sido merecida una ovación al mayoral.
Robleño estuvo en maestro. Dos décadas lleva el madrileño viéndoselas ante los toros más duros de la cabaña brava. Respetado en Madrid, sabe de sobra lo que es enfrentarse a estos toros grises. Tres puertas grandes en Las Ventas luce su palmarés. Este martes ante el cuarto, a base de luchar y luchar consiguió robarle varios muletazos muy templados. Dio una merecidísima vuelta al ruedo. Su primero fue muy complicado. 

                           

Otro torero al que tienen que seguir sobre todo en estos carteles con las ganaderías más complicadas es el madrileño Gómez del Pilar. Se fue a la puerta de toriles a recibir a sus dos toros de rodillas, bregó, lidió, estuvo atento y sobre todo con mucha raza. La única pega es que hizo sus faenas más allá de las rayas de picar, cuando debería haberlo hecho al abrigo de las tablas debido al huracán que sopló toda la tarde. Ángel Sánchez quiso pero no pudo. El poco rodaje y el fuerte viento complicaron mucho las cosas a este joven torero que pasó de puntillas por Madrid a pesar que le tocaron los dos toros más nobles destacando el primero de su lote.

                             

                            Miradas que aterran... (Foto: José Luis Martínez)

De las cuadrillas hay que mencionar que Iván García estuvo sensacional con el capote lidiando al tercero y con los palitroques se lucieron Fernando Sánchez y Raúl Ruiz. En el quinto brillaron con las banderillas Iván Aguilera y Pedro Cebadera. En el sexto, Fernando sánchez e Iván García que repetían paseíllo tras torear el día anterior con De Manuel volvieron a estar sembrados. Saludaron una ovación al cerrar el segundo tercio. 

                        

(Fotos: Ana Escribano)


Llegó el miércoles 29 la ganadería mas emblemática de este encaste y que merecidamente forma parte de la historia y leyenda del coso capitalino: Victorino Martín. Dos andaluces y un extremeño fueron los toreros que hicieron el paseíllo: Octavio Chacón (budeos y oro con remates negros), Daniel Luque (tabaco y oro) y Emilio de Justo (negro y oro). De juego variado e interesante. Encastado el 1º, el 3º malo, muy bueno el 4º, de nombre Bolsiquero y el sexto fue también un gran toro pero justísimo de fuerzas.
22.000 Espectadores.

Lo mejor de la tarde llegó en el sexto. Director de nombre, tenía las fuerzas muy medidas pero poseía clase y gran embestida. Con el capote recetó un saludo muy templado. Emilio lo entendió y le dio varios muletazos con mucho gusto y esa elegancia que él tiene. Los naturales fueron muy suaves y la plaza jaleó varios pases de pecho que fueron infinitos. Aunque la estocada cayó desprendida, se pidió con fuerza la oreja y el extremeño paseó el único trofeo de la tarde.

                           


Chacón bregó con una alimaña en primer lugar y lo mató de un bajonazo. Su lote fue de bandera pero esta vez no vimos en plenitud al diestro gaditano. Luque pasó sin brillo por Madrid.
 En las cuadrillas saludó una gran ovación el subalterno Morenito de Arles en el cierre del festejo tras un soberbio par de banderillas.

                            

      (Foto: Las Ventas)


Se cerró el jueves 30 el homenaje a este gran encaste con la tercera ganadería más representativa del mismo: Adolfo Martín. Este cartel fue uno de los que salió del polémico bombo. Novato en estas lides, Roca Rey (tabaco y oro) lidiaría por primera vez esta sangre y en la plaza de Las Ventas con dos toreros que al contrario que Andrés, saben cómo torear este tipo de corridas. Manuel Escribano (Sangre y oro) y Román (burdeos y oro). Con Andrés en el cartel, la taquilla agotó el papel. Pues de los toros hay que decir que los lidiados en cuarto y sexto lugar fueron de alta nota: Español y Madroñito.
Lo mejor del festejo se vivió en los tres últimos toros. Manuel Escribano se las vio con el ya mencionado Español, un toro que humillaba y era muy encastado. Le ligó varias series de muletazos y en una, tras quedarse descubierto el toro no falló. La asestó un cornadón de 25 centímetros. En ese momento los tendidos de sol comenzaron una trifulca que duró casi hasta que las mulas arrastraban al gran Español camino del desolladero. Esto declaraba a la prensa el doctor D. Máximo García Padrós tras la intervención quirúrgica. 
Román estuvo hecho un tío en el quinto. Toreó muy templado y buscaba siempre la colocación. Le pegó al Adolfo varios naturales muy ligados y rematados con el de pecho. Un torero que nunca se deja nada en el tintero y se exprime hasta el último aliento. Mató de un espadazo y cortó un trofeo. En uno de sus toros brindó a D. Juan Carlos con estas palabras: Va por usted, por España... ¡Y que disfrute de su jubilación!
Poco pudo hacer Roca Rey en su primero y en el sexto, ligó varias tandas que a mi juicio faltó un poquito de ajuste. Aún así lo templó mandando y dirigiendo la embestida del burel. Los pases de pecho fueron colosales. Figurón del toreo. Pinchó con la espada y perdió la oreja. Aún le queda una última tarde a finales de feria.

                      


                     

                   Los ganaderos de izda a dcha: José Escolar, Victorino y Adolfo Martín.


El viernes 31 se lidió un encierro de Alcurrucén para David Mora (grana y oro), Paco Ureña (rosa y oro) y Álvaro Lorenzo (azul y oro). Los hermanos Lozano trajeron una corrida sosa y con movilidad pero sin casta y raza. Tarde completamente anodina.
22.000 espectadores.


                         

Ureña hizo una faena al quinto con varios naturales muy puros y firmó instantes muy toreros. Este toro era manso y huidizo. Hizo mal Paco en perder pasos y dejar sitio, pues esto hacía que el animal se alejase de la franela tras cada lance. Cortó una oreja que en mi opinión no debió concederse por cómo usó el estoque. Falló a la primera con el acero y en la segunda entrada, la espada cayó baja.
David Mora tuvo una tarde insulsa quitando el inicio de muleta a su primero con unos detalles muy toreros. Le noté sin sitio y un poco perdido.
Lorenzo fue silenciado en ambas reses. Es otro de los jóvenes que debe arrear pues los últimos que han llegado al escalafón pisan fuerte y están dando mucho que hablar. Tras los cuatro toros que ha matado en Las Ventas, aún le quedan otros dos toros más. Hay que espabilar.
Ángel Otero fue ovacionado tras un gran par de banderillas.

                        

                        

                        (Fotos: las Ventas)

Llegó el sábado 1 de junio, esto quería decir que lidiaba en Madrid tras muchos años sin hacerlo y alguna que otra polémica por el paupérrimo juego de sus toros en otras plazas la ganadería de Zalduendo.
Pues la corrida de presentación vino perfecta y de juego hay que decir que salvo el primero que fue extraordinario con gran clase y recorrido en la muleta, los cinco restantes blandearon y acusaron falta raza. Antonio Ferrera (verde botella y oro), Curro Díaz (marino y oro) y Luis David (berenjena y oro). 17. 000 espectadores.
Con la mente puesta en la final de la copa de Europa, nos acercamos antes del festejo a ver el ambiente a la plaza de Felipe II, lugar donde estaba congregada la afición "red". Si ésta es de las mejores de Europa, por algo será. El fútbol en las islas británicas es más que un deporte y en esta céntrica plaza madrileña, los aficionados ingleses lo demostraron una vez más antes de una final europea.
Llegada la hora, la hinchada abandonó Goya en dirección al Metropolitano, estadio feo y con aspecto de nave espacial mientras mis amigos y yo nos encaminamos hacia la catedral del toreo, edificio múdejar al que le quedan unos pocos años para cumplir su primer siglo de vida.
Curro dejó  muestra de ese toreo bueno que atesora y Luis David poco hizo en el único toro que le vi. El gran protagonista fue el extremeño Antonio Ferrera. ¿Cómo se puede describir el toreo que hizo? Sería muy difícil. En su primer toro alanceó al animal con el capote haciendo el quite de oro durante el tercio de varas. Ya con la muleta, lo citó de largo y lo templó en varias series con ambas manos. ¿Fue una faena al uso? No. Ferrera iba improvisando y con torería y mucho empaque le hizo faena al Zalduendo. Un torero que cada vez marca más su personalidad. Técnicamente no fue un trasteo perfecto, pero esa inspiración fue maravillosa. Cogió el acero y se dispuso a citarlo a diez metros, ¡increíble! aguantó y le recetó una estocada bien colocada. Paseó la primera oreja del festejo. En el cuarto, hizo una faena en los terrenos de la puerta grande. Un toro soso al que Antonio a base de sobarlo con mucha paciencia lo metió en el canasto y le dibujó otros tantos muletazos de bella factura. Esta vez la estocada no fue tan buena pero tras la primera oreja, se pidió con insistencia la segunda para Antonio. El presidente la concedió, y con tres trofeos, por segunda vez en su carrera salió a hombros de Las Ventas tras conseguirlo en el año 2002.
Antonio triunfó en Madrid y el Liverpool Football Club se coronó rey del continente por sexta vez en su historia tras vencer por dos goles al Tottenham Hotspur de Londres. 


                      


                      


                     

                      
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                        Resultado de imagen de liverpool campeon champions 2019


lunes, 8 de abril de 2019

Primeras novilladas del año.

Se abrió el telón en Madrid. Tras un invierno a base de tertulias y alguna que otra escapada al campo para torear becerras, llegó el 24 de marzo y fuimos a la plaza a presenciar el inicio de una nueva temporada. Tras la gran tarde que dio Fuente Ymbro en Valencia unos días antes, teníamos la esperanza de que algo bueno ocurriese. Los novilleros anunciados fueron Rafael González (sangre de toro y oro), Ángel Téllez (celeste y oro) y Francisco de Manuel (verde manzana y oro). 8.432 personas pasaron por taquilla.
De esta novillada quiero resaltar la faena al buen tercero de Francisco de Manuel. Lo saludó con un buen ramillete de verónicas rematado con una gran media. Inicio con unos doblones muy poderosos y brilló sobretodo su toreo con la mano izquierda. Cortó la oreja gracias a una gran estocada. Dio la cara en el geniudo sexto y tras otro gran espadazo, saludó una ovación al despedirse.
Rafael realizó un decoroso trasteo en su primero que era un toro con fondo y pechó sin lucimiento en el cuarto de la tarde, un feo novillo de hechuras y manso de comportamiento.
Ángel Téllez solventó la papeleta en el segundo de la tarde al que cuajó unas tandas al natural y poco hizo con el flojo y parado quinto.
Entre las cuadrillas destaco a Iván García que colocó al sexto un gran par de banderillas y nada que mencionar entre los picadores, para olvidar tantos pésimos puyazos.


                          



El domingo 31 de marzo, Plaza 1 cerró un cartel en el que estaban anunciados los toros onubenses de José Luis Pereda para los novilleros Juan Carlos Carballo (blanco y oro con remates negros), Jesús Díez "El Chorlo" (rosa y azabache) y Adrien Salenc (grana y oro). A excepción del tercer novillo, abundó la sosería y la falta de casta. Asistimos a esta novillada 5.486 espectadores.
Tras una grave lesión en este mismo ruedo y por el cual había estado Carballo dos años fuera alejado de la actividad, volvía a la plaza de Madrid. Se gustó en unas buenas verónicas en el primer utrero de su lote. El novillo era protestón por el pitón izquierdo y por el derecho consiguió el extremeño algunos muletazos. Con el acero no estuvo muy acertado. En el segundo de su lote, sacó algunas tandas a un novillo soso y reservón en los terrenos del diez.
Parado y soso el segundo de la tarde y embistiendo con la cara alta el quinto, Jesús Díez apenas pudo brillar en la arena de Madrid. Destacaron unas verónicas en éste último pero siempre dejando detalles de su personal concepto.
Lo más destacado de la tarde llegó en el tercero, Adrien Salenc dejó constancia de su progresión y oficio, un chaval que creo que está más que preparado para tomar la alternativa. Pechó el galo con un encastado novillo al cual inició con una tanda muy ligada y poderosa sometiendo al burel con unos doblones por bajo. Por la derecha tragó la res varias series de muletazos y por el izquierdo se colaba. Un novillo que a base de sobarlo consiguió Salenc hacerle faena. Saludó una ovación tras errar con la espada. Con el manso sexto poco pudo hacer y fue silenciada su labor.


                              


El domingo 7 de abril se celebró el último festejo de estas primeras novilladas. Tras varias decepciones por el juego de sus reses, volvían una tarde más los toros salmantinos de Sánchez Herrero al coso madrileño. Gustó la novillada por su juego y la seria presentación. Tuvieron calidad y nobleza destacando los toros que se corrieron en tercer y sexto lugar. El cartel estaba compuesto por Miguel Maestro (verde y oro), Abel Robles (grosella y oro) y Daniel Menés (manzana y oro).
Miguel Maestro a sus 35 primaveras y 18 en el escalafón menor sigue luchando en esta dura profesión. Lo mejor de su labor llegó en el cuarto, pero tras un revolcón el toró se complicó y la faena decayó.
El catalán Abel Robles que sufrió un ictus recientemente escuchó tres avisos en su primero tras atascarse con los aceros. Aún así dejó varios muletazos de buen corte destacando sus pases de pecho, en los que muy bien colocado se llevaba al novillo al hombro contrario. En el cuarto inició con un péndulo y lució al novillo con la mano izquierda.
De Daniel menciono su variedad capotera luciéndose en dos quites por faroles y caleserinas. Firmó una tanda con la izquierda en el primero de su lote y faltó ajuste en el que cerró la tarde.
Con la espada no estuvieron acertados los toreros.

Respecto a las cuadrillas hay que mencionar que en varas vimos puyazos lamentables y de los subalternos hay que alabar un gran par de Roberto Martín "Jarocho" y la excelsa lidia de Sergio Aguilar. Verle bregar los toros con poder a la vez que suavidad mandando en la acometida del animal es una maravilla.

¿Qué más se puede contar de una novillada en la que reinó el frío, los tendidos presentaron un aspecto desangelado a pesar de que según la empresa, alrededor de 3.000 personas pagaron en taquilla y el viento molestó durante la tarde? No mucho más.
Ya queda menos para la primera corrida de toros. Se celebrará el Domingo de Ramos. Los cárdenos toros de Victorino inauguran los festejos mayores en Las Ventas. Un año muy especial para este encaste ya que celebra el centenario de su primera tarde en Madrid. Un día con un cartel muy redondo al que recomiendo asistir.


                           

                           


                       (Fotos: Las Ventas)



lunes, 18 de marzo de 2019

Fallas valencianas. 1º parte.

Está teniendo lugar estos días en Valencia (plaza de 1ª categoría y cuya feria taurina es la primera gran feria importante en la temporada), su tradicional feria de Fallas. Os voy a hablar de lo que pasó en esta ciudad levantina durante la primera semana taurina de sus fiestas.
Empezaron las Fallas el domingo 10 de marzo con una corrida de Victorino, hierro que llevaba trece años sin lidiar en el ruedo valenciano. Los toreros fueron Rafaelillo, Octavio Chacón y Varea. Lo más destacado de la tarde fue la épica de Octavio Chacón que fue premiada con una oreja y el capote de Varea. Los toros dieron un variado juego.



El siguiente cartel fue una novillada de Guadajira. Resultaron ser flojos y descastados. Ángel Téllez demostró que está más que preparado para su inminente alternativa en Gualadajara; Francisco de Manuel puso ganas y Juan Cervera que llevaba un tiempo alejado de los ruedos pasó sin pena ni gloria por la plaza de su tierra.

                         

Veinticuatro horas más tarde iniciaba la segunda novillada del ciclo, en la que Diego San Román, Borja Collado y Miguelito dieron muerte a seis utreros de El Parralejo. Tarde sangrienta en la que Diego y Borja acabaron en la enfermería. Aún así San Román firmó unos lances por gaoneras que calaron en el público y un posterior trasteo con la muleta en el que demostró ganas y valor. Borja por su parte meció el capote con gusto y firmó una buena tanda por naturales. Dos toreros a los que hay que seguir. Por percance de sus compañeros, Miguelito tuvo que matar tres novillos. Con poco rodaje dio una vuelta en su primer toro y puso ganas en varias tandas de buen trazo en los otros dos.

                          

El miércoles trenzaron el paseíllo tres jóvenes que con diferente rodaje y concepto cruzaron el ruedo para dar muerte a seis reses de Alcurrucén (divisa que volvía a Fallas tras lidiar el año pasado uno de los grandes toros del serial, de nombre Economista); Álvaro Lorenzo, Luis David Adame y Pablo Aguado. Pues éste último fue el gran triunfador de la tarde. Su toreo puro y clásico puso a toda la parroquia de acuerdo y en el tercero de la tarde cortó una oreja del toro que le tocó en suerte.



El jueves se abrió la puerta grande por primera vez, López Simón cortó dos orejas y salió a hombros. Los toros lucieron el hierro y cintas de Zalduendo, Fue un encierro bien presentado pero muy pobre de casta y raza. Antonio Ferrera dejó detalles de su oficio y El Fandi volvió a bullir en banderillas. Un gran torero que maneja el capote con suavidad y temple y aunque con la muleta no destaca, maneja la espada con acierto y seguridad. Cortó una oreja en el quinto del festejo.



Las taquillas agotaron el papel el viernes 16 gracias al tirón del cartel elegido para dicho día. El Juli y Roca Rey torearon para dar la alternativa al local Jesús Chover. La ganadería elegida para ese día fue la madrileña de Victoriano del Río cuyos toros pastan en Guadalix de la Sierra. Salió Chover con ganas e ilusión al primer toro de su carrera y lo dio todo: se puso de rodillas, se lució en un variado tercio de banderillas y de no ser por la espada ya que se le fue un poco baja, habría cortado una oreja. Sin opciones en sus toros, Julián pasó de puntillas por la Ciudad del Turia. Roca es una huracán, allá donde va, arrasa. Su quietud, su valor y su espada hace que cada tarde salga triunfador, Si el toro no embiste, embiste él. El peruano está consolidado como la gran figura del momento. Cortó dos orejas y cruzó el umbral de la puerta grande.
Aquí acaban los primeros seis festejos, otro día os contaré lo que ocurra el fin de semana y los dos últimos días de la feria valenciana.