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lunes, 26 de septiembre de 2022

Un faenón de Fernando Robleño, las ganas de Luis Gerpe y el capote de Gómez del Pilar.

 El domingo 4  en Las Ventas se celebró la novillada concurso de ganaderías. El orden fue el siguiente: Los Bayones, Alejandro Vázquez, Montealto, Toros de Brazuelas, Quintas y Pablo Mayoral para Rubén Fernández, Alejandro Adame y Fernando Plaza. 

Tarde aburrida y descafeinada. Ni los novillos dieron el juego esperado, ni los novilleros se tomaron en serio la concurso. Abrió plaza un novillo de Los Bayones. Ni toro ni torero. Rúben llegaba a Madrid con tres costillas rotas de su anterior actuación en Francia. Le tocó en primer lugar un novillo absolutamente inválido del que se pidió con insistencia el sobrero, cosa que el presidente hizo caso omiso. Inseguro y desconfiado anduvo el muchacho. Dos avisos recibió en el cuarto. De nuevo pechó con otro animal vulgarote y dio el de Arganda del Rey un sainete con el descabello. Desafortunada presentación de Rubén. 

El segundo de la tarde fue un escurrido animal de Alejandro Vázquez. Se ve que Alejandro está placeado. El tener dos hermanos mayores toreros ayuda mucho. Mostró oficio pero sin alma ni alegría. Una faena que fue a menos y la rubricada con una espada que cayó baja. Aún así se dio el mejicano una vuelta al ruedo sin que nadie la pidiera. En quinto lugar salió un toro berrendo de Quintas, encaste Martínez. Bonito de lámina y correcto de presencia. El toro se paró en la faena de muleta así que Alejandro abrevió. También el descabello le hizo pasar un mal trago y llegó a ser pitado. Excesivo el trato que reciben los Adame en Madrid. Exigidos con dureza sin sentido. 


Cerró cartel Fernando Plaza. Lo mejor de la faena a su primero toro fue un buen inicio en la faena de muleta. Rodilla en tierra, le recetó varios doblones por bajo. Tuvo nobleza y humillación el novillo, condiciones que no terminaron de ser aprovechadas por el madrileño. En sexto lugar salió un precioso novillo de Pablo Mayoral. Fue devuelto y salió un novillo de Rekagorri. Otra soporífera faena para cerrar una soporífera tarde fue la que hizo Fernando a este toro. 

Los chicos vistieron de verde y oro, malva y oro y lila y oro. Aburrida, larga y tediosa tarde. Ni los chicos hicieron todo lo posible por lucir a los animales, ni éstos tuvieron la casta para aguantar un festejo concurso. Ni hace falta decir que los premios habituales en estos festejos, es decir, mejor toro, mejor picador y mejor brega, quedaron desiertos. 


El lunes 5 me fui a El Álamo. Cartel más que interesante: estaban anunciados Morante de la Puebla, Curro Díaz y Gómez del Pilar. Se lidiaron tres toros de Castillejo de Huebra (1º, 2º y 6º) y tres de Carlos Núñez; dos encastes diferentes: Murube y Núñez respectivamente. Morante sigue su periplo de torear cien tardes esta temporada. El último matador en torear la centena de tardes o superarla, fue El Fandi en 2008. El granadino acabó aquel año con 111 actuaciones. Muy lejos quedan aquellos años locos de festejos por doquier y matadores haciendo dobletes de tarde y noche. Según el portal Mundotoro, con la actuación en este pueblo madrileño, José Antonio lleva 71 festejos. Sin casta ni bravura no hay emoción. Al igual que en Las Ventas, el ganado fue desrazado. De Morante siempre se esperan cositas y ese lunes desplegó su tauromaquia: un inicio por largas y unas garbosas chicuelinas en su primero y otro inicio basado en recortes con medio capote al cuarto de la tarde. Saludó una ovación en su primero y fue injustamente pitado en el cuarto. Ante un toro que no dio ninguna opción, Morante, con lógica, optó por abreviar y parece que no gustó. Cuando un toro no vale, se abrevia en vez de estar aburriendo al personal y alargando faenas sin sentido. Morante pasó sin pena ni gloria por esta localidad. El siguiente matador era un torero de Linares que tiene muchísima personalidad: Curro Díaz. Cuando torea desmayado, con la muleta plana y ligando las series de muletazos, es una delicia, pero cuando hace lo mismo pero haciéndolo descoyuntado y poniendo la pata atrás, es completamente antiestético. A mi juicio es un torero que tiene ligazón y consigue bien hilvanar las series de muletazos pero con esos modos tan feos, la faena queda deconstruida cual receta de chef moderno. Mató bien y cortó una oreja. El quinto pegaba gañafones y enganchó la muleta de Curro en cada pase. Curro estuvo mal y fue silenciado. El que triunfó fue el diestro madrileño. Mientras los dos andaluces salían a pie al finalizar el festejo, Noé cortó dos orejas al tercero. Otro toro mansito de comportamiento y Noé procuró hacerlo todo a favor del animal. Su labor tuvo premio. Cerró la tarde con un animal brusco de embestida y que tampoco quería saber mucho de la muleta de Noé. Intentó sacar alguna tanda pero como el de Castillejo de Huebra se cerró en banda Noé, al igual que Morante, se fue a por la espada para concluir la faena. Cerró el trasteo con una buena estocada y salió en volandas por la puerta grande. 

Los toreros vistieron de lirio y azabache, verde y oro y gris perla y oro con remates negros respectivamente. En banderillas destacaron Juan José Trujillo en el cuarto, Candelas en el tercero y Ángel Otero en el sexto. Con la capa se lució Candelas en el sexto. 


El domingo 11 lidiaron dos ganadería que son sinónimo de emoción y que ambas tienen un importante historial en Madrid: Palha (1º y 3º), de Portugal y Saltillo (2º y 4º), de Andalucía. Y de Andalucía vinieron los toreros: De Cádiz Octavio Chacón; de Sevilla Pepe Moral y de Jaén el joven José Carlos Venegas.

Los que no fueron se ahorraron un petardo. Tarde decepcionante. Y larga. Un sobrero de Pereda (5º) permitió a Moral hacer un toreo moderno y circular pero que apenas tuvo eco en los tendidos y otro de Torrealta (6º) que salió simplón y que le tocó a Venegas. Antes en el tercero, el de Jaén dio una intrascendente vuelta tras una gran estocada. Lo más decente fue el interesante juego en la muleta del toro de Pereda y la pelea en el caballo de los toros de Saltillo. El veterano Chacón pechó en primer lugar con un toro que se vino arriba en la faena de muleta y que previamente empujó con fuerza en el segundo puyazo.  El cuarto fue un toro que debió ser devuelto pero, aún con toda la gente pidiéndolo, el Usía hizo caso omiso y la faena quedó en nada.

Los toreros vistieron de celeste y oro con remates negros Octavio Chacón, de canela y oro Pepe Moral y de fucsia y oro Venegas. Juan Melgar picó con tino al sexto. 


El desafío del domingo 18 estuvo compuesto por las siguientes ganaderías castellanas: la salmantina Hoyo de la Gitana (1°, 2° y 3°) y la abulense José Escolar (4°, 5° y 6°). Para mi gusto un cartel muy interesante: el veterano Fernando Robleño (oliva y oro) y dos toreros jóvenes: Miguel Tendero (azul pastel y oro) y Luis Gerpe (marino y oro) que se confirmó la alternativa. Salvo el cuarto, lo demás fue un rosario de toros descastados y sin emoción. 

Por dejar lo mejor para el final, diré que el garbanzo negro le tocó a Miguel. El de Albacete pechó con un lote que fue totalmente nulo. No tuvo Miguel ninguna sola opción. 

En segundo lugar hablaré de Luis Gerpe. Un torero nacido en Madrid y que estos años ha contado con muy pocas oportunidades. Ha estado cruzando el océano estas temporadas cuando aquí escaseaban los contratos. Poco a poco consiguió hacerse un hueco en las ferias de los pueblos y a base de sudor y mucho esfuerzo, ha entrado (y triunfado, que no es poco) en el circuito de las plazas portátiles viéndose las caras con toracos de imponente tamaño: los pueblos de Madrid, Ávila, Toledo, Segovia, Cuenca, Guadalajara... han sido testigos del crecimiento de este torero. No sólo ha aprendido y mejorado su técnica con el paso del tiempo si no que además tiene gusto y sabe manejar los trastos de torear. Tuvo una oportunidad de oro y no la desaprovechó. Sus toros fueron devueltos y por ello, hasta en cinco ocasiones demostró su toreo con el capote. Dejó destellos de buen toreo y pegó varias verónicas preciosas. En su primero toreó con primor al natural y rubricó la obra con un espadazo soberbio. Hubo cierta petición de oreja pero como no fue mayoritaria, Luis dio una vuelta al ruedo. El sexto, un toro de Couto de Fornilhos al que incomprensiblemente el presidente devolvió sin motivo alguno. Un toro cuajado y muy serio. Mostró fijeza y recorrido en su comportamiento... Un toro con el que Luis seguramente habría hecho algo importante. Salió un flojo toro de Montealto y Gerpe hizo un esfuerzo más. Madrid lo reconoció y dio otra vuelta al ruedo.

Y cerraré con la actuación de Robleño. Sin espada no hay paraíso. Fernando tendrá pesadillas esa noche. De no ser por el acero, habría abierto la puerta grande. Sería la tercera de su carrera. Su primer toro blandeó al principio y durante la faena de muleta puso mil y una complicaciones. Fernando fue todo paciencia y valor. Mató mal y dio una vuelta al ruedo. La obra cumbre llegó en el cuarto: Camionero de nombre y del hierro de José Escolar. Madrid rugió. Fernando tiene el poso y la madurez de los toreros veteranos. Aplicó lo que siempre pido en estos artículos: brevedad. La faena fue perfecta. Tuvo un prólogo, un desarrollo pero faltó el epílogo. Un manojo de doblones por bajo, un puñado de muletazos hondos y profundos con cada mano y tras un vistoso cierre faltaba matar.  Los olés roncos y secos resonaron en todo el edificio. Madrid estaba en pie. Y estaba expectante. Pero falló. Hundió la espada tras dos pinchazos y toda posibilidad de salir a hombros se desvaneció. ¡Torero! ¡Torero! Madrid aclamó a Fernando y éste, agradecido, dio dos clamorosas vueltas al ruedo. Inolvidable. Camionero fue grande e imponente. Tuvo nobleza y fijeza en las telas.

Tres vueltas de Fernando y dos de Luis. Situación poco habitual y menos en Madrid. En una noche de derbi madrileño y la Selección arrasando en la final de baloncesto, todos aquellos aficionados que eligieron ver un partido de baloncesto o de balompié, se perdieron una de las faenas más toreras y apasionantes de esta temporada. Hay que ir a la plaza. Por aquello de "que no te lo cuenten". 

Los picadores estuvieron mal y entre las cuadrillas destacaron Fernando Sánchez, Iván García y José Pedro da Silva. 



El domingo 25 se cerró el verano en Madrid con una corrida concurso de ganaderías. Este fue el orden de lidia: Juan Luis Fraile, Fermín Bohórquez, Pallarés, José Escolar, La Palmosilla y Sobral para Javier Castaño, Rubén Pinar y Gómez del Pilar (respectivamente caldero y oro, celeste y oro y sangre y oro respectivamente). Sin duda por su trapío y presentación, los dos toros más imponentes fueron el de Escolar y el de Sobral. Y por comportamiento el toro ganador del concurso fue el de La Palmosilla. 

Lo más destacado lo hizo Gómez el Pilar. El madrileño lo bordó con el toro de Pallarés. Con el capote estuvo sensacional. Su toreo a la verónica puso Madrid en pie. El desastre llegó en el tercio de varas. Recibió un criminal puyazo en un costillar que lo lesionó. Madrid montó en cólera con el desafortunado picador. Con la poca fuerza que le quedaba al animal, y aún con la boca cerrada, embistió con mucha clase a la muleta de Noé. Cerró la tarde con un precioso toro del hierro luso de Sobral. Deslucido el animal y el torero sin verlo claro, nada pasó en este último capítulo. Aún así Noé vuelve a dar un toque de atención y demuestra que es un torero a tener en cuenta.

Javier Castaño pechó en primer lugar con un áspero animal que siempre iba con la cabeza por las nubes. Sin casta y midiendo las embestidas, Javier pasó un calvario con aquel Fraile. Y de nuevo pasó el salmantino las de Caín en el cuarto. Un toro dificilísimo y peligroso hizo que el salmantino sudase la gota gorda. Sin pena ni gloria pasó Castaño por Madrid.

El albaceteño mató al segundo de una gran estocada. El toro de Fermín tuvo nobleza pero le faltó fuerza. Lo más vistoso de aquel trasteo fueron algunos naturales sueltos. En quinto lugar anduvo con el gran toro de La Palmosilla. Un toro de lío y para hacer algo importante pero Rubén se perdió en un toreo moderno y circular y en vez de aprovechar la calidad de aquel animal pegó pases por doquier que nadie se acordaba cuando acabó el festejo. El animal fue ovacionado fuertemente en el arrastre. 

En cuanto a las cuadrillas destacaron en banderillas Juan Sierra en el 2º y Ángel Otero y Pedro José Cebadera en el 3º.


Los toros para la inminente feria de Otoño estarán expuestos al público en los corrales de la Venta de El Batán, en la casa de Campo de Madrid. Desde mañana martes 27, los toros de Fuente Ymbro y Adolfo Martín desde las 10 hasta las 19 horas. Entrada gratuita. 


martes, 7 de junio de 2022

San Isidro (parte IV): tres héroes, Fuente Ymbro, Rafaelillo y un toro de Victorino.

La última semana de feria arrancó el lunes 30 con una corrida de Samuel Flores. El ganadero de Albacete llevaba varios años sin lidiar en la Villa y Corte. Torearon Fernando Robleño (botella y oro), Morenito de Aranda (gris plomo y azabache) y Damián Castaño (grana y oro). Damián confirmó alternativa. La samuelada fue sosa y anodinada. Y fea de presentación. Solo pude ver los tres primeros. Salió un sobrero de José Cruz en tercer lugar y Morenito dejó destellos de su personalidad. Fernando y Damián se estrellaron con los mulos que les tocaron en suerte. Robleño consiguió matar al cuarto tras una estocada sumamente habilidosa.

El martes 31 llegó el peligro y la emoción. Desde la finca Monte Valdetiétar, situada en las tierras abulenses de Lanzahíta, Pepe Escolar trajo (a falta de cinco festejos) la corrida mejor presentada de toda la feria. Y en cuanto a comportamiento recordaron a esas alimañas de antaño habituales en la sangre Albaserrada. Tres guerreros estaban dispuestos a enfrentarse a ellos: Octavio Chacón (botella y azabache), Alberto Lamelas (verde y oro) y Gómez del Pilar (gris perla y oro con cabos negros). La corrida fue dura, exigente, correosa... Y si añadimos el plus del viento que sopló, hizo sino aumentar la importancia de la labor de los espadas. Octavio y Alberto, consumados maestros en estas lides, supieron dominar lo que salió por toriles. Les pesó a ambos el mal uso de los aceros. Cerraba el cartel un madrileño que en 2019 dio que hablar y durante el verano después del confinamiento dejó tardes muy importantes en las plazas en las que actuó. Noé estuvo inmenso. Valor y torería a raudales. Fue entrega total. La faena al tercero es para verla una y otra vez: torería, raza, valor, acabó sufriendo una voltereta... A base de paciencia y capacidad, fue sometiendo a aquel cárdeno y éste acabó dominado por la muleta de Noé. A pesar que la faena fue una total batalla, llegaron los momentos más macizos al final de ésta: el ramillete de naturales que pegó este muchacho hizo rugir Madrid. Cortó una de las orejas más importantes de lo que llevamos de feria. Sabiendo de la situación en la que este torero se encuentra y los pocos contratos que tiene firmados, tenía que apostar, no quedaba otra. Si en el tercero se fue a recibir al toro de rodillas, en el sexto lo volvió a repetir. Pero las apuestas a veces salen mal... El toro le pegó una cornada grave de veinte centímetros en el glúteo y tuvo que ponerse en manos del equipo médico. Noé vino a por todas. De no haber ocurrido nada, la cosa estaba muy propicia para un triunfo de cante grande. Ese toro lo despachó Octavio. Merece oportunidades y más sitio. Y por supuesto volver a Madrid a refrendar lo que ocurrió este día. Recuerden este nombre: Noé Gómez del Pilar. 

Si ya he mencionado varias veces que Fernando Sánchez lleva una feria absolutamente estelar, hubo este día otro banderillero que posiblemente haya estado aún más superior. Después de un tiempo desaparecido, volvió a hacer (para alegría de muchos aficionados) el paseíllo. Los que conocemos a Ángel Otero sabemos que es un torero de plata extraordinario. Sus pares de banderillas pusieron a Madrid en pie.

Tardes como esta son las que hacen afición. Nadia mascaba pipas, nadie miraba el móvil, nadie se aburría. Fue larga la tarde, casi dos horas y media. A mí me pareció hora y veinte. El terror era constante. La tensión de ver a estos tres valientes dejarse la piel con estos diablos hizo que todo el mundo estuviese pendiente del ruedo. Me da pena que haya la posibilidad de descartar festejos cuando se saca uno el abono. La novillada de Fuente Ymbro, ésta de Escolar... hay que venir. Para que no te lo cuenten. Luego la gente se queja de que se lo perdió. 

El miércoles 1 tuvo lugar la Corrida de Beneficencia presidida por Felipe VI y se agotó el papel para ver este cartel: toros de Alcurrucén para Morante de la Puebla (grana y oro), Julián López "El Juli" (berenjena y oro) que sustituía a Emilio de Justo, y Ginés Marín (pizarra y oro). La plaza estuvo más sosegada que la Beneficencia de 2019. Salvo algún "vivaaespaña" aislado, fue una tarde muy tranquila en lo que a plastas se refiere. Fue encierro pobre de presentación, muy justo para una plaza como Madrid y el juego que dieron fue dispar. Se salvaron segundo y cuarto.

Sin duda los mejores pasajes corrieron a cargo del sevillano. Morante, en el cuarto consiguió hilvanar un puñado de muletazos llenos de torería. Los naturales fueron excepcionales y los derechazos no se quedaron atrás. Con la suerte cargada y el mentón hundido en el pecho, Morante toreó a placer a este toro. Se tiró decidido y cortó un trofeo. Faltó rotundidad para cortar las dos orejas. En su primero, ante un mansazo de solemnidad, poco pudo hacer. El Juli cerró su última comparecencia en Madrid. Perdió la oreja del segundo por su pésima actuación con la espada. Tiró Julián de oficio y técnica para sacar al toro hasta lo que no tenía. En el quinto, otro toro mansurrón y soso, poco pudo el madrileño. Ginés no lo vio claro ante el rajado tercero y se peleó con el sexto en los terrenos de toriles. Otro manso que no quería saber nada y embestía a arreones. Ante semejante toro, Ginés quiso, pero el toro no daba para mucho. Pegó un par de naturales muy profundos y como el animal tardó en caer tras la estocada, se enfrió una posible petición de oreja. 

El jueves 2 se lidiaron toros de Fuente Ymbro. Juan Leal (rosa y oro), Joaquín Galdós (blanco y plata) y Rafael González (marino y oro). Gran corrida de Ricardo Gallardo. En presentación y en juego. Tarde fresca y ventosa. Después de un tiempo esperándolo, por fin Rafael González tomó la ansiada alternativa. Desde Gonzalo Caballero en 2015, no se doctoraba un novillero en la cátedra madrileña. Vi solvente a este chico. Se ve que se ha rodado y eso se agradece cuando se viene a Madrid siendo tan joven. El aire complicó muchos las cosas y al final de la faena se vivieron unos momentos lamentables. Cerró el madrileño el trasteo con unas bernadinas, y en golpe de viento se quedó descubierto sufriendo una cornada muy fuerte. Siguió Rafael en el ruedo en unas condiciones absolutamente incompatibles con el ejercicio del toreo. La gente se enfadó de verdad, no podía ni caminar y aún así insistía en matar al animal. Juan Leal, como director de lidia y con muy buen criterio, no le dejó continuar y acabó despachando al animal con una buena estocada. Hay que tener valor y pundonor, pero hay que saber cuándo seguir y cuándo parar. No es agradable ver a un torero sin poder quedarse ni en pie queriendo mantenerse en el ruedo. Así que el resto de la corrida se quedó en mano a mano. Juan es un torero que asusta al propio miedo. Tardes como la de hace un par de veranos en Bilbao con la de Miura lo demuestran. Cortó una oreja al segundo de la tarde tras un soberbio espadazo. Tuvo pasajes de arrimón de verdad y de toreo. Las espaldinas o los circulares metido entre los pitones se mezclaban con momentos como las impávidas gaoneras al primero o los caros naturales al segundo. Cerró cartel Joaquín Galdós. El peruano dejó escapar la oportunidad. No se le vio atinado con el buen lote que le tocó. En otras manos, se hubieran cortado varias orejas. Encierro más que interesante el de Ricardo Gallardo. Se piden oportunidades pero luego pegan sainetes gordos... Juan y Joaquín: ¡Hay que espabilar!

El viernes 3 se agotó de nuevo el papel: toros de El Puerto de San Lorenzo para José María Manzanares (rioja y oro), Alejandro Marcos (rosa y plata) y Tomás Rufo (corinto y oro). Una colección de inválidos desfiló por el ruedo de Las Ventas. Preocupante situación del palco por la negativa a devolver toros no aptos para ser lidiados. Si la feria de 2019 fue más que interesante con toros embistiendo todos los días y de todas la ganaderías, este año el resultado ganadero ha sido un fiasco. Tras una faena vulgar y llena y de enganchones en el cuarto, Josemari tuvo el cuajo de salir a saludar. El salmantino confirmó alternativa. Pegó un verdadero sainete con la espada. Cerró terna el toledano. Estuvo a punto e mascarse la tragedia. Tras un quite en el primero de su lote, el toro le pegó un fuerte revolcón y y de un pitonazo le arrancó la pañoleta. De ir el pitón en otra dirección... Tras ese susto, cortó una oreja al sexto tras una faena simplona y no hubo petición mayoritaria para la segunda. La gente le quería sacar a hombros. Ni de lejos era una faena para tal premio. Fernando Sánchez volvió a estar sublime en banderillas. 

El sábado 4 torearon Rafaelillo (sangre de toro y oro), Manuel Escribano (verde y oro) y Alejandro Talavante (verde y oro) estoquearon un encierro de Adolfo Martín. En general estuvo bien presentada y variada de comportamiento.
Rafaelillo estuvo valiente, dispuesto. No se dejó nada en el tintero. Cortó una oreja al primero de tarde tras una faena de mucha intensidad. La estocada fue muy buena y por ello el público premió al murciano. En el cuarto saludó una ovación. Un toro que vendió muy cara su vida y Rafael estuvo a la altura. Escribano no me dijo nada. Torero que se entrega y lo da todo, pero no ilusiona, no emociona. Insulso en el segundo y sin ideas en el quinto. Un torero de su talla y con la experiencia que él tiene en estas lides... No supo solventar los problemas que este animal planteó. Pudo hacer mucho más el de Gerena. Lo mejor de Talavante fue... su vestido. Precioso. Cargado en oro. Un verde botella. Si tuviese que elegir un vestido esta feria... Seguramente fuera ese. Pero... ¿y qué hizo? Nada. Pasearse. Tanto bombo y platillo con sus reaparición en San Isidro después de estos años sin torear... Petardo gordo del extremeño. Con la espada estuvo como La Chata. Se fue abroncado. Si la pitada con la que Madrid le despidió, se escuchó hasta en Los Arrifes... Me doy por satisfecho. Y volvimos a la andadas con la discoteca montada en las terrazas. Pase lo que pase en el ruedo, a las nueve de la noche empieza la jarana. En torno a las nueve y cuarto, Talavante vio como el sexto era devuelto y tuvo que salir un sobrero. Los que durante ese breve descanso salieron a refrescarse, a comprar una bebida etc, se mezclaron en pasillos y escaleras con la muchachada que entraba en la plaza dispuesta a beber ingentes cantidades de alcohol. Del barullo que se formó, hubo mucha gente que se perdió este sexto toro porque los porteros y vigilantes de seguridad no sabían quien iba a la jarana y a pesar de tener la entrada, no dejaban pasar para volver al asiento. 

El domingo 5 se celebró la tradicional corrida de la Asociación de la Prensa de Madrid y como tantas otras tardes a lo largo de las ediciones de este festejo, se lidió un encierro de Victorino Martín. Torearon Antonio Ferrera (blanco y oro), Sergio Serrano (cereza y oro) y Román (verde y oro). El encierro vino muy bien presentado y los toros dieron un juego dispar y variado. Ferrera pudo batirse el cobre con el cuarto, pero quiso hacer un toreo de banderazos y de medios muletazos. Feria mediocre del extremeño.
El de Albacete apostó en sus dos toros. Se fue a portagayola. El segundo, Garañuelo de nombre, fue un toro de clase excepcional y mucha humillación. Uno de los toros importantes del serial. Los mejores momentos de la tarde fueron los que se vivieron con la mano izquierda. Un toro para cortar dos orejas pero con el que Sergio no estuvo a la altura. 
Román volvía a Madrid tras la cornada recibida en el gemelo el sábado 28. No pudo con su lote. Raza y ganas del valenciano pero sin técnica alguna para enfrentarse a este encaste. Fue silenciado en sus dos toros. 


El trajín de un largo mes de toros ha terminado, pero la temporada continúa:
-Domingo 12 de junio.
Álvaro Burdiel, Daniel Barbero y Manuel Diosleguarde con novillos de Montealto.
-Domingo 19 de junio.
José Fernando Molina, que se presentará en Madrid, Antonio Grande y Arturo Gilio, con novillos de Los Chospes.
-Domingo 26 de junio. 
Víctor Hernández, Diego García e Isaac Fonseca con novillos de Fuente Ymbro. 

(Todos a las siete de la tarde)

Gilio vuelve a pisar el ruedo de Madrid tras no haber podido torear por la cornada recibida en su primer toro el lunes 9; Burdiel, Grande y Diosleguarde tendrán una nueva oportunidad de convencer al público madrileño; Fuente Ymbro vuelve tras dos tardes más que interesantes, Víctor vuelve tras su puerta grande en marzo, Isaac se despide de Madrid tras abrir la puerta grande de Sevilla hace unos días... Carteles más que apetecibles.

Este es mi cuadro de lo mejor de San Isidro 2022:
Triunfador: Ángel Téllez
Faena: Ángel Téllez
Estocada: Leo Valadez/Rafaelillo
Mejor brega: José Chacón
Mejor par: Ángel Otero
Novillero: Álvaro Alarcón
Mejor toro: Bastardero de El Pilar, lidiado en primer lugar el martes 10.
Mejor puyazo: desierto.
Encierro más completo: desierto.

Y este es del jurado oficial de la feria:
Triunfador de la Feria: Ángel Téllez
Mejor faena: Morante de la Puebla
Mejor novillero: Álvaro Alarcón
Mejor rejoneador: Guillermo Hermoso de Mendoza
Torero revelación: Ángel Téllez
Mejor estocada: Rafaelillo
Mejor picador: Óscar Bernal
Mejor brega: José Chacón
Mejor banderillero: Fernando Sánchez
Mejor toro: "Garañuelo", de Victorino Martín
Mejor ganadería: Garcigrande






sábado, 22 de agosto de 2020

Un encierro sevillano de alta nota.

Sin toros desde aquella fría tarde en Valdemorillo, por fin volví a ir a una plaza. En esta ocasión fue este viernes 21 de agosto en Esquivias, un pueblo toledano a caballo entre Madrid y la capital manchega. No conocía esa plaza y me encantó por su comodidad. El cartel reunió a tres toreros jóvenes que fueron en su día alumnos en Marcial Lalanda. El ganado vino desde Constantina (Sevilla) luciendo hierro y cintas de la ganadería de Virgen María. Lo mejor de la tarde fue la excelente presentación de la corrida. Varios toros tuvieron cuajo y remate dignos de cualquier plaza de primera. Y en cuanto al juego, también hay que añadir que me sorprendió. Un hierro a tener muy en cuenta. El primer toro, de nombre Gestor fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre. Un resultado digno de que el mayoral saludase al finalizar el festejo, cosa que lamentablemente no ocurrió. Al concluir el paseíllo se guardó un minuto de silencio por las víctimas de la pandemia y sonó la Marcha Real.

Abrió cartel Cristian Escribano y vestido de verde oliva y oro, se preparó para recibir al mencionado Gestor. Templó por bajo el de Getafe en varios capotazos para medir la fuerza del animal. En el caballo empujó con fuerza. Demostró su variedad capotera interpretando el quite de oro. La faena de muleta consistió en varias tandas ligadas y aseadas. Quería torear bien el madrileño y estuvo a la altura del buen toro. Sin duda el momento más brillante fueron unos ayudados a media altura como cierre. Muy torero, dando el pecho y con la muleta muy planita, recetó un par de lances de muchísimo sabor. Otra de las cosas buenas de este torero son sus estocadas. Fulminó a Gestor con un espadazo perfecto en ejecución y colocación. Cortó dos orejas. Al cuarto (Maleado), y rodilla en tierra, lo saludó con unas cordobinas. Un toro que fue a menos y la faena no tuvo altos vuelos. Cortó una oreja.


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                                 Escribano ejecutando el quite de oro. Foto: Antonio Catalán.

Por su parte Noé Gómez del Pilar, vistió un bonita blanco y plata. Se fue a la puerta del toril para recibir al animal de rodillas. Su labor fue de entrega total en ambos toros. Destacó su toreo con el capote y sus ganas de sacar todo lo que tenían Manifiesto y Jubilado, los dos toros que le tocaron en suerte. En su primero se amontonó y en vez de dar sitio, estuvo tremendista, algo que jaleó el público. Escuchó un aviso, pinchó y consiguió acertar a la segunda. Cortó una oreja. Al quinto lo desorejó a base de mucha paciencia y pegar muletazos poco a poco, pues el animal fue el que menos juego dio.


                                                            Foto: Eusebio Sánchez.

Cerró la terna el toledano Raúl Rivera. Vestido de Rioja y oro no terminó de entender las embestidas de su lote. Variado con el capote, Bulló la plaza en banderillas pero no terminó de verlo claro con la franela. Su primera faena fue obsequiada con una segunda oreja que atendió al fervor del público más que a la labor artística del matador. Cortó otra al sexto (Decorado). Ganas y disposición total ante sus paisanos.


Foto: Eusebio Sánchez. 

Entre las cuadrillas hubo varios buenos pares de banderillas. Como no se permite salir a hombros para evitar masificación de gente, los toreros salieron a pie de la plaza. Sol y moscas, mucho calor en aquel pueblo castellano, aún así pudimos disfrutar de una tarde con muchos matices y de las embestidas de esta ganadería andaluza.

No sé cuál será la próxima, pero si se puede, allí estaré para contarlo. Yo no podré ir, pero recomiendo asistir el 30 de agosto a Añover de Tajo. Una legendaria ganadería portuguesa, la de Murteira Grave lidiará seis toros para Sergio Serrano, José Garrido y Juan Leal. Las fotos de los toros corren por la red y promete un corridón en lo que a presentación se refiere. Al día siguiente será turno para los noveles: Novillos de San Isidro para Francisco Montero, Rubén Hernández y el debut con picadores de Leandro Gutiérrez.

Un saludo a la afición.

Primer toro: Gestor, lidiado por Cristian Escribano. (Fotos: Susana Ortiz.)

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Tercer toro: Forajido, lidiado por Raúl Rivera.

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lunes, 1 de julio de 2019

Gómez del Pilar y tres toros interesantes de Partido de Resina.

Se celebraron en los dos últimos domingos de junio otros tantos festejos mayores. La primera corrida de toros anunció a Gómez del Pilar (verde y oro) y Cristian Escribano (blanco y oro). Abría cartel el veterano Alberto Lamelas (celeste y oro). Se las vieron los espadas con seis toros de Doña Dolores Aguirre. El juego fue variado e interesante y hay que anotar que la corrida vino bien presentada.

Alberto es un torero capaz y con oficio y aunque en España cuentan poco con él, es un fijo en las ferias más toristas de nuestra vecina Francia. Los toros no lo pusieron nada fácil y el jiennense hizo cuanto pudo.
Cristian Escribano vio como su primero empujó al peto del caballo que montaba Francisco Navarrete. Yo creo que era un toro de oreja para vérselas con él en una faena breve pero de muchas intensidad. Cristian se alargó en una faena de muchos muletazos pero poca emoción. Poco pudo hacer en el quinto. A este toro le clavó un buen par de banderillas Jesús Alonso.
Por su parte, Gómez del Pilar vino con la misma disposición y ganas que mostró en feria. Se mantuvo muy firme ante un lote compuesto de dos toros de diferente condición. Cerró plaza ante un toro difícil que le enganchó varias veces en la muleta desluciendo la faena. Pegó un sainete con la espada y recibió un aviso.

                        

                        (Foto: Las Ventas).

Tras pasar el fin de semana en la sierra y acudir a los toros en Segovia, llegué a tiempo a los Madriles para llegar puntual al comienzo del festejo. Volvían una vez más al ruedo de Las Ventas una de las ganaderías cuyos toros son un emblema del campo bravo: la de Partido de Resina. También conocidos como los "pablorromeros" debido al apellido de uno de sus anteriores propietarios, Don Jaime de Pablo Romero y que la anunciaba como Pablo Romero. Por su trapío y presencia, está considerado como el toro más bello y armónico que existe. A estos animales se enfrentaron el francés Marc Serrano (gris y oro) acompañado de Sánchez Vara (gris y oro) y Miguel de Pablo (blanco y oro) que confirmaba alternativa. Los toros que más opciones dieron fueron los que se corrieron en tercer, quinto y sexto lugar. 7.000 Espectadores en tarde de calor.

                      

                                 

         

  Algunos de los toros en la finca antes del embarque en el camión para llevarlos a Madrid. (Fotos: Arjona)

Debutaba en Madrid como matador de toros Miguel de Pablo, así que de esta manera confirmaba la alternativa que recibió en Colmenar Viejo en 2014. Estuvo digno ante el sexto en el que se lució en varios aseados naturales. Poco pudo hacer en su primer toro que fue manso y no dio opción a nada.

                        

                   (Foto: Las Ventas)

El alcarreño Sánchez Vara dio una vuelta al ruedo protestada en el tercero tras petición de oreja. Este toro estuvo muy bien presentado y lo mató de un buen espadazo. Adrián Navarrete picó muy bien y recibió los aplausos del público. Otro torero que suele banderillear, se adornó el torero con los palos en diferentes suertes. Con la muleta ligó Vara varias tandas ante el quinto. Faltó un poco de ajuste y cerró la faena fallando con los aceros teniendo que usar el descabello.
Y Marc pasó absolutamente desapercibido por Madrid.

Tras el paseíllo se recordó a Anderson Murillo, picador colombiano fallecido esa misma mañana. Estuvo en las filas de su compatriota César Rincón y más tarde formó parte de la cuadrilla de Luis Francisco Esplá. En la memoria quedará esa tarde en la que dio junto a Luis la vuelta al ruedo tras un soberbio puyazo a Bodegón de Victorino Martín en 2001 en esta misma plaza.


                     

                          (Esplá y Anderson Murillo)


Acabado el mes de junio, las novilladas que tendrán lugar en julio serán los jueves en horario nocturno. Los festejos empezarán a las 21 horas. Estos son los carteles.

Jueves, 4 de julio: Novillos de El Freixo para Tibo García, Rafael González e Ignacio Olmos.
Jueves, 11 de julio: Novillos de Fernando Peña para Jesús Díez ‘El Chorlo’, Antonio Grande y Borja Ximelis (Presentación).
Jueves, 18 de julio: Novillos de José Cruz para Emilio Silvera (Presentación), Alfonso Ortiz y Tomás Rufo (Presentación).
Jueves, 25 de julio: Novillos de J. M. Sánchez Cobaleda / Castillejo de Huebra para Cristian Pérez, Cristóbal Reyes y Dorian Cantón.
Jueves, 1 de agosto: Novillos de El Cortijillo para los tres finalistas.

Estas novilladas tendrán precios generales en los tendidos altos y son los siguientes:
6 euros (tendidos 4, 5, 6 y 7)
10,30 euros (tendidos 3 y 8)
15,90 euros (tendidos 1, 2, 9 y 10)

domingo, 2 de junio de 2019

La torería de Ferrera en una gran semana gris.

El lunes 27 comenzó la semana gris del serial. Como aperitivo al homenaje por el centenario de la toma de antigüedad del encaste Albaserrada en Madrid, se programó una novillada con reses de La Quinta para Ángel Jiménez (grana y oro), El Galo (blanco y plata) y Francisco de Manuel (sangre de toro y oro). De los novillos hay que decir que estuvieron bien presentados y de juego variado. Interesantes y con complicaciones. Hubo 16.900 espectadores en los tendidos.
 Ángel mostró detallitos de ese buen toreo que lleva dentro pero nada pudo hacer ante el lote que le tocó en suerte. El Galo se mostró vulgar ante dos toros y lo mejor del festejo fue el toreo templado y cadencioso de Francisco con el capote. 
Entre las cuadrillas destacaron Iván García y Fernando Sánchez con las banderillas. Una tarde más y ya van varias, los picadores estuvieron de pena. 

                         

(Foto: Ana Escribano)


El martes 28 se celebró la primera corrida homenaje al encaste Albaserrada. Una corrida con los toros abulenses de D. José Escolar para Fernando Robleño (verde y oro), Gómez del Pilar (blanco y plata) y Ángel Sánchez (malva y oro). Tres cuartos de entrada en tarde de absoluto vendaval que imposibilitó ver el juego de los toros. En otras condiciones, habría sido merecida una ovación al mayoral.
Robleño estuvo en maestro. Dos décadas lleva el madrileño viéndoselas ante los toros más duros de la cabaña brava. Respetado en Madrid, sabe de sobra lo que es enfrentarse a estos toros grises. Tres puertas grandes en Las Ventas luce su palmarés. Este martes ante el cuarto, a base de luchar y luchar consiguió robarle varios muletazos muy templados. Dio una merecidísima vuelta al ruedo. Su primero fue muy complicado. 

                           

Otro torero al que tienen que seguir sobre todo en estos carteles con las ganaderías más complicadas es el madrileño Gómez del Pilar. Se fue a la puerta de toriles a recibir a sus dos toros de rodillas, bregó, lidió, estuvo atento y sobre todo con mucha raza. La única pega es que hizo sus faenas más allá de las rayas de picar, cuando debería haberlo hecho al abrigo de las tablas debido al huracán que sopló toda la tarde. Ángel Sánchez quiso pero no pudo. El poco rodaje y el fuerte viento complicaron mucho las cosas a este joven torero que pasó de puntillas por Madrid a pesar que le tocaron los dos toros más nobles destacando el primero de su lote.

                             

                            Miradas que aterran... (Foto: José Luis Martínez)

De las cuadrillas hay que mencionar que Iván García estuvo sensacional con el capote lidiando al tercero y con los palitroques se lucieron Fernando Sánchez y Raúl Ruiz. En el quinto brillaron con las banderillas Iván Aguilera y Pedro Cebadera. En el sexto, Fernando sánchez e Iván García que repetían paseíllo tras torear el día anterior con De Manuel volvieron a estar sembrados. Saludaron una ovación al cerrar el segundo tercio. 

                        

(Fotos: Ana Escribano)


Llegó el miércoles 29 la ganadería mas emblemática de este encaste y que merecidamente forma parte de la historia y leyenda del coso capitalino: Victorino Martín. Dos andaluces y un extremeño fueron los toreros que hicieron el paseíllo: Octavio Chacón (budeos y oro con remates negros), Daniel Luque (tabaco y oro) y Emilio de Justo (negro y oro). De juego variado e interesante. Encastado el 1º, el 3º malo, muy bueno el 4º, de nombre Bolsiquero y el sexto fue también un gran toro pero justísimo de fuerzas.
22.000 Espectadores.

Lo mejor de la tarde llegó en el sexto. Director de nombre, tenía las fuerzas muy medidas pero poseía clase y gran embestida. Con el capote recetó un saludo muy templado. Emilio lo entendió y le dio varios muletazos con mucho gusto y esa elegancia que él tiene. Los naturales fueron muy suaves y la plaza jaleó varios pases de pecho que fueron infinitos. Aunque la estocada cayó desprendida, se pidió con fuerza la oreja y el extremeño paseó el único trofeo de la tarde.

                           


Chacón bregó con una alimaña en primer lugar y lo mató de un bajonazo. Su lote fue de bandera pero esta vez no vimos en plenitud al diestro gaditano. Luque pasó sin brillo por Madrid.
 En las cuadrillas saludó una gran ovación el subalterno Morenito de Arles en el cierre del festejo tras un soberbio par de banderillas.

                            

      (Foto: Las Ventas)


Se cerró el jueves 30 el homenaje a este gran encaste con la tercera ganadería más representativa del mismo: Adolfo Martín. Este cartel fue uno de los que salió del polémico bombo. Novato en estas lides, Roca Rey (tabaco y oro) lidiaría por primera vez esta sangre y en la plaza de Las Ventas con dos toreros que al contrario que Andrés, saben cómo torear este tipo de corridas. Manuel Escribano (Sangre y oro) y Román (burdeos y oro). Con Andrés en el cartel, la taquilla agotó el papel. Pues de los toros hay que decir que los lidiados en cuarto y sexto lugar fueron de alta nota: Español y Madroñito.
Lo mejor del festejo se vivió en los tres últimos toros. Manuel Escribano se las vio con el ya mencionado Español, un toro que humillaba y era muy encastado. Le ligó varias series de muletazos y en una, tras quedarse descubierto el toro no falló. La asestó un cornadón de 25 centímetros. En ese momento los tendidos de sol comenzaron una trifulca que duró casi hasta que las mulas arrastraban al gran Español camino del desolladero. Esto declaraba a la prensa el doctor D. Máximo García Padrós tras la intervención quirúrgica. 
Román estuvo hecho un tío en el quinto. Toreó muy templado y buscaba siempre la colocación. Le pegó al Adolfo varios naturales muy ligados y rematados con el de pecho. Un torero que nunca se deja nada en el tintero y se exprime hasta el último aliento. Mató de un espadazo y cortó un trofeo. En uno de sus toros brindó a D. Juan Carlos con estas palabras: Va por usted, por España... ¡Y que disfrute de su jubilación!
Poco pudo hacer Roca Rey en su primero y en el sexto, ligó varias tandas que a mi juicio faltó un poquito de ajuste. Aún así lo templó mandando y dirigiendo la embestida del burel. Los pases de pecho fueron colosales. Figurón del toreo. Pinchó con la espada y perdió la oreja. Aún le queda una última tarde a finales de feria.

                      


                     

                   Los ganaderos de izda a dcha: José Escolar, Victorino y Adolfo Martín.


El viernes 31 se lidió un encierro de Alcurrucén para David Mora (grana y oro), Paco Ureña (rosa y oro) y Álvaro Lorenzo (azul y oro). Los hermanos Lozano trajeron una corrida sosa y con movilidad pero sin casta y raza. Tarde completamente anodina.
22.000 espectadores.


                         

Ureña hizo una faena al quinto con varios naturales muy puros y firmó instantes muy toreros. Este toro era manso y huidizo. Hizo mal Paco en perder pasos y dejar sitio, pues esto hacía que el animal se alejase de la franela tras cada lance. Cortó una oreja que en mi opinión no debió concederse por cómo usó el estoque. Falló a la primera con el acero y en la segunda entrada, la espada cayó baja.
David Mora tuvo una tarde insulsa quitando el inicio de muleta a su primero con unos detalles muy toreros. Le noté sin sitio y un poco perdido.
Lorenzo fue silenciado en ambas reses. Es otro de los jóvenes que debe arrear pues los últimos que han llegado al escalafón pisan fuerte y están dando mucho que hablar. Tras los cuatro toros que ha matado en Las Ventas, aún le quedan otros dos toros más. Hay que espabilar.
Ángel Otero fue ovacionado tras un gran par de banderillas.

                        

                        

                        (Fotos: las Ventas)

Llegó el sábado 1 de junio, esto quería decir que lidiaba en Madrid tras muchos años sin hacerlo y alguna que otra polémica por el paupérrimo juego de sus toros en otras plazas la ganadería de Zalduendo.
Pues la corrida de presentación vino perfecta y de juego hay que decir que salvo el primero que fue extraordinario con gran clase y recorrido en la muleta, los cinco restantes blandearon y acusaron falta raza. Antonio Ferrera (verde botella y oro), Curro Díaz (marino y oro) y Luis David (berenjena y oro). 17. 000 espectadores.
Con la mente puesta en la final de la copa de Europa, nos acercamos antes del festejo a ver el ambiente a la plaza de Felipe II, lugar donde estaba congregada la afición "red". Si ésta es de las mejores de Europa, por algo será. El fútbol en las islas británicas es más que un deporte y en esta céntrica plaza madrileña, los aficionados ingleses lo demostraron una vez más antes de una final europea.
Llegada la hora, la hinchada abandonó Goya en dirección al Metropolitano, estadio feo y con aspecto de nave espacial mientras mis amigos y yo nos encaminamos hacia la catedral del toreo, edificio múdejar al que le quedan unos pocos años para cumplir su primer siglo de vida.
Curro dejó  muestra de ese toreo bueno que atesora y Luis David poco hizo en el único toro que le vi. El gran protagonista fue el extremeño Antonio Ferrera. ¿Cómo se puede describir el toreo que hizo? Sería muy difícil. En su primer toro alanceó al animal con el capote haciendo el quite de oro durante el tercio de varas. Ya con la muleta, lo citó de largo y lo templó en varias series con ambas manos. ¿Fue una faena al uso? No. Ferrera iba improvisando y con torería y mucho empaque le hizo faena al Zalduendo. Un torero que cada vez marca más su personalidad. Técnicamente no fue un trasteo perfecto, pero esa inspiración fue maravillosa. Cogió el acero y se dispuso a citarlo a diez metros, ¡increíble! aguantó y le recetó una estocada bien colocada. Paseó la primera oreja del festejo. En el cuarto, hizo una faena en los terrenos de la puerta grande. Un toro soso al que Antonio a base de sobarlo con mucha paciencia lo metió en el canasto y le dibujó otros tantos muletazos de bella factura. Esta vez la estocada no fue tan buena pero tras la primera oreja, se pidió con insistencia la segunda para Antonio. El presidente la concedió, y con tres trofeos, por segunda vez en su carrera salió a hombros de Las Ventas tras conseguirlo en el año 2002.
Antonio triunfó en Madrid y el Liverpool Football Club se coronó rey del continente por sexta vez en su historia tras vencer por dos goles al Tottenham Hotspur de Londres. 


                      


                      


                     

                      
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