"La historia del toreo está ligada a la de España, tanto que, sin conocer la primera, resultará imposible comprender la segunda". José Ortega y Gasset.
miércoles, 24 de diciembre de 2025
Feliz Navidad
jueves, 4 de diciembre de 2025
Y ahora... ¿qué?
Se han ido las tres máximas figuras de estas últimas tres largas décadas: Enrique Ponce, Morante de la Puebla y Julián López "El Juli". Pero aún quedan otras que deben saber que su tiempo ya pasó y por orden de antigüedad son Sebastián Castella, José María Manzanares, Miguel Ángel Perera y Alejandro Talavante que tomaron la alternativa en 2000, 2003, 2004 y 2006 respectivamente. A finales de los 90 y en los albores del nuevo milenio se fueron leyendas como Curro Romero, "Espartaco", José Miguel Arroyo "Joselito", Curro Vázquez, "Antoñete", Rafael de Paula, José Tomás o José María Manzanares padre por citar a las más importante. Unos porque el corazón ya no daba para más, otros por sorpresa y sin dar explicaciones, otros porque veían que los nuevos generaban más interés y otros porque veían que era ley natural dejar paso a esa nueva hornada.
A principios de los 2000, a medida que se iban retirando las figuras, éstas dejaban hueco a los que llegaban y los que aún quedaban compartían carteles con esas nuevas que se lo iban ganando. Basta con revisar 6 Toros 6 por ejemplo y ver que desde 2007 nadie les ha tosido. El Juli, Enrique Ponce, Morante, César Rincón (se retiró en 2008) y "El Cid" fueron las otras figuras que junto a estos cuatro matadores eran el reclamo en la taquilla. Pero hace tiempo que esto ha cambiado. Sin apenas competencia, Castella y compañía han campado a sus anchas por todo España con la tranquilidad de ver su trono sin que nadie se lo quite.
Es absolutamente indefendible. Ya basta. Es deplorable ver cómo todos esos que se les llena la boca hablando de los valores del toreo y sobre todo de la chirriante, cursi, gastada, trasnochada, trillada, insustancial, trivial, y manida "sensibilidad" no quieren premiar a los que se han arrimado como perros, han dado la cara y triunfado jugándose el tipo en la plaza, sobre todo, en Las Ventas. ¡Es una vergüenza! Matadores caducos sin nada que aportar siguen aburriendo al personal y savia nueva en casa por el egoísmo de los primeros. Matadores con más años que un bosque rapiñando migajas hasta que el plato quede limpio. Para volver a generar interés hay que buscar toreros que lo creen. Que los hay. Y premiar al que se lo gane. Publicitar sus triunfos como se hacía antaño. Y volver al toro. Eso es crucial. Un toro que dé emoción y peligro. Seguiré defendiendo una Fiesta íntegra, variada y emocionante.
viernes, 17 de octubre de 2025
...Y la apoteosis como colofón a este 2025.
martes, 14 de octubre de 2025
Una jornada de ensueño: tres lecciones magistrales...
Trece toros, cuatro salidas a hombros, faenas de cante grande, tres viejas glorias reverdecieron laureles, dos despedidas y una sorpresa que ha dejado helada a toda la afición. Así se podría resumir fugazmente una jornada absolutamente apasionante. Lo que vivimos el 12 de octubre de 2025 en la plaza de Las Ventas fue indescriptible.
Por la mañana se celebró un festival para sufragar los gastos de una estatua que se levantó en honor de Antoñete que el día antes fue inaugurada en la explanada de la plaza. Hermoso de Mendoza, Curro Vázquez, Carlos Escolar "Frascuelo", César Rincón, Enrique Ponce y Olga Casado fueron los que acompañaron a Morante de la Puebla como alma máter de este festival.
Los festivales siempre fueron la oportunidad de ver a las figuras retiradas, donde éstas actuaban para deleite de la afición y sobre todo para dejarse ver por aquellos, que por edad, no tuvieron la fortuna de verles cuando estaban en plenitud. Desde hace un tiempo los festivales los ocupan las figuras del momento y salvo alguna ínfima excepción, ya no se ven a los grandes maestros de años pasados.
Inauguró esta maratoniana jornada torera el caballero estellés. Quiso pero no pudo. Un novillo soso y de poca fuerza de Niño de la Capea condicionó la faena. Pablo intentó sacar agua de un pozo seco. El momento álgido de la faena fueron las "hermosinas", que él mismo inventó y consiste en que el caballo va haciendo quiebros al toro mientras éste le persigue a la grupa. Por el mal uso del rejón, saludó una ovación.
Los tres siguientes capítulos fueron una enseñanza de torería, de raza, de valor, de conocimientos... Cada uno de los siguientes maestros sacaron a relucir aquello que les hizo destacar en sus épocas de máximo esplendor. Empezaremos con Curro Vázquez, que a sus 74 años nos hizo viajar en el tiempo. Volvimos a los 80. El rubio torero de Linares, como era conocido este jiennense, nos hizo emocionar. Rugió Madrid. Curro huele a torero. Sus andares, sus gestos, su manera de ir y salir de la cara del animal... ¡Qué tomen nota los aspirantes a matador! Con el capote pegó una excelsa verónica que caldeó el ambiente y cerró con la media (abajo en la foto) que puso Madrid en pie. La faena de muleta fue compendio de pureza, empaque y clasicismo. Para el recuerdo quedarán los ayudados a media altura y los pases de trinchera. Entró a matar como si fuera un novillero en un certamen. Fue una soberbia y bellísima demostración de cómo cortar dos orejas en Madrid sin necesidad de infinidad de pases insustanciales: un puñado de muletazos rezumando magisterio más un monumental espadazo, fueron la receta para emocionar a 24.000 personas. No se dejó nada en el tintero. Curro de Madrid paseó, feliz y pletórico, las dos orejas.
El siguiente maestro en explicar la lección fue Frascuelo. Vino en sustitución de Julio Aparicio. A sus 77 años, Frascuelo puede gozar del privilegio de ser el torero más veterano que ha pisado la arena madrileña. Le tocó un novillo áspero y difícil, que en algún que otro apuro le hizo pasar, aún así vino este matador con la gallardía y ardor de un principiante. A base de raza y amor propio, pudo pegar al exigente novillos muletazos con su personal concepto del toreo. Un maestro es alguien ducho en un arte; experto y experimentado. Demostró su sapiencia torera y a pesar de las complicaciones, Carlos bregó con mucha torería las bruscotas embestidas del novillo salmantino y dio una clamorosa vuelta al ruedo.
Yo creo que a sus 60 años César Rincón vino con la misma, o incluso más ilusión que cuando empezó su ascensión a la cumbre del toreo cuando cumplió su primer contrato en San Isidro del 91. Así toreó con el capote. Con sesenta años volvió a demostrar por qué los aficionados más mayores le recuerdan con pasión. ¡Qué belleza es ver galopar un animal bravo! ¡Qué emoción da ver a un torero citar a un animal a cuarenta metros y torearlo con ese ajuste y esa entrega! Sinceramente no sé que es más significativo de contar: ver cómo Rincón fue César del toreo una vez más y rindiera a sus pies su plaza de Las Ventas o ver a toda esa muchachada imberbe de 3º de la E.S.O. en las gradas de sol absolutamente ojiplática intentando asimilar lo que había ocurrido en el ruedo en esa primera mitad del festejo... Unos alucinaban con la excelsa torería de Curro; otros, intrigados en por qué el incombustible maestro Frascuelo recibía ese inmenso cariño por parte de los aficionados más veteranos y, otros con cómo Rincón templaba las embestidas de un animal que venía galopando a 40 metros de distancia. Fue un total deleite. Tres lecciones de maestros que vivieron una época en la que ninguno se parecía a otro. Ni querían. Cada uno tenía sus armas y su personalidad. Y la abundancia de encastes y ganaderías reforzaba que cada torero fuera diferente al resto. Ahora todos usan los mismos quites, hacen los mismos gestos, empiezan y cierran las faenas de la misma manera... Y les da igual. ¡Que tomen nota! Pero todos son admiradores de Morante...
La plaza era un clamor. Ni de lejos los olés más rotundos que habré podido oír a lo largo de estos años se parecen a los que escuché en este festival en los tres primeros toros. Las Ventas retumbó. Se tiró con todo para acabar la obra y César vio su labor premiada con dos orejas.
Y... ¿Qué decir de Enrique Ponce? Consumado maestro, el levantino cortó una oreja a un novillo noble y de buen juego. Preciso en alturas, terrenos y distancias, Enrique exprimió al animal en los terrenos del tendido 6 y desplegó su tauromaquia una vez más en el ruedo de Madrid desde que se despidiera de esta plaza en octubre de 2024. Parecía que estaba en el salón de su casa, o en un tentadero. Suavidad y vuelos de las telas. Una faena exquisita. Un pinchazo previo a la estocada quizá castigó a Ponce sin el segundo trofeo.
Mientras todos los actuantes se enfrentaron a novillos de Garcigrande, Morante, que siempre busca el sello de la distinción, quiso ir más allá y rizó el rizo homenajeando a Antoñete con un novillo de aquella ganadería con la que Antonio hizo historia en aquel San Isidro de 1966: Osborne. La llamada "faena del toro blanco" unió para siempre a Chenel y Atrevido. Y para más inri, quiso que fuera también un toro blanco para recordar aquel momento de hace ya 59 años. Y salió en 6º lugar Presumido, un precioso novillo ensabanado, alunarado, capirote y botinero que dio poco juego. Morante se abrió de capa y Madrid clamó. El novillo duró lo que duró pero fue más que suficiente para ver torear a José Antonio. Fue un trasteo de chispazos de muchísima calidad. Rubricó la faena con una estocada y el sevillano cortó una oreja.
Cerró la mañana Olga Casado. Ni en sus mejores sueños pensó que compartiría paseíllo junto a leyendas de la talla de Frascuelo, Rincón y Curro. No sé si tomó nota o no de lo que presenció. Ella es la alumna y recibir en el mismo aula las lecciones, ya no solo de ellos si no también de Enrique y José Antonio, es un regalo que jamás olvidará. La inexperiencia de alguien que empieza se nota, pero con el rodaje de una temporada en la que ha podido torear un buen puñado de corridas, cumplió la papeleta; toreó con gusto a un buen novillo de Garcigrande y cortó las dos orejas.
Muchos se fueron porque el reloj marcaba la hora de comer, y los que nos quedamos seguíamos extasiados y pensando en cómo Curro, Carlos y César nos habían hecho disfrutar. Había que despedir a estos torerazos, había que agradecer a Morante implicarse en un festival histórico. Olga pudo disfrutar de su primer triunfo en Madrid.
Curro, César y Olga salieron por la puerta grande. Acabó una mañana de ensueño, pero aún quedaba la apoteosis...
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martes, 23 de septiembre de 2025
¿Lo sabes?
A. Cayetano Sanz.
B. José Redondo "El Chiclanero".
C. Francisco Montes "Paquiro".
2. La gregoriana es...
A. La armadura que protege la rodilla derecha de los picadores.
B. El bordado que adorna la casaca de los rejoneadores portugueses.
C. Un lance inventado por el matador Gregorio Sánchez.
3. ¿Quién recibe el prestigioso trofeo "Claude Popelin" en Francia cada año?
A. El torero triunfador de la temporada.
B. El rejoneador triunfador de la temporada.
C. La ganadería triunfadora de la temporada.
4. Fundado en 1915, el grupo de forçados más antiguo de Portugal, es el de...
A. Montemor-o-Novo.
B. Santarém.
C. Alcochete.
5. El estaquillador es como popularmente se conoce...
A. Cada uno de los adornos que cuelgan de las hombreras de la chaquetilla.
B. El mango por el que se agarran las banderillas.
C. El palillo de madera con el que se monta la muleta.
6. En el argot taurino se dice que si un toro barbea, se refiere al toro que...
A. Derriba al picador.
B. Va recorriendo el ruedo pegado a las tablas buscando la huida.
C. A un animal manso que defendiéndose, pega cabezazos buscando herir al torero.
7. La rodrigueña es una suerte que se realiza con...
A. Capote.
B. Muleta.
8. Datos correctos de la alternativa de Diego Ventura.
A. Elvas (Portugal), 10 de agosto de 1996.
B. Espartinas (Sevilla), 20 de abril de 1997.
C. Utiel (Valencia), 13 de septiembre de 1998.
9. ¿A qué ganadería corresponde este hierro y divisa?
1c, 2a, 3a, 4b, 5c, 6b, 7b, 8c, 9b, 10a
martes, 9 de septiembre de 2025
"Sevillita" tenía razón.
Un azulejo en la escuela taurina de Cali (Colombia) reza lo siguiente: "Apreciado alumno, el que te recomienda es el toro". Hace mucho tiempo esta frase perdió su significado. Compadreos, amistades, favores, cambios de cromos... Muchos muchachos con condiciones extraordinarias se han quedado en la cuneta por no tener ese pequeño empujoncito suficiente para poder abrirse camino. Y los ínfimos contratos que habrán podido firmar, seguro que han sido en unas deplorables condiciones. Un empujoncito no es tener a alguien soltando billetes o consiguiendo ponerle en los mejores carteles de las mejores ferias cuando aún no eres nadie. Los chavales necesitan torear, que los empresarios apuesten por ellos, es decir, que tengan las suficientes oportunidades en los pueblos para rodarse y que cuando lleguen los compromisos importantes en las plazas de postín, poder dar la cara. Por descontado añadir, con unas condiciones justas. Que cuando haya que liquidar las cuentas no quede solo para un café, como decía con humor Víctor Barrio en la serie "Lo Bravo" después de torear en un pueblo. El toro era juez. Él determinaba quién estaba hecho para jugarse la vida en la arena y quién no tenía capacidades para triunfar en esta durísima profesión.
sábado, 30 de agosto de 2025
Yiyo en el recuerdo.
José Cubero Sánchez nació en Burdeos, tierra de vino y no de toros. Francés de nacimiento porque sus padres emigraron más allá de los Pirineos y nuestro protagonista vino al mundo el 16 de abril de 1964. Pero pronto volvieron a Madrid, pues José, junto a sus tres hermanos pasaron su niñez en la capital de España. En el humilde barrio de Canillejas, al final de la calle Alcalá se instaló el matrimonio Cubero Sánchez.
José cayó a los pies de la sierra de Guadarrama. Y así opinaba en una entrevista sobre la muerte: “Me preguntáis en qué momento medito sobre la muerte. La muerte la llevamos en la cara todos los toreros. Algunos la expresan de una forma determinada y yo la expreso con la sinceridad. "Me preguntas en qué momento pienso en ella: cuando apago la lamparilla de la mesita de noche; cuando me quedo solo. Pienso que un cuerno me va a arrancar el corazón, pero siempre respondo a la pesadilla con el ¿qué más da? Mejor morir de una cornada que en la M-30”. Manifestaba estas palabras ya que así perdió a un amigo cercano.
miércoles, 13 de agosto de 2025
El toro de lidia.
En primer lugar hay que explicar el trapío. ¿Qué es el trapío? La Real Academia de la Lengua explica el trapío como la buena planta y gallardía del toro de lidia. De una manera rápida y sencilla se puede aclarar que el trapío es la estampa visual a primera vista de un animal bravo. Lo más importante es que sus hechuras sean armónicas y acordes al encaste al que pertenece dicho animal. También es fundamental recordar que trapío y peso no están enfrentados. No importa si un toro pesa 450 ó 580 kilos. Si un toro es armónico en su conjunto, será un toro con trapío.
Empezaremos describiendo las diferentes tonalidades de su capa. Se pueden distinguir tres variedades: pelos simples, mixtos y compuestos. La capa es como se denomina al color de un animal de lidia.
Simples: pelo sin mezclas ni manchas de otro color.
Negro zaino: negro puro. Sin manchas o mezcla con otro color. Mate sin reflejos. No debe presentar pelos blancos ya que zaino indica ausencia.
Mixtos.
Chorreado: toro en cuyo lomo caen unos chorreones de color diferentes al resto del cuerpo. Si los chorreones son oscuros sobre un color más claro, se dirá chorreado en verdugo, y si son claros sobre fondo oscuro, chorreado en morcillo.
En cuanto a los pitones, donde reside el misterio y belleza de este animal, habrá que explicar el grosor, color y desarrollo o colocación de los mismos. Primero hay que explicar que el cuerno consta de tres partes: la primera es el nacimiento que une cuerno y cráneo y se conoce como cepa o mazorca, la parte intermedia es la pala y la punta se llama pitón. Cuna es el espacio entre ambos pitones.
Y respecto a la dirección, se abre un abanico inmenso de denominaciones:



