"La historia del toreo está ligada a la de España, tanto que, sin conocer la primera, resultará imposible comprender la segunda". José Ortega y Gasset.
domingo, 8 de septiembre de 2024
Vergueto y Verdadero engrandecen el triunfo de Emilio.
lunes, 18 de abril de 2022
Triunfal comienzo de temporada, un toro de bandera y la torería de Curro Díaz.
Después de un invierno en el que las tertulias y las visitas al campo han sido frecuentes, por fin llegaba el momento de verdad: el de volver a nuestra grada 6. Se echaba de menos ver a a los amigos, a escuchar a los quiosqueros gritar aquello de "cold water!" a los chinos y guiris que pasaban por allí, y "¡asientos pa´ la piedra! a los vendedores de almohadillas en las galerías de nuestra plaza, el ambiente que se palpa nada más salir del Metro, los puestos de abalorios taurinos, volver a ojear el programa de mano; inexistente el año pasado por las absurdas normas covidianas...
Abrió cartel el manchego Carlos Aranda. A punto de tomar la alternativa, se le aprecia técnica y un oficio propio de un novillero que lleva varios años en esto, pero sin alma ni transmisión necesarias para emocionar al espectador. Discreta tarde del novillero de Daimiel.
Cerramos la temporada 2021 con la puerta grande de Ginés Marín y comenzamos este 2022 el domingo 27 con la puerta grande de Víctor Hernández. Tardía fecha, no puede ser que en Madrid comience la temporada tan tarde, llevamos una época en que Las Ventas programa su primer festejo para mediados o finales de marzo, cuando el primer domingo de mes, ya tendría que estar programado un festejo taurino. Me avisaron que Víctor es un muchacho al que hay que seguir: un toreo clásico, sus sobrias maneras, actitud, valor... Y no decepcionó. Este muchacho nacido en un pueblo de Madrid pero formado taurinamente en la escuela de Guadalajara llegó al coso capitalino dispuesto a refrendar todo lo que se ha hablado de él en estos años anteriores en sus diferentes actuaciones por los pueblos de La Mancha. Cortó dos orejas al cuarto. El presidente hizo caso a la locura colectiva y tras conceder la primera oreja, asomó el pañuelo blanco una segunda vez concediendo al joven toricantano el salvoconducto para abrir la puerta grande. De no haber fallado con la espada en su primero, su resultado hubiera sido de oreja y oreja. Sus dos novillos dieron más juego por el lado derecho que por el izquierdo, cosa que Víctor aprovechó. En el quinto, lo intentó por el izquierdo y a pesar de que no era el pitón más potable del animal, el madrileño, sereno y calmado, quiso torear al natural y brotaron algunos templados muletazos.
Apunten este nombre: Víctor Hernández.
Completó la terna el hispalense Miguel Uceda Vargas. Acusó su falta de rodaje. Se presentó con caballos el pasado mes de agosto en Perales de Tajuña y tan solo toreó un festejo más. Así que con cuatro novillos matados en su currículum, no era, ni de lejos, el momento más propicio para examinarse ante la cátedra venteña. Cumplió la papeleta y desde mi asiento atisbé maneras y querer hacer las cosas bien. En su primero, se notó su nerviosismo al enfrentarse a su primer novillo en el ruedo de Madrid. Éste pedía firmeza y mando pero Miguel ni estuvo firme ni mandó sobre el toro. En su segundo estuvo más relajado. Voló el capote con gracia y la muleta con lentitud. Mató bien y a pesar de que había mayoría, el presidente no concedió la oreja, así que este novillero de Gerena dio una vuelta al ruedo. Ojalá vuelva a Madrid con más preparación porque puede sorprender.
Entre las cuadrillas destacó Marcos Prieto, tanto con capote como con banderillas. En cambio, los picadores estuvieron en general bastante mal: puyazos traseros, caídos... Tarde para olvidar.
El ganado vino desde Albacete. El encierro de Los Chospes estuvo bien presentado y hubo varios novillos que dieron un juego interesante. Los toreros vistieron de grana y oro, lila y oro y verde botella y oro respectivamente. Víctor y Miguel debutaron en Madrid.
Concluyo esta crónica anotando la pésima actuación presidencial. Don Jesús volvió a meter la pata como ya ha hecho en alguna que otra ocasión. Víctor en el quinto estuvo muy bien, pero aún así, la estocada no fue del todo fantástica. De haber matado más certeramente a su primero, habría sido un resultado de oreja y oreja en vez de dos orejas en el quinto, algo que hubiera sido mucho más digno. Quiso ser protagonista don Jesús y el esperpento que se vio fue lamentable. Al madrileño le regaló la oreja en el quinto y al andaluz le castigó sin trofeo en el sexto. De traca.
Gélida tarde el el domingo 3. Carlos Olsina (rosa y oro), José Rojo (rioja y oro) y Daniel Barbero (botella y oro) actuaron en este segundo festejo de la temporada. De Salamanca llegaron los novillos. El ganado de Sánchez Herrero fue dura y presentó no pocas complicaciones. El más noble y boyante fue el sexto.Por fin llegó el día. El domingo 10 se llenó La Ventas para ver en solitario a Emilio de Justo (negro e hilo blanco). Extremadura quedó vacía y desde Cáceres y Badajoz vinieron autobuses para ver a su paisano. En un momento profesional extraordinario, Emilio quiso hacer la gesta de encerrarse en Madrid. Para ello eligió seis ganaderías quedando así el orden de lidia: Pallarés, Domingo Hernández, Victorino Martín, Victoriano del Río, Palha y Parladé. Los sobresalientes fueron Álvaro de la Calle (canela y oro) y Jeremy Banti (verde botella y oro).
Cartel con alicientes el domingo de Resurrección: Curro Díaz (azul rey y oro), Sergio Serrano (caña y oro) y Tomás Campos (blanco y oro). Los toros vinieron de Toledo; lucieron el hierro y cintas de la ganadería de El Montecillo. Aplomados, sosos y noblotes de comportamiento. Insulsa corrida en la que los momentos más lucidos fueron a cargo del torero de Linares.
domingo, 26 de julio de 2020
domingo, 1 de marzo de 2020
Y los médicos para salvar a los toreros...







domingo, 2 de junio de 2019
La torería de Ferrera en una gran semana gris.


Otro torero al que tienen que seguir sobre todo en estos carteles con las ganaderías más complicadas es el madrileño Gómez del Pilar. Se fue a la puerta de toriles a recibir a sus dos toros de rodillas, bregó, lidió, estuvo atento y sobre todo con mucha raza. La única pega es que hizo sus faenas más allá de las rayas de picar, cuando debería haberlo hecho al abrigo de las tablas debido al huracán que sopló toda la tarde. Ángel Sánchez quiso pero no pudo. El poco rodaje y el fuerte viento complicaron mucho las cosas a este joven torero que pasó de puntillas por Madrid a pesar que le tocaron los dos toros más nobles destacando el primero de su lote.

Miradas que aterran... (Foto: José Luis Martínez)

22.000 Espectadores.
Lo mejor de la tarde llegó en el sexto. Director de nombre, tenía las fuerzas muy medidas pero poseía clase y gran embestida. Con el capote recetó un saludo muy templado. Emilio lo entendió y le dio varios muletazos con mucho gusto y esa elegancia que él tiene. Los naturales fueron muy suaves y la plaza jaleó varios pases de pecho que fueron infinitos. Aunque la estocada cayó desprendida, se pidió con fuerza la oreja y el extremeño paseó el único trofeo de la tarde.

Chacón bregó con una alimaña en primer lugar y lo mató de un bajonazo. Su lote fue de bandera pero esta vez no vimos en plenitud al diestro gaditano. Luque pasó sin brillo por Madrid.
En las cuadrillas saludó una gran ovación el subalterno Morenito de Arles en el cierre del festejo tras un soberbio par de banderillas.

Se cerró el jueves 30 el homenaje a este gran encaste con la tercera ganadería más representativa del mismo: Adolfo Martín. Este cartel fue uno de los que salió del polémico bombo. Novato en estas lides, Roca Rey (tabaco y oro) lidiaría por primera vez esta sangre y en la plaza de Las Ventas con dos toreros que al contrario que Andrés, saben cómo torear este tipo de corridas. Manuel Escribano (Sangre y oro) y Román (burdeos y oro). Con Andrés en el cartel, la taquilla agotó el papel. Pues de los toros hay que decir que los lidiados en cuarto y sexto lugar fueron de alta nota: Español y Madroñito.
Lo mejor del festejo se vivió en los tres últimos toros. Manuel Escribano se las vio con el ya mencionado Español, un toro que humillaba y era muy encastado. Le ligó varias series de muletazos y en una, tras quedarse descubierto el toro no falló. La asestó un cornadón de 25 centímetros. En ese momento los tendidos de sol comenzaron una trifulca que duró casi hasta que las mulas arrastraban al gran Español camino del desolladero. Esto declaraba a la prensa el doctor D. Máximo García Padrós tras la intervención quirúrgica.
Poco pudo hacer Roca Rey en su primero y en el sexto, ligó varias tandas que a mi juicio faltó un poquito de ajuste. Aún así lo templó mandando y dirigiendo la embestida del burel. Los pases de pecho fueron colosales. Figurón del toreo. Pinchó con la espada y perdió la oreja. Aún le queda una última tarde a finales de feria.



Los ganaderos de izda a dcha: José Escolar, Victorino y Adolfo Martín.
El viernes 31 se lidió un encierro de Alcurrucén para David Mora (grana y oro), Paco Ureña (rosa y oro) y Álvaro Lorenzo (azul y oro). Los hermanos Lozano trajeron una corrida sosa y con movilidad pero sin casta y raza. Tarde completamente anodina.
22.000 espectadores.

Ureña hizo una faena al quinto con varios naturales muy puros y firmó instantes muy toreros. Este toro era manso y huidizo. Hizo mal Paco en perder pasos y dejar sitio, pues esto hacía que el animal se alejase de la franela tras cada lance. Cortó una oreja que en mi opinión no debió concederse por cómo usó el estoque. Falló a la primera con el acero y en la segunda entrada, la espada cayó baja.
David Mora tuvo una tarde insulsa quitando el inicio de muleta a su primero con unos detalles muy toreros. Le noté sin sitio y un poco perdido.
Lorenzo fue silenciado en ambas reses. Es otro de los jóvenes que debe arrear pues los últimos que han llegado al escalafón pisan fuerte y están dando mucho que hablar. Tras los cuatro toros que ha matado en Las Ventas, aún le quedan otros dos toros más. Hay que espabilar.
Ángel Otero fue ovacionado tras un gran par de banderillas.


(Fotos: las Ventas)
Llegó el sábado 1 de junio, esto quería decir que lidiaba en Madrid tras muchos años sin hacerlo y alguna que otra polémica por el paupérrimo juego de sus toros en otras plazas la ganadería de Zalduendo.
Pues la corrida de presentación vino perfecta y de juego hay que decir que salvo el primero que fue extraordinario con gran clase y recorrido en la muleta, los cinco restantes blandearon y acusaron falta raza. Antonio Ferrera (verde botella y oro), Curro Díaz (marino y oro) y Luis David (berenjena y oro). 17. 000 espectadores.
Con la mente puesta en la final de la copa de Europa, nos acercamos antes del festejo a ver el ambiente a la plaza de Felipe II, lugar donde estaba congregada la afición "red". Si ésta es de las mejores de Europa, por algo será. El fútbol en las islas británicas es más que un deporte y en esta céntrica plaza madrileña, los aficionados ingleses lo demostraron una vez más antes de una final europea.
Llegada la hora, la hinchada abandonó Goya en dirección al Metropolitano, estadio feo y con aspecto de nave espacial mientras mis amigos y yo nos encaminamos hacia la catedral del toreo, edificio múdejar al que le quedan unos pocos años para cumplir su primer siglo de vida.
Curro dejó muestra de ese toreo bueno que atesora y Luis David poco hizo en el único toro que le vi. El gran protagonista fue el extremeño Antonio Ferrera. ¿Cómo se puede describir el toreo que hizo? Sería muy difícil. En su primer toro alanceó al animal con el capote haciendo el quite de oro durante el tercio de varas. Ya con la muleta, lo citó de largo y lo templó en varias series con ambas manos. ¿Fue una faena al uso? No. Ferrera iba improvisando y con torería y mucho empaque le hizo faena al Zalduendo. Un torero que cada vez marca más su personalidad. Técnicamente no fue un trasteo perfecto, pero esa inspiración fue maravillosa. Cogió el acero y se dispuso a citarlo a diez metros, ¡increíble! aguantó y le recetó una estocada bien colocada. Paseó la primera oreja del festejo. En el cuarto, hizo una faena en los terrenos de la puerta grande. Un toro soso al que Antonio a base de sobarlo con mucha paciencia lo metió en el canasto y le dibujó otros tantos muletazos de bella factura. Esta vez la estocada no fue tan buena pero tras la primera oreja, se pidió con insistencia la segunda para Antonio. El presidente la concedió, y con tres trofeos, por segunda vez en su carrera salió a hombros de Las Ventas tras conseguirlo en el año 2002.
Antonio triunfó en Madrid y el Liverpool Football Club se coronó rey del continente por sexta vez en su historia tras vencer por dos goles al Tottenham Hotspur de Londres.




.










