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lunes, 2 de mayo de 2022

Larga vida a un toro bravo.

Una nueva entrega de mis recuerdos en la plaza madrileña. En esta ocasión retrocederemos en el tiempo hasta llegar al año 2006. Uno de los pasajes cenitales de esa temporada tuvo lugar en el mes de mayo. Al hilo de la Corrida Goyesca que tendrá lugar hoy en la capital, esta vez en "Sucedió en Madrid", el protagonista de estas líneas no va a ser un torero sino un toro. Si hubiese que hacer que una lista con los más bravos de los últimos años, éste estaría sin duda en los puestos más altos. Y si hablo de toros bravos y corridas goyescas, los más aficionados sabrán que me refiero a Mulillero, número 11, de 525 kg y nacido en noviembre de 2001. Un extraordinario animal de Adolfo Martín. Su matador fue el madrileño Luis Miguel Encabo.

                       

Salió en segundo lugar y sus primeras reacciones en el ruedo aclaraban que iba a vender muy cara su vida. Que iba a combatir hasta el último aliento. Exigiendo y siempre muy humillado en el capote, tuvo Encabo que sacarlo hacia los medios. No dejó que le torease a la verónica.
Una vez parado el toro, sacó el Usía el pañuelo y ordenó que saliesen los picadores. El afortunado fue el luso Rafael da Silva. Buen lidiador y sabiendo del espectáculo que protagonizan estos toros en el peto, lo lució el matador poniéndolo de largo. El animal era un torrente de bravura y en el caballo lo demostró. Tres emocionantes puyazos pusieron a Las Ventas en pie. Y como guinda, puso el matador al toro en suerte para un cuarto puyazo pero ordenó al picador dar la vuelta a la vara para que no fuese picado por cuarta vez. El toro lo habría aguantado con creces. Casi desde los medios y a la voz del portugués, fue Mulillero como una exhalación. Ovación clamorosa a Rafael cuando el presidente cambió de nuevo el tercio. Maravilloso.
Finalizado el primer tercio, se adornó el torero en unas chicuelinas finales antes de coger las banderillas. Consumado rehiletero, desplegó Luis Miguel sus facultades en tres diferentes suertes del arte de banderillear: de dentro a afuera, de poder a poder y por los adentros. Brilló con solvencia en los tres pares.
 Se volvió a cambiar el tercio y en la muleta el toro iba a más, embistiendo con prontitud, galope y humillación. No había que perder el tiempo. Había que apostar y ponerse de verdad. O lo cuajas o te hunde. Para consagrarse. El de Adolfo era un tejón. Fiero y encastado. En el último tercio se vio una de las principales cualidades de este encaste respecto a otros: lo rápido que aprenden. Encabo desbordado. No podía con él. Se fue a por la espada y tras perfilarse la dejó trasera y baja. Mala estocada. Rodó el toro y en el arrastre las mulas se lo llevaron con todos los honores. Pitos al torero.

Que Dios me libre de un toro bravo, que del manso me libro yo. Es éste un dicho que desde antiguo se comenta cuando hay un toro de semejante magnitud y el torero hace lo que puede. ¿Estuvo mal Encabo? No, quizá el planteamiento de la faena no fue el idóneo pero queda claro que el burel estuvo por encima de su matador. Ahora que están tan de moda los indultos, en cuanto un toro embiste con nobleza y suavidad a una muleta la gente pide su perdón. ¿De verdad son conscientes de lo que conlleva un indulto? No podemos premiar la dulzura y la docilidad. Un toro no puede ser fácil y que sirva como dicen los periodistas en prensa y televisión. No señores, parafraseando al Marqués de Albaserrada un toro no sirve, no es un camarero. Un toro planta batalla y hay que saber LIDIARLO. Si recordamos toros fieros y exigentes, muy pocos son los toreros que libraron ese duelo con triunfo. Basta con visitar el patio de mayorales de La Venta de El Batán y comparar las reses premiadas con el resultado artístico de sus matadores.
¿Era de indulto Mulillero? A mi juicio, sí. Y eso dijo el ganadero en más de una ocasión. No le dieron ni la vuelta al ruedo.
En una tarde de mayo en la que los madrileños recordábamos la lucha de aquellos héroes contra las tropas napoleónicas en 1808, en la calle de Alcalá otra batalla hizo que un toro de lidia pasase a la historia. La emoción y el peligro encarnados en un animal bravo.
Larga vida a Mulillero.





domingo, 29 de marzo de 2020

Solo ante la historia.

Solo ante el peligro, como Gary Cooper en aquel mítico "western" enfrentándose a una banda de forajidos por las calles de Hadleyville, hizo Iván Fandiño un paseíllo que ha entrado en los anales del toreo. Con mis amigos accedí a Las Ventas y nos diseminamos por aquellos tendidos de granito en busca de una localidad para presenciar aquella tarde que marcaría una época. De hecho la marcó, porque recuerdo perfectamente que unas semanas antes se anunció el festejo en un acto que se realizó en la carpa instalada en el ruedo y se llenó pues además de la prensa, asistimos numerosos aficionados. Durante esas semanas hasta el 29, en el mobiliario urbano incluso en las salidas de las seis autovías se anunció un festejo que sería histórico.

                                              Cárdenos y Jaboneros: Iván Fandiño, Domingo de Ramos 2015. La Gesta

Por fin llegó el día. Amaneció el día lluvioso, pero a pesar de ello y nada más salir del Metro para reunirme con mis amigos se palpaba que la expectación era absolutamente brutal. De hecho, si no recuerdo mal, las taquillas agotaron el papel unas jornadas antes. Según muchas personas no se recordaba que un festejo fuera de los abonos importantes como San Isidro y Otoño crease tanto ambiente. Pero la cosa no quedó ahí: uno de los alicientes que hizo que esta corrida diese que hablar antes, durante y después de la misma fue el ganado. Fueron seis alicientes, seis ganaderías que eligió el diestro de Orduña para medirse ante la dura afición madrileña. No fueron seis hierros cualesquiera, fueron ni más ni menos seis ganaderías predilectas de la afición más torista: Palha (sangre de la línea 'Pinto Barreiros', D. Isaías y Tulio Vázquez y Oliveira Irmaos y otra línea por D. Baltasar Ibán Valdés), Partido de Resina (encaste Pablo Romero), Victorino Martín (Albaserrada), Cebada Gago (Núñez), José Escolar y Adolfo Martín (ambas encaste Albaserrada).

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Primillo de Cebada Gago. Melocotón de capa, herrado con el nº 7 y 470 kg.

A las seis en punto de la tarde se abrió el portón y el vizcaíno rompió plaza vestido de gris plomo y oro. En cuanto saludó al presidente la ovación fue atronadora. Madrid agradeció el gesto de Iván sacándole a saludar. A partir de ahí fueron sucediéndose los toros y si la cosa no empezó bien, a mitad de la corrida la tarde decayó y no remontó. Fandiño no superó el bache. Yo recuerdo ver un Fandiño derrotado, que a pesar de las ganas que mostraba en el paseíllo y ver que en los primeros toros surgían dificultades a las que había que sobreponerse; quedaba un hilo de esperanza en que la tarde acabase bien, confiando en las capacidad de este torero para enfrentarse y solventar la situación ante esta complicada empresa, el juego de los toros aguó la ilusión del torero y de los aficionados. Recuerdo unas buenas verónicas, un quite por navarras, varias tandas de naturales... y también que aquel día la espada no funcionó. El sainete que dio con el acero fue antológico. Si la situación no estaba para tirar cohetes, un buen uso del estoque habría suavizado el resultado.

                             

Iván se estrelló esa tarde. En los dos últimos toros le vi desdibujado y sin ideas. Esa apuesta pesó mucho, pero cuando no hay materia prima, nada se puede hacer. El juego general de los seis toros fue decepcionante. Acabó el festejo yéndose Iván por donde vino; entre una fuerte división de opiniones y alguna que otra almohadilla que lanzó desde los tendidos aquel que no valoró la enorme gesta de este matador. Gran parte del público despidió duramente a un torero que sin trampa ni cartón hizo realidad los deseos de miles de aficionados: matar seis toros de ganaderías con un importante historial ante la cátedra venteña. Y esas protestas las recriminaron aquellos aficionados que agradecieron el gesto de Iván. 



Ese 29 de marzo fue una máxima apuesta que no tenía precedentes. Fue un arriesgado reto en el que Iván Fandiño y su apoderado Néstor García lucharon contra aquel sistema que reina en el mundo de los toros. Y lo hicieron solos. No les importaba. Ir con la verdad por delante era más satisfactorio que tener que ser moneda de cambio entre empresarios y mercaderes del toreo. Habría quien se alegrase del fracaso de este dúo pero el triunfo de esa corrida empezó dos semanas antes. Con el anuncio de la corrida y la plaza abarrotada hasta la bandera vendiéndose todas las entradas en pocas horas. Así recordaré eternamente como en la primavera de 2015 desde una grada de la plaza de Las Ventas donde por primera vez en la historia, hubo un tío que se jugó la vida libremente y en vez de buscar la comodidad de un triunfo con hierros más asequibles, se las vio con esas ganaderías que dejan sin aliento. Quedó ese día en la memoria de miles de aficionados por aquella gesta legendaria.
Gracias Iván.



El toro de Adolfo. 


Lanzó la moneda y salió cruz.


(Fotos: Las Ventas y Ana Escribano)


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sábado, 5 de octubre de 2019

Urdiales bordó el toreo.

Vuelvo a escribir una vez más para compartir un recuerdo vivido en el coso de la calle de Alcalá. Si en esta sección ya he comentado las páginas de oro que añadieron a la historia de la plaza de Las Ventas los diestros Morante de la Puebla y Luis Francisco Esplá hace una década, hoy rememoro otra tarde que con emoción viví in situ en uno de sus asientos de granito: la que firmó Diego Urdiales con Sevillanito, un toro de Adolfo Martín en la Feria de Otoño de 2014.

Hizo el de Arnedo el paseíllo en junio de ese año y vio como Miguel Ángel Perera cortaba dos orejas a un toro también de Adolfo Martín y salía a hombros por la puerta grande. Ese día toreó Diego a un nivel que sólo está al alcance de unos elegidos. Y muy pocos fueron los que se enteraron. Asentadas las zapatillas y encajada la cintura toreó de maravilla, pero el triunfo de Perera eclipsó el buen hacer del riojano.
Avanzaba la temporada y tras acabar el verano se supo que la empresa cerró un cartel en el que Uceda Leal y el catalán Serafín Marín acompañaban a Diego para torear de nuevo un encierro de la mencionada ganadería.

                        

Y salió en segundo lugar Sevillanito, un toro muy bajo, cornipaso y cárdeno de capa como es habitual en la sangre Albaserrada. Debido a las complicaciones que presenta este encaste, apenas pudo Urdiales torear con el capote. Recuerdo que en el caballo de Óscar Bernal hizo Sevillanito una discreta pelea y un buen par de banderillas de "El Víctor" fue aplaudido por el público. Ya en la muleta, inició Diego por bajo su trasteo con el fin de someter y enseñar al toro a embestir. Y poco a poco lo fue logrando. Se fue saliendo con él y pasada la segunda raya comenzó a torearle con la mano derecha. Fueron varias tandas muy de verdad, con la muleta planchada y siempre dando el pecho.


Rematada la tanda de derechazos, cogió la mano zurda y cuando lo vio claro se colocó y comenzó el recital.
Empezó el buen toreo, el de cante grande. Si los naturales que dio en junio fueron sensacionales, éstos fueron aún más rotundos. Mejores que un Rioja gran reserva o un jamón cinco jotas. Torear bien con la mano izquierda es difícil pero él sabe hacerlo. Y además con ese concepto que los aficionados madrileños sabemos valorar. La suerte cargada, el mentón hundido y llevando al animal con los vuelos de la muleta. Sevillanito humillaba y Diego toreaba. Madrid se emocionaba.

                      

Y tras los naturales, quedaba rubricar la faena. Había que hacer un epílogo digno de ella. Pasó al toro para probarlo y entre las rayas de picar cuadró Diego a Sevillanito y se perfiló para realizar la suprema suerte. Diego montó los avíos mientras Las Ventas empujaba con el aliento. Citó al animal echando la muleta al hocico del "Adolfo" y al humillar el burel, hundió el acero en lo alto de su lomo. La estocada fue magnífica, sin alharacas ni ademanes, posiblemente de las mejores que recuerdo. La perfección del volapié. Una lección de cómo matar un toro. La faena no fue muy larga ya que el toro no permitió extenderse, estaba justo de fuerzas pero enclasado y noble propició un puñado de embestidas muy bien aprovechadas por Diego. Y con la oreja de Sevillanito, dio el riojano la triunfal vuelta al ruedo.

                     

Es Diego un torero de mucha clase y gran personalidad del que varios Maestros de diferentes épocas han hablado de su manera de interpretar el toreo. Estas son algunas de esas declaraciones:
En 2008 Madrid descubrió a este riojano delante de un torazo de Carmen Segovia. Manuel Molés desde el puesto de Canal Plus escuchaba a Emilio Muñoz que decía estas palabras:
- me gusta, hay mucha verdad en su toreo, sólo tres o cuatro torean con esa verdad.
Y entre ellos estaba el gran Antoñete, que hablaba poco pero cuando lo hacía no dejaba indiferente a nadie. Y en una de esas sentenció interrumpiendo: este torero es muy puro.
Curro Romero dijo de él en otra ocasión: hay un torero en La Puebla que se llama Morante y que tiene lo que Dios da. Y otro que me gusta muchísimo es Diego Urdiales, que también tiene mucho arte.
Una leyenda del toreo como es el salmantino Santiago Martín "El Viti" también ha visto en el de Arnedo un referente: "Si yo estuviera en activo, bebería en las fuentes de Diego Urdiales".
Y en una entrevista dijo una máxima figura actual como es Alejandro Talavante: actualmente el que mejor torea es Diego Urdiales.

                   


                 (Fotos: Las Ventas y Olmedo)





domingo, 2 de junio de 2019

La torería de Ferrera en una gran semana gris.

El lunes 27 comenzó la semana gris del serial. Como aperitivo al homenaje por el centenario de la toma de antigüedad del encaste Albaserrada en Madrid, se programó una novillada con reses de La Quinta para Ángel Jiménez (grana y oro), El Galo (blanco y plata) y Francisco de Manuel (sangre de toro y oro). De los novillos hay que decir que estuvieron bien presentados y de juego variado. Interesantes y con complicaciones. Hubo 16.900 espectadores en los tendidos.
 Ángel mostró detallitos de ese buen toreo que lleva dentro pero nada pudo hacer ante el lote que le tocó en suerte. El Galo se mostró vulgar ante dos toros y lo mejor del festejo fue el toreo templado y cadencioso de Francisco con el capote. 
Entre las cuadrillas destacaron Iván García y Fernando Sánchez con las banderillas. Una tarde más y ya van varias, los picadores estuvieron de pena. 

                         

(Foto: Ana Escribano)


El martes 28 se celebró la primera corrida homenaje al encaste Albaserrada. Una corrida con los toros abulenses de D. José Escolar para Fernando Robleño (verde y oro), Gómez del Pilar (blanco y plata) y Ángel Sánchez (malva y oro). Tres cuartos de entrada en tarde de absoluto vendaval que imposibilitó ver el juego de los toros. En otras condiciones, habría sido merecida una ovación al mayoral.
Robleño estuvo en maestro. Dos décadas lleva el madrileño viéndoselas ante los toros más duros de la cabaña brava. Respetado en Madrid, sabe de sobra lo que es enfrentarse a estos toros grises. Tres puertas grandes en Las Ventas luce su palmarés. Este martes ante el cuarto, a base de luchar y luchar consiguió robarle varios muletazos muy templados. Dio una merecidísima vuelta al ruedo. Su primero fue muy complicado. 

                           

Otro torero al que tienen que seguir sobre todo en estos carteles con las ganaderías más complicadas es el madrileño Gómez del Pilar. Se fue a la puerta de toriles a recibir a sus dos toros de rodillas, bregó, lidió, estuvo atento y sobre todo con mucha raza. La única pega es que hizo sus faenas más allá de las rayas de picar, cuando debería haberlo hecho al abrigo de las tablas debido al huracán que sopló toda la tarde. Ángel Sánchez quiso pero no pudo. El poco rodaje y el fuerte viento complicaron mucho las cosas a este joven torero que pasó de puntillas por Madrid a pesar que le tocaron los dos toros más nobles destacando el primero de su lote.

                             

                            Miradas que aterran... (Foto: José Luis Martínez)

De las cuadrillas hay que mencionar que Iván García estuvo sensacional con el capote lidiando al tercero y con los palitroques se lucieron Fernando Sánchez y Raúl Ruiz. En el quinto brillaron con las banderillas Iván Aguilera y Pedro Cebadera. En el sexto, Fernando sánchez e Iván García que repetían paseíllo tras torear el día anterior con De Manuel volvieron a estar sembrados. Saludaron una ovación al cerrar el segundo tercio. 

                        

(Fotos: Ana Escribano)


Llegó el miércoles 29 la ganadería mas emblemática de este encaste y que merecidamente forma parte de la historia y leyenda del coso capitalino: Victorino Martín. Dos andaluces y un extremeño fueron los toreros que hicieron el paseíllo: Octavio Chacón (budeos y oro con remates negros), Daniel Luque (tabaco y oro) y Emilio de Justo (negro y oro). De juego variado e interesante. Encastado el 1º, el 3º malo, muy bueno el 4º, de nombre Bolsiquero y el sexto fue también un gran toro pero justísimo de fuerzas.
22.000 Espectadores.

Lo mejor de la tarde llegó en el sexto. Director de nombre, tenía las fuerzas muy medidas pero poseía clase y gran embestida. Con el capote recetó un saludo muy templado. Emilio lo entendió y le dio varios muletazos con mucho gusto y esa elegancia que él tiene. Los naturales fueron muy suaves y la plaza jaleó varios pases de pecho que fueron infinitos. Aunque la estocada cayó desprendida, se pidió con fuerza la oreja y el extremeño paseó el único trofeo de la tarde.

                           


Chacón bregó con una alimaña en primer lugar y lo mató de un bajonazo. Su lote fue de bandera pero esta vez no vimos en plenitud al diestro gaditano. Luque pasó sin brillo por Madrid.
 En las cuadrillas saludó una gran ovación el subalterno Morenito de Arles en el cierre del festejo tras un soberbio par de banderillas.

                            

      (Foto: Las Ventas)


Se cerró el jueves 30 el homenaje a este gran encaste con la tercera ganadería más representativa del mismo: Adolfo Martín. Este cartel fue uno de los que salió del polémico bombo. Novato en estas lides, Roca Rey (tabaco y oro) lidiaría por primera vez esta sangre y en la plaza de Las Ventas con dos toreros que al contrario que Andrés, saben cómo torear este tipo de corridas. Manuel Escribano (Sangre y oro) y Román (burdeos y oro). Con Andrés en el cartel, la taquilla agotó el papel. Pues de los toros hay que decir que los lidiados en cuarto y sexto lugar fueron de alta nota: Español y Madroñito.
Lo mejor del festejo se vivió en los tres últimos toros. Manuel Escribano se las vio con el ya mencionado Español, un toro que humillaba y era muy encastado. Le ligó varias series de muletazos y en una, tras quedarse descubierto el toro no falló. La asestó un cornadón de 25 centímetros. En ese momento los tendidos de sol comenzaron una trifulca que duró casi hasta que las mulas arrastraban al gran Español camino del desolladero. Esto declaraba a la prensa el doctor D. Máximo García Padrós tras la intervención quirúrgica. 
Román estuvo hecho un tío en el quinto. Toreó muy templado y buscaba siempre la colocación. Le pegó al Adolfo varios naturales muy ligados y rematados con el de pecho. Un torero que nunca se deja nada en el tintero y se exprime hasta el último aliento. Mató de un espadazo y cortó un trofeo. En uno de sus toros brindó a D. Juan Carlos con estas palabras: Va por usted, por España... ¡Y que disfrute de su jubilación!
Poco pudo hacer Roca Rey en su primero y en el sexto, ligó varias tandas que a mi juicio faltó un poquito de ajuste. Aún así lo templó mandando y dirigiendo la embestida del burel. Los pases de pecho fueron colosales. Figurón del toreo. Pinchó con la espada y perdió la oreja. Aún le queda una última tarde a finales de feria.

                      


                     

                   Los ganaderos de izda a dcha: José Escolar, Victorino y Adolfo Martín.


El viernes 31 se lidió un encierro de Alcurrucén para David Mora (grana y oro), Paco Ureña (rosa y oro) y Álvaro Lorenzo (azul y oro). Los hermanos Lozano trajeron una corrida sosa y con movilidad pero sin casta y raza. Tarde completamente anodina.
22.000 espectadores.


                         

Ureña hizo una faena al quinto con varios naturales muy puros y firmó instantes muy toreros. Este toro era manso y huidizo. Hizo mal Paco en perder pasos y dejar sitio, pues esto hacía que el animal se alejase de la franela tras cada lance. Cortó una oreja que en mi opinión no debió concederse por cómo usó el estoque. Falló a la primera con el acero y en la segunda entrada, la espada cayó baja.
David Mora tuvo una tarde insulsa quitando el inicio de muleta a su primero con unos detalles muy toreros. Le noté sin sitio y un poco perdido.
Lorenzo fue silenciado en ambas reses. Es otro de los jóvenes que debe arrear pues los últimos que han llegado al escalafón pisan fuerte y están dando mucho que hablar. Tras los cuatro toros que ha matado en Las Ventas, aún le quedan otros dos toros más. Hay que espabilar.
Ángel Otero fue ovacionado tras un gran par de banderillas.

                        

                        

                        (Fotos: las Ventas)

Llegó el sábado 1 de junio, esto quería decir que lidiaba en Madrid tras muchos años sin hacerlo y alguna que otra polémica por el paupérrimo juego de sus toros en otras plazas la ganadería de Zalduendo.
Pues la corrida de presentación vino perfecta y de juego hay que decir que salvo el primero que fue extraordinario con gran clase y recorrido en la muleta, los cinco restantes blandearon y acusaron falta raza. Antonio Ferrera (verde botella y oro), Curro Díaz (marino y oro) y Luis David (berenjena y oro). 17. 000 espectadores.
Con la mente puesta en la final de la copa de Europa, nos acercamos antes del festejo a ver el ambiente a la plaza de Felipe II, lugar donde estaba congregada la afición "red". Si ésta es de las mejores de Europa, por algo será. El fútbol en las islas británicas es más que un deporte y en esta céntrica plaza madrileña, los aficionados ingleses lo demostraron una vez más antes de una final europea.
Llegada la hora, la hinchada abandonó Goya en dirección al Metropolitano, estadio feo y con aspecto de nave espacial mientras mis amigos y yo nos encaminamos hacia la catedral del toreo, edificio múdejar al que le quedan unos pocos años para cumplir su primer siglo de vida.
Curro dejó  muestra de ese toreo bueno que atesora y Luis David poco hizo en el único toro que le vi. El gran protagonista fue el extremeño Antonio Ferrera. ¿Cómo se puede describir el toreo que hizo? Sería muy difícil. En su primer toro alanceó al animal con el capote haciendo el quite de oro durante el tercio de varas. Ya con la muleta, lo citó de largo y lo templó en varias series con ambas manos. ¿Fue una faena al uso? No. Ferrera iba improvisando y con torería y mucho empaque le hizo faena al Zalduendo. Un torero que cada vez marca más su personalidad. Técnicamente no fue un trasteo perfecto, pero esa inspiración fue maravillosa. Cogió el acero y se dispuso a citarlo a diez metros, ¡increíble! aguantó y le recetó una estocada bien colocada. Paseó la primera oreja del festejo. En el cuarto, hizo una faena en los terrenos de la puerta grande. Un toro soso al que Antonio a base de sobarlo con mucha paciencia lo metió en el canasto y le dibujó otros tantos muletazos de bella factura. Esta vez la estocada no fue tan buena pero tras la primera oreja, se pidió con insistencia la segunda para Antonio. El presidente la concedió, y con tres trofeos, por segunda vez en su carrera salió a hombros de Las Ventas tras conseguirlo en el año 2002.
Antonio triunfó en Madrid y el Liverpool Football Club se coronó rey del continente por sexta vez en su historia tras vencer por dos goles al Tottenham Hotspur de Londres. 


                      


                      


                     

                      
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                        Resultado de imagen de liverpool campeon champions 2019


lunes, 15 de abril de 2019

Domingo de Ramos.

Este Domingo de Ramos se celebró la primera corrida de toros. Los diestros que se enfrentaron a las reses extremeñas de Victorino Martín fueron el veterano Fernando Robleño (rosa y oro) que cortó una oreja en septiembre a uno de los grandes toros del año pasado en Madrid, de nombre Navarro; Octavio Chacón (rosa y oro) que ha sido uno de los toreros importantes en 2018 y Pepe Moral (sangre y oro) que cortó una oreja a otro de los toros importantes de la temporada en esta misma plaza, llamado Chaparrito y de la ganadería de Adolfo Martín. Por taquilla pasaron 15.364 espectadores.
                                         
                                                Victorino Martín

Pues la crónica de este festejo se podría resumir en que el encierro que envió Victorino desde Las Tiesas de Santa María decepcionó a la mayoría de los que la presenciamos. Quitando el exigente y difícil primero y el noble cuarto, a los restantes animales les faltó mucha casta y fiereza. La presentación de los seis grises fue desigual.
Curtido en mil batallas Fernando bregó con el primero, que vendió cara su vida y el madrileño lo mató de un estocada. Con el cuarto fue muy diferente. Si luchó con su primero, al segundo de su lote lo toreó despacio, acompasado, con la pierna alante y con mucho gusto. Esa embestida lenta y humillada tan característica del encaste Albaserrada propició al madrileño varios muletazos suaves y cadenciosos.
Octavio por su parte volvió a demostrar su gran capacidad lidiadora. Uno de los momentos más brillantes de su actuación fue verle recorrer 30 metros dirigiendo la embestida del burel. Andando hacia atrás y siempre llevando al toro en los vuelos de su capote anduvo con él desde el burladero hasta el centro del anillo. La ovación fue rotunda.
El sevillano Pepe Moral que este año cumple una década en los ruedos, lleva unas temporadas matando corridas duras y se está haciendo un hueco importante en este tipo de festejos. Defraudó ya que le vimos muy desubicado y sin ideas. Torero de buen corte y con tardes importantes en las grandes plazas pasó sin brillo por la capital. Esta vez no pudo ser. Le quedan dos tardes en mayo, tengo fe en él.
Entre las cuadrillas destacaron el banderillero Jesús Romero en el primero y el picador Santiago López en que cerró el festejo.



                      

(Foto: Andrew Moore)


sábado, 13 de abril de 2019

Un vistazo a Twitter.

Con la llegada de Twitter, los aficionados a los toros hemos ocupado un rincón en esta red social y lo hemos bautizado con un nombre: "el twittendido".
Os adjunto una lista de cuentas que sigo ya que todas tienen algo que es de mi interés: unas hablan del toro, otras hablan de la historia del toreo, las hay que cuentan anécdotas, hay muchas cuentas con fotografías maravillosas ya sean en el campo o en la plaza, los ganaderos nos acercan con sus comentarios del día a día en la dehesa, otras con humor e ironía ponen la nota divertida y también hay otras que publican fragmentos de vídeos y reportajes. Hay cuentas españolas, mejicanas, colombianas... Y por supuesto también hay toreros, picadores, ganaderos, periodistas etc. Aunque cada una tiene su visión sobre la tauromaquia, siempre es divertido opinar y debatir.  
¡Nos vemos en el "twittendido"!

Aficionados.




Periodistas y fotógrafos.


viernes, 29 de marzo de 2019

In memoriam.

Hoy se cumple la efeméride de un festejo que ha entrado en los anales de la historia. Hace cuatro años de la tarde en la que un vasco con raíces gallegas y que antes de ser matador de toros despuntó como pelotari, vagó por nuestra Piel de Toro con el sueño de ser torero y tras pasar por Valencia, Sanlúcar de Barrameda y asentándose posteriormente en tierras alcarreñas forjó su carrera empezando por las duras capeas pueblerinas. Aquel ventoso y lluvioso día abarrotó Madrid en un cartel sin precedentes y él solo dio lidia y muerte a seis reses de ganaderías legendarias: Palha, Partido de Resina, Victorino Martín, Cebada Gago, José Escolar y Adolfo Martín.

Un torero que a base de raza y casta entró en el corazón de la afición. Su filosofía de vida se basó en la independencia y en la libertad sin tener que depender ni de taurinos ni de grandes casas empresariales. De la mano de Néstor García luchó contra viento y marea y juntos lo consiguieron. En esa tarde de 2015 dieron un jaque al sistema y aunque no salió como todos deseábamos y artísticamente fue para olvidar, el gesto y la épica ahí quedaron. Aquel sistema contra el que Iván luchó y parte del público que aquel día llenó los tendidos le dieron caña injustamente.

Guardiolas, Cuadris, Victorinos, Adolfos, Parladés... diferentes hierros y encastes jalonan su trayectoria. Junto a David Mora toreó varios mano a mano en los que hubo batalla y rivalidad.  La gloria llegó el día de la Virgen de Fátima de 2014 y vestido de canela y oro se tiró sin muleta. Matar o morir, debió pensar Iván. Aquel trece de mayo cortó dos orejas y a hombros fue llevado por la Puerta de Madrid.
Bilbao, Valencia, Sevilla, Guadalajara, Bayona, Mont de Marsan y un sinfín de plazas fueron testigos de la verdad del espada vasco. Hasta que llegó aquel 17 de junio de 2017 y en Aire Sur L´Adour se cruzó en su camino un toro de Baltasar Ibán...
Mañana seré libre. Y así fue. Honradez, entrega y hombría, en el ruedo y en la vida.
Descansa en paz, Iván.

                   
                         


                                              (Foto: Las Ventas)





lunes, 25 de marzo de 2019

Opinión de la Feria de San Isidro 2019.

El pasado viernes fueron presentados los carteles de San Isidro, feria que tendrá lugar entre el 14 de mayo y el 16 de junio. Para poner un poco en situación a mis lectores menos aficionados diré que han tenido polémica ya que desde hace tiempo se lleva pidiendo un serial que fuese íntegramente por sorteo. Con miles de opiniones a favor y en contra se hizo un experimento a sorteo puro y duro en la Feria de Otoño (suele celebrarse en Madrid en torno al primer fin de semana de octubre) y resultó un éxito: se celebraron seis festejos y en tres de ellos hubo puerta grande.
Pues bien, poner de acuerdo a tantas partes es muy difícil y declinándose la opción de sortear día por día, se decidió hacer una selección de varias ganaderías y diferentes toreros. La gran maravilla que nos deparó el sorteo resultó ser lo que cientos de aficionados deseábamos ver cumplido y para más inri los nombres salieron en las dos primeras bolas: ver a Roca Rey con la ganadería a priori menos deseada por las figuras de las que había en el bombo, la de Adolfo Martín. El resto de combinaciones fueron uniones entre hierros y toreros de diferente trayectoria.
He de decir que el sorteo tuvo lugar el 21 de febrero y tras las negativas de Julián López "El Juli", Morante de la Puebla, José María Manzanares y con un retirado Alejandro Talavante, se preveía una feria muy floja. En el otro extremo y es digna de mención, la decisión de Emilio de Justo que fue uno de los que triunfaron en Otoño y que no quiso que el azar decidiese su suerte: les dio un toque a las figuras eligiendo dos ganaderías exigentes y esperadas en Madrid como son Victorino Martín y Baltasar Ibán, estando también un tercer día anunciado con los toros de Jandilla. 
Más hete aquí que tras caer herido Ponce en su tierra días atrás, se decidió buscar un sustituto. La jugada ha sido maestra ya que "El Juli" sustituirá a Enrique y evitando pasar por el sorteo lidiará dos ganaderías predilectas por las máximas figuras: Núñez del Cuvillo y Juan Pedro Domecq. 

Mi resumen de esta feria se podría basar en las siguientes conclusiones:
- No se puede ser tan larga, hay que buscar la calidad antes que la cantidad.
- No puede acabar tan tarde. Si año tras año vemos a la gente caer como moscas en el tórrido sol de junio en el granito de Las Ventas, ésta que acaba a mediados del mes, va a ser de castigo.
- Hay muchos carteles de relleno, demasiada paja para completar días del programa. 
- Quitando a Talavante y a Ponce por motivos ya explicados, deberían venir todas las figuras tres y cuatro tardes. Estamos en una época en las que éstas pasan de puntillas por Madrid y no debe ser así. Hay que dar carteles fuertes y de máximo tronío evitando poner a toreros repetidos hasta la saciedad. 
- Los carteles toristas deben volver a ser reunidos en una misma semana como era costumbre en vez de verlos repartidos a lo largo del serial. 
- El mano a mano de rejones no tiene ningún sentido ni explicación. Con quien tiene que vérselas Hermoso de Mendoza es con Diego Ventura y no con Lea Vicens. 
- Que en Beneficencia abra cartel Diego Ventura es poco menos que mosqueante. En tal cartel de relumbrón en vez de un caballero, debía ir otro torero a la altura de tan magno día. 
- Zalduendo lleva varios años sin dar grandes resultados. Ver anunciada a esta vacada en San Isidro no ha hecho mucha gracia a los aficionados. Echo mucho de menos a hierros legendarios como Cebada Gago, Torrestrella, Dolores Aguirre, Samuel Flores, Prieto de la Cal... También hay ganas de ver a hierros que hace mucho que no lidian en Madrid y siempre apostando por la variedad de encastes: El Torero, Luis Algarra, Monteviejo, Carriquiri, Navalrosal, Valverde, Rocío de la Cámara, Hubert Yonnet etc. El campo bravo portugués está plagado de grandes ganaderías de las cuales algunas de ellas tienen un gran historial en Madrid y deben volver al ruedo capitalino: Palha, Murteira Grave, Pinto Barreiros, Veiga Teixeira, São Torcato, Vale do Sorraia... 

En el aspecto positivo comentaré que me alegra ver el homenaje al encaste Albaserrada representado en las ganaderías de Adolfo y Victorino Martín y José Escolar coincidiendo con el centenario de la primera vez que esta sangre lidió en Madrid. Baltasar Ibán (9 de junio) reúne a tres toreros de gran interés; se aplaude la vuelta de Celestino Cuadri (13 de junio) en un cartel muy redondo y los demás días donde toreen las máximas figuras (Veáse Castella, Roca Rey, Julián.. ) además de nombres nuevos como Ginés Marín, Juan Ortega, Pablo Aguado, Tomás Campos, Román o Ángel Jiménez son muy apetecibles. También celebro ver dos regresos como los de Paco Ureña y Cuadri. Para finalizar añado una breve lista de toreros que deseo ver en mi ciudad: Miguel de Pablo, "El Payo", Sergio Flores, Fermín Rivera, Juan Pablo Sánchez, Salvador Vega, Andrés Palacios, Javier Jiménez, Fernando Rey, Imanol Sánchez, Posada de Maravillas, Alberto Pozo, Alejandro Mora, Pablo Mora, Manuel Diosleguarde...

¡Que Dios reparta suerte!