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martes, 24 de mayo de 2022

¿Lo sabes?

 Hoy os pregunto sobre Diego Urdiales.


1. ¿En qué año debutó en La Maestranza?
A. 2010.
B. 2011.
C. 2014.

2. ¿Con quién confirmó su alternativa en Las Ventas en julio de 2001 con toros de Javier Guardiola?
A. Carlos Escolar "Frascuelo" y Jesús Pérez "El Madrileño".
B. José Luis Bote y David Luguillano.
C. Manolo Amador y Luis de Pauloba.

3. En 2007, tras seis años en el ostracismo, actuó en Logroño sustituyendo a un compañero que no pudo estar ese día debido a una cornada recibida días antes. Indultó a Molinito, que era de Victorino y ese triunfó le volvió a poner en el circuito. ¿ A qué torero sustituyó?
A. Luis Bolívar.
B. Antonio Ferrera.
C. Pepín Liria.

4. ¿Qué leyenda del torero dijo de él: "Si estuviera en activo bebería en las fuentes de Diego Urdiales" aludiendo a que es un referente por su toreo tanto para los toreros actuales como para los chavales que empiezan?
A. Paco Camino.
B. "El Viti".
C. Curro Romero.

5. Datos correctos de su alternativa.
A. Logroño, 22 de septiembre de 1997.
B. Santo Domingo de la Calzada, 23 de julio de 1998.
C. Dax, 15 de agosto de 1999.

6. En 2008 fue torero revelación en San Isidro gracias a un faenón a Dormidito, que pesó 645 kg. Toreó sustituyendo a Serafín Marín porque inicialmente no estaba contratado para esa feria. ¿A qué ganadería pertenecía aquel toro?
A. La Dehesilla.
B. Lozano Hermanos.
C. Carmen Segovia.

7. ¿Cuántas Goyescas hasta la fecha ha toreado en Madrid?
A. 4.
B. 5.
C. 6.

 8. Aparte de Logroño, ¿en qué otra localidad riojana hasta la fecha ha indultado un toro?
A. Calahorra.
B. Alfaro.
C. Haro.

9. En el año 2012 sólo toreó trece tardes. ¿Cuántas fueron en plazas de 1º?
A. 1.
B. 6.
C. 8.

10. Ha ganado el prestigioso Zapato de Oro como novillero con caballos en la feria de su Arnedo natal?
A. Sí.
B. No.




1a, 2a, 3c, 4b, 5c, 6c, 7a, 8b, 9c, 10a




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jueves, 14 de octubre de 2021

Breves apuntes de Madrid (III).

Cerramos la última sesión de toros con la corrida que fuera suspendida por la lluvia y que estaba programada como el primer festejo de la feria de Otoño: viernes 8, toros de Jandilla y Victoriano del Río para Diego Urdiales (verde y oro), José María Manzanares (marino y oro) y Paco Ureña (negro y oro). 

Urdiales sin suerte. El riojano llegaba a Madrid tras cortar dos orejas en Sevilla pero poco pudo hacer en esta ocasión con los toros que le tocaron. Saludó una ovación Josemari tras una faena llena de pases y más pases. ¡Qué aburrimiento! Y lo mismo en el quinto. JMM no se hizo con el animal y eso que era un toro de lío gordo. El toro era exigente y por ello, como figura que es, tenía que haber intentado el alicantino un esfuerzo. No quiso. Pudo, pero no. Y Ureña, al que creo que pudo hacer algo más de lo que hizo en el tercero, no pudo, e inédito ante el sexto. Vi al murciano desubicado y sin ideas. Tras un gran año 2019, no ha sabido mantener esa línea. Hay que espabilar. 

Entre las cuadrillas destacaron Daniel Duarte y Óscar Bernal.


El sábado 9, en vez de acudir a Las Ventas, me fui a Villa del Prado. Se celebraba el último festejo de certamen llamado Copa Chenel, en la que han participado toreros que no frecuentan las grandes ferias y que independientemente de su juventud o madurez han dejado constancia de que hay en el escalafón toreros de sobra para hacer carteles de interés para el aficionado. Y en cuanto al ganado, variedad de encastes: Domecq, Santa Coloma, Veragua, Atanasio, Martínez... En esta ocasión Sánchez Vara (gris plomo y oro), Paulita (rosa y oro) y Miguel de Pablo (rosa y oro) torearon tres toros de Hermanos Quintas y tres de Partido de Resina. Correctos de presentación pero con las fuerzas justitas.

Una corrida en la que en general los tres toreros manejaron con acierto el capote. Las verónicas más pintureras fue las que dio Paulita. Sánchez Vara lidió un primer animal de Quintas de buena condición. Empujó con brío al peto y con calidad por el pitón izquierdo. No estuvo a la altura el manchego. Cortó un oreja vergonzosa. Ante el cuarto, de PR, a punto estuvo de cortarle otra oreja. Menos mal que el presidente se puso serio. Una faena en que la hubo mando y dominio pero estuvo despegado y sin ajuste. Paulita pechó en primer lugar ante un animal sin fuerza al que toreó muy pinturero el diestro aragonés. Recibió un tremendo porrazo en el quinto y por el esfuerzo y ganas ante un animal de nobleza y clase, a pesar de estar mellado tras la escalofriante voltereta, cortó otra oreja. Miguel de Pablo se las vio con un descastado tercero al que toreó con gusto y decoro. Cerró la tarde ante un animal que no dio ninguna opción. Una tarde marcada por el pésimo uso de la espada por parte de los toreros y de los nefastos puyazos por parte de los picadores. 

José Mora saludó por sus pares de banderillas en el primero. 

Tras haber acabado las rondas clasificatorias, los carteles restantes son los siguientes:

Sábado 16 de octubre: Valdemorillo. Primera semifinal con toros de Zacarías Moreno y Prieto de la Cal para Fernando Adrián, Jesús Enrique Colombo y Jorge Isiegas. 
Domingo 17 de octubre: San Agustín de Guadalix. Segunda semifinal con toros de D. Celestino Cuadri y Rehuelga para Fernando Robleño, Paulita y Tomás Angulo.
Final: sábado 23 de octubre. Cadalso de los Vidrios. Toros de José Vázquez y Adolfo Martín.

Brevemente, aunque no fui a Madrid, se lidiaron erales de Jandilla para los finalistas del certamen para alumnos de las escuelas taurinas madrileñas, Camino hacia Las Ventas, y que de igual modo, hay fases clasificatorias durante los meses estivales. Rubén Núñez, Juan Herrero y Alejandro Chicharro fueron los que torearon esta final. El triunfador fue el azteca Rubén Núñez. Lo más positivo de este festejo fue la gran respuesta del público y la cantidad de jóvenes que asistieron.


El domingo 10 aconteció la segunda tarde de Juli (negro y oro), que en esta ocasión estuvo acompañado de Miguel Ángel Perera (marino y oro) y Daniel Luque (blanco y plata) para lidiar un encierro de Santiago Domecq. Dos toros fueron rechazados y tuvieron que remendar el encierro con otros tantos animales de La Ventana de El Puerto. 

Cortó una oreja Luque. Estuvo el de Gerena valiente y dispuesto. Su lote fue áspero y complicado. Lo más significativo fueron las verónicas al tercero y una buena estocada que valió el trofeo. Julián no tuvo toros y lo poco que hizo fue insípido y sin contenido. Perera también estuvo insulso. Mató de un bajonazo al segundo y se puso pesado ante el impresentable quinto. Incomprensible que durante una de las faenas (por sosa y sin emoción) del pacense, se levantase una señora y se pusiera a cantar. Cosa que nunca ha ocurrido en Madrid y que mucha gente protestó. 

Destacó la cuadrilla de Perera toda la tarde y Juan Contreras saludó una ovación en el sexto.


Se cerró la temporada el día de la Hispanidad. Morante de la Puebla (celeste y oro), López Simón (marino y oro) y Ginés Marín (obispo y oro) estoquearon seis toros de Alcurrucén.  Sosa y descastada corrida de los Lozano pero muy bien presentada en lo que a trapío se refiere. Abrió la puerta grande Ginés ante un toro noblón, como todos sus hermanos. Madrid rugió en el sexto gracias a una faena en la que destacaron un par de enormes y largos naturales tras varios cambios de mano. Empezó el jerezano acelerado y con un toreo eléctrico pero se fue asentando y poco a poco la obra empezó a coger altura. Para mi gusto fueron extraordinarios los naturales a pies juntos y cerró el trasteo con una estocada de mala colocación, parecida a la que dio Morante al primero de la tarde. Aún así, un público extasiado pidió unas excesivas dos orejas. Fue un trasteo con muletazos que alborotaron los tendidos pero sin la rotundidad de una faena maciza de principio a fin. En resumen, fue un premio a un par de naturales excelentes y poco más. A mi juicio la faena era de una. Así que por segunda vez en su carrera cortaba dos orejas a un toro de este hierro y salía a hombros de la juventud madrileña. En su primero se las vio con un toro  con calidad pero sin apenas fuerzas. Además de esos naturales que tanto emocionaron hay que decir que el andaluz estuvo sensacional con el capote toda la tarde. 

Volvía Morante a la Villa y Corte tras un par de temporadas sin dejarse ver por el número 237 de la calle Alcalá. Dejó destellos de inmensa calidad con el capote y la muleta: verónicas, la media, el galleo por cacerinas, unos ayudados por alto y unos naturales muy buenos. Su primer toro mostró dificultades y José Antonio supo hacerle todo lo que el animal requería. Mató de un bajonazo. El público, que tenía ganas de verle triunfar, le regaló la oreja. Si su otro toro hubiese tenido un mínimo de fuerza y embestida, seguramente habría salido el sevillano por la puerta grande. La gente estaba deseando sacarle a hombros. Pero no ocurrió. El sevillano abrevió y fue silenciado. Si hubo un momento álgido en la tarde fueron las chicuelinas al tercer toro. Morante puso en pie Madrid y Ginés tuvo la osadía de replicarle. Duelo de quites para el recuerdo. Tras haber lidiado unos 90 toros en Las Ventas, el balance de Morante es de menos de diez orejas.

López Simón estuvo vulgar con el capote toda la tarde y fue arrollado en el comienzo de faena de su primer toro. Temiendo lo peor, se repuso y siguió su faena pero nada emocionante ocurrió. Mellado por el golpe, siguió y aguantó hasta que acabó el festejo. Horas después tuvo que ser operado por una cornada interna.  

Entre las cuadrillas destacaron José Chacón con el capote y Guillermo Marín, padre de Ginés, por su buen segundo puyazo al tercero de la tarde. 


martes, 1 de junio de 2021

San Isidrín (parte II).

 Aquí os dejo la segunda parte de este San Isidrín

Miércoles 19. Toros de Garcigrande, Núñez del Cuvillo y Jandilla para Roca Rey (blanco y oro) y Pablo Aguado (negro y plata). Posiblemente el festejo más esperado y el que más entradas vendió. Duelo con varias de las ganaderías predilectas de las figuras. Y los dos toreros con más ambiente del momento. Andrés y Pablo. Cada uno en su estilo supieron sacar olés profundos en este ruedo. Roca aprovechó las buenas embestidas de sus dos primeros toros para cuajar sus acostumbradas faenas bajando mucho la mano y tirando del animal. Saltilleras, gaoneras, pases cambiados, bernadinas... el peruano tiró de su habitual repertorio. El tercer toro que le tocó, de Cuvillo, fue el garbanzo negro y ante semejante sosería de animal, RR abrevió. El cenit de esa tarde fueron una verónicas de Pablo. La plaza rugió. Lentas, suaves, mecidas... una maravilla. Antes de esos lances, toreó con mucha gracia por chicuelinas al primero de la tarde. Con la muleta se puede resumir que sus toros no fueron un dechado de virtudes pero el sevillano dejó bellísimos instantes de su personal concepto.


                                          (Foto: Julián López)

Y lamentar las graves cornadas que recibieron Pablo Aguado al matar al sexto y Juan José Domínguez en el tercio de banderillas del primero. 


Jueves 20. Toros de Hnos. García Jiménez para Miguel Ángel Perera (malva y oro), Paco Ureña (canela y oro) y Emilio de Justo. Emilio cayó lesionado hace escasas fechas en Leganés así que su puesto fue ocupado por Daniel Luque (azul noche y oro). Lo mejor de este encierro salmantino fue la gran presentación de los animales. Y del comportamiento hay que decir que en general dieron juego y posibilidades de triunfo. Lo mejor de este jueves vino gracias al toreo de Paco Ureña. Se abrió en unos bellos delantales con el capote y con la muleta se hinchó al torear al natural. Profundos y ligados, pusieron a todos de acuerdo. Le cortó una oreja al toro más interesante de la tarde. Perera también cortó otra oreja. Trofeo incomprensible pues mató de pena. Luque pechó con el peor lote y sin mucho eco pasó por Carabanchel. No pudo reeditar la gloria de la tarde anterior.


                                  (Foto: EFE).

Viernes 21. Toros de Victoriano del Río para Diego Urdiales (grana y azabache), José María Manzanares (azul marino y oro) y Roca Rey (salmón y oro). Así, para abrir boca y nada más comenzar el festejo, el riojano bordó el toreo de capote. Si las verónicas de Pablo, dos días después seguían resonando en aquella lúgubre cúpula, Urdiales se encargó de que el lance más fundamental del toreo de capa cobrase más protagonismo que nunca. Es el de Arnedo un torero que con el capote torea de maravilla y no se le canta tanto como a otros. Incomprensible. Después, con la muleta, siguió toreando natural y asentado. De gran factura fueron los derechazos al cuarto de la tarde, un toro burraco al que cuajó Diego fenomenal por este pitón. 
Con empaque y mucha elegancia toreó Josemari al primero, pero, cosa muy rara en él, falló con la espada y perdió los trofeos. Su segundo animal fue un inválido y nada pudo hacer. Andrés comparecía por segunda vez. Se pegó un valeroso arrimón con el desrazado tercero y acabó recibiendo una voltereta sin consecuencias. Se puso pesado y alargó sin sentido una faena que no llevó a nada. En el sexto hizo lo mismo, se puso a dar muletazos sin fin ante un toro que fue de más a menos. 


                                          (Foto: Miguel Pérez-Aradros)

Sábado 22. Toros de Garcigrande para Morante de la Puebla (sangre de toro y azabache), "El Juli (lirio y oro) y Juan Ortega (verde y oro). No sólo es Pablo Aguado otro de los jóvenes que están levantando pasiones últimamente. Juan Ortega es otro que torea tela de bien y los que seguimos con interés cada festejo en el que actúa, sabemos que vamos a ir a la plaza a disfrutar del mejor toreo. Fueron dos obras sensacionales. Detalles muy toreros, rotundos muletazos... Delicatessen, algo así como un jamón de pata negra, para entendernos. Nos puso a todos en pie. Cortó una oreja. Id a verle. Os emocionará. Y dos cortó Julián. Se las vio con un buen toro del hierro salmantino de nombre Tabernero. Gran triunfo del madrileño. Morante, quitando unas brillantes verónicas a su primero, apenas tuvo opciones ante dos toros mansos y rajados por lo que fue silenciado.
Día de figuras y día de "vivas", o sea: I N S O P O R T A B L E. 




Cerramos este San Isidrín el domingo 23: Toros de Adolfo Martín para Juan del Álamo (blanco y plata), Román (blanco y plata) y José Garrido (azul noche y oro). Un encierro bien presentado y muy serio; del juego hay que decir que fueron en general bravos en el caballo y de interesante comportamiento en la muleta. 
El gran triunfador fue Román. Se jugó el tipo sin trampa ni cartón ante dos ásperos toros que pusieron todas las complicaciones del mundo. Fueron dos faenas muy medidas. No permitían la ligazón así que Román siempre buscaba pegar las muletazos de uno en uno. En esos muletazos, se ponía de frente y a pies juntos y con mucha torería llevaba al animal en los vuelos de la tela. De no haber fallado con la espada, habría salido por la puerta grande. Juan del Álamo estuvo solvente ante un primer toro que no admitió el más mínimo error y al que mató con una habilidosa estocada. Dio una vuelta al ruedo. Ante el cuarto anduvo desbordado amén de una lidia demasiado ineficaz por parte de su cuadrilla. Garrido cerró este cartel y se las vio con dos toros muy deslucidos. Dio muchos pases pero sin contenido ni emoción. 


                                          (Foto: Alberto Moreno).

Y como suelo apuntar porque es obligado hacerlo, ha sido una feria más que interesante en lo que a cuadrillas se refiere. Ha habido buenos puyazos como los Alberto Sandoval y Ángel Rivas el día de Adolfo Martín pero sin duda los que han brillado han sido los subalternos ya sea con el capote o con las banderillas: Sergio Aguilar, José Chacón, Iván García, Andrés Revuelta, Juan José Trujillo, Roberto Martín "Jarocho", Pablo Simón, Lipi... También destacar el quite salvador de Juan Carlos Tirado a Francisco Durán "Viruta" tras unos apuros en el tercio de banderillas el sábado 22.


Acabó este San Isidrín. Porque San Isidro es y será siempre en la plaza de Las Ventas y del Espíritu Santo. Opiniones hay para todos los gustos. A mí no me molesta que tenga lugar en un coso de menor categoría. Por eso lo he llamado San Isidrín.
Muchos momentos a destacar: tardes para no olvidar, fortísimas cornadas, toros importantes, el gran nivel de las cuadrillas... Feria más que interesante. Estas plazas cubiertas, son llamadas con sorna por los aficionados como tanatorios: son tristes, oscuras y como están preparadas para dar conciertos y eventos de naturaleza extra taurina, abundan los focos y demás material para mejorar la luz y sonido de los espectáculos que allí se celebren. Otros dijeron que parecían el Kinépolis y razón no les falta pues nada más entrar te reciben unas monísimas azafatas y en las galerías abundan los puestos de chucherías con grifos de Coca-Cola. Esto no es serio, así no ilusiona entrar en semejante pabellón polivalente predispuesto a ver toros. Pero bueno, se han dado y esto es lo crucial. Y otro tema a resaltar porque ha dado mucho que hablar: las paupérrimas entradas debido al alto precio de la taquilla. Y también a la escasa publicidad. Así no. Días como la tarde de rejones o la novillada dieron mucha pena ver este enorme pabellón vacío. Y lo último que voy a opinar: los carteles. Abundancia de ganaderías de encaste Domecq. No puede ser. Si es San Isidro, qué menos que dar sitio a ganaderías del encaste Santa Coloma, Atanasio o cualquier otro. Parecía Castellón o cualquier otra feria por el estilo en vez de una programación digna de San Isidro. Los dobletes eran innecesarios. Habría que haber dado una corrida de oportunidad a toreros que actúen poco, otra de premio a los que se lo hayan merecido estas últimas temporadas, no sé. Un poco de imaginación no habría venido mal. Que estos tiempos que corren, la tauromaquia es algo que necesita con urgencia. Imaginación, "marketing" y toreros dispuestos a aquello que se les ofrezca... Pero nada. Sigamos con ideas y técnicas comerciales de la Posguerra o del Siglo de Oro si me apuras. Y los empresarios encantados. El que pierde es el aficionado.






lunes, 25 de noviembre de 2019

Tentadero con Diego Urdiales y Tomás Campos.

Como ya expliqué en mi última crónica de la temporada, el invierno se hace demasiado largo.  Así que hay que aprovechar las diferentes actividades que surgen para estar en contacto con el toro bravo.

Madrugar es algo que a pocos gustan. En cambio, madrugar para hacer lo que nos gusta es algo que se hace más llevadero. Y en mi caso, si hay que madrugar para hacer una actividad taurina, pues se lleva con alegría. Así fue el pasado sábado 17 de noviembre. Y a una hora indecente en la que la juventud sigue de fiesta y el gallo aún no ha cantado el amanecer, me desperté para ir con la Asociación el Toro de Madrid. Desayuné y salí de casa rumbo a la plaza de Las Ventas donde nos esperaba un autobús. ¿Y a dónde fuimos?, os preguntaréis. Pues a Feria, un pueblecito situado en la provincia de Badajoz en cuyo término municipal se encuentra la ganadería de Guadajira de encaste Domecq y que procede de las ganaderías Martelilla y el Torero. Un viaje que duró tres horas largas, en el que al llegar a la finca casi rozando el mediodía vimos recompensado nuestro cansancio con un tentempié que nos ofreció su propietario: Ángel Muñoz Becerra. La hospitalidad de él y su familia durante toda la jornada fue extraordinaria.

Tras unos días que en los que nuestra Piel de Toro estaba siendo azotada por el frío y el mal tiempo, el astro rey bañó de luz y calor las encinas de esas dehesas. Repusimos fuerzas y subimos al palco de su coqueta plaza de tientas. En sus corrales estaban encerradas seis becerras que serían examinadas por dos torerazos: Diego Urdiales y Tomás Campos. Por cierto, un gravísimo percance de fractura, luxación y desplazamiento de articulación sufrió este joven diestro en agosto en la madrileña localidad de Cenicientos. Hablando con él me dijo que era una recuperación que suele durar medio año aproximadamente. Tres meses después, este torero de Llerena volvía a ponerse delante de un animal bravo.

Por estricto orden de antigüedad lidió cada torero tres animales alternándose entre ellos. De juego dispar y de diferente condición, hicieron frente riojano y extremeño a las embestidas de las vacas. El de Arnedo sabe torear y según Alejandro Talavante, es de los que mejor interpretan el toreo. Verle mecer las telas y guiar con ellas dichas embestidas es una delicia. Tomás por su parte demostró que estaba muy recuperado y aunque al final de la tienta acusó las lógicas molestias vimos como bajo las enseñanzas y consejos de Diego avanza a pasos agigantados. Y servidor hizo tapia (la tapia como tal es la propia de la placita, en la que los maletillas y muchachos que sueñan con la gloria se sientan y esperan a que los toreros cuando acaban de torear, permiten a aquellos que lo deseen bajar a la arena y dar unos pases a la vaca. Eso es hacer tapia, y de ahí viene tan taurina expresión). Me permitieron bajar así que no desaproveché la ocasión de lucirme ante los dos matadores y mis amigos. Al no tener trastos, Urdiales me dejó su capote y pude alancear a la verónica. También con el capote desempolvé la antigua suerte de el Bú y con la muleta pude dar un par de tandas.

Acabada la tienta nos subimos a un remolque desde el que nos enseñaron la camada de novillos y las vacas de vientre con sus becerritos. Finalizada la visita, fuimos a comer y tras almorzar volvimos a casa.

Ficha de la ganadería.
Procedencia: Marqués de Domecq.
Divisa: naranja y verde.
Señal en oreja: despuntada en ambas.
Antigüedad: 15 de junio de 2014.
Finca: Dehesa Nueva. Feria (Badajoz)
Historia: Esta ganadería fue formada por Ángel Muñoz Becerra en 2007 al adquirir cien vacas y dos sementales de la ganadería de Martelilla. Poco después añadió reses de la ganadería de Toros de El Torero de idéntica procedencia. Martelilla se fundó en 1996 con la mitad del total de las reses del hierro de Marqués de Domecq. Recibida provisionalmente por D. Félix Moreno en 1915 fue transferida en 1918 a D. Antonio García Pedrajas, de quien heredaron en 1931 a partes iguales los hermanos Francisco y Magdalena García Natera. La porción proveniente de Francisco fue adquirida  Ramón y Jaime Mora-Figueroa (hijos de la Marquesa viuda de Tamarón) que emplearon sementales del hierro del Conde de la Corte. En 1945 pasó al Conde de ANtillón y dos años después al Marqués de Contadero. Finalmente fue adquirida en el 49 por D. Salvador Noguera de quien pasó en febrero del 51 al Marqués de Domecq y Hnos que la incrementaron en la misma fecha con un lote de reses de D. Juan Pedro Domecq y Núñez de Villavicencio.


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                               (Fotos: Álvaro García Vega

sábado, 5 de octubre de 2019

Urdiales bordó el toreo.

Vuelvo a escribir una vez más para compartir un recuerdo vivido en el coso de la calle de Alcalá. Si en esta sección ya he comentado las páginas de oro que añadieron a la historia de la plaza de Las Ventas los diestros Morante de la Puebla y Luis Francisco Esplá hace una década, hoy rememoro otra tarde que con emoción viví in situ en uno de sus asientos de granito: la que firmó Diego Urdiales con Sevillanito, un toro de Adolfo Martín en la Feria de Otoño de 2014.

Hizo el de Arnedo el paseíllo en junio de ese año y vio como Miguel Ángel Perera cortaba dos orejas a un toro también de Adolfo Martín y salía a hombros por la puerta grande. Ese día toreó Diego a un nivel que sólo está al alcance de unos elegidos. Y muy pocos fueron los que se enteraron. Asentadas las zapatillas y encajada la cintura toreó de maravilla, pero el triunfo de Perera eclipsó el buen hacer del riojano.
Avanzaba la temporada y tras acabar el verano se supo que la empresa cerró un cartel en el que Uceda Leal y el catalán Serafín Marín acompañaban a Diego para torear de nuevo un encierro de la mencionada ganadería.

                        

Y salió en segundo lugar Sevillanito, un toro muy bajo, cornipaso y cárdeno de capa como es habitual en la sangre Albaserrada. Debido a las complicaciones que presenta este encaste, apenas pudo Urdiales torear con el capote. Recuerdo que en el caballo de Óscar Bernal hizo Sevillanito una discreta pelea y un buen par de banderillas de "El Víctor" fue aplaudido por el público. Ya en la muleta, inició Diego por bajo su trasteo con el fin de someter y enseñar al toro a embestir. Y poco a poco lo fue logrando. Se fue saliendo con él y pasada la segunda raya comenzó a torearle con la mano derecha. Fueron varias tandas muy de verdad, con la muleta planchada y siempre dando el pecho.


Rematada la tanda de derechazos, cogió la mano zurda y cuando lo vio claro se colocó y comenzó el recital.
Empezó el buen toreo, el de cante grande. Si los naturales que dio en junio fueron sensacionales, éstos fueron aún más rotundos. Mejores que un Rioja gran reserva o un jamón cinco jotas. Torear bien con la mano izquierda es difícil pero él sabe hacerlo. Y además con ese concepto que los aficionados madrileños sabemos valorar. La suerte cargada, el mentón hundido y llevando al animal con los vuelos de la muleta. Sevillanito humillaba y Diego toreaba. Madrid se emocionaba.

                      

Y tras los naturales, quedaba rubricar la faena. Había que hacer un epílogo digno de ella. Pasó al toro para probarlo y entre las rayas de picar cuadró Diego a Sevillanito y se perfiló para realizar la suprema suerte. Diego montó los avíos mientras Las Ventas empujaba con el aliento. Citó al animal echando la muleta al hocico del "Adolfo" y al humillar el burel, hundió el acero en lo alto de su lomo. La estocada fue magnífica, sin alharacas ni ademanes, posiblemente de las mejores que recuerdo. La perfección del volapié. Una lección de cómo matar un toro. La faena no fue muy larga ya que el toro no permitió extenderse, estaba justo de fuerzas pero enclasado y noble propició un puñado de embestidas muy bien aprovechadas por Diego. Y con la oreja de Sevillanito, dio el riojano la triunfal vuelta al ruedo.

                     

Es Diego un torero de mucha clase y gran personalidad del que varios Maestros de diferentes épocas han hablado de su manera de interpretar el toreo. Estas son algunas de esas declaraciones:
En 2008 Madrid descubrió a este riojano delante de un torazo de Carmen Segovia. Manuel Molés desde el puesto de Canal Plus escuchaba a Emilio Muñoz que decía estas palabras:
- me gusta, hay mucha verdad en su toreo, sólo tres o cuatro torean con esa verdad.
Y entre ellos estaba el gran Antoñete, que hablaba poco pero cuando lo hacía no dejaba indiferente a nadie. Y en una de esas sentenció interrumpiendo: este torero es muy puro.
Curro Romero dijo de él en otra ocasión: hay un torero en La Puebla que se llama Morante y que tiene lo que Dios da. Y otro que me gusta muchísimo es Diego Urdiales, que también tiene mucho arte.
Una leyenda del toreo como es el salmantino Santiago Martín "El Viti" también ha visto en el de Arnedo un referente: "Si yo estuviera en activo, bebería en las fuentes de Diego Urdiales".
Y en una entrevista dijo una máxima figura actual como es Alejandro Talavante: actualmente el que mejor torea es Diego Urdiales.

                   


                 (Fotos: Las Ventas y Olmedo)





domingo, 30 de junio de 2019

Puerta grande de Diego Ventura y Diego Urdiales en Segovia.



Ya he comentado en varias ocasiones lo larga e intensa que ha sido esta feria de San Isidro. A pesar del atracón de toros, las ganas de ir a una plaza y sentarse en un tendido nunca faltan. Tras una excursión fallida a la feria de Zamora para ver a Morante, Julián y a José María Manzanares con toros de Daniel Ruiz, acabé pasando el fin de semana en la vertiente segoviana de la sierra de Guadarrama. Escribo estas líneas desde el Real Sitio de San Ildefonso. Así que tras mucho pensar ya que la corrida mixta es un formato de festejo que detesto profundamente, me pudieron las ganas de ir a ver a uno de mis toreros predilectos: Diego Urdiales. Por otra parte, nunca había visto toros en esta coqueta plaza y decidí acudir. Ambas capitales castellanas celebran las fiestas de San Pedro y San Pablo así que aprovecho para felicitar a aquellos lectores que se llamen así. Una vez explicado el cartel de Zamora, os cuento que en Segovia se anunció junto al ya mencionado Urdiales (grana y oro) al rejoneador Diego Ventura y al también matador Alberto López Simón (marino y oro). La ganadería de Sánchez y Sánchez llevó dos toros para el caballero hispano luso y cuatro reses de Román Sorando para lidia a pie. Terciados, sin fuerzas y parados. Dieron escaso juego tanto los de a pie como los de a caballo. Falló la materia prima. Y de la entrada hay que decir que fue pobre.
Diego Ventura vio como su primer toro manseó durante la faena. No quería saber nada del caballo y su jinete. Con tesón y esfuerzo, fue Diego encelando al animal hasta sacar varias embestidas jaleadas por el público. Tras un rejón fulminante, cortó las dos orejas.
En el cuarto se atascó con los aceros y saludó una ovación. Llevó al toro cosido a la grupa del caballo provocando la embestida dando una vuelta al anillo para parar al animal que caló en los aficionados. Se adornó en varios pares de banderillas y antes de cerrar su actuación con unos violines repitió aquello que tanto éxito le está dando: quitar las riendas al caballo y clavar a dos manos. Salió a hombros.



Por su parte, Urdiales se las vio en su primero con un animal que protestaba y siempre iba con la cara alta. Recibió al cornúpeta con un gran saludo a la verónica. Las zapatillas asentadas y el mentón hundido. La media fue muy buena. Ya en la muleta, el toro se complicó y no lo puso fácil al riojano. Cortó una oreja en una faena de intermitencias en las que brillaron varios instantes de su buen concepto. Cortó una oreja con una ridícula petición. "El Víctor" se lució con los palos en este toro. En el quinto, sacó muletazos a base de insistir en varias tandas con la mano izquierda. Es muy buen torero. Tiene una torería y una clase extraordinarias. Cortó otra oreja y acompañó a Ventura en la salida a hombros.



El madrileño López Simón venía a Segovia tras haber pasado discretamente por San Isidro. Cortó una oreja en el que el momento más destacado fue un gran toreo a la verónica. Meció con mucha suavidad y temple los vuelos llevando al toro en la bamba del capote. Y remató con una gran media belmontina. Me gustó mucho. Alargó la faena de muleta con sus acostumbrados circulares. Sin apenas toro, lo intentó el de Barajas y tras matarlo bien el presidente volvió a dar otro trofeo con una escasa petición. Creo que llegó a darle un aviso porque mostró el pañuelo blanco antes de que rodase el toro pero el clarinero no lo debió ver. Saludó una ovación en el último que fue un toro que apenas dio posibilidades y se marchó a pie de la plaza.


Y finalizo esta crónica comentando que se me hizo pesada la corrida. Dos horas y media largas de festejo. Hay que ir más ligero en las vueltas al ruedo. No se puede parar cada dos metros para devolver sombreros y chaquetas a los espectadores y como se rastrilla cada vez que actúa el rejoneador y los areneros no daban abasto, se metió un coche para agilizar el acondicionado del ruedo. Otro detalle que retrasa una tarde de toros es la cantidad de tiempo que se pierde cada vez que se devuelve una res. El quinto estaba inválido y el presidente asomó el moquero verde. Los bueyes no son efectivos y los responsables de los mismos hacen lo que pueden. Cada vez que esto ocurre en cualquier plaza de toros, me acuerdo de la eficacia de Florito en los corrales venteños.

(Fotos: el autor)

martes, 18 de junio de 2019

Berrendo en patxaran, la demencial Beneficencia y la gloria de Paco Ureña.

Parece que fue ayer cuando le montamos la mundial a De Villa Parro por regalar al señor Miguel Ángel Perera su sexta puerta grande y de eso fue hace un mes. Olvidada estaba hasta que la recordé en este resumen. Estas líneas las escribí el pasado jueves 13.
El lunes 10 torearon un encierro de El Ventorrillo los matadores Eugenio de Mora  (azul pavo y oro), Sebastián Ritter (azul y oro) y Francisco José Espada (blanco y plata). Entre el calor y lo tranquilos que estábamos en la grada, empecé la tertulia con mis amigos y cuando me quise dar cuenta eran las nueve de la tarde y acababan de arrastrar al quinto. Tenía un compromiso familiar y me fui. Me contaron que ese último toro lo mató Eugenio porque Ritter cayó herido y acabó en la enfermería. Lo toreó muy bien y lo crujió de una gran estocada. Con ésta, ya son dieciséis las que ha cortado el veterano toledano en la plaza de Madrid. Y deseo pronta recuperación al joven colombiano. 

                        

                        

Llegó el día grande, no por nada en especial, sino porque organizamos merendola. Tradición que mantenemos hace alguna que otra feria y menos algún caso puntual, no suele fallar nadie. Y como sabemos que era un día tranquilo en la que nuestra grada no se iba a llenar, sumando el interés que tenía el cartel de ese martes días 11, pues decidimos hacerla ese día. Os puedo comentar que merendamos palmeras de Viena Capellanes, otro llevó mantecados de su pueblo entre otros dulces y de salado siempre hay picos con chorizo, lomo y queso. Servidor aportó unas aceitunas aliñadas que no llegué ni a probar. Me las birlaron y cuando me quise dar cuenta, estaba la caja vacía. Si embutidos por aquí, si pastelitos por allá, el festejo se me pasó volando. Os voy a dar envidia ya que la guinda de la merienda lo puso el gran Joseba, que se abonó este año gracias a un miembro del grupo y como buen navarro nos convidó a un patxarán casero que fabrica su familia. Delicioso. 
Y ya hablando del festejo... Pues creo que recordar que se lidió un toro de bandera que pertenecía a la ganadería de Valdellán. Y me lo perdí. Le tocó en suerte a Cristian Escribano (turquesa y oro) en tercer lugar y en una opinión general de todos con los que hablé al acabar el festejo, no estuvo el toricantano a la altura de tan brava res. Fortísima ovación al animal en el arrastre con petición de vuelta al ruedo en algunos tendidos. Posiblemente uno de los toros de la feria. De nombre Carasucia y 590 kg.
Vi muy firme a Fernando Robleño (grana y azabache) que con los aceros estuvo muy bien y de Iván Vicente (grana y oro) tengo que decir que le vi desubicado y sin ideas. 


                            

                            

Tras la tranquila y agradable tarde que disfrutamos el martes 11, volvimos a nuestra plaza al día siguiente para presenciar la Extraordinaria Corrida de Beneficencia. Yo no sé que tiene que de extraordinaria, pues toda la vida solía estar compuesta por los tres toreros más destacados del mes y este año, el "Monsieur Pgodugtog" imitando otras ferias nos metió un caballo. Rejoneó Diego Ventura.
También hay que decir que los toreros suelen donar sus honorarios y desde Morante en 2007, nadie ha vuelto a jugarse la vida desinteresadamente por alguna causa en tal festejo. Muy preocupante idea la de hacer corridas mixtas. ¿Por qué? Yo pienso que es una manera de hacer algo que atraiga e intentar meter gente pero sin sentido ni justificación. Tras Sevilla y Madrid, se verán muchas a lo largo de esta temporada. Que en una corrida de tal importancia nos cuelen caballitos es lamentable. Otra golfada de los empresarios. No puede ser que en Madrid y en la nombrada corrida más importante se organice tal cartel. Si lo hiciesen otro día y con otro cartel de menos relumbrón... podría pasar. Así que decidí entrar en el segundo toro para ver a "El Juli".
Y la otra cuestión es el público de rejones respecto al de a pie, (radicalmente opuestos) que si los juntamos en un día de no hay billetes con las figuras toreando, pues el resultado es bomba de relojería. En otras plazas lo desconozco, pero en Madrid se ha puesto de moda en los toros gritar ¡Viva España! y si acuden Don Felipe VI o Don Juan Carlos, pues gritar ¡Viva el Rey!; y qué casualidad pero los días de toreros modestos o novilladas de verano y otoño, nunca hay problemas. Es llegar las figuras y sus seguidores abarrotan la plaza intentando disputarse el premio al tío más coñazo. Y está reñido, los jurados lo tendrán difícil al final de la feria. Todos buscan su momento de gloria berreando por la Patria. Puedes dar la lata toda la tarde gritando loas a España pero si protestas porque el torero lo está haciendo mal o está fuera de sitio, se encaran contigo los tres tendidos de sol gritándote que respetes porque al tío que se está jugando la vida. Luego se irán a Pamplona por San Fermín a comer lentejas, a tirarse vino y a bailar La chica ye yé durante la corrida, pero ahí no pasa nada. Es su fiesta y hay que respetarlo. ¡Con dos narices! Lo de ayer fue demencial, en mi opinión no hay sentimiento patriótico, sino un deseo de ser el más becerro y el más voceras. Por otra parte, tras una época en la que te llaman facha por llevar cualquier cosa que tenga la bandera de España, el toreo se ha convertido en ese reducto en el que se puede exclamar con libertad los viva a España. Y llegó el momento en que una señora gritó ¡Viva la República! y se formó la marimonera. Urdiales delante del animal y el monarca desde el palco. A saber que pensarían. Todo el mundo dice que los toros no son política, pero luego se chilla algo que no gusta y los cabestros del sol montan la bulla. Se cuenta que en la tauromaquia es de los pocos lugares que quedan en los que se puede opinar con libertad, pero claro, siempre que chilles algo que agrade, porque de lo contrario, caerán palos.
Inaguantable tarde en la que El Juli (grana y oro) se puso con el jabonero de Cuvillo que le tocó en suerte, animal suave y flojo al que Julián midió mucho sacando de un pozo donde no había nada. Diego Urdiales (sangre de toro y azabache) dejó muletazos de buen toreo. En el tercero ligó varias tandas a un toro con con genio templando y mandando en la embestida del animal. Ventura cortó un trofeo.

                        

                       


                         

(Fotos: Las Ventas y Casa Real). 


El jueves 13 lidió su última corrida como ganadero en Madrid Fernando Cuadri, cuyos toros anuncia con el nombre de Celestino Cuadri. En torno a 17.000 personas asistieron según la empresa. La corrida fue masacrada en el caballo y poco juego dieron en los dos restantes tercios. Vacía de casta y raza, sosos y parados, no pudieron ofrecer a su propietario un final mejor. De imponente presentación el sexto.
De la terna me quedo con Domingo López Chaves (salmón y oro).  Mostró una buena imagen en el quinto. Un toro que tuvo algo de gas pero el salmantino lo vio tarde. Al final aprovechó las embestidas que el toro le propinó por el pitón izquierdo. Rafaelillo (grana y oro) y Octavio Chacón (caña y oro) pasaron de puntillas por Madrid. Chacón estuvo desdibujado y no se le vio con la ambición de tardes anteriores.
Recibió Jesús Talaván una ovación tras un gran par de banderillas. Así opinaba el ganadero tras finalizar el festejo.








(Fotos: Las Ventas y Alvarado)

El viernes 14 terminó San Isidro. Aunque aún quedan la Cultura y la Prensa, éstas estaban programadas fuera de abono. Petardo de Fuente Ymbro que es la ganadería que más ha venido desde marzo. Y posiblemente vuelva en Otoño. Un descanso a los toros de Gallardo es algo que no vendría mal.
Uno de los días más insulsos de la feria. Quitando a Morenito de Aranda (botella y oro) que algo pudo hacer, Pepe Moral (turquesa y oro) tuvo otra tarde para olvidar y José Garrido (grana y oro) que se lució en unas vistosas chicuelinas, estuvo a punto de ver como el sexto le iba al corral. Otro torero que ha pasado en silencio por Madrid a pesar de tener varias oportunidades.
16,000 espectadores.

                        

                       


Aburrida y pesada se me ha hecho esta última semana. Mis amigos son testigos de ello. Estos siete días sobraban en el programa. Aún quedaban dos jornadas de expectación en los que se agotó el papel.
El sábado 15, Corrida de la Cultura, nuevo término inventado por Simón Casas,  torearon junto a Roca Rey (negro y oro) el francés Sebastián Castella (negro y oro) y el murciano Paco Ureña (salmón y oro). Victoriano del Río trajo desde Guadalix de la Sierra una corrida mal presentada y de flojo comportamiento. Francés y peruano pasaron de puntillas. Uno sin suerte en su lote y el segundo sin la ambición ni ganas de tardes anteriores. Pobre paso por Madrid de Sebastián.
El gran triunfador fue Paco Ureña. Tocó pelo y salió a hombros. Dos faenas intensas con los toros más potables del encierro permitieron al lorquino saborear la gloria por primera vez en su carrera de cruzar en volandas ese arco mudéjar. Paco estuvo sensacional.  En su primer toro recibió un golpe que le dejó melladas varias costillas y tras matar se marchó a ponerse en manos del equipo médico. Tras barruntarse una posible fractura salió a enfrentarse al último.
 Lo bordó con el capote toda la tarde: se picó con Andrés en un tercio de quites muy emotivo y con la muleta inició magistralmente la faena al sexto cuajando al toro por ambos pitones. Las tandas al natural fueron templadas, muy puras y llevando al toro hasta detrás de la cadera. Tras una gran estocada, el toro tardó en caer. La emoción de la faena hizo que el público le pidiese las dos orejas.

                           
                     

                           

                            

(Fotos: Víctor Luengo, Las Ventas y Valdivielso)

El domingo 16 se celebró la Corrida de la Asociación de la Prensa. Cerramos feria con un cartel que iba ganando expectación a medida que pasaban las semanas. Las ganas de ver a Pablo Aguado (sangre de toro y oro) hicieron que muchos acudieran a la plaza para presenciar este festejo dominical. López Simón (marino y oro) y "El Fandi" (obispo y oro) cerraban el cartel. Tras un paso muy interesante por Sevilla, los toros andaluces de Santi Domecq pusieron el broche ganadero a este San Isidro 2019. Destacó sobre todo el sexto, de nombre Zahareño.
Insulso y sin contenido fue el trasteo de Alberto y en cuanto al granadino, bulló a la plaza con sus acostumbrados pares de banderillas. Hay que mencionar que David es un torero que con la capa anda muy bien y el domingo lo demostró en Madrid.
Pablo Aguado recibió una grave cornada en su primero y ahí acabó su ilusionante paso por Las Ventas. Dejó muletazos muy reposados meciendo la embestida del Domecq.
Entre los de plata debo destacar el gran puyazo de Manuel Jesús Bernal al ya mencionado Zahareño.








Este es el veredicto del jurado tras fallar los premios:
Triunfador de la Feria: Paco Ureña.
Mejor faena: Antonio Ferrera, al 1º de Zalduendo.
Mejor novillero: Fernando Plaza.
Mejor rejoneador: Hermoso de Mendoza.
Torero revelación: David de Miranda.
Mejor estocada: Román.
Mejor picador: Juan Francisco Peña.
Mejor brega: Iván García.
Mejor banderillero: Fernando Sánchez.
Mejor toro: "Despreciado" de Juan Pedro Domecq.
Mejor ganadería: Adolfo Martín.
Pues aquí acaba esta larguísima feria. En Madrid sigue habiendo toros y os lo contaré, los próximos carteles ya están cerrados. Se acabaron los borrachos y los agotadores ¡Viva España! Los dos últimos domingos de junio a las siete de la tarde están acartelados los siguientes matadores:
Día 23. Toros de Dolores Aguirre para Alberto Lamelas, Cristian Escribano y Gómez del Pilar.
Día 30. Toros de Partido de Resina para Marc Serrano, Sánchez Vara y la confirmación de Miguel de Pablo.

Esperando que os haya gustado y que hayáis disfrutado de estas líneas, mando un saludo a mi lectores.







lunes, 17 de junio de 2019

Mis estocadas de San Isidro.

La suerte suprema es el momento culmen de un festejo. Sin muerte del toro en la arena, esto no tendría ningún sentido. Os dejo algunas de las mejores estocadas de esta recién finalizada feria de San Isidro.

 Luis David. Toro de Montalvo. Sábado 18 de mayo.

              


Ginés Marín. Toro de Montalvo. Sábado 18 de mayo.

             
  

Roca Rey. Toro de Parladé. Miércoles 22 de mayo.





Paco Ureña. Toro de Juan Pedro Domecq. Viernes 24 de mayo.

                     


Román. Toro de Adolfo Martín. Jueves 30 de mayo.

                      


Antonio Ferrera. Toro de Zalduendo. Sábado 1 de junio.




Diego Urdiales. Toro de Alcurrucén. Viernes 7 de junio.




Román. Toro de Baltasar Ibán. Domingo 9 de junio.




Eugenio de Mora. Toro de El Ventorrillo. Lunes 10 de junio.




Paco Ureña. Toro de Victoriano del Río. Sábado 15 de junio.




(Fotos: Las Ventas, Alvarado, Ana Escribano y Javier Arroyo)