Mostrando entradas con la etiqueta Victoriano del Río. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Victoriano del Río. Mostrar todas las entradas

miércoles, 5 de junio de 2019

Recordando a Esplá.

Si hace unos días recordé el pasaje en el que Morante de la Puebla firmó con el capote un capítulo de oro en la historia de Las Ventas durante el ciclo isidril de 2009, esa misma feria dejó para el recuerdo otro día memorable. Los protagonistas fueron un toro de Victoriano del Río y un torero con mayúsculas: Luis Francisco Esplá.
Un año antes toreó la corrida de Samuel Flores y no hubo nada que resaltar. Tras esa corrida se barruntaba la posibilidad de que dicha tarde fuese la última de Luis Francisco en la monumental venteña. La gente no lo aceptaba, no podía ser que un torero de la talla de Esplá se marchase a la francesa sin despedirse de una plaza que le había visto salir a hombros hasta cuatro veces por su puerta grande. Y la empresa cerró en el adiós de su última tarde capitalina, un cartel que lo completaron Morante y Sebastián Castella. En unas declaraciones a la prensa dijo el genial torero alicantino: "No quiero a un Madrid blandito. Si estoy mal, que me den cera bendita".
Los primeros toros fueron sucediéndose sin que nada grande ocurriera. Hasta que salió el cuarto, de nombre Beato. Un torazo de 620 kg, colorado chorreado. Un toro con buen corral y buena plaza. Durante los primeros tercios salía suelto y Esplá que vestido de grana y oro, se adornó en banderillas con su repertorio habitual. Torero ágil y poderoso y que dominaba todas las suertes, está considerado uno de los grandes banderilleros.
El viento molestó toda la tarde. Tras coger muleta y espada, se dirigió al centro de la arena para brindar ese último toro a la afición madrileña. Inició con unos muletazos por alto apoyado en la barrera y a medida que iba toreando con la mano derecha, la faena iba ganando en profundidad. Beato iba pronto y noble a la muleta de Luis Francisco. Con la mano izquierda cuajó una gran serie de naturales. La faena fue breve e intensa. Y siempre abundó la torería y la solera del diestro levantino. Cortó las dos orejas tras matar recibiendo y Beato por su parte fue premiado con la vuelta al ruedo.
La puerta grande fue sencillamente apoteósica. Inolvidable. Toreros y aficionados de siempre bajaron a la arena para acompañarle hasta la calle Alcalá en su quinta y última salida a hombros.

A sus 52 años y tras 89 paseíllos en Madrid, Esplá dijo adiós a esa afición que tanto le había dado. Aún quedaban algunos festejos más. Lidió con lo más duro del campo bravo y dictó cátedra en faenas memorables. En la memoria quedan aquella tarde de junio de 1982, la faena al bravo Poleo de Celestino Cuadri en la Isidrada del 96, el trasteo a Portillo de Victorino en Otoño de 1999... Su conocimiento de las suertes y los terrenos acompañado de unas formas añejas, siempre luciendo vestidos muy cargados en oro y esa imagen sin desmonterarse durante de la faena de muleta, hacían de Luis Francisco un torero único.
Hombre culto con un extensísimo vocabulario. Escucharle en las entrevistas después de cada toro o en conferencias es un lujo. Torero de Madrid.
Hasta siempre, Maestro.

                                                                                                                                                               
                         


lunes, 18 de marzo de 2019

Fallas valencianas. 1º parte.

Está teniendo lugar estos días en Valencia (plaza de 1ª categoría y cuya feria taurina es la primera gran feria importante en la temporada), su tradicional feria de Fallas. Os voy a hablar de lo que pasó en esta ciudad levantina durante la primera semana taurina de sus fiestas.
Empezaron las Fallas el domingo 10 de marzo con una corrida de Victorino, hierro que llevaba trece años sin lidiar en el ruedo valenciano. Los toreros fueron Rafaelillo, Octavio Chacón y Varea. Lo más destacado de la tarde fue la épica de Octavio Chacón que fue premiada con una oreja y el capote de Varea. Los toros dieron un variado juego.



El siguiente cartel fue una novillada de Guadajira. Resultaron ser flojos y descastados. Ángel Téllez demostró que está más que preparado para su inminente alternativa en Gualadajara; Francisco de Manuel puso ganas y Juan Cervera que llevaba un tiempo alejado de los ruedos pasó sin pena ni gloria por la plaza de su tierra.

                         

Veinticuatro horas más tarde iniciaba la segunda novillada del ciclo, en la que Diego San Román, Borja Collado y Miguelito dieron muerte a seis utreros de El Parralejo. Tarde sangrienta en la que Diego y Borja acabaron en la enfermería. Aún así San Román firmó unos lances por gaoneras que calaron en el público y un posterior trasteo con la muleta en el que demostró ganas y valor. Borja por su parte meció el capote con gusto y firmó una buena tanda por naturales. Dos toreros a los que hay que seguir. Por percance de sus compañeros, Miguelito tuvo que matar tres novillos. Con poco rodaje dio una vuelta en su primer toro y puso ganas en varias tandas de buen trazo en los otros dos.

                          

El miércoles trenzaron el paseíllo tres jóvenes que con diferente rodaje y concepto cruzaron el ruedo para dar muerte a seis reses de Alcurrucén (divisa que volvía a Fallas tras lidiar el año pasado uno de los grandes toros del serial, de nombre Economista); Álvaro Lorenzo, Luis David Adame y Pablo Aguado. Pues éste último fue el gran triunfador de la tarde. Su toreo puro y clásico puso a toda la parroquia de acuerdo y en el tercero de la tarde cortó una oreja del toro que le tocó en suerte.



El jueves se abrió la puerta grande por primera vez, López Simón cortó dos orejas y salió a hombros. Los toros lucieron el hierro y cintas de Zalduendo, Fue un encierro bien presentado pero muy pobre de casta y raza. Antonio Ferrera dejó detalles de su oficio y El Fandi volvió a bullir en banderillas. Un gran torero que maneja el capote con suavidad y temple y aunque con la muleta no destaca, maneja la espada con acierto y seguridad. Cortó una oreja en el quinto del festejo.



Las taquillas agotaron el papel el viernes 16 gracias al tirón del cartel elegido para dicho día. El Juli y Roca Rey torearon para dar la alternativa al local Jesús Chover. La ganadería elegida para ese día fue la madrileña de Victoriano del Río cuyos toros pastan en Guadalix de la Sierra. Salió Chover con ganas e ilusión al primer toro de su carrera y lo dio todo: se puso de rodillas, se lució en un variado tercio de banderillas y de no ser por la espada ya que se le fue un poco baja, habría cortado una oreja. Sin opciones en sus toros, Julián pasó de puntillas por la Ciudad del Turia. Roca es una huracán, allá donde va, arrasa. Su quietud, su valor y su espada hace que cada tarde salga triunfador, Si el toro no embiste, embiste él. El peruano está consolidado como la gran figura del momento. Cortó dos orejas y cruzó el umbral de la puerta grande.
Aquí acaban los primeros seis festejos, otro día os contaré lo que ocurra el fin de semana y los dos últimos días de la feria valenciana.