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domingo, 27 de octubre de 2024

¿Lo sabes?

Hoy os pregunto sobre Enrique Ponce.

1. ¿En qué año recibió la medalla al Mérito de las Bellas Artes?
A. 2004.
B. 2005.
C. 2006.
 
2. ¿Con quién confirmó alternativa en Madrid en septiembre de 1990?
A. Fernando Lozano y Palomo Linares.
B. Niño de la Capea y José María Manzanares.
C. Rafael de Paula y Luis Francisco Esplá.

3. Cinco puertas grandes en Madrid... ¿Cuántas faenas fueron premiadas con las dos orejas?
A. 2.
B. 3.
C. 4.

4. De sus muchísimas estadísticas, una que impresiona es que desde 1993 hasta el final de la temporada 2001 logró no bajar de cien tardes al año. El año que más toreó fue 1995 y llegó a hacer el paseíllo...
A. 113 veces.
B. 117 veces.
C. 120 veces.

5. José Miguel Arroyo "Joselito" le doctoró en Valencia el 16 de marzo de 1990 en Valencia con la ganadería de Diego Puerta. ¿Quién fue el testigo?
A. Miguel Báez "Litri".
B. Emilio Muñoz.
C. Roberto Domínguez.

6. En la década de los 90 surgió un cartel que fue muy repetido en muchas ferias y lo llamaron "Los tres tenores". Lo componían Enrique, Fran Rivera y...
A. Espartaco.
B. Joselito.
C. César Rincón.

7. ¿Cuántos mano a mano ha toreado en Valencia?
A. Tres.
B. Diez.
C. Quince.

8. ¿En qué plaza debutó con caballos en 1988?
A. Castellón.
B. Algemesí.
C. Utiel.

9. ¿En qué año llegó a actuar hasta en ocho ocasiones en la plaza de Valencia?
A. 1993.
B. 1994.
C. 1995.

10.  La única vez que ha compartido cartel con José Tomás en Las Ventas fue en 1998. ¿En qué festejo lo hicieron?
A. Corrida de Beneficencia.
B. Goyesca.
C. Corrida de la Prensa.




1c, 2c, 3a, 4c, 5a, 6b, 7b, 8a, 9c, 10b.





lunes, 13 de abril de 2020

Cobradiezmos, un regalo inolvidable.

El 13 de abril es un gran día. El trece está considerado de mal agüero pero es algo que a mí nunca me ha importado. Y digo esto porque es el día de mi cumpleaños. Al ser en pleno abril es frecuente que suela coincidir con la tradicional feria de Sevilla. Así que hoy no hablaré de Madrid sino de la capital andaluza ya que el 13 de abril de 2016 ocurrió algo maravilloso: el indulto de un toro de Victorino Martín en la Real Maestranza de Caballería a manos de Manuel Escribano.

Hablar de Victorino Martín en Sevilla es hablar de una trayectoria breve y plagada de éxitos. Este hierro madrileño debutó en el dorado albero maestrante en 1996 y desde entonces, estos cárdenos animales han emocionado a los sevillanos por su casta y bravura. Los éxitos del Paleto de Galapagar han sido constantes. Recordaré algunos de ellos:
 El mismo día del debut, dos toreros curtidos en estas lides como son "El Tato" y Pepín Liria, cortaron una oreja cada uno. Un año después "El Tato" se las vio nada más y nada menos con  Veraniego y juntos formaron un dueto absolutamente memorable. Más tarde llegó "El Cid" y puso el cotarro patas arriba con estos toros. Su tarde más importante fue con un bravísimo animal llamado Borgoñés en el año 2007. Aquel día cortó tres orejas y en volandas se lo llevaron por esa puerta que da al Paseo de Colón y al Guadalquivir. ¿Y qué decir de Antonio Ferrera? Pues este balear de nacimiento y extremeño de adopción cuenta en su palmarés con toros como Melonito en 2008 que fue premiado con la vuelta al ruedo en el arrastre, Mecanizado y Platino en 2014 y 2017 respectivamente. El murciano Liria además de esa primera oreja toreó a Gallareto el día de Melonito y fue esta faena una lucha sin cuartel. Pepín se ganó por esa y otras tandas tardes, el respeto de Sevilla. Morante de la Puebla también cuenta mucho. En el año 2009 le dio un venazo al cigarrero y pidió enfrentarse a "El Cid" en un mano a mano. De esa tarde se recordará eternamente el soberbio toreo de capote de José Antonio frente a un áspero Albaserrada llegando a sonar la música para el genio de La Puebla. Paco Ureña, Emilio De Justo, Iván Fandiño... son otros toreros que han también triunfaron con estos toros en Sevilla. Manuel Escribano, es otro de ellos y es el espada que hoy ocupa esta sección. Tras vagar mucho tiempo por el circuito de los pueblos y pasar años con escasez de contratos, sustituyó a "El Juli" en 2013 en una corrida de Miura y no desaprovechó esa ocasión. Triunfó y desde entonces en un torero fijo en los carteles con las ganaderías más duras del campo bravo. Entrega total y raza absoluta. No se guarda nada para él. Honrado y deseoso de agradar al público, actitud que ha pagado con mucha sangre pues ha recibido durísimas cornadas como las de Madrid, Belmonte (Cuenca), Alicante o Sotillo de la Adrada (Ávila).

Aquella tarde el cartel fue el siguiente: reses de Victorino Martín para Manuel Escribano, Morenito de Aranda y Paco Ureña. Ureña también triunfó y al que le tocó irse de vacío fue a Morenito.
Tras estos exitosos años quedaba cerrar el círculo. En tercer lugar salió el gran Galapagueño al que Paco Ureña le cortó las dos orejas. Se abrió por cuarta vez el portón de los sustos y salió Cobradiezmos: fino de hechuras, en el tipo de la casa, herrado con el número 37, cárdeno de capa dando en la báscula un peso de 562 kilos.
Ni Manuel ni nadie sabíamos como iba a acabar esa tarde, así que el de Gerena como es habitual en su tauromaquia, se fue a la puerta de toriles para recibir de rodillas al cuarto de la tarde.
Manuel Escribano le pegó la larga cambiada y recetó al cárdeno un ramillete de cinco verónicas rematado con la media y la revolera. El toro empezó a mostrar sus magníficas cualidades. Éstas fueron las siguientes: la constante fijeza en los engaños, reponer para buscar dichos engaños tras cada lance y humillar (como se aprecia en la fotografía) sin cesar arrastrando el hocico por el albero. Y por supuesto algo que debe tener un toro: casta. No es el de Gerena un torero exquisito, aún así y a pesar de la pujanza que mostró el animal se lució esas templadas verónicas. La Maestranza comenzaba a hervir.

Tras un tercio de varas en el que el toro empujó con brío en el peto, el presidente cambió el tercio y nuestro protagonista, decidido se fue al centro del ruedo para clavar las banderillas. Pleno en facultades, brilló Manuel en los tres pares. Generoso el matador, dio distancia al toro para que galopase y mostrase esas virtudes anteriormente explicadas.
El usía cambió de nuevo el tercio y tras montar muleta y espada se dispuso el espada a comenzar la faena. Las oleadas de bravura que derrochaba Cobradiezmos requerían gobierno y mando así que ese fue el motivo por el que Manuel dio unos primeros muletazos por bajo.

Manuel Escribano con "Cobradiezmos", el indultado cuarto toro

El conjunto de la faena resultó ser grandioso. A pesar de torear por ambos pitones, la faena fue cimentada principalmente con la diestra. Aquel cárdeno era un Talgo, una máquina de embestir. La casta de aquel toro fue entendida perfectamente por el diestro sevillano. Esos muletazos fueron de mano muy baja ya que Manuel arrastraba los vuelos de la franela y el "victorino" hacía surcos en el suelo con su hocico. A cada muletazo, el runrún aumentaba. Este encaste no es nada fácil de torear pero considerando a Escribano un diestro consagrado con esta sangre, se hizo con el toro en una faena épica. A medida que avanzaba la batalla, la petición de indulto crecía hasta que llegó el momento en el que el presidente Don José Luque Teruel mostró el pañuelo naranja indicando que la faena había concluido y premiando a ese toro con el don más preciado: la vida.

Ni ganó el torero ni ganó el toro: ganó la Fiesta. Cobradiezmos volvió a la finca. En Las Tiesas de Santa María lleva cuatro años dejando su bravísima simiente. En no mucho tiempo veremos si los descendientes de Cobradiezmos han recibido el legado del padre.

Imagen

                                                                       (Foto: Arjona)

Un lustro antes José María Manzanares indultó a otro toro y como siempre ocurre, saltó el debate de si el toro merecía tal premio. Unos decían que era de justicia y otros que no era para tal premio aquel toro de Núñez del Cuvillo. Así que ya que estoy, voy a comentar en unas líneas mi opinión sobre el indulto como premio. En estos últimos tiempos premiar la bravura significa premiar al torero. En cuanto un animal embiste con ritmo y son un par de veces haciendo que el torero esté decoroso, la gente embriagada pide el indulto.
La tónica general y sobre todo en plazas pequeñas es la siguiente: a medida que transcurren los minutos y a cada pase la posibilidad de perdón va cogiendo forma, el torero empieza a mirar a la presidencia con la intención de que el público flamee sus pañuelos acompañado con silbidos para iniciar la petición. Esos toros no han sido apenas picados, así que van y vienen tantas veces les cite el torero. Éste, aprovechando esos cómodos embites se dispone a calentar los tendidos. Cuando llega el epílogo y toca matar al animal, se pone manos a la obra: ahí es cuando empieza a motivar al público toreando a base de muletazos realizados de la manera más heterodoxa véase luquesinas, bernadinas, manoletinas etc hasta que el presidente (en la mayoría de los casos) muestra el pañuelo naranja indicando que el toro ha sido perdonado.

Imagen

Cobradiezmos y sus "novias".

Parece que lo importante es premiar con el indulto y cuantos más animales sean, mejor. No es así, la vida es el premio excepcional al animal excepcional por lo que no podemos hacer (que ya está asimilado en los públicos) de tal trofeo algo cotidiano. Ha perdido su esencia. No podemos indultar un animal sólo para ver cómo vuelve a los corrales para ser curado y el torero salga a hombros al finalizar el festejo. El indulto tiene el objetivo de que esas condiciones extraordinarias que muestra un animal en el ruedo sean transmitidas a sus descendientes. Un ejemplo: tras haber compartido muchas opiniones con diferentes aficionados mejicanos, se demuestra el gravísimo error que es perdonar un animal sólo para que el torero esa tarde salga a hombros. Es decir, nos olvidamos del animal y buscamos el triunfo del torero. El desenfrenado ritmo de indultos en Méjico es el motivo del catastrófico estado general de sus ganaderías. De tanto premiar dulzura y nobleza, se han cargado muchas de ellas. Recuperar ese estado (si se quiere) va a ser largo y muy difícil. Gracias a los indultos, la gente se ha olvidado del otro gran premio que puede recibir un animal: la vuelta al ruedo en el arrastre. Mi impresión es que lo ven como algo insignificante e incluso un deshonor dar una vuelta al ruedo. Hay quien alaba a toreros como Enrique Ponce o Finito de Córdoba por la cantidad de reses toros que han indultado y es algo que yo no comparto.
Por último, el indulto puede ser la diferencia entre un triunfo y un petardo. Si hubiese que matar con la espada para cortar la orejas, un reiterado fallo reduce el premio. Como con el indulto esto se anula, el torero siempre lo tendrá garantizado. Recordemos que el rabo es el último gran trofeo que recibe el matador pero con tanto indulto ha pasado dicho premio a un segundo plano. O sea, "no mola", ¿para qué cortar un rabo pudiéndolo "salvar"? Para evitar tanto indulto, yo propondría que tras volver el animal a los corrales, el espada sólo saludase una ovación desde el tercio como premio y no saliese a hombros (a menos que en el otro toro haya cortado las dos orejas).
Como dijo Gregorio Corrochano, "el primer mandamiento de la ley de las corridas de toros es el toro". Victorino Martín padre dijo en otra ocasión: "si cae el toro, cae la Fiesta". No podemos descuidar la materia prima. Es la que da emoción así que si nos olvidamos de ella, nada tendría sentido.
Estoy a favor del indulto siempre y cuando sean al toro que de verdad lo merezca. Cobradiezmos fue un toro muy bravo y Manuel estuvo bravo con él. Fue un indulto merecido. Fue para mí, un "regalo" inolvidable.


Resultado de imagen de cobradiezmos

(foto: Carlos Canalo de Miguel)


lunes, 16 de marzo de 2020

Una trayectoria sin final.

Un 9 de marzo pero de 1988 en el patio de cuadrillas de la plaza de toros de Castellón, un matrimonio enredaba por el patio de cuadrillas y de pronto la mujer le dijo a su marido: -Mira, un niño disfrazado de torero. Y su marido, que sabía cómo estaba alborotando el cotarro taurino aquel crío contestó: no, es un torero disfrazado de niño. Aquel infante era ni más mi menos que Enrique Ponce Martínez, preparado para debutar con caballos. Al mundo vino en Chiva (Valencia) el 8 de diciembre de 1971, pero al toreo nació en Navas de San Juan (Jaén), que es tierra de olivos y ganaderías bravas. Un año antes y como las grandes figuras, empezó su carrera con doblete pues debutó en público en Sabiote el 26 de agosto del 85 y esa misma noche toreó en Linares. El 10 de agosto del 86 luciendo un vestido blanco y plata hacía el paseíllo en la plaza de Baeza para debutar con el chispeante y empezar una más que prometedora carrera taurina. Enrique Jiménez Mena, Juan Ruiz Palomares, José Fuentes  acompañados de otros taurinos de Navas de San Juan apostaron por este valenciano para encumbrarle en lo más alto del toreo.


Su trayectoria novilleril fue meteórica y cada tarde que actuaba daba argumentos para demostrar que él no era uno más. Toreó 33 festejos en 1988 y su logro más importante fue ganar el prestigioso Zapato de Oro que se celebra en la localidad riojana de Arnedo. En 1989 actuó en 65 festejos y cortó 68 orejas. Un año después en Valencia y acartelado con José Miguel Arroyo "Joselito" y Miguel Baéz "Litri" tomó la alternativa en su tierra. El 16 de marzo del 90 se doctoró con Talentoso de Puerta Hermanos. Al igual que muchos matadores, que surjan contratos tras la alternativa es difícil y Enrique no toreó. Sólo actuó dos días más en dicha plaza y en la madrileña Cadalso de los Vidrios. El 28 de julio vuelve a estar anunciado en un cartel y lo hace en la feria de San Jaime de la capital valenciana acompañado de Roberto Domínguez y "El Soro". La ganadería elegida en un principio fue la de Paco Galache pero en la finca cuando embarcan dicho encierro en el camión, un animal muere y otros dos se lesionan. Esas tres reses son sustituidas por otras tantas de El Toril e inexplicablemente, las dos figuras presentan partes médicos y se caen del cartel. Ponce en un gesto de valor se ofrece a la empresa y mata él solo aquel encierro. Cortó dos orejas al primero y una al último. Eso fue lo de menos porque su capacidad y su arrojo fueron determinantes. Ese triunfo le catapulta y entra en el circuito. En septiembre se presenta en Madrid y confirma la alternativa. El cartel fue el siguiente: Toros de Diego Garrido para Rafael de Paula y Luis Francisco Esplá. Al año siguiente torea dos tardes en Madrid (Los Bayones y Celestino Cuadri) y se presenta en Sevilla. El día de la Paloma torea en La Maestranza y cinco día después actúa en Bilbao. Corta dos orejas a un toro de Torrestrella y sale a hombros. La crítica es unánime.



Un año después, o sea 1992, torea en San Isidro la corrida de Samuel Flores en la Beneficencia con José María Manzanares y César Rincón. Enrique sale a hombros en Madrid por primera vez en su carrera. Vuelve a Bilbao y corta tres orejas en esta ciudad vasca, ante dos torerazos como Ortega Cano y César Rincón. En Murcia indulta a Bienvenido de Jandilla y en Madrid mata en Otoño sin pena ni gloria seis toros. Ese mismo año actúa en 100 corridas de toros y corta 110 orejas. Desde entonces no bajó del centenar de corridas por temporada. Famosa es la marca que dejó "El Cordobés" en 1971. Toreó 121 festejos y Ponce se propuso en batir ese registro pero una de esas cornadas a principios de su carrera le impidió conseguirlo.

1993: 110 tardes  y 135 orejas.
1994: 114     "          172     "
1995: 120     "          174     "
1996: 110     "          172     "
1997: 108     "          159     "
1998: 104     "          136     "
1999: 108     "          175     "
2000: 101     "          118     "
2001: 100     "          137     "

Unas cifras que no están al alcance de nadie. Torear esa cantidad de festejos con las figuras de aquel entonces, con los jóvenes que venían dispuestos a todo, todas las ganaderías, en todas las plazas y salir airoso, demuestran la capacidad del diestro valenciano. Su siguiente año importante fue 1996. En pleno San Isidro se enfrenta en una faena mítica a Lironcito de Valdefresno. Un año después vuelve a saborear la gloria en Madrid. El dos de mayo y vestido de goyesco ante toros de Juan Pedro Domecq y Victorino Martín vuelve a salir en volandas por la calle de Alcalá.



Esa misma temporada y rememorando la tragedia de uno de los toreros más legendarios que ha habido, actuó en Linares cincuenta años después de que Islero arrebatase la vida a Manolete: toreó la corrida de Miura, lo hizo vestido de rosa y oro y en uno de sus toros entró a matar en el mismo lugar que lo hiciera Manolete en 1947. Ese día cortó un trofeo. A finales de la década surgen dos madrileños que amenazan la hegemonía de Enrique: José Tomás y "El Juli". Pero el de Chiva aguanta el tirón y mantiene su cartel. En 1999 y después de años de intento por fin lo consigue: Ponce abre la ansiada Puerta del Príncipe. Aquel 26 de septiembre se retiraba su amigo "Litri" y cerraba la terna "El Juli". En esos últimos centenarios sigue sin mostrar cansancio o debilidad. En el año 2002 y después de esa locura de cifras baja la cantidad pero no la calidad, torea menos pero mejor. Dos graves cornadas recibe ese año: Sevilla y León. Ese mismo año en San Isidro vuelve a salir a hombros en Madrid por tercera vez. Lo logra ante toros de José Luis Pereda y Javier Pérez Tabernero. Los años siguientes son un rosario de triunfos en muchas plazas y ante toros de diferente condición.  Sigue el levantino forjando su leyenda. En 2006 borda el toreo en Sevilla, en 2008 en Bilbao y en 2010 torea en Ronda y en su Goyesca celebra un número redondo: dos mil festejos toreados. Apabullante. En 2017 vuelve a salir a hombros en dos plazas de primera: por cuarta vez en Madrid y por sexta vez en Bilbao.
Y en ultramar las plazas americanas conocen bien a Enrique. Una de sus plazas predilectas es el enorme embudo de Insurgentes. En La Monumental mejicana ha cuajado muchos toros y dejado faenas para el recuerdo. En la Méjico ha llegado a cortar dos rabos y está considerado como "consentido" de la afición.


A pesar de haberse enfrentado a tantísimos toros, el número de cornadas que ha sufrido es insignificante si se compara con la trayectoria de otros toreros. Han sido muy pocas, pero sí de gravedad: Cieza (Murcia) y Méjico DF en 1993, Sevilla y León en 2002, Alicante en 2004, El Puerto de Santa María (Cádiz) en 2005, en su plaza de Valencia cayó herido en 2014 y 2019. Ocho percances tras enfrentarse a más de 4000 reses.

En el aspecto ganadero hay que decir que ha toreado todos los encastes y ha triunfado prácticamente con todos los hierros de cada uno. Si repasamos su carrera, vemos que hay una variedad enorme: Sánchez Fabrés, Alcurrucén, Juan Pedro Domecq, Victorino (llegando a matar él solo un encierro de este hierro en su tierra y salió a hombros) y Adolfo Martín; Celestino Cuadri, Veiga Teixeira, Torrestrella, Marqués de Albaserrada; los Atanasios de El Puerto de San Lorenzo y Valdefresno son dos ganaderías que Ponce conoce bien, al igual que Sepúlveda, en horas bajas pero que en los 80 y 90 era predilectas de las figuras. Miura, con los de Samuel Flores ha toreado y triunfado en las principales plazas de España y Francia. Atanasio Fernández es otra muy conocida por Enrique y un larguísimo etcétera. Para acabar esta parte ganadera, nuestro protagonista ha indultado en torno a 50 animales desde que José le cediera los trastos en 1990.

Entre los muchos premios que pueden recibir un torero en su trayectoria, uno de ellos es la prestigiosa Oreja de Oro, que Radio Nacional de España otorga al mejor de cada temporada. Ponce ha llegado a ganar siete (1992, 1993, 1994, 1996, 1997, 2016 y 2017). En el año 2006 fue premiado con la Medalla de Oro al Mérito de las Bellas Artes.



Ahora daré mi opinión y pondré algunos puntos de su vida a debate. Ponce es máxima figura y si hubiese que hacer una lista con los mejores de todos los tiempos, indudablemente él formaría parte de ella. Eso es innegable. No es el valenciano torero de mi predilección y que me mueva para ir a verle torear. ¿Más de cuatro mil toros estoqueados y apenas un puñado de percances? ¿Se debe a sus conocimientos o a que no arriesga tanto como otros? No deseo el mal a ningún torero pero estas cifras me hacen pensar que a lo mejor no se la juega tanto como otros. Otros buenos matadores con muchisímos menos festejos tienen el doble de percances. Que si usa el pico de la muleta para torear y el gran tamaño de sus trastos de torear han sido cuestionados por no pocos aficionados. Y otra cuestión es la cantidad de indultos que tiene en su haber. El que haya visto torear a Ponce muchas veces, habrá observado que suele torear a media altura dejando al animal que vaya a su aire sin obligarle, por lo que esos toros sin sometimiento, pueden aguantar las eternas y soporíferas faenas modernas. Con ello se consigue que si el toro repite sin cesar una y otra vez una cantidad enorme de muletazos, la gente emocionada pedirá el perdón. Un antiguo dicho de los hombres de campo afirmaba que un indulto en la plaza es un error por parte del ganadero. Y yo pienso, ¿Es Enrique un descubridor de malos ganaderos? En el caso opuesto de las grandes figuras actuales, el mejor ejemplo es Morante, ya que es de las pocas figuras que no tiene indultos en su haber. Su toreo de mando y sometimiento hace que los animales no aguanten la exigente lidia del sevillano.

Natural de Enrique Ponce a su segundo toro de Juan Pedro Domecq este jueves en Zaragoza

Y aunque más arriba hablo de ganaderías, las figuras se quedan en unas cuantas y no salen de ellas. Saldrán los pesados de turno diciendo que son figuras y pueden elegir. Sí, muy bien, pero ¿no gustaría volver a verle con diferentes encastes a lo largo de un año? En este aspecto, la sangre Domecq es la que más ha lidiado en los últimos años pero también es cierto que puntualmente ha estoqueado diferentes encastes estas últimas campañas. Pero le exijo más, porque es figura y sé que puede hacerlo. No pido que mate la camada entera de Miura o Dolores Aguirre por ejemplo, pero de vez en cuando como sigue haciendo incluso toreando esas ganaderías duras en las plazas de primera en vez de plazas menores sería un gesto hacia esos aficionados que pedimos a las figuras abrir ganaderías. Diferentes sangres y comportamientos que harían que siguiésemos a lo largo de un año disfrutando de la capacidad lidiadora de Enrique.
Y añado su faceta más humana. Su presencia en los festivales benéficos que se hacen contra el cáncer u otras causas ha sido constante durante toda su carrera. Siempre apoya a aquel que lo necesite y la gestión de su carrera compartiendo cartel con todos los matadores de las diferentes generaciones es de agradecer. Nunca ha puesto pegas a ningún compañero y ha toreado en todos los sitios.

Una carrera inacabada, nadie sabe cuando dirá adiós. Me he alargado un poco y he intentado resumir pero tres décadas de trayectoria lo merecen. Pudo con los que estaban cuando él llegó, con los de su generación y con los que vinieron después. Treinta años en la cumbre, y lo queda. Espero que hayáis conocido un poco más a uno de los toreros más importantes que ha habido en el planeta de los toros: Enrique Ponce Martínez.
Enhorabuena, Maestro.

Ceremonia de la alternativa de Ponce. Treinta años le contemplan./ APLAUSOS



sábado, 13 de abril de 2019

Un vistazo a Twitter.

Con la llegada de Twitter, los aficionados a los toros hemos ocupado un rincón en esta red social y lo hemos bautizado con un nombre: "el twittendido".
Os adjunto una lista de cuentas que sigo ya que todas tienen algo que es de mi interés: unas hablan del toro, otras hablan de la historia del toreo, las hay que cuentan anécdotas, hay muchas cuentas con fotografías maravillosas ya sean en el campo o en la plaza, los ganaderos nos acercan con sus comentarios del día a día en la dehesa, otras con humor e ironía ponen la nota divertida y también hay otras que publican fragmentos de vídeos y reportajes. Hay cuentas españolas, mejicanas, colombianas... Y por supuesto también hay toreros, picadores, ganaderos, periodistas etc. Aunque cada una tiene su visión sobre la tauromaquia, siempre es divertido opinar y debatir.  
¡Nos vemos en el "twittendido"!

Aficionados.




Periodistas y fotógrafos.


lunes, 25 de marzo de 2019

Opinión de la Feria de San Isidro 2019.

El pasado viernes fueron presentados los carteles de San Isidro, feria que tendrá lugar entre el 14 de mayo y el 16 de junio. Para poner un poco en situación a mis lectores menos aficionados diré que han tenido polémica ya que desde hace tiempo se lleva pidiendo un serial que fuese íntegramente por sorteo. Con miles de opiniones a favor y en contra se hizo un experimento a sorteo puro y duro en la Feria de Otoño (suele celebrarse en Madrid en torno al primer fin de semana de octubre) y resultó un éxito: se celebraron seis festejos y en tres de ellos hubo puerta grande.
Pues bien, poner de acuerdo a tantas partes es muy difícil y declinándose la opción de sortear día por día, se decidió hacer una selección de varias ganaderías y diferentes toreros. La gran maravilla que nos deparó el sorteo resultó ser lo que cientos de aficionados deseábamos ver cumplido y para más inri los nombres salieron en las dos primeras bolas: ver a Roca Rey con la ganadería a priori menos deseada por las figuras de las que había en el bombo, la de Adolfo Martín. El resto de combinaciones fueron uniones entre hierros y toreros de diferente trayectoria.
He de decir que el sorteo tuvo lugar el 21 de febrero y tras las negativas de Julián López "El Juli", Morante de la Puebla, José María Manzanares y con un retirado Alejandro Talavante, se preveía una feria muy floja. En el otro extremo y es digna de mención, la decisión de Emilio de Justo que fue uno de los que triunfaron en Otoño y que no quiso que el azar decidiese su suerte: les dio un toque a las figuras eligiendo dos ganaderías exigentes y esperadas en Madrid como son Victorino Martín y Baltasar Ibán, estando también un tercer día anunciado con los toros de Jandilla. 
Más hete aquí que tras caer herido Ponce en su tierra días atrás, se decidió buscar un sustituto. La jugada ha sido maestra ya que "El Juli" sustituirá a Enrique y evitando pasar por el sorteo lidiará dos ganaderías predilectas por las máximas figuras: Núñez del Cuvillo y Juan Pedro Domecq. 

Mi resumen de esta feria se podría basar en las siguientes conclusiones:
- No se puede ser tan larga, hay que buscar la calidad antes que la cantidad.
- No puede acabar tan tarde. Si año tras año vemos a la gente caer como moscas en el tórrido sol de junio en el granito de Las Ventas, ésta que acaba a mediados del mes, va a ser de castigo.
- Hay muchos carteles de relleno, demasiada paja para completar días del programa. 
- Quitando a Talavante y a Ponce por motivos ya explicados, deberían venir todas las figuras tres y cuatro tardes. Estamos en una época en las que éstas pasan de puntillas por Madrid y no debe ser así. Hay que dar carteles fuertes y de máximo tronío evitando poner a toreros repetidos hasta la saciedad. 
- Los carteles toristas deben volver a ser reunidos en una misma semana como era costumbre en vez de verlos repartidos a lo largo del serial. 
- El mano a mano de rejones no tiene ningún sentido ni explicación. Con quien tiene que vérselas Hermoso de Mendoza es con Diego Ventura y no con Lea Vicens. 
- Que en Beneficencia abra cartel Diego Ventura es poco menos que mosqueante. En tal cartel de relumbrón en vez de un caballero, debía ir otro torero a la altura de tan magno día. 
- Zalduendo lleva varios años sin dar grandes resultados. Ver anunciada a esta vacada en San Isidro no ha hecho mucha gracia a los aficionados. Echo mucho de menos a hierros legendarios como Cebada Gago, Torrestrella, Dolores Aguirre, Samuel Flores, Prieto de la Cal... También hay ganas de ver a hierros que hace mucho que no lidian en Madrid y siempre apostando por la variedad de encastes: El Torero, Luis Algarra, Monteviejo, Carriquiri, Navalrosal, Valverde, Rocío de la Cámara, Hubert Yonnet etc. El campo bravo portugués está plagado de grandes ganaderías de las cuales algunas de ellas tienen un gran historial en Madrid y deben volver al ruedo capitalino: Palha, Murteira Grave, Pinto Barreiros, Veiga Teixeira, São Torcato, Vale do Sorraia... 

En el aspecto positivo comentaré que me alegra ver el homenaje al encaste Albaserrada representado en las ganaderías de Adolfo y Victorino Martín y José Escolar coincidiendo con el centenario de la primera vez que esta sangre lidió en Madrid. Baltasar Ibán (9 de junio) reúne a tres toreros de gran interés; se aplaude la vuelta de Celestino Cuadri (13 de junio) en un cartel muy redondo y los demás días donde toreen las máximas figuras (Veáse Castella, Roca Rey, Julián.. ) además de nombres nuevos como Ginés Marín, Juan Ortega, Pablo Aguado, Tomás Campos, Román o Ángel Jiménez son muy apetecibles. También celebro ver dos regresos como los de Paco Ureña y Cuadri. Para finalizar añado una breve lista de toreros que deseo ver en mi ciudad: Miguel de Pablo, "El Payo", Sergio Flores, Fermín Rivera, Juan Pablo Sánchez, Salvador Vega, Andrés Palacios, Javier Jiménez, Fernando Rey, Imanol Sánchez, Posada de Maravillas, Alberto Pozo, Alejandro Mora, Pablo Mora, Manuel Diosleguarde...

¡Que Dios reparta suerte!