sábado, 27 de julio de 2019

Las orejas para Rafael González y Tomás Rufo. El gusto lo pusieron Antonio Grande y Dorian Canton.

Sigue habiendo toros en Madrid en estos días veraniegos, pero al ser en horario nocturno el calor no viene del sol, sino del granito del que están hechos los asientos de Las Ventas así que es muy recomendable ir provisto de una buena almohadilla. Hasta hace no mucho eran novilladas televisadas por Canal Plus en las que participaban los novilleros más cuajados del escalafón. Ahora traen a chavales sin preparación ni rodaje, por lo que el resultado artístico del festejo no suele ser el esperado y las opciones de éstos a poder dar un toque de atención a prensa, empresarios y aficionados, son mínimas. De hecho, los últimos toreros en salir a hombros en estas novilladas estivales fueron Daniel Luque en 2006 tras cortar tres orejas a un encierro de José Ortega Cano y Conchi Ríos, que con dos orejas a un novillo de José Cruz, salió en volandas de la plaza en 2011.
En los 90, los Lozano (empresarios de la plaza por aquel entonces) organizaban novilladas nocturnas muy interesantes y después del festejo se soltaban toros para el público. La plaza registraba entradas muy buenas y los más valientes se enfrentaban a aquellos toracos en la posterior capea. Solían hacerse los viernes y los domingos se celebraban corridas de toros con toreros de diferente corte y situación. Ahora el señor Casas nos ha puesto estas corridas los jueves y se ha ventilado de la programación el festejo dominical. Desacertada decisión, pues en estas corridas siempre había algún torero que despuntaba con una buena actuación y podía reflotar su temporada. Con el sistema impuesto actualmente, hay muchos toreros con posibilidades y que merecen una oportunidad, pero viendo el panorama, no tiene pinta de que la cosa pueda cambiar. Y en vez de capea y poder fomentar la afición, la empresa ha organizado un festival gastronómico de productos madrileños paralelo a la novillada. Lo iniciaron el año pasado y hay que decir que está teniendo una buena acogida. Ahora es el olor a fritanga lo que inunda por los pasillos y galerías durante las dos horas de festejo.

Pues explicado brevemente como ha sido el devenir de estas novilladas a lo largo de estos años, el jueves 4 asistimos 7.000 personas para ver la primera de estos festejos. Torearon Tibo García (obispo y oro), Rafael González (marino y oro) e Ignacio Olmos (lila y oro). "El Juli" ganadero desde 2003, debutó en Madrid pero no pudo tomar antigüedad ya que en el reconocimiento matinal fueron rechazadas tres reses que fueron sustituidas por otras tantas de Cuoto de Fornilhos. Mansos y deslucidos, aguaron las esperanzas de los jóvenes toreros.

Rafael venía Las Ventas tras abrir a puerta grande de Sevilla cortando dos orejas a novillos de José Cruz. Estuvo aseado y cortó una oreja de poco fuste a su primero. Ligó varias tandas jaleadas por los asistentes cerrando su obra con unas bernadinas y gracias a la habilidosa estocada que dio, se llevó el único trofeo de la tarde. En el cuarto se alargó y empezaron a sonar avisos. Fue silenciado tras dar un sainete con los aceros.

Tibo García estuvo voluntarioso  y Olmos saludó una ovación en el tercero. Lo mejor de su noche fue la gran estocada que recetó al novillo. Y Los momentos de más brillo en esa faena fueron unos naturales.


                     


El jueves 11 (recordado por todos porque nueve años antes fuimos campeones del mundo en Sudáfrica) torearon una novillada de Fernando Peña una terna formada por Jesús Díez ‘El Chorlo’ (manzana y oro), Antonio Grande (marino y oro) y la presentación de Borja Ximelis (Rioja y oro) ante la afición capitalina. Los novillos fueron nobles y no del todo aprovechados por los actuantes. Hay que decir que el tercer toro fue masacrado en el peto, hasta ese momento apuntó detalles muy buenos en las telas de Borja. Impactó el vestido del joven debutante, propio de una figura más que de un chaval que empieza. Manejó con soltura el capote y quiso pero poco pudo con la muleta. Se le notó su poco bagaje. Lo mejor de su paso por Madrid, fueron sus tercios de banderillas en el que se lució con ellas.
"Chorlo" apunta maneras y tiene corte pero se necesita algo más que ser "un buen torero". Hay que apretar y ahora más que nunca viendo cómo está el panorama y lo difícil que lo tienen los novilleros en los pocos puestos que hay a lo largo de la temporada.
Tras un discreto paso por San Isidro, volvía el charro Antonio Grande a la plaza madrileña. Al contrario que esa tarde de mayo estuvo muy bien el salmantino en esta segunda actuación. Ante dos toros de diferente condición, vimos el buen concepto que tiene este chico del toreo. Poco pudo hacer en su primero y en su segundo se las vio con un novillo encastado. Seguro y muy decidido le cuajó varias series muy toreras finalizadas con bellísimos remates. Gran tarde de este joven de la Vieja Castilla que en su tierra está dando que hablar y del que se espera que vuelva a ser otra figura que dé esta provincia tan importante en la historia del toreo.


                       


Tarde muy accidentada en lo que a cuadrillas se refiere, varios picadores fueron derribados y el banderillero Roberto Martín "Jarocho" recibió una tremenda paliza en la que el pitón destrozó el vestido. Temiéndonos lo peor, salió absolutamente indemne.

                        


El jueves 18 Día del Alzamiento Nacional, se anunció el siguiente cartel: novillos de José Cruz para Emilio Silvera (celeste y oro), Alfonso Ortiz (lila y oro) y Tomás Rufo (azul y oro). Emilio y Tomás se presentaban en Madrid. 8.490 espectadores propiciaron un gran ambiente en esta noche veraniega. Entradón para un festejo veraniego en la plaza de Madrid. En fotos venía la novillada muy bonita y bien presentada. En la plaza fue una escalera. La desigualdad de presentación es algo a corregir. Los novillos tienen que venir cuajados y con remate y no las raspillas que vimos en algunos animales.  Insulsa novillada en la que el juego del ganado decepcionó. Hasta dos sobreros tuvieron que salir para sustituir al primero que lo habían tenido que devolver por inválido.

Rozó la puerta grande el joven Rufo. Otro toledano que quiere abrirse hueco en esta profesión. Cortó una oreja en su primero toro tras una estocada trasera. La faena no tuvo brillo. Varios enganchones deslucieron las tandas por ambos pitones. Un trofeo de los llamados "autobuseros", es decir, las familias y amigos van desde el pueblo a ver a su torero y se sientan en manada en un tendido de la plaza. Se les distingue fácilmente porque suelen llevar pañoletas del mismo color o un cartel publicitando a su paisano. Y en la manera de actuar en la plaza consiste en jalear todos los pases que su torero da. Y cuando hay faenas en las que no hay nada que destacar, pegan los olés como quien celebra un gol. Y piden las orejas aunque las espada haya caído defectuosa. Así ocurrió esa noche y no sólo ese festejo, pues los autobuses han hecho que veamos situaciones bastante lamentables en la plaza de Madrid en varias ocasiones. Cerró su actuación ante el sexto de la tarde al que cuajó con varias tandas muy ligadas. Siempre en el sitio y queriendo hacer las cosas para agradar al público capitalino. Los pases de pecho con la izquierda fueron largos y muy toreros. Faltó temple y suavidad. La espada fue culpable de que no le diesen la segunda oreja. De lo contrario, los "autobuses" habrían sacado a hombros a su torerillo. Mostró el de Talavera personalidad y aunque no me terminó de convencer, y a pesar de llevar cinco paseíllos en su carrera no se amilanó ante el exigente examen venteño. Un torero que opta a estar en la final de este certamen el primer jueves de agosto.

Emilio toreo muy despegado a su primero y sin que nadie lo pidiera salió a las rayas a saludar una ovación que algunos asistentes le tributaron. Y silenciado fue en el segundo de su lote. Por su parte, Alfonso Ortiz se las vio con un exigente novillo que fue de más a menos y estuvo el de Tielmes a la altura de las circunstancias. Le vi resolutivo pero con un toreo vulgarote y de poco contenido.

                         

Juan Charcos fue aplaudido por un gran puyazo en el cuarto de la noche y José Luis Mayoral y Miguel Martín se lucieron con las banderillas respectivamente en el 1º y 6 º novillo.

                     
                         

                         



El día de Santiago (Patrón de España y de Galicia) cerramos este mes de julio con una novillada de Castillejo de Huebra para Cristian Pérez (obispo y oro), Cristóbal Reyes (sangre de toro y oro) y Dorian Cantón (marino y oro). 7400 espectadores.
Aburrida y sosa novillada del hierro salmantino en la Cristóbal y Cristian pasar de puntillas por Madrid. Ante unos novillos desrazados y sin casta, poco pudieron hacer. Nada que destacar.

                        


Con la alternativa a la vuelta de la esquina, Dorian Canton hizo lo más notable del festejo y posiblemente del certamen. Ante el sexto hizo una faena muy ligada, templada y medida. El fallo a espadas lastró el resultado de su trasteo. Una oreja tal vez podía haberse llevado el joven galo. Mostró firmeza y que está más que preparado para dar el salto al cuatreño. Habrá que volver a verle. Con una oreja seguramente habría entrado en la final.
Concluido el certamen y anunciado el cartel con los finalistas, inexplicablemente han dejado fuera al otro chico que merecía estar en ella y que también ha demostrado personalidad y un buen concepto del toreo: el castellano Antonio Grande. Así pues, este jueves 1 por la noche será un cartel íntegramente toledano (reses y toreros) para dilucidar quien gana este certamen: o Rafael González o Tomás Rufo. Los utreros serán de El Cortijillo.


                        



El resto de carteles programados son (todos a las 19h):
Domingo 11.
Novillos de La Guadamilla para Javier Montalvo (Presentación), Carlos Aranda (Presentación) y Carlos Olsina (Presentación).

Jueves 15.
Toros de Martín Lorca para Fernando Robleño, Sebastián Ritter y Juan Ortega.

Domingo 18.
Novillos de Dolores Aguirre para Mario Sotos, Máxime Solera (Presentación)
José María Hermosillo (Presentación)

Domingo 25.
Novillos de Saltillo para Alberto Pozo, Alejandro Conquero y Francisco Montero (Presentación)


Domingo 1 de septiembre.
Novillos de Los Maños para José Cabrera (Presentación), Jorge Isiegas y Daniel Barbero (Presentación).

lunes, 15 de julio de 2019

Tres becerristas salen a hombros en «Las Nocturnas de Colmenar».

Los viernes de julio se celebran becerradas en la sierra de Madrid a las diez de la noche. Hoy os cuento que me acerqué a Colmenar Viejo el pasado viernes 12 por la noche para presenciar una clase práctica. Esta localidad serrana organiza dicha serie de festejos para los noveles desde hace un par de veranos. Este año está teniendo lugar la IX Edición de este certamen. En esta ocasión torearon seis añojos de diferentes ganaderías los alumnos de dos escuelas taurinas madrileñas ("Yiyo" y Navas del Rey) y de dos manchegas (Guadalajara y el Centro Internacional de Alto Rendimiento ubicada en Fuentelencina). Las ganaderías anunciadas eran la de Hermanos Quintas, Flor de Jara y Navalrosal.

Rúben Núñez cortó dos orejas a su becerro. Fue éste un animal que salía suelto desde que salió por toriles. Se lució el chaval en varias tandas pero faltó acople y ajuste. Tras cada tanda intentaba el novillero recuperar el sitio y quedarse preparado para ligar los muletazos. Ante un novillo que huía y poco quería saber, se puso Rubén a torear bonito. Error que espero que lo solucione a base entrenar y torear en el campo. Cuando el toro no permite lucirse, hay que mandar y pelearse con él. Y para ello están los Maestros, para dar el consejo oportuno. Cerró la obra con unas bernadinas y mató de una buena estocada.

Joaquín Caro usó la muleta con temple y gusto. También cortó dos trofeos. Lo mejor fue un variado tercio de banderillas en el que lo dio todo. Se la jugó en un cierre de faena también con bernadinas, pero rizando el rizo, las hizo de rodillas. Se llevó un golpe y tras ponerse de pie, interpretó unas luquesinas. Antes de la estocada, pinchó una vez.

Carla Otero también triunfó. A pesar de su poca experiencia demostró ganas y ambición. Estuvo muy dispuesta. El animal le dio un susto en banderillas pero se levantó y siguió sin mirarse.

Iñaki González se mostró solvente. Cortó una oreja gracias a una faena de toreo moderno que caló en el público. Sus modos me recordaron a las figuras actuales. No me convenció ese toreo sin alma, no me llena. Ligó varias tandas con ambas manos. Aún así, en este novillero vimos que lleva bagaje y más conocimiento que sus compañeros de cartel.

Candela saludó una ovación. No terminó de confiarse. Sobrepasada ante las dificultades que presentaba su novillo y tras dos fallos con el acero, consiguió meter la espada con habilidad.

Alejandro Velasco también tocó pelo. Su becerro fue uno de lo mejores de la noche. Faena de altibajos en la que eché de menos algo de temple y hubo varios trallazos. Su novillo pedía suavidad y un toreo más lineal que llevarlo detrás de la cadera como hizo el alumno de Navas del Rey. Al final de la faena logró pegar los mejores naturales. Fue éste el chaval que más me gustó.

Al no haber tercio de varas, antes de poner banderillas se realizan en estos festejos quites con la capa. Chicuelinas, gaoneras, lopecinas... Me gustó la variedad capotera de cada uno de los chavales que realizaron un lance. "El Juli", "Joselito" y los toreros mejicanos son el mejor ejemplo para aprender la variedad que ofrece el capote. Hay que seguir aprendiendo y practicando.

Siempre apetece ir a ver a los más jóvenes esperando que haya alguno que llame la atención. La monotonía en el escalafón de los toreros impera y son pocos los que tienen una marcada personalidad. Esto repercute en el de los chavales, pues ven en ellos un espejo a la hora de torear y actuar no sólo en la plaza sino también en la calle. A ellos no les pido técnica ni oficio. Les pido eso: personalidad y ambición. Lo demás ya llegará. Les deseo suerte.


Rubén Núñez (CITAR): dos orejas.

Joaquín Caro ( Yiyo): dos orejas.

Carla Otero (Guadalajara): dos orejas.

Iñaki González (CITAR): oreja.

Candela (Yiyo): saludos.

Alejandro Velasco (Navas del Rey): oreja.

Rubén, Joaquín y Carla salieron a hombros.

lunes, 1 de julio de 2019

Gómez del Pilar y tres toros interesantes de Partido de Resina.

Se celebraron en los dos últimos domingos de junio otros tantos festejos mayores. La primera corrida de toros anunció a Gómez del Pilar (verde y oro) y Cristian Escribano (blanco y oro). Abría cartel el veterano Alberto Lamelas (celeste y oro). Se las vieron los espadas con seis toros de Doña Dolores Aguirre. El juego fue variado e interesante y hay que anotar que la corrida vino bien presentada.

Alberto es un torero capaz y con oficio y aunque en España cuentan poco con él, es un fijo en las ferias más toristas de nuestra vecina Francia. Los toros no lo pusieron nada fácil y el jiennense hizo cuanto pudo.
Cristian Escribano vio como su primero empujó al peto del caballo que montaba Francisco Navarrete. Yo creo que era un toro de oreja para vérselas con él en una faena breve pero de muchas intensidad. Cristian se alargó en una faena de muchos muletazos pero poca emoción. Poco pudo hacer en el quinto. A este toro le clavó un buen par de banderillas Jesús Alonso.
Por su parte, Gómez del Pilar vino con la misma disposición y ganas que mostró en feria. Se mantuvo muy firme ante un lote compuesto de dos toros de diferente condición. Cerró plaza ante un toro difícil que le enganchó varias veces en la muleta desluciendo la faena. Pegó un sainete con la espada y recibió un aviso.

                        

                        (Foto: Las Ventas).

Tras pasar el fin de semana en la sierra y acudir a los toros en Segovia, llegué a tiempo a los Madriles para llegar puntual al comienzo del festejo. Volvían una vez más al ruedo de Las Ventas una de las ganaderías cuyos toros son un emblema del campo bravo: la de Partido de Resina. También conocidos como los "pablorromeros" debido al apellido de uno de sus anteriores propietarios, Don Jaime de Pablo Romero y que la anunciaba como Pablo Romero. Por su trapío y presencia, está considerado como el toro más bello y armónico que existe. A estos animales se enfrentaron el francés Marc Serrano (gris y oro) acompañado de Sánchez Vara (gris y oro) y Miguel de Pablo (blanco y oro) que confirmaba alternativa. Los toros que más opciones dieron fueron los que se corrieron en tercer, quinto y sexto lugar. 7.000 Espectadores en tarde de calor.

                      

                                 

         

  Algunos de los toros en la finca antes del embarque en el camión para llevarlos a Madrid. (Fotos: Arjona)

Debutaba en Madrid como matador de toros Miguel de Pablo, así que de esta manera confirmaba la alternativa que recibió en Colmenar Viejo en 2014. Estuvo digno ante el sexto en el que se lució en varios aseados naturales. Poco pudo hacer en su primer toro que fue manso y no dio opción a nada.

                        

                   (Foto: Las Ventas)

El alcarreño Sánchez Vara dio una vuelta al ruedo protestada en el tercero tras petición de oreja. Este toro estuvo muy bien presentado y lo mató de un buen espadazo. Adrián Navarrete picó muy bien y recibió los aplausos del público. Otro torero que suele banderillear, se adornó el torero con los palos en diferentes suertes. Con la muleta ligó Vara varias tandas ante el quinto. Faltó un poco de ajuste y cerró la faena fallando con los aceros teniendo que usar el descabello.
Y Marc pasó absolutamente desapercibido por Madrid.

Tras el paseíllo se recordó a Anderson Murillo, picador colombiano fallecido esa misma mañana. Estuvo en las filas de su compatriota César Rincón y más tarde formó parte de la cuadrilla de Luis Francisco Esplá. En la memoria quedará esa tarde en la que dio junto a Luis la vuelta al ruedo tras un soberbio puyazo a Bodegón de Victorino Martín en 2001 en esta misma plaza.


                     

                          (Esplá y Anderson Murillo)


Acabado el mes de junio, las novilladas que tendrán lugar en julio serán los jueves en horario nocturno. Los festejos empezarán a las 21 horas. Estos son los carteles.

Jueves, 4 de julio: Novillos de El Freixo para Tibo García, Rafael González e Ignacio Olmos.
Jueves, 11 de julio: Novillos de Fernando Peña para Jesús Díez ‘El Chorlo’, Antonio Grande y Borja Ximelis (Presentación).
Jueves, 18 de julio: Novillos de José Cruz para Emilio Silvera (Presentación), Alfonso Ortiz y Tomás Rufo (Presentación).
Jueves, 25 de julio: Novillos de J. M. Sánchez Cobaleda / Castillejo de Huebra para Cristian Pérez, Cristóbal Reyes y Dorian Cantón.
Jueves, 1 de agosto: Novillos de El Cortijillo para los tres finalistas.

Estas novilladas tendrán precios generales en los tendidos altos y son los siguientes:
6 euros (tendidos 4, 5, 6 y 7)
10,30 euros (tendidos 3 y 8)
15,90 euros (tendidos 1, 2, 9 y 10)

domingo, 30 de junio de 2019

Puerta grande de Diego Ventura y Diego Urdiales en Segovia.



Ya he comentado en varias ocasiones lo larga e intensa que ha sido esta feria de San Isidro. A pesar del atracón de toros, las ganas de ir a una plaza y sentarse en un tendido nunca faltan. Tras una excursión fallida a la feria de Zamora para ver a Morante, Julián y a José María Manzanares con toros de Daniel Ruiz, acabé pasando el fin de semana en la vertiente segoviana de la sierra de Guadarrama. Escribo estas líneas desde el Real Sitio de San Ildefonso. Así que tras mucho pensar ya que la corrida mixta es un formato de festejo que detesto profundamente, me pudieron las ganas de ir a ver a uno de mis toreros predilectos: Diego Urdiales. Por otra parte, nunca había visto toros en esta coqueta plaza y decidí acudir. Ambas capitales castellanas celebran las fiestas de San Pedro y San Pablo así que aprovecho para felicitar a aquellos lectores que se llamen así. Una vez explicado el cartel de Zamora, os cuento que en Segovia se anunció junto al ya mencionado Urdiales (grana y oro) al rejoneador Diego Ventura y al también matador Alberto López Simón (marino y oro). La ganadería de Sánchez y Sánchez llevó dos toros para el caballero hispano luso y cuatro reses de Román Sorando para lidia a pie. Terciados, sin fuerzas y parados. Dieron escaso juego tanto los de a pie como los de a caballo. Falló la materia prima. Y de la entrada hay que decir que fue pobre.
Diego Ventura vio como su primer toro manseó durante la faena. No quería saber nada del caballo y su jinete. Con tesón y esfuerzo, fue Diego encelando al animal hasta sacar varias embestidas jaleadas por el público. Tras un rejón fulminante, cortó las dos orejas.
En el cuarto se atascó con los aceros y saludó una ovación. Llevó al toro cosido a la grupa del caballo provocando la embestida dando una vuelta al anillo para parar al animal que caló en los aficionados. Se adornó en varios pares de banderillas y antes de cerrar su actuación con unos violines repitió aquello que tanto éxito le está dando: quitar las riendas al caballo y clavar a dos manos. Salió a hombros.



Por su parte, Urdiales se las vio en su primero con un animal que protestaba y siempre iba con la cara alta. Recibió al cornúpeta con un gran saludo a la verónica. Las zapatillas asentadas y el mentón hundido. La media fue muy buena. Ya en la muleta, el toro se complicó y no lo puso fácil al riojano. Cortó una oreja en una faena de intermitencias en las que brillaron varios instantes de su buen concepto. Cortó una oreja con una ridícula petición. "El Víctor" se lució con los palos en este toro. En el quinto, sacó muletazos a base de insistir en varias tandas con la mano izquierda. Es muy buen torero. Tiene una torería y una clase extraordinarias. Cortó otra oreja y acompañó a Ventura en la salida a hombros.



El madrileño López Simón venía a Segovia tras haber pasado discretamente por San Isidro. Cortó una oreja en el que el momento más destacado fue un gran toreo a la verónica. Meció con mucha suavidad y temple los vuelos llevando al toro en la bamba del capote. Y remató con una gran media belmontina. Me gustó mucho. Alargó la faena de muleta con sus acostumbrados circulares. Sin apenas toro, lo intentó el de Barajas y tras matarlo bien el presidente volvió a dar otro trofeo con una escasa petición. Creo que llegó a darle un aviso porque mostró el pañuelo blanco antes de que rodase el toro pero el clarinero no lo debió ver. Saludó una ovación en el último que fue un toro que apenas dio posibilidades y se marchó a pie de la plaza.


Y finalizo esta crónica comentando que se me hizo pesada la corrida. Dos horas y media largas de festejo. Hay que ir más ligero en las vueltas al ruedo. No se puede parar cada dos metros para devolver sombreros y chaquetas a los espectadores y como se rastrilla cada vez que actúa el rejoneador y los areneros no daban abasto, se metió un coche para agilizar el acondicionado del ruedo. Otro detalle que retrasa una tarde de toros es la cantidad de tiempo que se pierde cada vez que se devuelve una res. El quinto estaba inválido y el presidente asomó el moquero verde. Los bueyes no son efectivos y los responsables de los mismos hacen lo que pueden. Cada vez que esto ocurre en cualquier plaza de toros, me acuerdo de la eficacia de Florito en los corrales venteños.

(Fotos: el autor)

martes, 18 de junio de 2019

Berrendo en patxaran, la demencial Beneficencia y la gloria de Paco Ureña.

Parece que fue ayer cuando le montamos la mundial a De Villa Parro por regalar al señor Miguel Ángel Perera su sexta puerta grande y de eso fue hace un mes. Olvidada estaba hasta que la recordé en este resumen. Estas líneas las escribí el pasado jueves 13.
El lunes 10 torearon un encierro de El Ventorrillo los matadores Eugenio de Mora  (azul pavo y oro), Sebastián Ritter (azul y oro) y Francisco José Espada (blanco y plata). Entre el calor y lo tranquilos que estábamos en la grada, empecé la tertulia con mis amigos y cuando me quise dar cuenta eran las nueve de la tarde y acababan de arrastrar al quinto. Tenía un compromiso familiar y me fui. Me contaron que ese último toro lo mató Eugenio porque Ritter cayó herido y acabó en la enfermería. Lo toreó muy bien y lo crujió de una gran estocada. Con ésta, ya son dieciséis las que ha cortado el veterano toledano en la plaza de Madrid. Y deseo pronta recuperación al joven colombiano. 

                        

                        

Llegó el día grande, no por nada en especial, sino porque organizamos merendola. Tradición que mantenemos hace alguna que otra feria y menos algún caso puntual, no suele fallar nadie. Y como sabemos que era un día tranquilo en la que nuestra grada no se iba a llenar, sumando el interés que tenía el cartel de ese martes días 11, pues decidimos hacerla ese día. Os puedo comentar que merendamos palmeras de Viena Capellanes, otro llevó mantecados de su pueblo entre otros dulces y de salado siempre hay picos con chorizo, lomo y queso. Servidor aportó unas aceitunas aliñadas que no llegué ni a probar. Me las birlaron y cuando me quise dar cuenta, estaba la caja vacía. Si embutidos por aquí, si pastelitos por allá, el festejo se me pasó volando. Os voy a dar envidia ya que la guinda de la merienda lo puso el gran Joseba, que se abonó este año gracias a un miembro del grupo y como buen navarro nos convidó a un patxarán casero que fabrica su familia. Delicioso. 
Y ya hablando del festejo... Pues creo que recordar que se lidió un toro de bandera que pertenecía a la ganadería de Valdellán. Y me lo perdí. Le tocó en suerte a Cristian Escribano (turquesa y oro) en tercer lugar y en una opinión general de todos con los que hablé al acabar el festejo, no estuvo el toricantano a la altura de tan brava res. Fortísima ovación al animal en el arrastre con petición de vuelta al ruedo en algunos tendidos. Posiblemente uno de los toros de la feria. De nombre Carasucia y 590 kg.
Vi muy firme a Fernando Robleño (grana y azabache) que con los aceros estuvo muy bien y de Iván Vicente (grana y oro) tengo que decir que le vi desubicado y sin ideas. 


                            

                            

Tras la tranquila y agradable tarde que disfrutamos el martes 11, volvimos a nuestra plaza al día siguiente para presenciar la Extraordinaria Corrida de Beneficencia. Yo no sé que tiene que de extraordinaria, pues toda la vida solía estar compuesta por los tres toreros más destacados del mes y este año, el "Monsieur Pgodugtog" imitando otras ferias nos metió un caballo. Rejoneó Diego Ventura.
También hay que decir que los toreros suelen donar sus honorarios y desde Morante en 2007, nadie ha vuelto a jugarse la vida desinteresadamente por alguna causa en tal festejo. Muy preocupante idea la de hacer corridas mixtas. ¿Por qué? Yo pienso que es una manera de hacer algo que atraiga e intentar meter gente pero sin sentido ni justificación. Tras Sevilla y Madrid, se verán muchas a lo largo de esta temporada. Que en una corrida de tal importancia nos cuelen caballitos es lamentable. Otra golfada de los empresarios. No puede ser que en Madrid y en la nombrada corrida más importante se organice tal cartel. Si lo hiciesen otro día y con otro cartel de menos relumbrón... podría pasar. Así que decidí entrar en el segundo toro para ver a "El Juli".
Y la otra cuestión es el público de rejones respecto al de a pie, (radicalmente opuestos) que si los juntamos en un día de no hay billetes con las figuras toreando, pues el resultado es bomba de relojería. En otras plazas lo desconozco, pero en Madrid se ha puesto de moda en los toros gritar ¡Viva España! y si acuden Don Felipe VI o Don Juan Carlos, pues gritar ¡Viva el Rey!; y qué casualidad pero los días de toreros modestos o novilladas de verano y otoño, nunca hay problemas. Es llegar las figuras y sus seguidores abarrotan la plaza intentando disputarse el premio al tío más coñazo. Y está reñido, los jurados lo tendrán difícil al final de la feria. Todos buscan su momento de gloria berreando por la Patria. Puedes dar la lata toda la tarde gritando loas a España pero si protestas porque el torero lo está haciendo mal o está fuera de sitio, se encaran contigo los tres tendidos de sol gritándote que respetes porque al tío que se está jugando la vida. Luego se irán a Pamplona por San Fermín a comer lentejas, a tirarse vino y a bailar La chica ye yé durante la corrida, pero ahí no pasa nada. Es su fiesta y hay que respetarlo. ¡Con dos narices! Lo de ayer fue demencial, en mi opinión no hay sentimiento patriótico, sino un deseo de ser el más becerro y el más voceras. Por otra parte, tras una época en la que te llaman facha por llevar cualquier cosa que tenga la bandera de España, el toreo se ha convertido en ese reducto en el que se puede exclamar con libertad los viva a España. Y llegó el momento en que una señora gritó ¡Viva la República! y se formó la marimonera. Urdiales delante del animal y el monarca desde el palco. A saber que pensarían. Todo el mundo dice que los toros no son política, pero luego se chilla algo que no gusta y los cabestros del sol montan la bulla. Se cuenta que en la tauromaquia es de los pocos lugares que quedan en los que se puede opinar con libertad, pero claro, siempre que chilles algo que agrade, porque de lo contrario, caerán palos.
Inaguantable tarde en la que El Juli (grana y oro) se puso con el jabonero de Cuvillo que le tocó en suerte, animal suave y flojo al que Julián midió mucho sacando de un pozo donde no había nada. Diego Urdiales (sangre de toro y azabache) dejó muletazos de buen toreo. En el tercero ligó varias tandas a un toro con con genio templando y mandando en la embestida del animal. Ventura cortó un trofeo.

                        

                       


                         

(Fotos: Las Ventas y Casa Real). 


El jueves 13 lidió su última corrida como ganadero en Madrid Fernando Cuadri, cuyos toros anuncia con el nombre de Celestino Cuadri. En torno a 17.000 personas asistieron según la empresa. La corrida fue masacrada en el caballo y poco juego dieron en los dos restantes tercios. Vacía de casta y raza, sosos y parados, no pudieron ofrecer a su propietario un final mejor. De imponente presentación el sexto.
De la terna me quedo con Domingo López Chaves (salmón y oro).  Mostró una buena imagen en el quinto. Un toro que tuvo algo de gas pero el salmantino lo vio tarde. Al final aprovechó las embestidas que el toro le propinó por el pitón izquierdo. Rafaelillo (grana y oro) y Octavio Chacón (caña y oro) pasaron de puntillas por Madrid. Chacón estuvo desdibujado y no se le vio con la ambición de tardes anteriores.
Recibió Jesús Talaván una ovación tras un gran par de banderillas. Así opinaba el ganadero tras finalizar el festejo.








(Fotos: Las Ventas y Alvarado)

El viernes 14 terminó San Isidro. Aunque aún quedan la Cultura y la Prensa, éstas estaban programadas fuera de abono. Petardo de Fuente Ymbro que es la ganadería que más ha venido desde marzo. Y posiblemente vuelva en Otoño. Un descanso a los toros de Gallardo es algo que no vendría mal.
Uno de los días más insulsos de la feria. Quitando a Morenito de Aranda (botella y oro) que algo pudo hacer, Pepe Moral (turquesa y oro) tuvo otra tarde para olvidar y José Garrido (grana y oro) que se lució en unas vistosas chicuelinas, estuvo a punto de ver como el sexto le iba al corral. Otro torero que ha pasado en silencio por Madrid a pesar de tener varias oportunidades.
16,000 espectadores.

                        

                       


Aburrida y pesada se me ha hecho esta última semana. Mis amigos son testigos de ello. Estos siete días sobraban en el programa. Aún quedaban dos jornadas de expectación en los que se agotó el papel.
El sábado 15, Corrida de la Cultura, nuevo término inventado por Simón Casas,  torearon junto a Roca Rey (negro y oro) el francés Sebastián Castella (negro y oro) y el murciano Paco Ureña (salmón y oro). Victoriano del Río trajo desde Guadalix de la Sierra una corrida mal presentada y de flojo comportamiento. Francés y peruano pasaron de puntillas. Uno sin suerte en su lote y el segundo sin la ambición ni ganas de tardes anteriores. Pobre paso por Madrid de Sebastián.
El gran triunfador fue Paco Ureña. Tocó pelo y salió a hombros. Dos faenas intensas con los toros más potables del encierro permitieron al lorquino saborear la gloria por primera vez en su carrera de cruzar en volandas ese arco mudéjar. Paco estuvo sensacional.  En su primer toro recibió un golpe que le dejó melladas varias costillas y tras matar se marchó a ponerse en manos del equipo médico. Tras barruntarse una posible fractura salió a enfrentarse al último.
 Lo bordó con el capote toda la tarde: se picó con Andrés en un tercio de quites muy emotivo y con la muleta inició magistralmente la faena al sexto cuajando al toro por ambos pitones. Las tandas al natural fueron templadas, muy puras y llevando al toro hasta detrás de la cadera. Tras una gran estocada, el toro tardó en caer. La emoción de la faena hizo que el público le pidiese las dos orejas.

                           
                     

                           

                            

(Fotos: Víctor Luengo, Las Ventas y Valdivielso)

El domingo 16 se celebró la Corrida de la Asociación de la Prensa. Cerramos feria con un cartel que iba ganando expectación a medida que pasaban las semanas. Las ganas de ver a Pablo Aguado (sangre de toro y oro) hicieron que muchos acudieran a la plaza para presenciar este festejo dominical. López Simón (marino y oro) y "El Fandi" (obispo y oro) cerraban el cartel. Tras un paso muy interesante por Sevilla, los toros andaluces de Santi Domecq pusieron el broche ganadero a este San Isidro 2019. Destacó sobre todo el sexto, de nombre Zahareño.
Insulso y sin contenido fue el trasteo de Alberto y en cuanto al granadino, bulló a la plaza con sus acostumbrados pares de banderillas. Hay que mencionar que David es un torero que con la capa anda muy bien y el domingo lo demostró en Madrid.
Pablo Aguado recibió una grave cornada en su primero y ahí acabó su ilusionante paso por Las Ventas. Dejó muletazos muy reposados meciendo la embestida del Domecq.
Entre los de plata debo destacar el gran puyazo de Manuel Jesús Bernal al ya mencionado Zahareño.








Este es el veredicto del jurado tras fallar los premios:
Triunfador de la Feria: Paco Ureña.
Mejor faena: Antonio Ferrera, al 1º de Zalduendo.
Mejor novillero: Fernando Plaza.
Mejor rejoneador: Hermoso de Mendoza.
Torero revelación: David de Miranda.
Mejor estocada: Román.
Mejor picador: Juan Francisco Peña.
Mejor brega: Iván García.
Mejor banderillero: Fernando Sánchez.
Mejor toro: "Despreciado" de Juan Pedro Domecq.
Mejor ganadería: Adolfo Martín.
Pues aquí acaba esta larguísima feria. En Madrid sigue habiendo toros y os lo contaré, los próximos carteles ya están cerrados. Se acabaron los borrachos y los agotadores ¡Viva España! Los dos últimos domingos de junio a las siete de la tarde están acartelados los siguientes matadores:
Día 23. Toros de Dolores Aguirre para Alberto Lamelas, Cristian Escribano y Gómez del Pilar.
Día 30. Toros de Partido de Resina para Marc Serrano, Sánchez Vara y la confirmación de Miguel de Pablo.

Esperando que os haya gustado y que hayáis disfrutado de estas líneas, mando un saludo a mi lectores.







lunes, 17 de junio de 2019

Mis estocadas de San Isidro.

La suerte suprema es el momento culmen de un festejo. Sin muerte del toro en la arena, esto no tendría ningún sentido. Os dejo algunas de las mejores estocadas de esta recién finalizada feria de San Isidro.

 Luis David. Toro de Montalvo. Sábado 18 de mayo.

              


Ginés Marín. Toro de Montalvo. Sábado 18 de mayo.

             
  

Roca Rey. Toro de Parladé. Miércoles 22 de mayo.





Paco Ureña. Toro de Juan Pedro Domecq. Viernes 24 de mayo.

                     


Román. Toro de Adolfo Martín. Jueves 30 de mayo.

                      


Antonio Ferrera. Toro de Zalduendo. Sábado 1 de junio.




Diego Urdiales. Toro de Alcurrucén. Viernes 7 de junio.




Román. Toro de Baltasar Ibán. Domingo 9 de junio.




Eugenio de Mora. Toro de El Ventorrillo. Lunes 10 de junio.




Paco Ureña. Toro de Victoriano del Río. Sábado 15 de junio.




(Fotos: Las Ventas, Alvarado, Ana Escribano y Javier Arroyo)

lunes, 10 de junio de 2019

Ginés Marín, una estocada de Diego Urdiales y la grandeza de Román.

Esto no acaba, se hace demasiado largo. Tras dos semanas de toros, es mirar al calendario y ver que hasta el 16 de junio, tenemos los aficionados una cita cada tarde en el duro granito de Las Ventas. Acabada la intensa semana cárdena, el domingo de rejones nos dimos un merecido descanso. Os comento que hubo puerta grande de Leonardo Hernández tras cortar una oreja a cada uno de sus toros. La décima en su carrera. Como vengo haciendo estos días, os enlazo al resumen del festejo por si es de vuestro interés.
Arrancamos la tercera semana de Feria el lunes 3 con una novillada de la ganadería de Fuente Ymbro. Cartel internacional de jóvenes promesas: el portugués de Monforte, João Silva "Juanito" (purísima y oro); el mejicano de Querétaro Diego San Román (lila y oro) y el torero patrio nacido en Salamanca, Antonio Grande (blanco y oro). La novillada de presentación estuvo correcta, sobre todo destacó el último y de juego el que más opciones dio fue el segundo novillo de nombre Hostelero. También habría que mencionar al cuarto pero durante la faena de muleta se rajó y manseó. 16.500 espectadores pasaron por taquilla.
Tarde insípida en la que destacó el valor del mejicano. Se mantuvo firme y muy dispuesto. Su primero utrero, que era manso y con peligro, en vez de lidiar con él y meterse se puso a torear bonito cuando el animal requería gobierno en vez de belleza. Recibió un palizón de espanto durante la faena de muleta, pero gracias a la providencia, nada grave ocurrió. Después de haber leído opiniones interesantes sobre Antonio, tenía ganas de ver a este salmantino. Nada que contar. No fue su día y con el acero estuvo desacertado. Juanito, lidió en en primer lugar un novillo que acusó genio en el caballo y la muleta mostró alguna opción. El viento le molestó en el cuarto y tras una estocada honda, saludó una ovación.

                    

                     
             
                    

El martes 4 llegó desde Albacete un encierro de Las Ramblas para Morenito de Aranda (negro y plata), Juan del Álamo (blanco y plata) y Tomás Campos (marino y oro). Con 12.000 espectadores, posiblemente ésta ha sido la entrada más pobre en lo que llevamos de feria. El viento molestó todo el festejo complicando las cosas a los toreros.
Tarde aburrida en la que los mansodontes de Daniel Martínez decepcionaron por su juego. Lo que tuvo de cara, faltó en casta. El único toro con opciones le correspondió a Juan en segundo lugar. Le vi un poco acelerado. Entrada la faena ligó varias tandas por el lado derecho. Le vi un poco desordenado en el planteamiento de faena que le hizo a esta res. Este animal tenía movilidad pero salía suelto de cada muletazo. Un toro simplón que iba y venía. Leves palmas tras matar al toro.
El burgalés de Aranda de Duero es un torero de corte clásico y suele firmar destellos de buen toreo, pero en esta ocasión no vi absolutamente nada a Morenito, y Tomás, que en junio destacó en su presentación, quiso pero poco pudo. Dos sustos se llevó que dejó helada a la plaza pero se libró gracias a las mansedumbre de su oponente. Algunos naturales sueltos y poco más.
Me gustaron con las banderillas Manuel Rodríguez "Mambrú" en el segundo de la tarde y "El Víctor" en el tercero.


                     

                     


Otra jornada interesante con 21.790 espectadores en los tendidos. Avanza la feria y estamos teniendo días con buenas entradas. Este miércoles día 5 llegaron desde Alaraz los toros salmantinos de Garcigrande y Domingo Hernández. En el cartel estaban anunciados Sebastián Castella (tabaco y oro), Álvaro Lorenzo (tabaco y oro) y Ginés Marín (sangre de toro y plata). El toro más notable fue el tercero, de nombre Poeta. Tuvo nobleza y movilidad.
Abrió la tarde un zambombo de Buenavista para Castella que remendaba a unos los toros titulares. Fue éste un animal parado y el francés poco pudo hacer. En el cuarto se lució con las banderillas José Chacón. Animal descastado y el galo no perdió el tiempo, tras probarlo una serie se marchó por el acero y fue silenciado.
Ya hablé el viernes sobre Lorenzo. Le quedaban dos cartuchos y no convenció. Silenciado en su lote. Con el capote pegó un buen ramillete de verónicas. En las banderillas se lucieron Alberto Zayas y Rafael González. Ligó varios derechazos en unas series aseadas. La faena iba de más a menos. Perdió la muleta tras dos enganchones. Ni fu ni fa en el quinto. Feria para olvidar del diestro toledano.
El jerezano Ginés Marín Sigue redondeando la buena feria que está echando. Se las vio con el ya mencionado Poeta que vino un poco justo de presentación. En el caballo empujó al peto. El toro iba franco y con recorrido. Ginés se adornó en el comienzo de la faena con unos detalles muy toreros. Más tarde recetó al animal varias series de derechazos con la franela planchadita y encandenando unos cadenciosos muletazos. Con la izquierda bajó un poco la faena. A medida que avanzaba ésta, decaía la intensidad del trasteo. Aún así se animó a dar un cierre por bajo muy rotundo y tras un gran espadazo, tocó pelo.

                         

 En el sexto toreó con pureza y ligazón al natural. Un torero que sabe estar bien colocado y corre la mano mandando en la embestida del toro. Al rematar cada serie se alejaba del toro y lo citaba en largo. Cerró con unas bernadinas. Tras un pinchazo y una estocada levemente caída, el presidente D. José Magán no concedió la oreja que sumada a la de su primero, le habría abierto de par en par la puerta grande al diestro andaluz. Tras una merecida vuelta al ruedo, dio otra por su cuenta que no venía a cuento. Bien el presidente. Rajó de él en los micrófonos, pero señores, esto es Madrid y aunque haya mayoría de petición, el presidente puede negarse siempre velando por la seriedad de la plaza. Con esas dos orejas habría sido un triunfo muy barato. Los que le vimos con Barberillo de Alcurrucén hace dos años, sabemos de sobra la capacidad de este chaval. Como toree el viernes 7 como lo hizo aquel día, será día grande.

                         


El jueves 6 tocaba nuevo encierro salmantino, en este caso los toros de El Puerto de San Lorenzo pertenecientes a la familia Fraile. Anodina tarde en la que esperábamos que Antonio Ferrera (marino y oro) entrara en éxtasis como lo hizo el sábado pero no surgió la improvisación debido al paupérrimo juego de los toros y al vendaval que sopló esa tarde. Cerraron la terna Miguel Ángel Perera (blanco y plata) que volvía a Madrid tras su puerta grande el día del santo y Alberto López Simón (gris perla y oro). 22.310 personas.
Bueyada lisarnasia en la que el tercero de la corrida fue aplaudido en el arrastre. Tarde en la que destacaron Fernando Sánchez en el primero y Curro Javier en el segundo con las banderillas. Antonio Ferrera movió el capote con imaginación ante el cuarto en una especie de tijerillas, quite inventado recientemente por Juan Bautista en el campo y llamado arlesina en honor a la ciudad natal de éste último. En el tercio de varas toreó por caleserinas para sacar al toro del caballo.

                          

 Perera fue silenciado en su lote y López Simón recibió un porrazo toreando por bernadinas (abajo en las fotos: se coge la muleta con la mano derecha sujetando el palillo y la espada y con la izquierda se agarra el extremo de la misma pasando el toro por debajo), suerte de muleta que cada vez está más de moda pues varios toreros lo han hecho en lo que llevamos de feria y que no siempre debería usarse atendiendo a las condiciones del animal. La nota curiosa la puso el diestro de Barajas cuando entró a matar al tercero. Al llegar a la jurisdicción del animal tiraba la muleta y se frenaba, lo hizo varias veces y pinchó otras cuantas. Como si tuviese miedo o no se mostrara seguro. Jamás he visto a un torero realizar al suerte suprema de la manera en la que lo hizo ayer Alberto. Le quedan al madrileño dos toros más el domingo 16.

                            

                            

El viernes 7 volvían a torear Antonio Ferrera (purísima y oro) y Ginés Marín (verde y oro). Diego Urdiales (gris y oro) cerraba la terna. Un cartel ilusionante, pues los tres toreros saben de sobra lo que es escuchar los olés de Madrid. Por segunda vez, volvían los toros de la ganadería de Alcurrucén. Mala corrida de la familia Lozano. Esperábamos mucho más. 22.400 espectadores.

Lo mejor del festejo aconteció en el primer toro. Sacó genio en el caballo. Zambombo tenía clase y repetía en la muleta. Fue un toro exigente. Una faena realizada en los terrenos de toriles. Le dio el extremeño varias series por ambos pitones. No me convenció Ferrera. Y ante el manso cuarto, nada pudo hacer el extremeño.
El riojano Urdiales volvía después de torear en esta plaza el pasado día 15. Mató de una estocada delantera al mansurrón segundo y fue silenciado. Ya en el quinto y muy avanzada la faena, a base de sobarlo, consiguió Diego recetarle varios muletazos con ese sello que él tiene. El toro, mansito y parado exigía buscar la colocación y empezar de nuevo tras cada muletazo, obligando al matador a hacer el llamado unipase. Finalizó su trasteo con un soberbio espadazo.  Posiblemente de las mejores de la feria junto a las de Roca Rey o Román por ejemplo.
Ginés cerró su paso por Madrid con un lote sin opciones. El primero estaba mal presentado y tras dar muestras de invalidez, se pidió la devolución del toro, cosa que el presidente no concedió. El sexto se salía de cada muletazo buscando las querencias y huyendo. Silencio al matador.

Se desmonteró Fernando Sánchez tras banderillear al primero de la corrida. Gran feria de este torerazo. Tarde que torea, tarde que lo borda.

                             

                

Aunque no soy aficionado a los caballos, el sábado 8 me acerqué a ver la última corrida de rejones. Toreaban el navarro Pablo Hermoso de Mendoza y la francesa Lea Vicens. Y como de equinos entiendo lo mismo que de jardinería pues poco puedo contaros. Es un lujo ver como se manejan delante de los toros. Triunfal tarde en la que Pablo y Lea salieron a hombros. Pablo lo hacía por octava vez en su carrera y Lea se convertía en la primera rejoneadora en salir a hombros de Las Ventas. 

                       



Cerramos la semana con una corrida de Baltasar Ibán. De caras muy serias y ofensiva de pitones pero vacía de casta y raza. Decepcionó esta ganadería siempre esperada en Madrid. Curro Díaz (azul y oro), Pepe Moral (canela y oro) y tras caer lesionado días antes en Cáceres, Emilio de Justo fue sustituido por Román (azul y oro).
Gran feria de Román. No se puede venir con más ilusión y más ganas que las que ha puesto el valenciano en sus tres tardes en esta Isidrada. No se dejó nada en el tintero. Cerró su última actuación venteña con una faena a un toro muy difícil que vendió cara su vida. Soltaba gañafones y tarascadas, complicando la vida a Román. A base de valor y raza le consiguió ligar varios muletazos. Hirió de gravedad al levantino al entrar a matar viviéndose unos momentos angustiosos. La plaza premió al torero con una oreja. Este es el parte médico:

"Herida por asta de toro en tercio medio de la cara interna muslo derecho con una trayectoria de 30 centímetros hacia fuera y abajo que produce destrozos en vasto interno, musculatura aductora, contusión con vaso espasmo de arteria femoral, rodea fémur por su cara posterior produciendo contusión en nervio ciático, presentando orificio de salida por cara externa tercio inferior de muslo.

Es intervenido bajo anestesia general en la enfermería de la plaza de toros. Se traslada al hospital San Francisco de Asís para valoración por Cirugía Cardiovascular. Pronóstico muy grave que le impide continuar la lidia".


Curro cortó otra oreja al cuarto en un trasteo que emocionó al público madrileño. Ese toreo desmayado y relejado tuvo premio. Y Pepe Moral estuvo mal.

Ante semejante encierro, las cuadrillas poco pudieron hacer. Debido a las dificultades de los animales, amén de unas lidias poco efectivas, los de plata pasaron momentos muy apurados.

19.000 espectadores.



                       


                       



                      (Fotos: Las Ventas)